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Letras Perfumadas – “El Frasco” de Charles Baudelaire

foto: Pinterest.com Lalique Cascade

foto: Pinterest.com   Lalique Cascade Collection

El Frasco

Hay perfumes que en toda materia hallan igual
lo poroso. Diríase que filtran el cristal.
Cuando abrimos un cofre venido del oriente
y cuya cerradura rechina levemente,

o bien, en una casa desierta, algún armario
que exhalando vejez se pudre solitario,
encontramos, a veces, ese frasco olvidado,
alma-aroma a la que hemos resucitado.

Pensamientos dormidos, cual fúnebres crisálidas
latiendo dulcemente en lejanías pálidas,
las alas entreabren en un vuelo sonoro,
tintas de azul, lunadas de rosa, vivas de oro.

Y ya revolotea el recuerdo embriagante
en el aire; los ojos se cierran al instante.
El vértigo posee nuestra alma vencida
y la lanza otra vez a lo hondo de la vida.

La tumba al borde de un abismo milenario,
donde –Lázaro ungido, desgarrado el sudario–
resucita el yacente cadáver espectral
de un viejo amor, a un tiempo hermoso y sepulcral.

Así, cuando de mí ya no quede memoria,
podré gozar aún de una siniestra gloria,
cuando me hallen igual que ese frasco olvidado,
decrépito, podrido, sucio, abyecto, humillado.

Y yo seré tu féretro, amada pestilencia,
testigo de tu fuerza y tu virulencia.
¡Veneno preparado por ángeles! ¡Licor
que me fue consumiendo!… ¡Oh vida, muerte, amor!

Charles Baudelaire

De “Las flores del mal” – Traducción de Ángel Lázaro. Fuente: http://semillasadamantinas.blogspot.com/2010/04/charles-baudelaire-el-frasco.html

Un frasco de perfume es una invitación (o no) a oler su contenido. Es una representación visual de un alma olfativa. Tiene determinados forma, tamaño, peso, textura, color, brillo u opacidad. Uno no puede escapar del correspondiente air du temps de una botella icónica: el diseño y sus connotaciones son únicas.

Baudelaire en “Las Flores Del Mal” recita un melancólico poema sobre un reencuentro con memorias olvidadas, las cuales vuelven a la vida luego de percibir un olor familiar; un viejo perfume guardado en un armario abandonado. Las botellas de fragancias pueden invitarnos a probarlos pero es la composición contenida en su interior la cual adhiere nuestras experiencias, sentimientos y emociones a sus acordes.

También hay poesía en el arte de hacer botellas de perfume. Uno de sus más emblemáticos “poetas” fue René Lalique (1860-1945). Sus distintivos diseños Art Nouveau y Art Déco y su impecable ejecución nos hace pensar que es el mejor partenaire para Baudelaire en este post literario.

Virginia

foto: Artistsandart.org

foto: Artistsandart.org

Scented Letters – “The Perfume Flask” by Charles Baudelaire

There are strong perfumes for which all matter
Is porous. One would say they go through glass.
On opening a coffer that has come from the East,
Whose creaking lock resists and grates,

Or in a deserted house, some cabinet
Full of the Past’s acrid odor, dusty and black,
Sometimes one finds an antique phial which remembers,
Whence gushes forth a living soul returned to life.

Many thoughts were sleeping, death-like chrysalides,
Quivering softly in the heavy shadows,
That free their wings and rise in flight,
Tinged with azure, glazed with rose, spangled with gold.

That is the bewitching souvenir which flutters
In the troubled air; the eyes close; Dizziness
Seizes the vanquished soul, pushes it with both hands
Toward a darkened abyss of human pollution:

He throws it down at the edge of an ancient abyss,
Where, like stinking Lazarus tearing wide his shroud,
There moves as it wakes up, the ghostly cadaver
Of a rancid old love, charming and sepulchral.

Thus, when I’ll be lost to the memory
Of men, when I shall be tossed into the corner
Of a dismal wardrobe, a desolate old phial,
Decrepit, cracked, slimy, dirty, dusty, abject,

Delightful pestilence! I shall be your coffin,
The witness of your strength and of your virulence,
Beloved poison prepared by the angels! Liqueur
That consumes me, O the life and death of my heart!

Charles Baudelaire

Sourcehttp://fleursdumal.org/poem/143 — Translation by William Aggeler, The Flowers of Evil (Fresno, CA: Academy Library Guild, 1954)

A perfume flask is an invitation (or a deterrent) to smell its contents. It’s the visual representation of the olfactive soul. It has a determinate shape, size, weight, texture, color, brightness or opacity. One can not escape from  the correspondent l’air du temps of an iconic bottle: the design and its connotations are unique.

Baudelaire in “The Flowers of Evil” recites a melancholic poem about a reencounter with forgotten memories that return to life after smelling a familiar scent; an old perfume in an abandoned cabinet. Fragrance bottles may invite one to try them but it is the composition inside which ties our experiences, feelings and emotions to its accords.

There is also poetry in the art of perfume bottles. One of the most emblematic ‘poets’ was René Lalique (1860-1945). His distinct Art Nouveau and Art Déco designs and flawless execution make us think that he is the best partenaire for Baudelaire in this literary post.

Virginia

foto: Huubgeurts.com Lalique Deux Coeurs Perfume Flacon Collection 2004

foto: Huubgeurts.com   Lalique Deux Coeurs Perfume Flacon Collection 2004

Le flacon

Il est de forts parfums pour qui toute matière
Est poreuse. On dirait qu’ils pénètrent le verre.
En ouvrant un coffret venu de l’Orient
Dont la serrure grince et rechigne en criant,

Ou dans une maison déserte quelque armoire
Pleine de l’âcre odeur des temps, poudreuse et noire,
Parfois on trouve un vieux flacon qui se souvient,
D’où jaillit toute vive une âme qui revient.

Mille pensers dormaient, chrysalides funèbres,
Frémissant doucement dans les lourdes ténèbres,
Qui dégagent leur aile et prennent leur essor,
Teintés d’azur, glacés de rose, lamés d’or.

Voilà le souvenir enivrant qui voltige
Dans l’air troublé ; les yeux se ferment ; le Vertige
Saisit l’âme vaincue et la pousse à deux mains
Vers un gouffre obscurci de miasmes humains ;

Il la terrasse au bord d’un gouffre séculaire,
Où, Lazare odorant déchirant son suaire,
Se meut dans son réveil le cadavre spectral
D’un vieil amour ranci, charmant et sépulcral.

Ainsi, quand je serai perdu dans la mémoire
Des hommes, dans le coin d’une sinistre armoire
Quand on m’aura jeté, vieux flacon désolé,
Décrépit, poudreux, sale, abject, visqueux, fêlé,

Je serai ton cercueil, aimable pestilence !
Le témoin de ta force et de ta virulence,
Cher poison préparé par les anges ! Liqueur
Qui me ronge, ô la vie et la mort de mon cœur !

Charles Baudelaire (1821-1867), Les fleurs du mal

Letras perfumadas – “Correspondencias” de Charles Baudelaire

imagen:  "Source between two rock walls", 1881  artista: Arnold Böcklin

imagen: It-is-snowing-in-nakonxipan.blogspot.com  
“Source between two rock walls”, 1881 artista: Arnold Böcklin

Correspondencias

La Naturaleza es un templo cuyos vivientes pilares, dejan a veces escapar confusas palabras. El hombre posa allí a través de bosques de símbolos, que lo observan con miradas familiares.

Como largos ecos que de lejos se confunden en una tenebrosa y profunda unidad —vasta como la noche y como la luz— los perfumes, los colores y los sonidos se responden.

Hay perfumes frescos como carne de niño, dulces como los oboes, verdes como las praderas. Y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes, que tienen la expansión de las cosas infinitas, como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso, que cantan los transportes del espíritu y los sentidos.

Charles Baudelaire

De “Las flores del mal” – Traducción de Ulyses Petit de Murat. Ediciones DINTEL, 1959. Fuente: http://www.lamaquinadeltiempo.com/Baudelaire/correspo.htm

El lenguaje descriptivo de los perfumes echa mano de la música y de los colores. Notas, composición, armonía, acordes son algunos de los conceptos musicales que la perfumería se ha apropiado. Lo mismo sucede con lo verde, lo ambarado, lo transparente, lo oscuro de un perfume: son los matices e intensidades con los que percibimos el espíritu de un olor.

La pregunta sería: los perfumes, los colores y los sonidos ¿se corresponden porque no tenemos palabras específicas para hablar de los olores? ¿o es que percibimos los olores sinestésicamente, es decir, sentimos los estímulos olfativos determinados por sensaciones propias del sentido auditivo y visual, e incluso el táctil?

Baudelaire encuentra “la expansión de cosas infinitas”, “del espíritu y los sentidos”, en ciertos ingredientes. Aunque osaríamos agregar algunos ítems más a la lista del poeta, coincidimos con los apuntados por él. Especialmente con el benjuí, esa resina sensual, oscura y camaleónica que puede apreciarse sublimemente gourmand y avainillada en Fragonard Fleur de Vanille; radiante y rojo en Sisley Eau de Sisley N3; y dorado sobre el opopanax en Carthusia Ligea.

Perfumes “dulces como los oboes”… cuáles vienen a su mente?

Virginia y Caro

foto: Ov-rothrist.ch

foto: Ov-rothrist.ch

Scented Letters – “Correspondences” by Charles Baudelaire

In Nature’s temple, living pillars rise,
Speaking sometimes in words of abstruse sense;
Man walks through woods of symbols, dark and dense,
Which gaze at him with fond familiar eyes.
Like distant echoes blent in the beyond
In unity, in a deep darksome way,
Vast as black night and vast as splendent day,
Perfumes and sounds and colors correspond.

Some scents are cool as children’s flesh is cool,
Sweet as are oboes, green as meadowlands,
And others rich, corrupt, triumphant, full,
Expanding as infinity expands:
Benzoin or musk or amber that incenses,
Hymning the ecstasy of soul and senses.

Charles Baudelaire

Source: http://fleursdumal.org/poem/103 — Translation by Jacques LeClercq, “Flowers of Evil” (Mt Vernon, NY: Peter Pauper Press, 1958)

The descriptive language of perfumes borrows a lot of words from music and painting. Notescomposition, harmonychords are some of the musical concepts that perfumery has appropiated  to itself. The same happens with the greeness, the amberiness, the transparency, the darkness of a perfume: they’re the hues and intensities with which we perceive the spirit of a smell.

The question is: do perfumes, colors and sounds correspond because we don’t have specific words to talk abou scents? Or is that we perceive scents in a synesthetic way, that is to say, we feel the olfactive stimuli determined by sensations belonging to hearing and sight, even by the sense of touch?

Baudelaire finds “expanding as infinity expands”, “the ecstasy of soul and senses”, in some ingredients. Although we dare to add another items to the poet’s list, we agree with his selection. Especially with benzoin, that sensual, chameleonic and dark resin that can be appreciated in different and sublime ways: gourmand vanilla in Fragonard Fleur de Vanilleradiant and reddish in Sisley Eau de Sisley N3and golden over opopanax in Carthusia Ligea.

As for perfumes “sweet as are oboes”… which ones come to your mind?

Virginia & Caro

Letras Perfumadas – “La Cabellera” de Charles Baudelaire

foto: Foros.net

Pocos poetas han dedicado tanta tinta y papel a los perfumes y olores como Charles Baudelaire. Es por ello que elegí uno de sus poemas de “Las flores del mal” para inaugurar nuestra sección “Letras Perfumadas”, destinada a deleitarnos e inspirarnos con pasajes literarios que tienen al olfato como protagonista. Esperamos que la disfruten tanto como nosotras.

Virginia

XXIII– La Cabellera (*)

¡Oh, vellón, rizándose hasta la nuca!
¡Oh, bucles, ¡Oh, perfume saturado de indolencia!
¡Éxtasis! ¡Para poblar esta tarde la alcoba oscura
Con los recuerdos adormecidos en esta cabellera
Yo la quiero agitar en el aire como un pañuelo!

¡La lánguida Asia y la ardiente África,
Todo un mundo lejano, ausente, casi difunto,
Vive en tus profundidades, selva aromática!
Así como otros espíritus bogan sobre la música,
El mío, ¡oh, mi amor! flota sobre tu perfume.

Yo acudiré allá donde el árbol y el hombre, llenos de savia,
Desfallecen largamente bajo el ardor de los climas;
Fuertes trenzas, ¡Sed la ola que me arrebata!
Tú contienes, mar de ébano, un deslumbrante sueño
De velas, de remeros, de llamas y de mástiles:

Un puerto ruidoso en el que mi alma puede beber
A raudales el perfume, el sonido y el color;
En el que los navíos, deslizándose en el oro y en la seda,
Abren sus amplios brazos para abarcar la gloria
De un cielo puro en el que palpita el eterno calor.

Sumergiré mi cabeza anhelante de embriaguez,
En este negro océano donde el otro está encerrado;
Y mi espíritu sutil que el rolido acaricia
Sabrá encontrarte ¡oh fecunda pereza!
¡Infinitos arrullos del ocio embalsamado!

Cabellos azules, pabellón de tinieblas tendidas,
Me volvéis el azur del cielo inmenso y redondo;
Sobre los bordes aterciopelados de tus crenchas retorcidas
Me embriago ardientemente con los olores confundidos
Del aceite de coco, del almizcle y la brea.

¡Hace tiempo! ¡Siempre! ¡Mi mano en tus crines pesadas
Sembrará el rubí, la perla y el zafiro,
A fin de que a mi deseo jamás seas sorda!
¿No eres tú el oasis donde sueño, y la calabaza
De la que yo sorbo a largos tragos el vino del recuerdo?

1859.

foto: Mundochica.com

XXIII – La Chevelure (*)

O toison, moutonnant jusque sur l’encolure!
O boucles! O parfum chargé de nonchaloir!
Extase! Pour peupler ce soir l’alcôve obscure
Des souvenirs dormant dans cette chevelure,
Je la veux agiter dans l’air comme un mouchoir!

La langoureuse Asie et la brûlante Afrique,
Tout un monde lointain, absent, presque défunt,
Vit dans tes profondeurs, forêt aromatique!
Comme d’autres esprits voguent sur la musique,
Le mien, ô mon amour! nage sur ton parfum.

J’irai là-bas où l’arbre et l’homme, pleins de sève,
Se pâment longuement sous l’ardeur des climats;
Fortes tresses, soyez la houle qui m’enlève!
Tu contiens, mer d’ébène, un éblouissant rêve
De voiles, de rameurs, de flammes et de mâts:

Un port retentissant où mon âme peut boire
A grands flots le parfum, le son et la couleur
Où les vaisseaux, glissant dans l’or et dans la moire
Ouvrent leurs vastes bras pour embrasser la gloire
D’un ciel pur où frémit l’éternelle chaleur.

Je plongerai ma tête amoureuse d’ivresse
Dans ce noir océan où l’autre est enfermé;
Et mon esprit subtil que le roulis caresse
Saura vous retrouver, ô féconde paresse,
Infinis bercements du loisir embaumé!

Cheveux bleus, pavillon de ténèbres tendues
Vous me rendez l’azur du ciel immense et rond;
Sur les bords duvetés de vos mèches tordues
Je m’enivre ardemment des senteurs confondues
De l’huile de coco, du musc et du goudron.

Longtemps! toujours! ma main dans ta crinière lourde
Sèmera le rubis, la perle et le saphir,
Afin qu’à mon désir tu ne sois jamais sourde!
N’es-tu pas l’oasis où je rêve, et la gourde
Où je hume à longs traits le vin du souvenir?

1859.

(*) Baudelaire, Charles, “Les fleurs du mal”. Traducción al español: Danero, E. M. S. Edición: Proyecto Espartaco.