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Fueguia 1833 – Una propuesta local

foto: Gentileza Fueguia 1833

Fueguia 1833 es hoy la propuesta local en perfumería de nicho. La casa, recientemente nacida, revaloriza ingredientes autóctonos, ostenta un laboratorio en el que cualquier amante de la perfumería estaría feliz de perderse y bautiza a sus creaciones con nombres enraizados en nuestra historia, literatura y geografía. Notas & Acordes conversó con Julián Bedel, su creador.

-¿Qué cree que diferencia las fragancias de Fueguia de otras?

Hay varios factores que nos hacen diferentes. Nosotros identificamos y desarrollamos destilaciones de plantas nativas exóticas, hay ingredientes que solo nosotros utilizamos en perfumería. Además de viajar por el mundo, buscando materias primas únicas. Otro elemento es que nosotros formulamos y elaboramos los perfumes. El 99,9% de las marcas de perfume contratan laboratorios, sin tener el más remoto conocimiento de los ingredientes utilizados. También el hecho de nuestra diversidad de perfumes: hoy tenemos más de 40 perfumes estructurados en 8 familias olfativas, y la idea es que crezcan…mucho más.

-¿Cómo definiría a las creaciones de Fueguia?

Como el espacio donde confluyen lugares, hechos, plantas de la historia de América del Sud. Paisajes en movimiento, representaciones de nuestra cultura.

-¿Cuál es su punto de vista acerca de las categorías “nicho” y “lujo”? ¿Las considera sinónimos en lo que respecta a perfumería?

La categoría “nicho” al igual que boutique es un segmento comercial donde la producción y distribución de los productos son en menor escala al mainstream.
La categoría “lujo” para mí tiene una connotación de masividad y repetición, de una total falta de originalidad y ya aburrida. Para mí el lujo pasa más por lo escaso, lo limitado, lo customizado y sustentable.

-¿Considera que la perfumería es un arte? ¿Por qué?

Eso depende de la intención del artista acerca de si su creación es una obra de arte o una confección comercial, funcional. Marcel Duchamp convirtió un inodoro en una obra de arte (“Fuente”) solo por indicar que lo era.
Yo soy un artista y utilizo la pintura, la escultura y la música como lenguajes de expresión de mi arte pero a la colección de Fueguia no la creé como obras de arte, sino como productos mágicos, de una calidad absoluta, dedicados a brindar placer a quienes interactúen con ellos. Pero pronto voy a comenzar un proyecto netamente artístico utilizando el perfume como ingrediente.

-¿Cuáles son sus notas y sus acordes favoritos? ¿Cuáles le gusta usar?

Básicamente todas las resinas de los árboles (burseras, boswellias, commiphoras, copaifera, etc.) me fascinan. La química de los sesquiterpenos.La nota del palo santo chaqueño (Bulnesia sarmientoi), el aceite esencial de rosa damascena, el Schinus  molle, la flor de tilo, el absoluto de roble, la Acacia caven, el Abies alba, vetiver, jatamansi, etc.
También hay sintéticos que los considero imprescindibles: Ambrocenide, methylepidihidrojasmonate, muscone, alfa y beta damascone, damascenone, aldron, caryophyllene, oxane, etc. …son muchos. A diferencia de muchos perfumistas, que con la sabiduría de sus años y su gran experiencia, han logrado resumir su paleta creativa en 120 ingredientes, en nuestra colección hay más de 600 ingredientes utilizados (sin contar las trazas presentes en los naturales) y en el laboratorio mantenemos unos 800 in crescendo.

Virginia y Caro

Ormonde Jayne – Elegancia y exotismo, de la mano

foto: Gentileza Ormonde Jayne

Ormonde Jayne, una casa con base en Londres y renombrada por sus exquisitas fragancias (presentadas en no menos exquisitos frascos), me fascinó desde el día en que descubrí la oscura y misteriosa belleza de su perfume insignia, Ormonde Woman.

Agradezco a Linda Pilkington, creadora y fundadora de la línea, por aceptar esta entrevista.

-Entonces todo empezó con una vela ¿Es así?

Es así. Eso sucedió hace doce años y fue para Chanel. Uno de los gerentes de la tienda de alta joyería me conocía y sabía que yo elaboraba productos perfumados como hobby, así que me preguntó si yo podría crear una vela perfumada para su negocio. Llevó mucho trabajo y tiempo, pero cuando les mostré el producto les gustó: les gustó el color, el aroma, la forma e hicieron el primer pedido.

-¿Cómo olía esa vela?

 Era un perfume oriental. Tenía mucha vainilla, ámbar, patchouli y algo de iris. 

-¿Cómo definirías el lujo y cómo lo vertés dentro de tus creaciones?

Creo que es necesario comenzar con los mejores ingredientes que se puedan comprar, pero lleva tiempo. Los ingredientes son los mejores del mercado. También producimos nuestro propio packaging, que funciona a la perfección: nada pierde, nada se aplasta. Creo que es importante elegir los lugares correctos donde vender. Tenemos siete puntos de venta en el mundo. Los visitamos y hacemos mucha investigación previa. Cuando elegimos una tienda, inauguramos con una fiesta y yo entreno al staff.

-¿Qué diferencia a Ormonde Jayne de otras líneas?

Diría que la idea al principio era crear perfumes usando aceites perfumados que otras compañías no estuvieran usando. Si alguien entra a la tienda y pide jazmín, no hacemos jazmín, pero tenemos Sampaquita, que es la flor nacional de las Filipinas, está relacionada botánicamente con el jazmín, pero es una flor mucho más grande. Si les gusta el cedro o el sándalo, les explicamos que tenemos cicuta, que es la madera venenosa que mató a Sócrates. Nuestras ofertas son más exóticas e inusuales, pero el perfume siempre huele fantásticamente. Tenemos algo para cada gusto. Hay algunos florales muy buenos y también tenemos algunos perfumes abstractos muy artísticos, pero todos huelen bien, ninguno de ellos es “loco”.

-¿Dónde encontrás inspiración?

Me gustan las cosas bellas: las casas bellas, la ropa bella, las flores bellas, todo lo bello. Siempre estoy mirando a la gente, cómo se viste. Puedo estar sentada en la playa y ver pasar a una hermosa mujer con hermosas ropas y tomo mi inspiración de allí porque pienso “Una mujer como esa debería usar mi perfume”.  También puede suceder que justo haya recibido una nueva muestra de Laos, donde obtuvieron el extracto de una flor inusual para que yo pruebe, porque saben que me gusta comprar los ingredientes más inusuales. Realmente puede ser cualquier cosa. A veces incluso me inspiro leyendo un libro, o un artículo en el diario sobre la filosofía de alguien puede darme ideas de lo que podría hacer con esa filosofía en un perfume.

-¿Cuáles son tus ingredientes preferidos para trabajar?

Me gusta particularmente la Hediona, es una muy linda molécula que permite que el perfume se abra, ayuda a los demás ingredientes. También el capullo de magnolia es muy agradable para trabajar, Iso E Super y pimienta rosa, que es probablemente mi olor preferido de todos los tiempos y está presente en casi todas mis creaciones.

 -¿Qué otros perfumes han sido una influencia?

Me gusta un perfume llamado Feminité du Bois; es uno de mis favoritos de siempre. También me gusta Chanel Cristalle que es absolutamente magnífico y First Van Cleef & Arpels, un aroma muy sofisticado.  Feminité du Bois es un perfume amaderado muy, muy sexy; mi equivalente para Ormonde Jayne es Ormonde Woman, un perfume amaderado con cicuta y que es mucho más verde, casi chipre.

 -¿Qué fragancia (de tu propia línea) te resulta más querida y por qué?

Ormonde Woman, porque fue la primera.

-¿Qué es el Perfume Portrait Service y qué consejo le darías a alguien que está en busca de “su” perfume?

Nosotros ofrecemos el Perfume Portrait Service donde las personas pueden venir y oler ingredientes individuales; luego basándonos en qué les agrada y qué no, vemos qué perfume les sienta. Esto es de gran ayuda, pero es sólo en Londres. También creo que es muy importante probar bien el perfume antes de elegir: usarlo durante un día o dos, olerlo en la ropa al día siguiente…

Caro

foto: Gentileza Ormonde Jayne

Ormonde Jayne – Elegance and exotism, hand in hand

Ormonde Jayne, a London based house celebrated for its exquisite fragrances (which come in no less exquisite flacons), has fascinated me ever since the day I discovered the dark, mysterious beauty of their signature scent, Ormonde Woman.

I thank Linda Pilkington, creator and founder of the line, for agreeing on this interview.

-So it all began with a candle. Is that right?

That’s right. That was twelve years ago and it was for Chanel. One of the managers from the fine jewelry shop knew me and he also knew that I made scented products for a hobby, so he asked me if I could be so kind as to create a scented candle for his shop. It took a lot of work and a lot of time, but eventually I showed them the product and they liked it: they liked the color, the smell and the shape and they placed the first order.

-What did that candle smell like?

 It was an Oriental. It had a lot of vanilla, amber, patchouli and some iris.

-How would you define luxury and how do you infuse it into your creations?

I think it has to start off with the best ingredients you can buy, but it takes time. The ingredients are the best of the market. We are producing the packaging, which functions very well: nothing leaks, nothing gets crushed. I also think it’s important that you select the right places to sell. We have seven points of sale worldwide. We go to visit them and we do a lot of research beforehand and then, when we choose a shop we do a proper opening with a party and I also train the staff.

-What sets Ormonde Jayne apart from other lines?

I think the whole idea at the beginning was to create perfume using scented oils that other companies weren’t using. If someone comes into the shop and they  ask for jasmine, we don’t do jasmine but we have Sampaquita, which is the national flower of the Philippines, it is botanically related to jasmine but is a much bigger flower. If they like cedarwood or sandalwood, we explain that  we have  hemlock, which is the poisonous wood that killed Socrates. Our offerings are more exotic and unusual, but ultimately the perfume smells fantastic. We have something for everybody. We have some very good florals and we also have some very artistic abstract perfumes but all of them smell good, none of them smells crazy.

-Where do you find inspiration?

I like beautiful things: beautiful houses, beautiful clothes, beautiful flowers, beautiful everything. I’m always looking at people, looking at the way people dress. I could be sitting on the beach and a beautiful woman could go by with beautiful clothes on and I take my inspiration from that because I think “A woman like that should wear my perfume”.  It could be also that I have just been sent a new sample from Laos where they have just extracted a more unusual flower for me to try, because they know that I like to purchase the most unusual ingredients. It could really be about everything. It could really be about anything, I  get inspiration sometimes even from reading a book or reading an article on the newspaper about somebody’s philosophy, it could give me ideas of what I could do with that philosophy in a perfume.

-What are your favorite ingredients to work with?

I particularly like Hedione, it is a very nice molecule that allows the perfume to open up a lot, it helps all the other ingredients. Also magnolia bud is very nice to work with,  Iso E Super and pink pepper, which is probably my all time favorite number one smell, it is present in most of my creations.

 -What other fragrances have influenced you?

I like a perfume called Feminité du Bois; it is one of my all time favorite perfumes. I  like also Chanel Cristalle which is absolutely gorgeous and First Van Cleef & Arpels, a very sophisticated smell.  Feminité du Bois is a very very sexy wood perfume, my equivalent for Ormonde Jayne is Ormonde Woman, a hemlock woody perfume which is much greener, almost chypre.

 -Which fragrance (from your own line) is dearest to your heart and why?

Ormonde Woman, because it was the first one.

What is the Perfume Portrait Service and what advice would you give to someone who is in search of their signature fragrance?

We offer the Perfume Portrait Service where people can come down and smell individual raw ingredients; then looking at their likes and dislikes we see what suits them. This is very helpful but, of course, it’s just in London. I also think it is very important to try the perfume before you choose it: wear it for a day or two, smell your clothes the next day…

Caro

Eau d’Italie – Capricho Italiano

foto: Lesirenuse.com

En Positano, una de las locaciones más pintorescas de la costa amalfitana, la familia Sersale lleva las riendas del hotel Le Sirenuse, desde hace  60 años.

En 2004, para conmemorar los más de 50 años del hotel, decidieron crear una fragancia a la que bautizaron Eau d’Italie. Esta eau de toilette se convirtió rápidamente en un clásico y la línea se vio expandida con  siete fragancias más, cada una de las cuales evoca una región de Italia o un pedacito de su historia.

Tuvimos el placer de mantener una amena conversación con Sebastián Alvarez Murena, argentino de nacimiento, quien -junto a su mujer Marina Sersale– es el creador de la línea Eau d’Italie.

-¿Los tomó por sorpresa el éxito de su primera fragancia, Eau d’Italie?

 Sí, nos sorprendió, porque en realidad, en nuestros planes, nuestro primer perfume  no era algo que pensáramos distribuir.

No era un proyecto comercial, ni habíamos considerado una difusión como la que tuvo. Y sobre todo tan rápidamente. Eau d’Italie es un perfume que compusimos para los 50 años del hotel Le Sirenuse, en Positano (fundado por la familia de mi mujer, Marina), y en principio teníamos planeado venderlo en la boutique del hotel y en unos pocos lugares más.

Por eso, cuando al cabo de unos meses empezamos a tener tanta demanda, realmente fue una agradable sorpresa, pero que al mismo tiempo nos obligó a tomar decisiones muy rápidamente. Visto el éxito de ese primer perfume decidimos abrir una sociedad dedicada a la perfumería, y así llegamos a hoy, siete años después, en que acabamos de lanzar nuestro octavo perfume.

-¿A qué cualidades atribuyen ese éxito?

Creo que el éxito inmediato se debió ante todo a una específica cualidad de Eau d’Italie EdT, o sea el hecho de que es un perfume realmente muy especial y diferente de todo, y no es un decir.

Justamente acerca de este tema, acabo de leer una entrevista a Bertrand Duchaufour* en la cual dice algo que me parece muy acertado al respecto, o sea que poca gente ha comprendido la real profundidad e importancia del acorde central de Eau d’Italie, un acorde terroso-arcilloso, que después de ser usado por la primera vez por nosotros en Eau d’Italie, sirvió de inspiración a muchos perfumes muy exitosos de otras marcas. Esa importancia nosotros la constatamos cotidianamente, cada vez que alguien nuevo prueba el perfume.

 Con esto quiero decir que “Eau d’Italie” EdT tiene algo realmente muy especial, y que es poca la gente que, una vez que lo prueba sobre piel, no se enamora de su personalidad, tan personal, tan diferente, tan irresistible. Lamento decirlo yo mismo, pero es un hecho que nunca dejará de sorprendernos, hasta qué punto Eau d’Italie “seduce” por sí misma.

 -¿De qué manera trasladaron la esencia de Le Sirenuse a Eau d’Italie?

Eau d’Italie refleja mucho de Le Sirenuse. Para empezar, aunque esto es sólo anecdótico, el color ciruela-marrón-rojizo de la parte de atrás de todos nuestros perfumes fue sacado directamente de la fachada del hotel.

Pero, más en serio, creo que lo que más se refleja de Le Sirenuse en Eau d’Italie, es un “state of mind”, una disposición por la cual se trata siempre de buscar lo mejor, lo más refinado, lo que de veras hace una diferencia para la persona que viene al hotel, o la persona que usa el perfume.  Y de hacer esto de una manera siempre contemporánea, fresca, innovadora, tratando de no caer en los lugares comunes.

Se trata, para nosotros, de nunca quedarnos satisfechos y pensar “ya está”, sino de poner siempre en cuestión, ver qué puede mejorarse, cambiarse, afinar la puntería. Cuando trabajamos en algo nuevo, ya sea un perfume, el color de una etiqueta, el material de un tapón o el cartón que vamos a usar para una caja, siempre pensamos “¿Cómo querríamos nosotros que fuera esto si hubiésemos comprado este perfume?”. Creo que lo esencial es eso, ponerse siempre en el lugar de la persona que lo va a usar, y al mismo tiempo tener el valor de a veces proponer algo nuevo, algo inesperado, pero siempre, siempre, con la intención de transmitir placer, alegría, buen humor, a la persona que va a usar el perfume.

 -¿Cómo fue el brief del que partieron para crear la 1ra fragancia de la línea?

 Fue un brief que tenía un prólogo no oficial, que le daba mucho más peso al brief mismo, o sea el hecho de que concordamos que si, al final, no hubiésemos estado totalmente satisfechos del resultado, no estábamos obligados a lanzarlo.

 Con lo cual, hoy podemos decir que Eau d’Italie EdT es exactamente lo que queríamos.

El brief fue el siguiente: crear un perfume italiano que fuera un clásico contemporáneo del siglo 21.

Y hacer esto sin caer en el lugar común que quiere que los perfumes italianos tengan que ser de limón, y sin caer en esa costumbre tan usual de inventar falsas leyendas o tradiciones. O sea que nada de fórmulas de una bisabuela supuestamente encontradas en un cajón, o de perfumes supuestamente tradicionales de tal o cual lugar, que uno estaría reeditando.

Decidimos, pues, trabajar alrededor de un olor muy característico del verano en Positano y del sur de Italia, un olor, justamente, mineral, de terracota calentada por el sol, la terracota de las tejas y baldosas, de las ánforas. Y así llegamos a ese accord argile, ese grupo de notas que forma el corazón de Eau d’Italie EdT, alrededor del cual “bordamos” después las demás notas.

 –Además del líquido, ¿Qué creen que uno está comprando al adquirir un frasco de Eau d’Italie?

Por un lado, un pedacito de Italia, una parte del espíritu y del savoir vivre de Le Sirenuse y de Positano que uno se lleva a su casa. Y al mismo tiempo, el placer singular de un perfume diferente de todo lo demás.

 –¿Cuál fue la razón por la que eligieron a Bertrand Duchaufour como nariz?

Conocimos a Bertrand a través de su trabajo, y de una de las primeras series de pruebas para lo que terminó siendo Eau d’Italie. Y fue un amor inmediato, y a raíz del cual nació una relación que luego se convirtió en una amistad muy fuerte, unida a  una gran admiración por su talento. Entre otras cosas, Bertrand tiene una capacidad extraordinaria de relatar con precisión milimétrica las ideas, sensaciones y lugares sobre los que trabajamos.

 -“Au Lac” es el único perfume de la línea que no fue compuesto por Duchaufour. ¿Por qué? ¿Por qué pensaron en Alberto Morillas para desarrollarlo?

Au Lac tuvo una gestación un poco diferente de la de nuestros demás perfumes.

Marina y yo sabíamos que queríamos hacer un floral, un femenino, pero al mismo tiempo, sabíamos que era un camino difícil para nosotros, porque teníamos muy claro que buscábamos algo muy diferente de los perfumes florales clásicos.

En realidad, sabíamos muy bien que era lo que noqueríamos, pero todavía no habíamos encontrado el camino de lo que sí queríamos, de lo que estábamos buscando. Y si hacer un buen perfume ya es difícil cuando uno sabe lo que quiere, imaginarse lo que puede ser si uno no tiene absolutamente claro adonde quiere llegar…

Al mismo tiempo, no teníamos apuro; estamos casi siempre trabajando en varios proyectos de perfumes al mismo tiempo, y sabíamos que la inspiración ya iba a llegar.

Y así fue, de la manera más inesperada: a través de un librito maravilloso llamado “Una parentesi luminosa” (en italiano), que narra la historia de amor secreta entre el pintor futurista Umberto Boccioni y la princesa Vittoria Colonna, en una isla diminuta en el Lago Maggiore, durante la primera Guerra Mundial. En el libro se hablaba de este clásico jardín italiano maravilloso, por el cual evidentemente Boccioni quedó fascinado, pero del cual al mismo tiempo decía, casi como si sintiera que no podía traicionar el espíritu iconoclasta del Futurismo, que había que darle un toque de modernidad, que había que crear un jardín futurista.

Y ahí estaba justamente la inspiración que buscábamos, lo que íbamos a hacer era trabajar en un brief para un perfume floral, pero en clave futurista.

 Y luego agregamos un nuevo elemento que nos parecía adecuado al espíritu que queríamos darle a este perfume: esta vez queríamos trabajar con un creador sin saber quien fuera hasta el final (para no influenciarnos, lo cual puede ser difícil cuando uno sabe con quien está trabajando).

 Así, decidimos dirigirnos a un laboratorio de perfumería muy especial, Firmenich, una empresa que tiene la característica bastante insólita de ser al mismo tiempo una gran empresa, con un sector de desarrollo de nuevas moléculas de avanzada, pero que al mismo tiempo es una empresa familiar, desde hace siglo y medio. Y pedimos mandar un brief a todo el equipo creativo, ver que nos proponían los varios creadores y después trabajar sin saber quién era el “nariz” hasta el final.

 Así lo hicimos, y sólo cuando Au Lac estuvo listo pedimos saber con quién habíamos trabajado, y resultó ser Alberto Morillas.

 -¿En qué aspectos son intransigentes?

La verdad es que creo que sería más fácil tratar de pensar en qué aspectos no lo somos… e igual no sabría qué contestarte…

Marina y yo somos obsesivamente intrasigentes sobre todo, todo, todo lo que tenga que ver con Eau d’Italie.

Esto no implica que no cometamos errores, desde ya que los hacemos, y probablemente muchos. Pero creemos en un constante volver a poner todo en cuestión, y buscar errores, buscar defectos, volver a plantear, hasta encontrar lo que, para nosotros, se acerca cuanto más posible a lo que buscamos, lo que para nosotros representa la perfección de cada cosa. Por lo cual, te imaginás, el proceso es tendencialmente infinito…

 – ¿Cómo es el proceso creativo habitual de una fragancia de Eau d’Italie? 

 Nunca se me ocurrió analizar cuál es el proceso creativo, porque en realidad es algo que hacemos con Marina de manera bastante intuitiva y directa.

 Básicamente, la inspiración nos llega de cosas muy diferentes. Por ejemplo, para Sienne l’Hiver y Bois d’Ombrie, queríamos trabajar sobre la idea del invierno en Italia, y por ende el brief contenía una serie de imágenes evocativas del otoño/invierno en Toscana y Umbria. Mientras que para Paestum Rose, lo que queríamos era una rosa contemporánea y auténticamente unisex, y así se nos ocurrió pensar en esa famosa rosa de Paestum de la que habla Ovidio, y en cómo sería el perfume de esa rosa mezclado con el incienso que se quemaba en los templos de Paestum.

O sea una evocación bastante abstracta, muy diferente del caso de, por ejemplo Magnolia Romana, que nació a raíz de nuestra constatación de que, en perfumería, la magnolia normalmente se interpreta como un acorde de lo que técnicamente se llama “flores blancas”, como un jazminoide dulce, lactónico e hipnótico. Mientras que en la naturaleza el perfume de la magnolia, sí, en parte tiene esas notas, pero al mismo tiempo tiene notas frescas, notas que son parientes del olor a hoja de lechuga cortada, del olor a hoja de limón estrujado en la mano, y rastros de madera…

 Finalmente entendimos por qué casi todos los perfumes de magnolia generalmente son muy simplificados respecto al perfume de la flor. ¡Simplemente porque traducir el perfume de esa flor al natural es dificilísimo!

Creo que al final lo logramos, y que Magnolia Romana evoca con fidelidad las sensaciones de una magnolia en flor, sobre el árbol. Pero, ¡Qué paciencia tuvo Bertrand! Cuanto tardamos en llegar al resultado final…

 –¿Qué característica -si es que hay alguna- es común a todas las fragancias de la línea?

 En lo objetivo, creo que una característica en común es la presencia de materias primas de muy alta calidad. Esto es algo que se dice mucho pero que no siempre se refleja en la realidad.

Y luego, en lo más subjetivo, creo que un hilo conductor es un cierto tipo de sentido estético muy personal de lo que a Marina y a mí nos parece lindo, que es lo que intentamos reflejar en cada perfume.

 -¿Ya tienen en mente el próximo proyecto o región de Italia?

 Sí y no. En el sentido de que siempre estamos trabajando en algo nuevo, pero que sólo cuando el proyecto está maduro y cercano a la conclusión, sabemos que eso es lo que buscábamos, o no.

 – Sebastián ¿Sentís que tu herencia argentina se refleja o influye de alguna manera en tu visión de la perfumería?

Mirá, por más que me gustaría decir que sí, la verdad es que no creo que tenga demasiada influencia.

O sea, no creo que el ser argentino se refleje en mi visión de la perfumería, mientras que sí creo que mi ser “extranjero” en Italia (aunque en realidad también muy italiano, tras casi treinta años viviendo en Roma), me da una perspectiva diferente sobre los temas que nos inspiran, sobre la Italia que vamos relatando con perfumes.

¿Hay algún aroma de Argentina que extrañes o te persiga?

 El olor a Buenos Aires, eterno y para mí muy querido, tremendamente evocativo, que no podría nunca dejarme indiferente. El olor a yerba, o mejor dicho, ese olor a yerba de la gente de campo, inconfundible. El olor de ciertos taxis de Buenos Aires de cuando yo era chico, gasoleros, aquellos Peugeot 404 y esa barra forrada de goma que tenían, para sujetarse.

Y, poderosamente evocativo, ese olor a humo y asado que salía de todas las obras, un baldío, albañiles, y ese humo perfumado y sutil…

Caro

* El nariz que compuso la mayoría de las fragancias de Eau d’Italie (N. De la R.)

foto: Eauditalie.com

WienerBlut – A orillas del Danubio

foto: Gentileza WienerBlut

Como nostálgica confesa me pregunto si podría encontrar algo más irresistible que una casa bautizada con el nombre de un vals de Strauss y que, además, logra capturar el aura del viejo imperio Austrohúngaro.

La marca vienesa WienerBlut  embotella el espíritu de la Viena del Fin de Siècle, un momento en el que la ciudad -como crisol artístico y cultural- brilló con su máximo esplendor. Klubwasser, la primera fragancia de la línea, fue creada por Alexander Lauber en colaboración con el nariz Pierre-Constantin Gueros y lanzada en 2009.

Disfruté enormemente de la oportunidad de conversar con Herr Lauber,  propietario y Director Creativo de WienerBlut.

¿Son tus fórmulas reconstrucciones históricas o interpretaciones modernas del aura de una era?

Un poco de cada cosa, dependiendo del perfume. Con Volkamaria por ejemplo, realmente quise experimentar el aroma original de la planta, así que encontramos un vivero que tenía brotes y la cultivamos nosotros mismos. La fórmula original era sólo un intento de copiar el olor de los capullos y no contenía cantidad real alguna de Volckameria Fragrans como ingrediente,  lo que es típico de aquella época y también bastante divertido, porque es un gran ejemplo de como -incluso en esos tiempos- la imagen del ingrediente promocionado era aparentemente más importante que su presencia real en la fórmula.

Hoy sucede lo mismo con productos masivos que dicen estar construídos alrededor del iris o del oud o de cualquiera que sea el gusto de la temporada, pero que puede no contener la más mínima cantidad de él. Quise, sin embargo,  entender la idea original antes de desarrollar nuestra propia interpretación que,  tal como la original, está basada en una nota de iris. Y sí: usamos iris entre las materias primas.

Dicho esto, no veo el punto de las recreaciones históricas exactas, a menos que uno haya estado haciéndolo por años, como Santa Maria Novella. Encuentro mucho más interesante el hacer foco en la idea general de una fórmula original y tratar de llevarla a otros lugares, con los medios de la perfumería moderna.

¿Qué te inspira?

La identidad cultural en general, y en particular la identidad cultural de Viena  como sede del imperio Austríaco. Alrededor del Fin de Siècle, Viena era probablemente la ciudad más europea de toda Europa, con medio millón de habitantes más que hoy, y rica en diversidad étnica. La pompa sin rival de la corte real e imperial chocaba con el “Wiener Moderne“, el vibrante escenario de intelectuales y artistas, y por supuesto, con toda clase de movimientos políticos. Desafortunadamente, mucha de esta riqueza cultural ha sido perdida o destruida o desheredada activa o pasivamente, así que rastrear fragmentos e historias de la época es casi como una búsqueda del tesoro. Por ejemplo: me enteré hace poco de que, a fines del siglo XIX, Viena albergaba la segunda industria manufacturera de seda más grande de toda Europa. Apenas  puede encontrarse rastro de ello hoy.

Por suerte, hay algunas excepciones. Recientemente visité uno de los pocos talleres textiles de seda que quedan en Viena. Sus fábricas habían sido arrasadas en la guerra, pero gracias a la innovación constante hoy pueden producir nuevamente ”Wiener Hofdamast“, el elaborado damasco de seda típico de la corte vienesa del siglo XIX.

¿Cómo nació WienerBlut?

A partir de la fascinación por la época y por el término “Wiener Blut” mismo. Significa “Sangre Vienesa” y alude obviamente a la ”sangre azul”, pero en mi opinión transmite una categoría distinta de nobleza, una que va más allá de tener meramente ascendencia aristocrática: la nobleza de una cierta cultura y su savoir vivre, caracterizada -por una parte- por la ociosa grandeza del imperio y -por otra- por la inquietud de sus pueblo amante del placer. Un término muy complejo, me gustaría poder pedirle una definición a Arthur Schnitzler.

¿Cuál es, en tu opinión, la importancia de la belleza en un perfume?

Cualquier fórmula bien construida posee  un cierto grado de belleza inmanente, pero de la forma en que lo veo yo, la verdadera magia ocurre cuando un perfume complementa la belleza de la persona que lo porta. Así que siempre está presente el contexto individual y, en este contexto, incluso una fragancia que puede importarme poco a título personal puede de pronto tornarse bella, o todo lo contrario. 

¿Qué notas u olores te evocan a Viena, la actual y la antigua?

Hablando en términos históricos amplios, una nota dulce y amarga a la vez sería adecuada, pero si me piden que señale un aroma puntual…en algunos de los cafés tradicionales de Viena hay bancos con su tapizado original de terciopelo rojo. Este terciopelo ha absorbido décadas de vida vienesa: el humo y cenizas de cigarros y cigarrillos; algo de vino, café, pastelería y goulash, el polvillo común de la ciudad. Como olor, es un poco ráncio y mórbido, pero también reconfortante de una manera extraña, especialmente en días lluviosos y fríos. No tengo idea de por qué los almohadones de los cafés parisinos no huelen igual, pero simplemente no lo hacen. 

¿Qué tan importante es el perfume en tu vida cotidiana?

Cuando niño, trataba de capturar los olores de los lugares que me gustaban sellando libros dentro de bolsas plásticas o llenando frascos de vidrio con tierra y plantas. Siempre quise poseer ciertos aromas para poder evocar las imágenes y estados de ánimo que me traían a la mente. Esta es una de las cosas que continúan fascinándome sobre los perfumes: lograr recuperar un cierto sentimiento o experiencia en cualquier momento, con sólo abrir una botella. Es realmente un milagro. 

Así que están las fragancias que evocan experiencias pasadas, pero también me entusiasman mucho los aromas nuevos. Cada vez que pruebo un nuevo perfume, tiene la promesa de mostrar un nuevo aspecto de la vida.

¿Cuáles son tus próximos planes?

No puedo contar más sobre el proyecto por ahora, pero estamos trabajando sobre una emocionante fragancia nueva que planeamos lanzar este otoño. Estamos desarrollando también una serie de accesorios.

Caro

foto: Gentileza WienerBlut

WienerBlut – By the Danube

As a self-confessed nostalgic, I wonder if I would be able to find anything more irresistible than a house named after one of Strauss‘ waltzes and which also manages to capture the aura of the old AustroHungarian empire.

Viennese brand WienerBlut  bottles the spirit of Fin de Siècle Vienna, a time when the city -as a cultural and artistic melting pot- shone at its brightest. Klubwasser, the house’s first fragrance, was created by Alexander Lauber in collaboration with nose Pierre-Constantin Gueros and launched in 2009

We greatly enjoyed our opportunity to talk to Herr Lauber, owner and Creative Director of WienerBlut.

Are your formulas historic reconstructions or modern interpretations of the aura of a certain era?

A little bit of both, depending on the fragrance. With Volkamaria for instance, I really wanted to experience the original scent of the plant, so we found a plant nursery that had the seedlings and cultivated them ourselves. The original formula was just an attempt to copy the smell of the blossoms and didn’t contain any actual raw material of Volckameria Fragrans, which is typical of the time and also quite funny, because its a great example of how, even then, the image of the claimed raw material was apparently more important than its actual presence in the formula. 

Today it’s the same story with mass products that claim to be about iris or oud or whatever the taste of the season is, but may not even contain traces of it. Nonetheless I wanted to understand the original idea before we went on to develop our own interpretation, which, like the original, is based on an iris note. And for the record: we did use raw materials of the iris.

That said, I don’t see the point of exact historic recreations, unless you have actually been doing it for hundreds of years, like Santa Maria Novella. I find it much more interesting to focus on on the overall idea of an original formula and try to take it to new lengths, with all the means of modern perfumery.

What inspires you?

Cultural identity in general, and in particular the cultural identity of Vienna as seat of the Austrian empire. Around the Fin de Siècle, Vienna was probably the most European city in Europe, with half a million more residents than today, and rich with ethnic diversity.The unrivaled pomp of the imperial and royal court clashed with the “Wiener Moderne” a vibrant scene of intellectuals and artists, and of course with all kinds of political movements. Unfortunately, a lot of this cultural wealth has been lost or destroyed or actively and passively disowned, so looking for fragments and stories of the time is almost like treasure hunting. For example: I recently learned that in the late 19th century, Vienna was home to the second largest silk manufacturing industry in Europe. You can hardly find a trace of that today. 

Luckily, there are some exceptions. I just visited one of the few remaining Viennese silk weaving mills. Their factories had been destroyed in the war, but thanks to continuous innovation, today they are able to produce “Wiener Hofdamast” once again, the elaborate quality of silk damask typical for the Viennese Court in the 19th century.

How was WienerBlut born?

Out of fascination for the time and for the term “Wiener Blut” itself. It means “Viennese Blood” and obviously alludes to “blue blood”, but in my opinion it conveys a different category of nobility, one that goes further than merely being of aristocratic descent: the nobility of a certain culture and its savoir vivre, characterized by the idle grandness of the empire on the one hand and the restlessness of its pleasure loving people on the other. A very complex term, I wish we could ask Arthur Schnitzler for a definition.

What is, in your opinion, the importance of beauty in a perfume?

Any well crafted formula has a certain degree of immanent beauty, but the way I see it, the real magic happens when a fragrance compliments the beauty of the person wearing it. So there is always the individual context, and in this context, even a fragrance I may not especially care for personally can suddenly become wonderful, or the other way around. 

What notes or scents evoke Vienna -both present day and old- to you?

Speaking in broad historic terms, a bittersweet note would be adequate. But if you ask me to pinpoint a certain scent … in some of the traditional cafés in Vienna you will find benches with original red velvet cushioning. This velvet has absorbed decades of Viennese life: the smoke and ashes of cigars and cigarettes, bits of wine and coffee and pastry and gulasch, the plain dust of the city. As a scent, it’s a bit stale and morbid, but also comforting in a weird way, especially on a cold, rainy day. I have no idea why the cushions of Parisian cafés don’t smell the same, but they just don’t.

How important is fragrance in your everyday life?

As a child, I tried to capture the scents of places I loved by sealing books in plastic bags or filling glass jars with soil and plants. I have always wanted to own certain scents in order to evoke the pictures and moods they bring to mind. This is one of the things that continues to fascinate me with fragrance: being able to retrieve a certain feeling or experience any time,  just by opening a bottle. It really is a miracle. 

So there are the fragrances that evoke past experiences, but I am also very excited about new scents. Each time I test a new perfume, it holds the promise of seeing some new aspect of life.

What plans do you have next?

I can’t tell you more about the project as of now, but we are working on an exciting new fragrance that we are planning to launch this fall. We are also developing a series of accessories.

Caro

imagen: Gentileza WienerBlut