Amouage Fate Man – La irresistible fuerza de Fate

imagen: Wikimedia.org artista: Jacob Matham? "Las tres parcas", 1587

imagen: Wikimedia.org    artista: Jacob Matham?    “Las tres parcas”, 1587

Decidimos que nuestra amiga Melina sería la persona adecuada para reseñar el último lanzamiento masculino de Amouage. Melina -que conoce una cosita o dos sobre hado y destino- es una conversa de la casa Omaní desde aquella fatídica tarde en que la alentamos a olisquear algunas de nuestras botellas.

La muestra que se empleó para esta reseña fue obtenida en la boutique  Amouage en Dubai.

Amouage Fate Man – La irresistible fuerza de Fate

Los griegos hablaban del katarche, ese momento primigenio, del comienzo de todo y de cada una de las empresas humanas. Los astrólogos helenísticos y los posteriores se concentraban en ese principio para identificar los tiempos auspiciosos para iniciar un viaje, una siembra, un negocio, un matrimonio. Una aparente contradicción en términos: querer elegir algo dentro de un orden cósmico establecido, tratar de dominar un momento dentro de un tiempo que se rige por normas matemáticas, donde una gran estructura celeste nos expulsa de la participación humana. En ese complejo debate se inscribe la cuestión del destino y del sino, que es una traducción más acertada para el término fate. Necesitamos ser dueños de nuestro futuro, pero hay una vorágine que parece vapulearnos a su antojo. En esta rueda de la fortuna de naturaleza impredecible, se inscribe el Fate Man de nuestra adorada maison Amouage, con una resolución sorprendentemente optimista de la paradoja del libre albedrío y el destino.

Fate abre de manera dulcemente embriagadora, hasta picante, con ajenjo amargo y dulce, cítrica mandarina, comino, jengibre y azafrán. A pesar de la potencia de la fragancia, no es invasiva, sugiere más bien algo más íntimo que un secreto, un viaje individual al encuentro con un adivino, con su misterio y su peligro. Eran también los griegos quienes castigaban a los hombres por el pecado de hybris, el de creerse más grandes que los dioses, y hay mucho de hybris en querer escudriñar el futuro. Por eso Fate es un perfume para los valientes y los arriesgados, como siempre propone Amouage. Las notas medias son el clásico incienso de la casa, immortelle y una rosa que genera un gran confort, dentro del exotismo de la fragancia… Una sensación de control después de la explosión aromática del comienzo, la idea de que por fin somos dueños de algo de lo que nos toca transitar. Fate termina otra vez dulce, ahora sobre una base de sándalo y algo de regaliz… Un final feliz después de la incertidumbre de la máquina del Destino, la comprensión de que estamos inmersos en un viaje que dominamos poco, pero que nos es familiar y por momentos hasta feliz, que el katarche es el comienzo, pero también el tiempo preciso y purificador para poner en marcha nuestros deseos.

Por supuesto, Fate tiene una longevidad extraordinaria, a mi modo de ver es el más acabado de los perfumes de Amouage en ese sentido. Es un perfume que se sostiene durante todo el día de manera cómoda, cambiando en sus notas y acompañándonos cálidamente. Por otra parte, me da la impresión de ser uno de los perfumes más “occidentales” de la maison… Siento algo muy reconocible en su obvio exotismo, es quizás esa fuerza irresistible del destino, una experiencia tan humana y tan privada, tan magnética y tan irremediablemente imparable.

Melina Graves

foto: Amouage.com

foto: Amouage.com

Amouage Fate Man – The irresistible force of Fate

We decided our friend Melina would be the right person to review the latest masculine release from  AmouageMelina -who knows a thing or two about fate and destiny- became a convert of the Omani house on that fateful (no pun intended) evening when we urged her to smell some of our bottles.

The sample used for this review was obtained at the Amouage boutique in Dubai.

Amouage Fate Man – The irresistible force of Fate

The Ancient Greek spoke of katarche, that primal moment when everything begins, and when each one of our human ventures take off. The Hellenistic astrologers, and the ones that later followed, focused on that starting point in order to identify the auspicious time to begin a journey, a sowing, a business, a marriage. A sort of contradiction in terms: the desire to choose something that is constrained by mathematical rules, where a giant celestial structure casts us away from human participation. It is this complex debate, between destiny and fate: we need to own our future, but there is a maelstrom that beats us to its liking. In this wheel of fortune of unpredictable nature, comes Fate Man, from our beloved maison Amouage, to solve the issue of free will and destiny with a surprising optimism.

Fate Man opens in a sweet and intoxicating way, almost spicy, with bitter sweet absinth, citrusy mandarin, cumin, ginger and saffron. In spite of the power ingredients of the fragrance, it is not invasive. On the contrary, it suggests something more intimate than a secret, an individual journey to meet a clairvoyant, with its mystery and danger.

The Greek also punished men for the sin of hybris, to believe oneself greater than the gods. And there is a great deal of hybris when we try to scrutinize the future. That is why Fate is a perfume for the brave and the daring, as it is (almost) always the case with Amouage. The middle notes are the classic frankincense of the house, everlasting flower and a rose that creates an atmosphere of comfort, within the exoticism of the fragrance… A sense of control after the aromatic explosion of the beginning, the idea of being the owners, at long last, of part of the journey that has been laid out for us. Fate Man finishes again sweet, now on a base of sandalwood and liquorice… A happy ending after the uncertainty of the Machine of Destiny, the understanding of us being immersed in a trip that we can´t dominate, but that is familiar to us, and sometimes even pleasant. The katarché is the beginning, but also the right and purifying time to put our desires into motion.

Naturally, Fate has an outstanding longevity. In my opinion it is the most accomplished Amouage perfume in that sense. Fate is a fragrance that accompanies us throughout the day in a comfortable way, changing its notes with a warm rhythm. Moreover, I have the feeling this is one of the most “Westernized” perfumes of the maison… There is something very recognizable in its obvious exoticism. It is, perhaps, that irresistible force of fate, an experience so human and so private, so magnetic and so irremediably unstoppable.

Melina Graves

8 responses to “Amouage Fate Man – La irresistible fuerza de Fate

  1. great read!
    For me, a Fate Woman was better 😉

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  2. Pingback: Your Fate has arrived | The Fragrant Man

  3. Yo soy valiente y atrevido y audaz.

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