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Lubin Kismet – Terciopelo azul

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imagen: Theredlist.com   artista: Gustav Klimt  “Retrato de Emilie Flöge”, 1902

Fundada en 1798, Lubin se cuenta entre las marcas de lujo más antiguas aún en existencia; es también una de las pocas casas de perfumería con legítimo derecho a presumir de sus vínculos con la realeza. La marca se menciona con frecuencia en publicaciones del siglo XIX, época en la que fue proveedora de diversas testas coronadas europeas: Jorge IV, el zar Alejandro I, las emperatrices Josefina de Francia y Elisabeth de Austria. Luego de su declive y deceso a fines del siglo XXth, Lubin fue devuelta a la vida por el Director Creativo Gilles Thevenin. Hemos hablado más extensamente sobre la casa en nuestra reseña de su elegante floral aldehídico Nuit de Longchamp.

La historia tras Kismet evoca a una misteriosa espía otomana -a quien todos creían una princesa india– en el París de los años veinte.  La versión original de este perfume fue presentada en 1921Thomas Fontaine es el nariz detrás de la encarnación actual (2016).
Kismet da una sensación nostálgica; es refinado y de carácter maduro. Podría ser comparado a modo de referencia con Shalimar, pero resulta mucho más etéreo, cremoso y satisfactorio. La salida es efímera, algo amarga, y hesperidada. En un inteligente juego de contrastes, este chispeo pronto da lugar a una oscura rosa ambarada (la fórmula incluye tanto rosa centifolia de Grasse como damascena de Bulgaria). Si alguien nos dijera que es una reserva vintage, le creeríamos sin dudar. Su calidad es superlativa. La terrosidad del patchouli y el toque coriáceo del cistus infunden vida a una base de vainilla almizclada. El todo, a su vez, cubierto por un velo ahumado de opopanax. Kismet no proyecta demasiado, pero persiste a lo largo del día, envolviendo al usuario con su suavidad sensual, no demasiado diferente a la de un chal de terciopelo cayendo sobre hombros desnudos.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Perfumería Nadia, Madrid

KISMET

foto: Lubin.eu

Lubin Kismet – Blue velvet

Founded in 1798, Lubin counts itself among the oldest luxury brands still in existence; it is also one of the few perfumery houses which  can rightfully boast of its links to royalty. The brand is frequently mentioned in publications of the XIX century, a time when it catered to various European crowned heads: George IV, czar Alexander I, empresses Josephine of France and Elisabeth of Austria. After its decline and demise in the late XXth century, Lubin was resurrected by Creative Director Gilles Thevenin. We have talked more extensively about the house in our review of their elegant aldehydic floral Nuit de Longchamp.

The story behind Kismet evokes a mysterious Ottoman spy -thought to be an Indian princess- in the Paris of the Roaring Twenties.  The original version of this fragrance was launched in 1921Thomas Fontaine is the nose behind the current incarnation (2016).
Kismet is nostalgic in feel; refined and mature in character. It could be compared to Shalimar for reference purposes but it is far more ethereal, creamy and -in the end- satisfying.

The opening is ephemeral, slightly bitter and hesperidic. In a smart play of contrasts, this sparkle soon gives way to a dark ambered rose (the formula includes both rose centifolia from Grasse and damascena from Bulgaria). If someone told us this was vintage stock, we would believe them without hesitation. Its quality is superlative. The earthiness of patchouli and the leathery touch of cistus infuse life into a musky vanillic base; the whole, in turn, covered by a smoky veil of  opopanax.  Kismet does not project too far but persists throughout the day, wrapping the wearer with its sensual softness, not unlike that of a velvet shawl falling over bare shoulders.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Perfumería Nadia, Madrid

 

Biehl Parfumkunstwerke AL02 – Música para los reales fuegos de artificio

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imagen: Commons.wikimedia.org “Una vista de los fuegos artificiales para el Duque de Richmond en Whitehall y en el río Támesis el lunes 15 de mayo de 1749”

Biehl Parfumkunstwerke (obras de arte en perfume) se define como una galería olfativa. Bajo la curación de Thorsten Biehl la marca presenta sus fragancias con un approach minimalista que cede todo el protagonismo al líquido. Incluso los nombres de los perfumes son severos: apenas las iniciales del nariz que compuso cada uno y un número. Para una presentación tan modesta, AL02 resulta bastante espectacular. Arturetto Landi, el nariz detrás de la creación, pensó en ella como “la encarnación del desafiante y arrogante chic parisino, rutilantes noches en la ópera, glamorosos banquetes y citas amorosas. Un tributo a la feminidad.

Si bien AL02 fue lanzado en 2007, sigue la huella de los grandes ámbares especiados de finales de los 1970s y principios de los 1980s tales como Coco, Opium y  Obsession. Generoso, incluso opulento pero jamás opresivo, muestra una complejidad que rara vez se encuentra en nuestros días. Hay en él una elegancia grandiosa. El frescor ácido de una salida hesperidada se ve seguido por un generoso pellizco de especias (cardamomo, canela, clavo) y el dulzor de ciruelas y duraznos. Estas carnosas notas frutales recuerdan la voluptuosidad de gigantes clásicos como Quadrille de Balenciaga o a Femme de Rochas). La mezcla pronto se vuelve más suave, casi cremosa, pero las especias nunca desaparecen, sumando vivacidad a un corazón floral donde el clavel brilla con intensidad particular. Para una creación tan imponente AL02 guarda proporciones perfectas. La base resplandece como cálida luz de velas en tonos ámbar, redondeada con vainilla, sándalo y almizcles. La longevidad es decente y la proyección, buena.

Había jurado no comprar ni un frasco de perfume en los próximos dos años, pero…

Caro

Origen de la muestra: Muestra regalo por compra en Osswald NYC

 

al02

foto: Biehl-parfum.com

Biehl Parfumkunstwerke AL02 – Music for the Royal Fireworks

Biehl Parfumkunstwerke (perfume artworks) defines itself as an olfactory gallery. Curated by Thorsten Biehl, the brand presents its fragrances with a minimalist approach that leaves all the protagonism to the juice itself. Even the names are stark: barely the initials of the nose behind each creation and a number. But for such an unassuming presentation, AL02 is pretty spectacular. Arturetto Landi, the nose who composed it, intended this fragrance as “the incarnation of the defiant-arrogant Paris chic, glittering nights at the opera, glamorous banquets and amorous rendezvous. An obeisance to femininity.

Although AL02 was introduced in 2007, it follows in the footsteps of the big spicy ambers of the late 1970s and early 1980s, such as Coco, Opium and Obsession. Rich, opulent even but never oppressive,  it shows a complexity rarely found these days. There is a magnificent elegance to it. The sour freshness of an hesperidic opening is soon followed by a generous dusting of spices (cloves, cinnamon, cardamom) and the sweetness of plums and  peaches. These fleshy fruity notes recall the voluptuousness of classic giants like Balenciaga Quadrille or Rochas Femme). The blend soon becomes smoother, almost creamy, but the spices never disappear, adding vibrancy to a floral heart in which carnation shines with particular strength. For such a grandiose composition, AL02 is perfectly proportioned. The base glows like warm candlelight  in shades of amber, rounded by vanilla, sandalwood and musks. Longevity is decent and projection, very good.

I had sworn I wouldn’t be purchasing any bottles in the next couple years, but…

Caro

Origin of sample: Sample gifted with purchase at Osswald NYC

Oriza L. Legrand Chypre Mousse – Concierto desconcertante

mushrooms

foto: Shutterstock.com

Mi primera aproximación a Chypre Mousse fue desconcertante. Una salida cáustica seguida por una extraña sinfonía de notas (¿tinta? ¿aguarrás? ¿moho?) con tenacidad nuclear me aterrorizó. Recordé que cuando Virginia visitó la boutique Oriza L. Legrand había comprado una botella y estaba muy entusiasmada; incluso se había convertido en uno de sus preferidos para el otoño. Al llamarla y relatar mi desafortunada experiencia ella sugirió que probara Chypre Mousse en pequeñas cantidades o -mejor aún- que rociara un poco en el aire y caminara a través de la neblina. Agregó que cree que la fragancia se luce mejor en tiempo frío, así fue que seguí su consejo un día de lluvia y, para mi alivio, la experiencia esta vez fue diametralmente opuesta.

Reedición de una fragancia de Oriza L. Legrand de 1914Chypre Mousse habla menos de otra época que de otra esfera. Más lugar que perfume, trae a la imaginación un bosque utópico. Menta, violetas, hongos, agujas de pino hojas caídas, descomponiéndose en el suelo húmedo, se mueven como las imágenes de un caleidoscopio, mutando de forma y color. Chypre Mousse se siente lisérgico o, cuanto menos, surreal: es un bosque que respira exhalando una miríada de matices. No hay dulzor alguno en este eau de parfum: después de la explosión verde y punzante del principio, se vuelve progresivamente más seco hasta que se disuelve en un fondo cálido y reconfortante de cuero y castañas asadas.

Ahora veo con claridad que la impresión ilusoria de tinta en este paisaje fue a causa del musgo de roble mientras que los terpenos de las coníferas  evocaron la nota de aguarrás. Chypre Mousse no se atiene a cánones preestablecidos, resultando en una fragancia inusualmente atractiva y -a pesar de los desafíos que puede presentar- tremendamente chic. Excelentes proyección y longevidad son pluses en esta obrita de arte portable.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Oriza L. Legrand

CHYPRE-MOUSSE

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Chypre Mousse – A disconcerting concert

My first approach to Chypre Mousse was disconcerting. A caustic opening  followed by a strange symphony of notes (ink? turpentine? mold?) and nuclear tenacity left me terrified. I remembered Virginia was enthusiastic about it and had purchased a bottle when she visited the Oriza L. Legrand boutique; it had even become one of her Autumn favorites. When I called her and told her my unfortunate experience, she suggested I tried Chypre Mousse in small amounts or -better yet- spritz some of it into the air and walk through the mist. She added she thinks it performs best in cold weather so one rainy day I followed her advice and, much to my relief, the experience this time was completely different.

A reedition of an Oriza L. Legrand  fragrance from 1914Chypre Mousse speaks not so much of another time but of another realm. More place than perfume, it brings to mind an utopian forest. Mint, violets, mushrooms, pine needles and fallen leaves decomposing on the damp ground move around like the images in a caleidoscope, shifting shapes and colors. Chypre Mousse feels lisergic or, at least, surreal: it is a forest that breathes exhaling a myriad of nuances. There’s no sweetness at all in this eau de parfum: after the initial sharp green explosion, it becomes progressively drier until it dissolves into a warm, comforting backdrop of leather and roasted chestnuts.

It is now clear to me that the illusory impression of ink in this landscape was caused by the oakmoss while the terpenes of the conifers were what evoked  the turpentine note. Chypre Mousse does not abide by pre-established  standards, turning into something unusually compelling and -despite the challenges it might offer- devastatingly chic. Excellent projection and longevity are pluses in this little piece of wearable art.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Oriza L. Legrand

Lubin Nuit de Longchamp y un poco de historia- ¡Que viva el glamour!

bacall 1957

Lauren Bacall, 1957

Fundada en 1798 por Pierre-Francois Lubin, anteriormente aprendiz en Tombarelli y en Fargeon, Lubin es una de las marcas de lujo más antiguas que aún hoy existen. Es también una de las pocas casas de perfumería que puede presumir legítimamente de su vínculo con casas reales. Es fácil acceder a documentación que prueba su pedigree y la marca es mencionada con frecuencia en publicaciones del siglo XIX, época en la que proveía a varios monarcas europeos. Jorge IV, el zar Alejandro I y las emperatrices Josefina de Francia y Elisabeth de Austria se cuentan entre quienes disfrutaban sus productos. En 1844 Felix-Andre Prot, aprendiz de Pierre-François Lubin, tomó el control de Lubin. La casa fue manejada por la familia Prot hasta la década de 1970, cuando la compañía fue vendida y comenzó su declive. Hace unos diez años Lubin renació de la mano del Director Creativo  Gilles Thevenin, a quien se unieron dos miembros de la familia Prot originaria.

En el siglo XX, Lubin tuvo una filial argentina con producción local. Fundada después de la 1ra guerra mundial y cerrada en la década de 1960, hizo las veces de base para Sudamérica (inclusos sus trabajadores están mencionados entre aquellos que fundaron el Sindicato Perfumista de nuestro país en 1947).

Nuit de Longchamp fue creado en 1934 como edición limitada para una cena de gala en el hipódromo parisino de Longchamp; el perfume fue lanzado a gran escala en 1937 ganando reconocimiento mundial. Aparece publicitado en un anuncio argentino de la década de 1950 como “noche de romance” y “una evocación de París“.

Elegante, afirmada, algo altiva, la encarnación actual de Nuit de Longchamp despliega la hermosa severidad de los chipres clásicos. En medio de una profusión de flores blancas, la santa trinidad conformada por bergamotapatchoulicistus aparece inconfundible. Si alguien me dijera que es un vintage de 1950 en buenas condiciones de conservación, lo creería: no están ausentes sustancia ni espíritu y la calidad es sobresaliente. Nuit de Longchamp progresa desde un verdor punzante impregnado de nuez moscada a florales aterciopelados (rosa y jazmín aparecen prominentes) a una base amaderada y balsámica. Velada por la oscuridad terrosa y casi táctil del musgo de roble es cálida, generosa y rica en matices. Se cuenta que Lauren Bacall era ávida usuaria de esta fragancia. Si bien no puedo corroborar la veracidad de esta afirmación, su presencia y refinada madurez encontrarían eco perfecto en Nuit de Longchamp.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid

 

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foto: Lubin.com

Lubin Nuit de Longchamp and a bit of history – Long live glamour!

Founded in 1798 by Pierre-Francois Lubin, a former apprentice at  Tombarelli  and at  Fargeon, Lubin is one of the oldest luxury brands still in existence.  It is also one of the few perfumery houses which  can rightfully boast of its links to royal houses. Documentation proving its pedigree is easily available and the brand is frequently mentioned in publications of the XIX century, a time when it catered to various European crowned heads. George IV, czar Alexander I and empresses Josephine of France and Elisabeth of Austria are among those who enjoyed its products.  In 1844 Lubin was taken over by Felix-Andre Prot, the apprentice of Pierre-François Lubin. The house remained in the hands of the Prot family until the 1970s, when the company was sold and declined. Some ten years ago Lubin was brought back to life by Creative Director  Gilles Thevenin, who was joined by two members of the original Prot family.

In the XX century, Lubin had an Argentinian subsidiary with local production. Founded after WWI and closed in the 1960s, it was the base for all of South America. Its workers are even mentioned amongst those who founded the Sindicato Perfumista (Perfumer’s Guild) in our country in 1947.

Nuit de Longchamp was created in 1934 as a limited edition for a gala dinner at the Parisian racecourse of Longchamp; the fragrance was launched in a larger scale in 1937 earning worldwide recognition. An Argentinian printed ad dating from the 1950s  advertises it as “noche de romance” and “una evocación de París“. 

Elegant, assertive, somewhat haughty, the current incarnation of Nuit de Longchamp displays the beautiful severity of classical chypres. Amidst a profusion of white flowers, the holy trinity conformed by bergamotpatchoulilabdanum is unmistakeably present.  If someone told me this is a well preserved vintage from the 1950s, I’d believe it: there’s no substance or spirit to be missed and the quality is outstanding. Nuit de Longchamp progresses from a sharp greenness tinged with nutmeg to velvety florals (rose and jasmine appear prominently) to a woody balsamic base. Veiled by the earthy almost tactile darkness  of oakmoss, it is warm, generous and rich in nuances.  It is said Lauren Bacall was an avid wearer of this fragrance. While I cannot vouch for the truth of the statement, her poise and refined maturity would find a perfect echo in Nuit de Longchamp.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid

 

El cuero en Perfumería: salvaje y domesticado

 

cuero marron

foto: Tavecchi.it

En sus Estudios de la Psicología del Sexo (1897-1827) Havelock Ellis afirma que “…el olor del cuero tiene una influencia sexual curiosamente estimulante en muchos hombres y mujeres. Es un olor que parece ocupar un lugar intermedio entre los olores naturales del cuerpo y los perfumes artificiales para los que en ocasiones sirve de base”. Elegante o agreste, lujoso o rebelde, látigo o cómodo sillón, el cuero despierta algo primitivo en nosotros. Desde Tabac Blond, de Caron, presentado en 1919 (una época en que las mujeres también comenzaban a cortarse el pelo y a fumar en público) a Tuscan Leather, de Tom Ford (2007), del que muchos dicen huele a cocaína (pruébenlo y saquen sus propias conclusiones), rara vez pasa inadvertido. En perfumería, su aroma se reconstruye mediante naturales como el estoraque, abedul y  cistus; castóreo natural o sintético y sintéticos como la isobutil quinolina, safraleine  o  suederol.

Las distintas denominaciones tradicionales aluden a los tratamientos que recibían los pellejos. El cuero de España difiere del ruso, el inglés y el marroquí en el procedimiento que se seguía para curtir los cueros. En los viejos tiempos Córdoba se volvió tan famosa por sus cueros polícromos repujados que el cordobán -obtenido a partir de la piel de las cabras- debe su nombre a la ciudad. En el caso del cuero de España, los pellejos se sumergían en una mezcla de aceites fragantes, la mayoría de ellos florales, que prestaban un olor característico. Según Havelock Ellis “consiste en gamuza sumergida en aceites de neroli, rosa, sándalo, lavanda, verbena, bergamota, clavo de olor, y canela, untado a continuación con civet y almizcle” y afirma que los perfumes de Peau d’Espagne son  “a menudo el aroma favorito de las personas sensuales”. En el siglo XIX, el cuero de España se utilizaba también para perfumar papel de escribir.

El cuero de Rusia (que, según The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing de Charles Thomas Davis, 1885, fue en realidad inventado por los antiguos Búlgaros) era originariamente de caballo o cabra difiere de otros cueros en la manera en que ha sido tratado. Su rasgo más saliente es una característica nota penetrante de alquitrán de abedul. Los soldados rusos  usaban aceite o alquitrán de abedul para impermeabilizar sus botas. Las joyas valiosas solían guardarse envueltas en una pieza de cuir de Russie; éste también era un material valioso para la encuadernación de libros debido a su resistencia a la humedad y su efecto repelente de insectos.

El cuero de Marruecos (tradicionalmente de cabra) empleaba sumac en su proceso de curtido. Tenía aspecto brilloso y textura elástica y suave. Era teñido en colores intensos y su uso estaba extendido en encuadernación de lujo.

Debajo, algunos de los favoritos que reseñamos en los últimos años. Pueden leer las reseñas haciendo click en el texto resaltado.

Clásicos:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modernos:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

Caro

Diorling

Leather in Perfumery: wild and tame

In his Studies of the Psychology of Sex (1897-1827) Havelock Ellis  states that “…the smell of leather has a curiously stimulating sexual influence on many men and women. It is an odor which seems to occupy an intermediate place between the natural body odors and the artificial perfumes for which it sometimes serves as a basis”. Elegant or rugged, luxurious or rebellious, whip or comfortable armchair, leather awakens something primal in us. From Caron‘s Tabac Blond, launched in 1919 (a time when women also started cutting their hair short and smoking in public) to Tom Ford‘s Tuscan Leather (2007) said by more than a few to smell like cocaine (try it for yourself and draw your own conclusions), it rarely goes unnoticed. In perfumery, its smell is reconstructed via naturals such as styrax, birch and labdanum; natural or synthetic castoreum and synthetics like isobutyl quinoline, safraleine or suederol.

The different traditional denominations allude to the treatment the leather underwent. Spanish leather differs from Russian, English  and Morocco leathers in the way the animal skins were tanned. In olden times, Córdoba became so famous for its embossed polichrome leathers that the cordován variety -obtained from goat skins- owes its name to the city. In the case of Spanish leather, the animal hides were immersed in a mix of fragrant oils, most of them floral, that would lend a characteristic smell. According to Havelock Ellis “it consists of wash-leather steeped in ottos of neroli, rose, santal, lavender, verbena, bergamot, cloves, and cinnamon, subsequently smeared with civet and musk” and states Peau d’Espagne perfumes are  “often the favorite scent of sensuous persons”. In the XIXth century, Spanish leather was also used for scenting writing paper.

Russian leather (which, according to The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing by Charles Thomas Davis, 1885, was actually invented by ancient Bulgarians) was originally horse or goat and differs from other leathers in the way it has been treated. Its main trait is a characteristic penetrating birch tar note. Russian soldiers used birch tar or oil to weatherproof their  boots. Valuable jewels were kept wrapped in a piece of cuir de Russie, which was also a preferred material for book binding due to its resistence to humidity  and insect repellent properties.

Moroccan leather (traditionally goat) employed sumac in its tanning process. It had a glossy appearance and a soft and elastic texture. It was dyed in bright colors and used extensively in luxury bookbinding.

Below, some favorites we have reviewed over the years. You can read the reviews by clicking the highlighted text.

Classics:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modern:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

 

Caro