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Von Eusersdorff Classic Orange – Cítrico paradojal

foto: En.wikipedia.org  fotógrafa: Brianna Lehman

foto: En.wikipedia.org    fotógrafa: Brianna Lehman

Classic Orange evita los clichés de la mayoría de los perfumes cítricos. No se siente particularmente fresco, sino que refresca con una calidez que recuerda a la de la piel entibiada por el sol.

Estas son noticias excelentes, al menos para mí: una de mis tareas más difíciles en verano es encontrar un aroma que se adecue a la estación, pero que no se sienta demasiado frío.  Por más vitalizantes que sean, excluyo limones y menta y gravito hacia el resplandor dorado de mandarinas o naranjas.

Classic Orange, presentado en 2013, no es hesperidado y prefiere jugar con el fruto entero en lugar de limitarse a la corteza. La pulpa fresca y el jugo de la naranja sanguina se combinan con los tonos verdes, sutilmente florales, del petitgrain. Engañosamente simple al comienzo, muta lentamente en una gamuza suave -acariciadora, casi táctilcon gradaciones más oscuras de . Los matices de damasco, tan característicos del osmanto, brindan dulzura y una textura aterciopelada. Frutas florales y flores afrutadas; la paradoja se  intensifica en una evolución siempre fluida, sin estridencias. El fruto resultante es sensual y cálido, con un fondo almizclado.

La proyección de Classic Orange es moderada y la longevidad, excelente para un cítrico. El resultado general logra animar el espíritu con refinamiento.

Incluso su servidora, amante confesa de perfumes enormes y complejos, se ha rendido ante el encanto de esta joyita naranja.

Caro

Origen de la muestra: muestra cortesía de Von Eusersdorff

foto: Voneusersdorff.com

foto: Voneusersdorff.com

Von Eusersdorff Classic Orange – Paradoxical citrus

Classic Orange avoids the clichés of most citrusy fragrances. It doesn’t feel particularly fresh; instead, it refreshes with a warmth akin to that of sunkissed skin.

This is wonderful news, at least for me: one of my most difficult tasks in Summer is finding a scent that is season-appropriate yet doesn’t feel too chilly. As vivifying as they might be, I rule out lemons and mint and gravitate toward the golden glow of  tangerines and oranges instead.

Classic Orange, launched in 2013, is not hesperidic and prefers to play with the whole fruit rather than limit itself to the rind. The fresh pulp and juice of blood oranges is paired with the verdant, subtly floral tonalities of petitgrain. Deceivingly simple at the beginning, it slowly morphs into soft suede -caressing, almost tactile- with darker hints of tea. The characteristic apricot-like nuances of osmanthus add sweetness and a velvety texture. Floral fruits and fruity flowers; the paradox intensifies along an evolution which is always smooth, without stridencies. The resulting fruit is warm and sensuous, with a musky drydown.

Projection in Classic Orange is moderate and longevity excellent for a citrus fragrance. The overall result is uplifting and refined. Even yours truly, self-confessed lover of big perfumey fragrances, has fallen prey to the charm of this little orange gem.

Origin of sample: Sample courtesy of Von Eusersdorff

foto: Otg.de

foto: Otg.de

Von Eusersdorff Classic Patchouli – Patchouli supremo

imagen: En.wikipedia.org  artista: Jules Joseph Lefebvre    "Odalisca", 1874

imagen: En.wikipedia.org   artista: Jules Joseph Lefebvre   “Odalisca”, 1874

Tan pronto como recibimos nuestras muestras de Von Eusersdorff, cada una de nosotras –Virginia en California, Caro en Buenos Aires– buscamos primero el mismo perfume: Classic Patchouli. Aunque no somos adoratrices del patchouli, sabíamos que Classic Patchouli es la fragancia insignia de la marca y queríamos comprobar si estaba a la altura del runrún.

El patchouli (pogostemon patchouli) se popularizó en Europa a comienzos del siglo XIX ya que se usaba para perfumar los chales indios que estaban tan de moda en ese entonces. Las hojas de patchouli mantenían alejadas a las polillas y prestaban su aroma a los chales mientras éstos viajaban de India a Europa. El aceite esencial de patchouli es uno de los pocos que mejora con el paso del tiempo; su olor característico es dulce, terroso, almizclado y mohoso.

Las dos pudimos percibir los efluvios de Classic Patchouli al abrir la caja, mientras la botellita estaba aún cerrada. Este es un patchouli que invita a inhalar profundamente, una y otra vez. Su belleza es clásica y depurada y el efecto general, narcótico y adictivo.

En la salida, la bergamota parece explotar mientras prepara el camino para la nota de patchouli; por un breve instante una sutil nube alcanforada evoca la espesura de viejos bosques. Luego, una textura crocante, como hojas secas hechas de chocolate amargo, emerge de la tonka, deliciosamente cumarínica (que también brinda su hermosa cualidad atalcada), realzando la aspereza del patchouli. Durante unos minutos, la terrosidad y el bosque están por todas partes; son la antecámara de la magia cremosa del sándalo. La sensación general es tersa, avainillada, de textura casi mantecosa. La vainilla nunca sofoca y el  sándalo parece actuar como un puente, suavizando la transición de patchouli a vanilla. 

El resultado es muy voluptuoso y un poco exótico. Caro dice que sólo quiere hablar en Italiano  cuando usa Classic Patchouli ya que ningún otro idioma es lo suficientemente sensual para hacerle justicia.

Nos encanta Classic Patchouli en nosotras, pero creemos que en un hombre -¡oh,sí!- sería el equilibrio perfecto entre león rugiente y gatito que ronronea.

Caro y Virginia

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Von Eusersdorff

Nota bene: Hemos hablado brevemente acerca de Von Eusersdorff en nuestra reseña de Classic Myrrh

foto: Duoparadigms.com

foto: Duoparadigms.com

Von Eusersdorff Classic Patchouli – Supreme patchouli

As soon as we received our Von Eusersdorff samples, each of us –Virginia in California, Caro in Buenos Aires– reached for the same fragrance first: Classic Patchouli. Although we are not patchouli worshippers, we knew Classic Patchouli was the brand’s flagship fragrance and we wanted to verify whether it would live up to the hype.

Patchouli (pogostemon patchouli) became popular in Europe at the beginning of the XIX century since it was used to scent the Indian shawls which were in vogue at the time. The patchouli leaves would keep moths at bay and lend their aroma to the shawls  while they were transported from India to Europe. Patchouli essential oil is one of the few that improves with age; its characteristic smell is sweet, earthy, musky and musty .

Both of us were able to sniff the emanations of Classic Patchouli as we opened the box, while the tiny bottle was still closed. This is a patchouli that makes one want to inhale deeply, once and again and again. Its beauty is classic and streamlined  and the overall effect, narcotic and addictive.

In the opening bergamot seems to explode as it paves the way for the patchouli note; for a brief moment, a subtle camphorous cloud evokes ancient woods and forests. Then, a crispy texture like dried leaves made of dark chocolate emerges from the deliciously coumarinic tonka (which also lends its beautiful powderiness), highlighting the roughness of patchouli. For a few minutes, earthiness and woods are everywhere; they are the antechamber of the creamy magic of sandalwood. The overall feel is sleek, vanillic, almost buttery in texture. The vanilla never overpowers and  sandalwood seems to act like a bridge, smoothing out the transition from patchouli to vanilla. 

The result is very voluptuous and just a bit exotic. Caro says she only wants to speak in Italian  when she wears Classic Patchouli as no other language would be sensual enough to do it justice.

We love Classic Patchouli on ourselves, but  we think on a man -¡oh, yes!- it would be the perfect balance between roaring lion and purring kitten.

Caro & Virginia

Origin of sample: sample courtesy of Von Eusersdorff

Nota bene: We have talked briefly about Von Eusersdorff on our Classic Myrrh review 

foto: Voneusersdorff.com

foto: Voneusersdorff.com

Von Eusersdorff Classic Myrrh – Humo blanco

foto: Lahistoriadelasemana.blogspot.com  Catedral de Santiago de Compostela

foto: Lahistoriadelasemana.blogspot.com      Catedral de Santiago de Compostela

Durante los últimos meses me sentí tan intrigada sobre esta casa que un amigo muy amable se compadeció de mí y ofreció traerme una botella de París. Luego de deliberar qué perfume necesitaba probar primero, opté por Classic Myrrh (el novísimo Classic Orange será el próximo en la lista de perfumes a probar).

La marca Von Eusersdorff fue fundada por Camille Henfling, un ex hombre de negocios cuya familia solía dedicarse a la Farmacia. Las fragancias, clásicas y sin adornos -cualidades que se dejan adivinar desde el simple packaging– son manufacturadas en Grasse.

Classic Myrrh da una impresión de limpieza cálida -equivalente a usar una camisa blanca recién planchada- incluso cuando poco tiene que ver con lo que normalmente llamamos “perfume limpio”en los que abundan las notas jabonosas, acuáticas o almizcles blancos. Esta limpieza no es aséptica,sino que tiene más que ver con la pureza, incluso con una cierta aridez.

El petitgrain vibra con nitidez en la salida, pero se atenúa ante la llegada una violeta amaderada. Esta violeta es ligeramente atalcada, pero no aparece dulce ni excesivamente femenina y se funde a las mil maravillas con el sándalo que  domina el corazón de la fragancia.  El guayaco (palo santo) añade su carácter ahumado a la mezcla -que para este entonces se asemeja a un incienso cálido y acogedor- dándole así más robustez. Con cada uso el foco parece cambiar de una nota a otra: algunos días es el chispeante petitgrain; otros, la violeta brumosa; el oscuro palo santo o el patchouli que acecha en la base. El perfume es depurado, moderno y sin embargo toca una cuerda de nostalgia.

Classic Myrrh huele elegante y despojado de connotaciones de género.  La sensación general es muy natural y su longevidad es excelente: uno o dos toques de vaporizador duran todo el día hasta entrada la noche.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Jovoy Paris

foto: Voneusersdorff.com

foto: Voneusersdorff.com

Von Eusersdorff Classic Myrrh – White smoke

Over the last couple of months I became so intrigued about this house that a kind friend pitied me and volunteered to bring a bottle from Paris. After some deliberation regarding which fragrance I needed to try first, I opted for Classic Myrrh (the brand new Classic Orange comes next on the must-try list).

The Von Eusersdorff brand was founded by Camille Henfling, a former businessman whose family used to run an apothecary. The classic and  unadorned fragrances -qualities that can be guessed by just looking at the simple packaging- are manufactured in Grasse.

Classic Myrrh gives an impression of warm cleanliness  -much like wearing a freshly pressed white shirt- even though it is not what usually goes by the moniker of “clean scent”, those fragrances which generally abound in soapy or aquatic notes and white musks.  This cleanliness is not aseptic but has more to do with purity, even a certain dryness.

Petitgrain vibrates nitidly in the opening but it becomes more muted as it is  joined by a woody violet. This violet is slightly powdery but does not appear sweet or overly feminine and fuses wonderfully with the sandalwood that dominates the heart of this fragrance. Guaiac wood adds its smokiness to the blend -which by now resembles a warm cozy incense- giving it a more robust character. With every wearing, the focus seems to shift from note to note: some days it is the sparkling petitgrain, others the hazy violet,the dark guaiac or the patchouli that lurks in the base. The fragrance is streamlined, modern and yet touches a chord of nostalgia.

Classic Myrrh smells elegant and devoid of gender connotations. The overall feel is very natural and its longevity is excellent: one or two spritzes will last through the day and well into the night.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Jovoy Paris