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Chanel Les Exclusifs Cuir de Russie – Entre estepas y salones

foto: encspb.ru  Sargento cosaco del Regimiento de Guardias Cosacos, 1913

foto: encspb.ru Sargento cosaco del Regimiento de Guardias Cosacos, 1913

Aunque muchas marcas ofrecen perfumes basados en un motivo de Cuero de Rusia, el más celebre es sin dudas Chanel. Quizás porque la mayoría de los otros (a excepción de L.T. Piver) no vivieron lo suficiente para llegar a nuestros días.

El cuero de Rusia -originariamente de caballo o cabra- difiere de otros cueros (marroquí, cuero de España) en la manera en que ha sido tratado y su rasgo más saliente es una característica nota de alquitrán de abedul. Los soldados rusos  usaban el alquitrán de abedul para impermeabilizar sus botas. Las joyas valiosas solían guardarse envueltas en una pieza de cuir de Russie; éste también era un material valioso para la encuadernación de libros debido a su resistencia a la humedad y su efecto repelente de insectos.

Chanel Cuir de Russie fue compuesto por Ernest Beaux,ruso de nacimiento,  quien también habría de crear No. 22 y el icónico No. 5. Antes de trasladarse a Francia, Beaux había estado empleado en Rallet & Co.,la casa de perfumería más eminente de toda Rusia y proveedor oficial de la Corte Imperial. Alrededor de 1919, Beaux y parte del personal de Rallet se mudaron a Francia  después de que el gobierno soviético nacionalizara la compañía.

Aunque el tema cuir de Russie en perfumería era considerado moderno en el siglo XIX, fue la década de 1920 la que vio prosperar las fragancias de cuero: Caron Tabac Blond (1919), Guerlain Djedi (1926), Lanvin Scandal (1933) eran apreciados por las audaces mujeres emancipadas de los años locos. Las materias primas sintéticas, que ya habían estado en uso por unos 40 años, se manifestaban más ostensiblemente y no con el único propósito de reconstruir el aroma natural de las flores.

Chanel Cuir de Russie es mi favorito de la serie Les Exclusifs y quizás el más difícil en términos de accesibilidad olfativa, aunque definitivamente ha sido modernizado. No he olido nunca la versión original de Cuir de Russie y me estoy acotando al eau de toilette y parfum que están disponibles actualmente.

 La salida aldehídica es más notoria en el eau de toilette. El parentesco con No.5 y No. 22 es evidente en esta etapa y en el uso pródigo de ylang ylang. Cuir de Russie es un cóctel mágico de humo, sudor de caballo y flores. Resulta celestial para los amantes de los caballos y para quienes aborrecen los llamados perfumes limpios; celestial por partida doble para quien suscribe. La fragancia es suave, cálida y florece con el calor corporal. Cuero, tabaco y un bouquet  indólico donde el  jazmín, la flor de naranjo y el ylang ylang reinan supremos hacen brillar este perfume. Huelga decir que al momento de su nacimiento estaba dirigido hacia las mujeres más aventureras e independientes. Con el correr de las horas, Cuir de Russie va tornándose más floral y se tiñe de una cierta jabonosidad que suma una agradable dosis de contradicción a las sucias notas animales.

Aunque la longevidad es, por supuesto, mejor en el parfum, no resulta sobresaliente. El eau de toilette es muy bueno, pero el extracto es sublime: lujo con modales impecables.

Caro

Origen de la muestra: Eau de toilette comprada en la boutique Chanel, Galerías Pacífico, Buenos Aires; parfum comprado a través de Chanel.com

Otros perfumes que me dan este amado carácter caballuno son Amouage Opus III, Vero Profumo Onda y Heeley Cuir Pleine Fleur

foto: Chanel.com

foto: Chanel.com

Chanel Les Exclusifs Cuir de Russie – Between steppes and salons

Although many brands offer fragrances based on a Russian leather motif, the most celebrated one is Chanel. Perhaps because most others (with the exception of L.T. Piver) didn’t live long enough to see our day.

Russian leather  -originally horse or goat- differs from other leathers (Moroccan, Spanish) in the way it has been treated, its main trait being a characteristic birch tar note. Russian soldiers used birch tar to weatherproof their  boots. Valuable jewels were kept wrapped in a piece of cuir de Russie  which was also a preferred material for book binding due to its resistence to humidity  and insect repellent properties.

Chanel Cuir de Russie was composed by Russian born Ernest Beaux, who would also create No. 22 and the iconic No. 5. Before relocating to France, Beaux had been employed at Rallet & Co., official supplier to the Imperial Court and the most eminent house of perfumery in Russia. Around 1919, Beaux and other Rallet staff moved to France after the Soviet government nationalized the company.

Although the cuir de Russie motif in fragrances was considered modern by the XIX century, it was the 1920s that saw leather fragrances flourish: Caron Tabac Blond (1919), Guerlain Djedi (1926), Lanvin Scandal (1933) were appreciated by the bold emancipated women of les années folles. Synthetic raw materials, which had already been in use for some 40 years, were showcased more ostensibly and not with the sole aim of  reconstructing the natural aroma of flowers.

Chanel Cuir de Russie is my favorite from the Les Exclusifs series and perhaps the most difficult in terms of olfactory accesibility although it has definitely  been modernised. I have never smelled the original version of Cuir de Russie and must circuscribe myself to the currently available eau de toilette and parfum.

The aldehydic opening is more noticeable in the eau de toilette. The resemblance with both No.5 and No. 22 is evident in this stage and in the prodigal use of ylang ylang. Cuir de Russie is a magical cocktail of smoke, horse sweat and flowers. Pure heaven for horse lovers and for those who abhor so-called clean scents; thus double heaven for yours truly. The fragrance is soft, warm and blooms with body heat. Leather, tobacco and an indolic bouquet where  jasmine, orange blossom and ylang ylang reign supreme shine in this  fragrance. It goes without saying that, at the time of its birth, it was aimed at the most adventurous and independent of women. Over the course of hours, Cuir de Russie  becomes increasingly floral and tinged with a certain soapiness which adds a pleasant dose of contradiction to the dirty animalic notes.

Although longevity is, of course, better in the parfum, it doesn’t appear to be outstanding. The eau de toilette is very good, but the extrait is sublime: luxury with impeccable manners.

Caro

Origin of sample: Eau de toilette purchased at Chanel boutique, Galerías Pacífico, Buenos Aires; parfum purchased from Chanel.com

Other fragrances from which I get my beloved horsey vibe are Amouage Opus III, Vero Profumo Onda and Heeley Cuir Pleine Fleur

Guerlain L’Heure Bleue – Requiem en azul

foto: Fineartamerica.com  fotógrafo: Sven Brogren  Blue Hour Trees Silhouette

foto: Fineartamerica.com    fotógrafo: Sven Brogren    Blue Hour Trees Silhouette

L’Heure Bleue solía ser uno de mis perfumes preferidos. “Solía ser” no tanto porque mis gustos hayan cambiado sino porque cuesta reconocerlo en su encarnación actual (específicamente en su versión parfum).

Este clásico de Guerlain fue creado por Jacques Guerlain en 1912, durante la dorada Belle Époque, dos años antes del estallido de la Gran Guerra. Más robusto que su predecesor Après l’Ondée (1906) -con el que está emparentado en términos de composición- el perfume debe su nombre a “la hora azul”, ese momento del día en que el sol ya se ha ido pero la noche aún no se hace presente. Imbuido de una magia melancólica, L’Heure Bleue captura con acierto este instante en el que las cosas se mueven a un ritmo más lento y todo parece suspendido en el tiempo. La belleza de L’Heure Bleue siempre fue del estilo nostálgico, incluso triste. Claveles, violetas, iris, neroli, anís y la célebre base Guerlinade -plena de vainilla y haba tonka– funcionaban juntos con la precisión de un buen reloj suizo.

Sé todo acerca de las regulaciones de IFRA, escasez de ciertas materias primas, cambios en los gustos de los consumidores y muchas otras razones (probablemente buenas) para la reformulación. Es algo que he llegado a aceptar (¿tenía otra opción acaso?) siempre y cuando el perfume involucrado no pierda su identidad en el proceso. Las reformulaciones a veces recuerdan a una mujer que se estira la cara con la esperanza de verse más joven, perdiendo en el proceso cualquier rasgo distintivo que pudiera tener y sin alcanzar nunca por completo su propósito. Las complejidades se perdieron en el camino: los matices medicinales, el contraste entre dulce y amargo, la fría calidez. Ahora se siente algo plano y se ha convertido en meramente bonito. La belleza sublime nunca desaparece, pero suele envejecer mejor cuando no se la toca.

Si alguna vez se topan con un frasco vintage, no pierdan la oportunidad de olfatearlo. Es posible que les parezca desafiante o, incluso, que no les guste, pero es un clásico que debe probarse. Ambas versiones – la vintage y la actual- funcionan especialmente bien en exteriores y con tiempo frío.

Adoradores de la versión original de L’Heure Bleue: pueden encontrar reemplazante en Grossmith Shem-el-Nessim y Amouage Opus III (caros, lo sé). Para una opción más económica, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitaliza el espíritu de L’Heure Bleue pero elige volverlo juguetón, incluso coqueto.

Caro

Origen de las muestras: Botellas de parfum adquiridas en Perfumería Togat’s, Buenos Aires, y Sephora

foto: Guerlain.com

foto: Guerlain.com

Guerlain L’Heure Bleue – Requiem in blue

L’Heure Bleue used to be one of my favorite fragrances. It “used to be” not so much because my tastes have changed but because it is bare recognizable in its current incarnation (more specifically in its parfum version).

This Guerlain classic was created by Jacques Guerlain in 1912, during the golden Belle Époque, two years before the outbreak of the Great War. More robust than its predecesor Après l’Ondée (1906) -with which it is related in terms of composition- the fragrance owes its name to “the blue hour”, that time of the day when the sun is gone but night hasn’t yet arrived. Infused with a melancholy magic, L’Heure Bleue successfully captures this instant  during which things move at a slower pace and everything seems suspended in time. L’Heure Bleue‘s beauty has always been on the nostalgic, even mournful style. Carnations, violets, iris, neroli, anise and the famous Guerlinade base, plethoric with vanilla and tonka bean used to work together with clockwork precision.

I understand everything about IFRA regulations, scarcity of certain raw materials, changes in customers’ tastes and many other (probably good) reasons for reformulation. It is something I have come to accept (did I have a choice anyway?) as long as the fragrance involved doesn’t lose its identity in the process. Some reformulations sometimes remind me of a woman who makes her face tighter in the hopes of appearing younger, losing in the process  whatever distinctive features she might have had while never quite achieving her purpose. The complexities are gone: the medicinal hints, the contrast between bitter and sweet, the cold warmth. It now feels somewhat flat and has become merely pretty. Sublime beauty never disappears completely but it tends to age better when left untouched.

Should you ever come across some vintage juice, do not miss the opportunity of giving it a sniff. You might find it challenging, you might even dislike it but it is a classic that needs to be experienced. Both versions -vintage and current- wear especially well outdoors in cold weather.

If you loved L’Heure Bleue‘s original version, I suggest you give a try to Grossmith Shem-el-Nessim and Amouage Opus III (expensive, I know). For a more affordable option, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitalizes the spirit of L’Heure Bleue but chooses to turn it into a playful, even flirty blend.

Caro

Origin of samples: Parfum bottles purchased from Perfumería Togat’s, Buenos Aires, and Sephora

The Party The Party in Manhattan – Burbujas de champagne

imagen: Onewed.com  Jean Harlow

imagen: Onewed.com      Jean Harlow

Un día del último septiembre, visité Farmacia Centrale, en Milán. Allí -bajo la guía de la atenta Jelly– pasé cerca de una hora olisqueando cada perfume que tenía a mi alcance.

En la búsqueda de un floral glamoroso, me topé con el delicioso nardo verde de  Mona di Orio Tubereuse, me sorprendí con la belleza clásica de Oha y quedé estupefacta ante el potente Bruno Acampora Blu. Luego de probar (casi por casualidad, ya que no es un floral) The Party in Manhattan, mi elección estaba hecha.

The Party in Manhattan es una creación del empresario Paolo Borgomanero, antiguo propietario de Acqua di Parma. De hecho, algunas personas dicen notar similitudes entre The Party y el Acqua di Parma Profumo original (ahora reformulado). Como solamente conozco la versión actual de Acqua di Parma Profumo, no puedo dar fe de esto. Encuentro, sí, que comparte un aire de familia con los más gloriosos chipres frutados: Mitsouko, Femme  (vintage) y Jubilation 25. Esta elegante belleza no es tan severa como Mitsouko ni tan obviamente erótica como el aduraznado Femme. También se siente menos barroca que  Jubilation 25, que está espolvoreado con una dosis generosa de comino, empapado con matices licorosos de davana y cubierto con pétalos de rosa.

The Party in Manhattan huele a perfume en serio, no como un día en la playa o el rocío de la mañana. Su aroma es adulto y reminiscente de días pasados, mucho antes del advenimiento del spandex y de las botas que parecen pantuflas; de aquellos días en que Hortensia, Cosme o Adelina eran nombres frecuentes en los bebés. Inspirada en el ambiente de las sofisticadas fiestas de la alta sociedad neoyorquina durante la década de 1930The Party presenta una salida especiada y ligeramente amarga con bergamotamandarina y una exuberante nota de clavel. El clavel, si bien enorme, es realista.  Un corazón floral, rico en jazmín, ylang ylang y rosa evoluciona hacia una base más cálida y ambarada mientras mantiene apuntalada la clásica estructura de chipre (bergamota, musgo de roble, patchouli).

Puede no ser revolucionario, pero la calidad y ejecución son irreprochables.  Suma puntos extra por la hermosa caja, hecha a mano en papel veneciano.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Farmacia Centrale, Milán

Si quieren, también pueden leer nuestra reseña de The Ten Party,  la contraparte masculina de The Party in Manhattan

foto: Thepartyfragrancestore.com

foto: Thepartyfragrancestore.com

The Party   The Party in Manhattan – Champagne bubbles

One day last September, I visited Farmacia Centrale, in Milan. There -under the guidance of the helpful Jelly– I spent the best part of an hour sniffing every fragrance that was within my reach.

While looking for a glamorous floral I met the delicious green tuberose of Mona di Orio Tubereuse, I was surprised by the beautiful rose in Oha and was stunned by the powerful Bruno Acampora Blu. After I tried (almost by chance, since it is not a floral) The Party in Manhattan, the choice was made.

The Party in Manhattan is a creation of businessman Paolo Borgomanero, former owner of Acqua di Parma. In fact, a few people say to have noticed a  similarity between The Party and the original Acqua di Parma Profumo (now reformulated). Since I have only sniffed the current version of Acqua di Parma Profumo, I cannot attest to this. I find it shares, though, a family resemblance to the most glorious fruity chypres: Mitsouko, (vintage) Femme and Jubilation 25. This elegant beauty is neither as stern as Mitsouko nor as obviously erotic as the peachy Femme. It also feels less baroque than Jubilation 25, which is generouly sprinkled with cumin, doused with the liqueur-like hints of davana and showered with rose petals.

The Party in Manhattan smells like real perfume, not like a day on the beach or like the dew of the morning. Its scent is grown up, reminiscent of days long before the advent of spandex and boots that look like slippers; of days when  Mildred, Howard and Eleanor were popular baby names. Inspired by the ambience of sophisticated high society parties in New York during the 1930s, The Party opens spicy and slightly bitter with bergamot, tangerine and a lush carnation note. The carnation, though enormous, smells realistic.  A floral heart rich in jasmine, ylang ylang and rose evolves into a  warmer, ambery drydown all while maintaining the classic chypre structure (bergamot, oakmoss, patchouli).

It may not be revolutionary but quality and execution are beyond reproach. It earns Brownie points for the beautiful box, handmade in Venetian paper.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Farmacia Centrale, Milan

If you wish, you can also read our review of The Ten Party, the masculine counterpart to The Party in Manhattan.

Puredistance Opardu – Venus victoriosa

foto: Wga.hu artista: Antonio Canova, "Venus Victrix", 1805-1807

foto: Wga.hu         artista: Antonio Canova, “Venus Victrix”, 1805-1807

Entre 1805 y 1808, Antonio Canova esculpió su Venus Victrix, una estatua en mármol blanco que representa a Paulina Borghese (neé Bonaparte). Se dice que Canova quería representar a la flamante princesa Borghese como la más casta Diana (la desnudez era controvertida, tratándose de una persona de alto rango) pero ella insistió con Venus. Paulina era una belleza célebre que no guardaba sus encantos para sí misma. En la escultura, sostiene en su mano la manzana dorada que Paris dio a Venus al consagrarla como la diosa más bella. La estatua, hoy expuesta en la Galleria Borghese  estaba originalmente encerada, de manera que el fino mármol apareciera aún más lustroso. Debe haberse visto magnífica a la luz de las velas. 

Si Puredistance I encarna la pureza; Antonia, el refinamiento y Puredistance M, un sex-appeal peligroso; entonces Opardu es belleza que no puede ser discutida, belleza sin par: belleza victoriosa.

Creado por Annie Buzantian y lanzado en 2012, Opardu evoca en su suavidad extremidades marmóreas y redondeadas. Esta nostálgica celebración de la feminidad se presenta bajo el aspecto de un opulento bouquet blanco. Unas perfumadas lilas son el corazón mismo de este ramillete. Lamentablemente las lilas han pasado de moda y hoy es difícil encontrar fragancias lila-céntricas de buena calidad. Opardu es una excepción honrosa. 

Aquí las lilas están rodeadas por otras flores: gardenia, jazmín y tuberosa prestan su sensualidad característica y, con ellas, la mezcla se vuelve más voluptuosa y carnal, casi pulposa. Heliotropo y clavel refuerzan la evocación de los días de antaño. Una cremosidad jabonosa, reminiscente de los productos de tocador más finos, define la personalidad de esta fragancia.

A pesar de esta profusión de notas aparentemente anticuadas, Opardu es verdaderamente atemporal y se convirtió en producto de culto apenas fue lanzado al mercado. Su hermoso sillage floral resulta tan actual hoy como lo hubiera sido durante la Belle Époque o en los tiempos de Paulina Borghese.

Opardu, al igual que las otras creaciones de Puredistance, se encuentra disponible solamente en concentración parfum.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Puredistance

foto: Puredistance.com

foto: Puredistance.com

Puredistance Opardu – Venus Victorious

Between 1805 and 1808, Antonio Canova sculpted his Venus Victrix, a statue in white marble that depicts Pauline Borghese (neé Bonaparte). It is said Canova wanted to represent the brand-new princess Borghese as the more chaste Diana (nakedness was controversial for a person of high rank) but she insisted on Venus. Pauline was a celebrated beauty who didn’t keep her charms to herself. In the sculpture she is holding in her hand the golden apple that Paris awarded Venus, thus consecrating her as as the most beautiful goddess. The statue, now exhibited at the Galleria Borghese was originally waxed so that even more lustre would be added to the already fine marble. It must have looked magnificent by candlelight.

If Puredistance I epitomizes purity; Antonia, refinement and Puredistance M, dangerous sex-appeal; then Opardu is beauty that can not be argued, unsurpassed beauty: triumphant beauty.

Created by Annie Buzantian and launched in 2012, Opardu evokes  rounded, marmoreal limbs in its smoothness. This nostalgic celebration of femininity appears under the guise of an opulent white bouquet. Fragrant lilacs are the very heart of this bouquet. Sadly, lilacs have gone out of fashion and it has become difficult to find lilac-centric perfumes of good quality today. Opardu is an honourable exception.

These lilacs are surrounded by other flowers: gardeniajasmine and tuberose lend their characteristic sensuality and, with them, the blend becomes more voluptuous and carnal, almost fleshy. Heliotrope and carnation reinforce the evocation of bygone days. A soapy creaminess, reminiscent of the finest toiletries, defines the personality of this perfume.

Despite this profusion of seemingly antiquated notes, Opardu is truly timeless and earned a cult following as soon as it was released. Its beautiful floral sillage smells as current today as it would have done during the Belle Époque or in the times of Pauline Borghese.

Opardu, like the other Puredistance creations, is available only in parfum concentration.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Puredistance

Mikmoi Aldwych – “Verde que te quiero verde”

foto: Picsofflowers.blogspot.com

foto: Picsofflowers.blogspot.com

Uno de los más placenteros hallazgos en el reciente Artisan Fragrance Salon de San Francisco fue Mikmoi. Cuando me acerqué a su puesto y ví la disposición de cada botella de perfume en su propia especie de altar… me conmovió. Cada detalle tenía una correspondencia con alguna idea que había inspirado la creación de cada uno de los jugos.

Michael Coyle (conocido como Mik) es el nariz y el espíritu detrás de la marca. Lanzó recientemente su colección compuesta por cuatro fragancias bajo el lema “La individualidad es una pasión que inspira”. Ciertamente, él es un viajero global, un amante de la cocina y un entusiasta de la diversidad de culturas, de lenguajes y de perspectivas.

La línea de García Lorca citada en el título (*) aplica perfectamente a uno de mis Mikmoi favoritos: Aldwych. Es un eau de parfum inspirado en el clavel verde que Oscar Wilde solía llevar en la solapa a modo de boutonnière.

Una neblina verde de ajenjo dió una licorosa y salada (pareciera ser calone) bienvenida a mi nariz. Luego un seco aroma de clavel y una dulce lavanda florecieron lentamente. Pinceladas suaves de patchouli otorgan consistencia y completan una perfecta masculinidad dandy.

Esta es una hermosa fragancia para hombres y mujeres que desean llevar algo elegante, sutilmente diferente… y verde.

Virginia

Origen de la muestra: gentileza de Mik Coyle.

(*)”Romance sonámbulo” (de Romancero Gitano, 1928)

foto: Urbandesign.tfl.gov.uk

foto: Urbandesign.tfl.gov.uk

Mikmoi Aldwych – “Green, how I want you, green”

One of the most pleasant lines I found at the recent SF Artisan Fragrance Salon was Mikmoi. When I approached its stand and saw the disposition of every perfume bottle in its own kind of altar… I was deeply moved. Each detail has a correspondence with the idea that inspired the creation of each juice.

Michael Coyle (aka Mik) is the nose and the spirit behind the brand. He has recently launched his collection which consists of four perfumes under the motto “Individuality is a Passion that inspires”. Indeed, he is a world traveler, a cuisine lover and an enthusiast of diversity of cultures, languages and perspectives.

The Garcia Lorca line quoted (*) in the title can be applied to one of my favorite Mikmoi creation: Aldwych. It’s an eau de parfum inspired by the green carnation that Oscar Wilde used to wear like a boutonnière.

A green fog of absinthe gave a liquorous and salty (it smells like calone) welcome to my nose. Then, a dry scent of carnation and sweet lavender bloomed slowly. Some hints of patchouli provide consistence and complete a perfect dandy masculinity.

This is a beautiful fragrance for men and women who want to wear something elegant, subtly different… and green.

Virginia

Origin of sample: sample courtesy of Mik Coyle.

(*)”Romance sonámbulo” (from Romancero Gitano, 1928)

foto: Mikmoi.com

foto: Mikmoi.com