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Hermès Galop d’Hermès – Tradición y modernidad

crines

foto: Caro Fernandez

El cuero como nota en perfumería suele despertar la nostalgia. El olor reconfortante de viejos libros, muebles antiguos, las clases de equitación de la niñez, se reconstruye en nuestra mente llevándonos otra vez a momentos felices y lugares seguros. Dicho esto, Galop no deja espacio para los recuerdos.

Alejado estéticamente de los otros cueros de la casa (Doblis, Bel Ami, Kelly Calèche, Cuir d’Ange), la propuesta más reciente de Hermès sigue los pasos de Terre y Voyage. Si la botella alude a lo tradicional perpetuando la iconografía ecuestre de la marca, el líquido se siente resueltamente moderno y comercial en el mejor sentido posible de la palabra. Depurada y racional, la fragancia juega con un maridaje de rosa y cuero tan fluido como la comunicación entre caballo y (buen) jinete.

La salida es a la vez vivaz y jugosa, dulce y astringente; una nota de pomelo recuerda a Terre.  La afinidad natural del membrillo -¿o es pera?- y la rosa funciona a las mil maravillas; después de todo, ambas pertenecen a la misma familia botánica. Si bien esta rosa es densa y oleosa, las frutas la suavizan considerablemente. El amargor dulzón del azafrán (probablemente safraleine) impide que la faceta frutada se vuelva pueril y anuncia la transición hacia un cuero elegante pero no particularmente suave.

Galop fue compuesto por Christine Nagel – la actual nariz in-house de Hermès  y  presentado en 2016. Se encuentra disponible sólo en concentración pure parfum.

Caro

Origen de la muestra: Muestras regalo por compra en la boutique Hermès de Buenos Aires

galop

foto: Hermes.com

Hermès Galop d’Hermès – Tradition and modernity

Leather as a note easily arises nostalgia. The comforting smell of old books, antique furniture, childhood riding lessons is reconstructed within our minds, taking us back to happier times and safer places. That said, Galop leaves no room for memories.

Aesthetically removed from Hermès’ other leathers (Doblis, Bel Ami, Kelly Calèche, Cuir d’Ange), the house’s latest offering follows more closely in the footseps of Terre and Voyage. If the bottle  aludes to tradition perpetuating the equestrian iconography of the brand, the juice feels resolutely modern and commercial in the best sense of the word. Streamlined and rational, the fragrance plays with a rose and leather pairing  as smooth as the communication between horse and (good) rider.

The opening is at a time bright and juicy, sweet and astringent; a grapefruit note brings Terre to mind.  The natural affinity of quince -or is it pear?- and rose works like a charm; after all, both belong to the same botanical family. Although this rose is dense and oily, the fruits soften it considerably. Bittersweet Saffron (likely safraleine) prevents the fruitiness from becoming puerile and heralds the transition into a leather that is elegant but not particularly soft.

Galop was composed by Christine Nagel – Hermès‘ current in-house nose – and introduced in 2016. It is available only in pure parfum concentration.

Caro

Origin of sample: Sample gifted with purchase at the Buenos Aires Hermès boutique

Oriza L. Legrand Chypre Mousse – Concierto desconcertante

mushrooms

foto: Shutterstock.com

Mi primera aproximación a Chypre Mousse fue desconcertante. Una salida cáustica seguida por una extraña sinfonía de notas (¿tinta? ¿aguarrás? ¿moho?) con tenacidad nuclear me aterrorizó. Recordé que cuando Virginia visitó la boutique Oriza L. Legrand había comprado una botella y estaba muy entusiasmada; incluso se había convertido en uno de sus preferidos para el otoño. Al llamarla y relatar mi desafortunada experiencia ella sugirió que probara Chypre Mousse en pequeñas cantidades o -mejor aún- que rociara un poco en el aire y caminara a través de la neblina. Agregó que cree que la fragancia se luce mejor en tiempo frío, así fue que seguí su consejo un día de lluvia y, para mi alivio, la experiencia esta vez fue diametralmente opuesta.

Reedición de una fragancia de Oriza L. Legrand de 1914Chypre Mousse habla menos de otra época que de otra esfera. Más lugar que perfume, trae a la imaginación un bosque utópico. Menta, violetas, hongos, agujas de pino hojas caídas, descomponiéndose en el suelo húmedo, se mueven como las imágenes de un caleidoscopio, mutando de forma y color. Chypre Mousse se siente lisérgico o, cuanto menos, surreal: es un bosque que respira exhalando una miríada de matices. No hay dulzor alguno en este eau de parfum: después de la explosión verde y punzante del principio, se vuelve progresivamente más seco hasta que se disuelve en un fondo cálido y reconfortante de cuero y castañas asadas.

Ahora veo con claridad que la impresión ilusoria de tinta en este paisaje fue a causa del musgo de roble mientras que los terpenos de las coníferas  evocaron la nota de aguarrás. Chypre Mousse no se atiene a cánones preestablecidos, resultando en una fragancia inusualmente atractiva y -a pesar de los desafíos que puede presentar- tremendamente chic. Excelentes proyección y longevidad son pluses en esta obrita de arte portable.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Oriza L. Legrand

CHYPRE-MOUSSE

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Chypre Mousse – A disconcerting concert

My first approach to Chypre Mousse was disconcerting. A caustic opening  followed by a strange symphony of notes (ink? turpentine? mold?) and nuclear tenacity left me terrified. I remembered Virginia was enthusiastic about it and had purchased a bottle when she visited the Oriza L. Legrand boutique; it had even become one of her Autumn favorites. When I called her and told her my unfortunate experience, she suggested I tried Chypre Mousse in small amounts or -better yet- spritz some of it into the air and walk through the mist. She added she thinks it performs best in cold weather so one rainy day I followed her advice and, much to my relief, the experience this time was completely different.

A reedition of an Oriza L. Legrand  fragrance from 1914Chypre Mousse speaks not so much of another time but of another realm. More place than perfume, it brings to mind an utopian forest. Mint, violets, mushrooms, pine needles and fallen leaves decomposing on the damp ground move around like the images in a caleidoscope, shifting shapes and colors. Chypre Mousse feels lisergic or, at least, surreal: it is a forest that breathes exhaling a myriad of nuances. There’s no sweetness at all in this eau de parfum: after the initial sharp green explosion, it becomes progressively drier until it dissolves into a warm, comforting backdrop of leather and roasted chestnuts.

It is now clear to me that the illusory impression of ink in this landscape was caused by the oakmoss while the terpenes of the conifers were what evoked  the turpentine note. Chypre Mousse does not abide by pre-established  standards, turning into something unusually compelling and -despite the challenges it might offer- devastatingly chic. Excellent projection and longevity are pluses in this little piece of wearable art.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Oriza L. Legrand

El cuero en Perfumería: salvaje y domesticado

 

cuero marron

foto: Tavecchi.it

En sus Estudios de la Psicología del Sexo (1897-1827) Havelock Ellis afirma que “…el olor del cuero tiene una influencia sexual curiosamente estimulante en muchos hombres y mujeres. Es un olor que parece ocupar un lugar intermedio entre los olores naturales del cuerpo y los perfumes artificiales para los que en ocasiones sirve de base”. Elegante o agreste, lujoso o rebelde, látigo o cómodo sillón, el cuero despierta algo primitivo en nosotros. Desde Tabac Blond, de Caron, presentado en 1919 (una época en que las mujeres también comenzaban a cortarse el pelo y a fumar en público) a Tuscan Leather, de Tom Ford (2007), del que muchos dicen huele a cocaína (pruébenlo y saquen sus propias conclusiones), rara vez pasa inadvertido. En perfumería, su aroma se reconstruye mediante naturales como el estoraque, abedul y  cistus; castóreo natural o sintético y sintéticos como la isobutil quinolina, safraleine  o  suederol.

Las distintas denominaciones tradicionales aluden a los tratamientos que recibían los pellejos. El cuero de España difiere del ruso, el inglés y el marroquí en el procedimiento que se seguía para curtir los cueros. En los viejos tiempos Córdoba se volvió tan famosa por sus cueros polícromos repujados que el cordobán -obtenido a partir de la piel de las cabras- debe su nombre a la ciudad. En el caso del cuero de España, los pellejos se sumergían en una mezcla de aceites fragantes, la mayoría de ellos florales, que prestaban un olor característico. Según Havelock Ellis “consiste en gamuza sumergida en aceites de neroli, rosa, sándalo, lavanda, verbena, bergamota, clavo de olor, y canela, untado a continuación con civet y almizcle” y afirma que los perfumes de Peau d’Espagne son  “a menudo el aroma favorito de las personas sensuales”. En el siglo XIX, el cuero de España se utilizaba también para perfumar papel de escribir.

El cuero de Rusia (que, según The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing de Charles Thomas Davis, 1885, fue en realidad inventado por los antiguos Búlgaros) era originariamente de caballo o cabra difiere de otros cueros en la manera en que ha sido tratado. Su rasgo más saliente es una característica nota penetrante de alquitrán de abedul. Los soldados rusos  usaban aceite o alquitrán de abedul para impermeabilizar sus botas. Las joyas valiosas solían guardarse envueltas en una pieza de cuir de Russie; éste también era un material valioso para la encuadernación de libros debido a su resistencia a la humedad y su efecto repelente de insectos.

El cuero de Marruecos (tradicionalmente de cabra) empleaba sumac en su proceso de curtido. Tenía aspecto brilloso y textura elástica y suave. Era teñido en colores intensos y su uso estaba extendido en encuadernación de lujo.

Debajo, algunos de los favoritos que reseñamos en los últimos años. Pueden leer las reseñas haciendo click en el texto resaltado.

Clásicos:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modernos:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

Caro

Diorling

Leather in Perfumery: wild and tame

In his Studies of the Psychology of Sex (1897-1827) Havelock Ellis  states that “…the smell of leather has a curiously stimulating sexual influence on many men and women. It is an odor which seems to occupy an intermediate place between the natural body odors and the artificial perfumes for which it sometimes serves as a basis”. Elegant or rugged, luxurious or rebellious, whip or comfortable armchair, leather awakens something primal in us. From Caron‘s Tabac Blond, launched in 1919 (a time when women also started cutting their hair short and smoking in public) to Tom Ford‘s Tuscan Leather (2007) said by more than a few to smell like cocaine (try it for yourself and draw your own conclusions), it rarely goes unnoticed. In perfumery, its smell is reconstructed via naturals such as styrax, birch and labdanum; natural or synthetic castoreum and synthetics like isobutyl quinoline, safraleine or suederol.

The different traditional denominations allude to the treatment the leather underwent. Spanish leather differs from Russian, English  and Morocco leathers in the way the animal skins were tanned. In olden times, Córdoba became so famous for its embossed polichrome leathers that the cordován variety -obtained from goat skins- owes its name to the city. In the case of Spanish leather, the animal hides were immersed in a mix of fragrant oils, most of them floral, that would lend a characteristic smell. According to Havelock Ellis “it consists of wash-leather steeped in ottos of neroli, rose, santal, lavender, verbena, bergamot, cloves, and cinnamon, subsequently smeared with civet and musk” and states Peau d’Espagne perfumes are  “often the favorite scent of sensuous persons”. In the XIXth century, Spanish leather was also used for scenting writing paper.

Russian leather (which, according to The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing by Charles Thomas Davis, 1885, was actually invented by ancient Bulgarians) was originally horse or goat and differs from other leathers in the way it has been treated. Its main trait is a characteristic penetrating birch tar note. Russian soldiers used birch tar or oil to weatherproof their  boots. Valuable jewels were kept wrapped in a piece of cuir de Russie, which was also a preferred material for book binding due to its resistence to humidity  and insect repellent properties.

Moroccan leather (traditionally goat) employed sumac in its tanning process. It had a glossy appearance and a soft and elastic texture. It was dyed in bright colors and used extensively in luxury bookbinding.

Below, some favorites we have reviewed over the years. You can read the reviews by clicking the highlighted text.

Classics:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modern:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

 

Caro

 

Chanel Les Exclusifs Misia – La reina de París

misia sert

foto: Destrictedrevue.com    fotógrafo: Édouard Vuillard    Misia Sert (entonces Natanson)

“Misia se sitúa en el centro del gusto francés como el obelisco de Luxor en el eje de los Campos Elíseos” – Paul Morand

Misia Sert (1872-1950), “la Reine de Paris“, hizo las veces de musa a eminentes músicos y pintores, fue una talentosa pianista ( tuvo a Fauré por maestro), fue árbitro de estilo e influyente mecenas. Era, también, amiga cercana de Coco Chanel con quien compartía el hábito de consumir morfina.

Compuesta por Olivier Polge (el hijo de Jacques), Misia en versión eau de toilette se sumó a la línea Les Exclusifs de Chanel en 2015. Floral atalcado evocador de aromas de lápiz labial y polvos faciales, es un sueño hecho realidad para los nostálgicos ¿Qué podría ser más delicioso que el olor de unas atalcadas violetas?  Quizás la combinación de esas mismas flores con rosa de mayo e iris…la pócima avivada por una jugosa nota de frambuesa.  La rosa en Misia resulta tan luminosa como sombrías las violetas. El cuero refuerza el maravilloso contraste de la mezcla, ya que oscurece aún más a Misia e impide que el carácter se torne frívolo o coqueto; no es, sin embargo, un cuero duro al estilo ruso, la textura se mantiene aterciopelada, más relacionada con su par español. El dulzor ahumado del benjuí suma peculiaridad a una base reconfortante (vainilla, tonka, almizcle). Excelente longevidad para una eau de toilette y amplio sillage.

Recomendadísimo para amantes de las rosas-violetas retro en la línea de La Rose de Rosine, Bulgari Pour Femme, Citizen Queen, Lipstick Rose, Putain des Palaces y Broadway Nite.

Caro

Origen de la muestra: botella comprada en la boutique Chanel, Galerías Pacífico, Buenos Aires

 

misia

foto: Chanel.com

Chanel Les Exclusifs Misia – The queen of Paris

“Misia stands in the center of French taste like the Luxor obelisk on the axis of the Champs Elysees” – Paul Morand

Misia Sert (1872-1950), “la Reine de Paris“, was muse to eminent musicians and painters, a talented pianist (she counted Fauré as her teacher),  an arbiter of taste and influential patron of the arts. She was a also close friend of Coco Chanel with whom she shared a morphine habit.

Composed by Olivier Polge (Jacques‘ son), Misia eau de toilette joined the Chanel Les Exclusifs range in 2015. A powdery floral that evokes the scents of lipstick and face powder, it is a dream come true for us nostalgics. What could be more delicious than the smell of powdery violets? Perhaps the combination of those same flowers  with  May rose and iris…the whole concoction brightened up by a juicy raspberry note. The rose in Misia is as luminous as the violets are dusky. Leather reinforces the wonderful contrast of the mix, as it darkens Misia even more and prevents it from becoming frivolous or coquettish; it is not, however, a hard leather in the Russian style, its texture is velvety, more akin its Spanish counterpart. The smoky sweetness of benzoin adds intricacy  to the comforting  base (vanilla, tonka bean, musk). Excellent longevity for an eau de toilette and ample sillage.

A must-try for lovers of retro rose-violets such as  La Rose de Rosine, Bulgari Pour Femme, Citizen Queen, Lipstick Rose, Putain des Palaces and Broadway Nite.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Chanel boutique, Galerías Pacífico, Buenos Aires

Oriza L. Legrand Horizon – Rugidos y ronroneos

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com  ilustrador: Zig (1930)

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com       ilustrador: Zig (1930)

Mi primer encuentro con Horizon tuvo lugar hace unas semanas cuando, de manera inesperada, una botella encontró el camino hasta mis manos y mi nariz. Si bien no es el primer patchouli con miel del mercado y probablemente tampoco sea el último, se da en su mezcla una especie de afinación, una fluidez tal que lo hace especial. Horizon parece fusionarse con la piel hasta que el usuario también se convierte en una hoja de patchouli enorme y dulce. Oriza L. Legrand capitaliza oportunamente las tradicionales propiedades antidepresivas y afrodisíacas del patchouli.

Hemos hablado antes de cómo el patchouli se abrió camino a Occidente: a comienzos del siglo XIX, las hojas secas de patchouli se usaban para alejar a las polillas de los preciosos chales indios que eran embarcados rumbo a Europa. El aroma fortuito tuvo una aceptación tan amplia que las personas se rehusaban a comprar los chales si no olían a patchouli. Los chales pasaron de moda, pero el patchouli se quedó.  De característicos matices húmedos y mohosos, el aceite esencial mejora con el tiempo, tornándose más dulce y adquiriendo una textura casi viscosa.

Horizon fue creado en el cenit de los años locos: las mujeres acortaban los ruedos de sus faldas, empezaban a llevar el pelo à la garçonne y a juguetear con la androginia; Josephine Baker hipnotizaba a París con sus danzas “salvajes”;  después de la Gran Guerra un nuevo mundo se dibujaba con las líneas estilizadas del Art Déco. Se dice de esta creación de Oriza L. Legrand que es la que recrea con mayor fidelidad su versión original (1925).

La salida ruge con una dosis considerable de patchouli y cacao amargo, regada generosamente con cognac. Esta terrosidad alcohólica se atenúa luego de unos instantes y da paso a las notas dulces de miel y tabaco. Naranja amarga  (¡deliciosa!) y rosa se adivinan, tímidas, debajo de este torbellino. Horizon esquiva clichés de género; pese a la abundancia de notas golosas no es gourmand y ostenta un definido carácter  vintage. El fondo es delicadamente atalcado y ahumado: vainilla, benjuí, tonka y turba tejen un velo ligero y envolvente. Luego de unas horas, el rugido inicial termina por convertirse en un suave ronroneo que persiste con tenacidad sobre la piel y la ropa.

Caro

Origen de la muestra: gentileza de Oriza L. Legrand

foto: Orizaparfums.com

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Horizon – Roars and purrs

My first encounter with Horizon took place a few weeks ago when, unexpectedly, a bottle found its way to my hands and nose. While it is not the first honeyed patchouli in the market and it will probably not be the last one either, there is some sort of fine-tuning to it, such a smooth blending that makes it special. Horizon seems to meld with one’s skin until one turns into a big sweet patchouli leaf. Oriza L. Legrand opportunely capitalizes on the traditional antidepressant and aphrodisiac properties of patchouli.

We have mentioned before how patchouli made its way to the West: at the beginning of the XIX century dried patchouli leaves were used to keep moths away from the precious Indian shawls that were shipped to Europe. The (unintentional) scent had such a wide acceptance that people refused to buy the shawls if they didn’t smell of patchouli. The shawls went out to fashion but patchouli remained. With characteristic damp and musty nuances, the essential oil improves with time, becoming sweeter and acquiring an almost syrupy thickness.

Horizon was created at the zenith of the roaring twenties:  women shortened their hemlines, wore their hair à la garçonne and toyed with androgyny; Josephine Baker mesmerized Paris with her “savage” dances; after the Great War a new world was being drawn with the stylized lines of Art Déco. This is, reportedly, the Oriza L. Legrand creation that most faithfully recreates its original version (1925).

The opening roars, with a hefty dose of patchouli and bitter cacao, generously doused with cognac. This earthy booziness soon mellows a bit as sweet notes of honey and tobacco become more apparent.  Bitter orange (delicious!) and rose can be guessed, shy, under this whirlwind. Horizon avoids gender clichés; despite the abundance of mouthwatering notes it is no gourmand and boasts a definite vintage character. The drydown is delicately smoky and powdery: vanilla, benzoin, tonka and peat weave a light enveloping veil. After a few hours, the initial roar gives way to a soft purr that persists tenaciously on skin and clothes.

Caro
Origin of sample: courtesy of Oriza L. Legrand.