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Fueguia 1833 El Otro Tigre – Soñando una fiera

imagen: Artsconnected.org          artista: Evert van Muyden         “Two Tigers”

Me encontraba al acecho del perfume más animal que pudiera encontrar;  si traspasaba la línea del Fauvismo, mejor aún.  Mi propósito era superponerlo con ciertos soliflorales a fin de tornarlos sucios, viciados, no tan virginales.

Casi segura de que sería el lugar donde hallar a mi fiera, me encaminé a la boutique de Fueguia 1833 . Una vez ahí, mi curiosidad giró alrededor de El Otro Tigre, un perfume  bautizado en honor al poema de Jorge Luis Borges que puede leerse más abajo. 

La amable vendedora me advirtió acerca de su carácter fuerte y masculino, pero generalmente hago caso omiso de las divisiones de género (y, para ser honesta, de la mayor parte de los consejos) cuando de perfumes se trata. No encontré la fragancia particularmente masculina; tampoco femenina, para el caso. Ni femme, ni homme: este líquido era bestial y peligroso. 

La salida, agresiva y punzante con ambrette, es de una cualidad indecente que remite al olor de los felinos grandes.  Muscone and muscenone -compuestos sintéticos que sustituyen el almizcle natural-  juegan un papel clave emulando el poder de atracción sexual de esta secreción  (por razones de índole ética el uso del almizcle natural está practicamente desterrado). Luego de unos momentos, la fragancia se torna más suave y vibrante con la irrupción de una nota de tuberosa. Esta tuberosa no es abiertamente floral  sino que prefiere exaltar su aspecto alcanforado. La adición de oud lleva al extremo el aspecto salvaje de la mezcla.

A pesar de su intensa animalidad, El Otro Tigre retiene cierta frescura que aparece, desaparece y arroja luces sobre una composición sombría, pintando un retrato del tigre y el follaje a su alrededor.  El  sándalo y la  vainilla de Madagascar  doman a la fiera y tornan la base cálida y dulzona. Ahora el animal es dócil, apenas un reflejo del tigre sediento de sangre que encontré en un principio.

Relativamente compacto en estructura, El Otro Tigre se superpone maravillosamente bien con el bouquet de rosas de Fueguia 1833 Juan Manuel. Combinado con el suave y dulce Ballena de la Pampa, es un sueño almizclado. 

Prefiero el extrait para superponer con otros perfumes y el absolu –aplicado ligerísimamente- si voy a disfrutarlo solo. Esta esencia, poderosa en todas sus encarnaciones, funciona mejor en cantidades muy moderadas.

Caro

Origen de la muestra: botellas compradas en Fueguia 1833, Buenos Aires

El Otro Tigre

Pienso en un tigre. La penumbra exalta
la vasta Biblioteca laboriosa
y parece alejar los anaqueles;
fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,
él irá por su selva y su mañana
y marcará su rastro en la limosa
margen de un río cuyo nombre ignora
(en su mundo no hay nombres ni pasado
ni porvenir, sólo un instante cierto.)
Y salvará las bárbaras distancias
y husmeará en el trenzado laberinto
de los olores el olor del alba
y el olor deleitable del venado.
Entre las rayas del bambú descifro
sus rayas y presiento la osatura
bajo la piel espléndida que vibra.
En vano se interponen los convexos
mares y los desiertos del planeta;
desde esta casa de un remoto puerto
de América del Sur, te sigo y sueño,
oh tigre de las márgenes del Ganges.


Cunde la tarde en mi alma y reflexiono
que el tigre vocativo de mi verso
es un tigre de símbolos y sombras,
una serie de tropos literarios
y de memorias de la enciclopedia
y no el tigre fatal, la aciaga joya
que, bajo el sol o la diversa luna,
va cumpliendo en Sumatra o en Bengala
su rutina de amor, de ocio y de muerte.
Al tigre de los símbolos he opuesto
el verdadero, el de caliente sangre,
el que diezma la tribu de los búfalos
y hoy, 3 de agosto del 59,
alarga en la pradera una pausada
sombra, pero ya el hecho de nombrarlo
y de conjeturar su circunstancia
lo hace ficción del arte y no criatura
viviente de las que andan por la tierra.

Un tercer tigre buscaremos. Éste
será como los otros una forma de mi sueño, 
un sistema de palabras
humanas y no el tigre vertebrado
que, más allá de las mitologías,
pisa la tierra. Bien lo sé, pero algo
me impone esta aventura indefinida,
insensata y antigua, y persevero
en buscar por el tiempo de la tarde
el otro tigre, el que no está en el verso.

Jorge Luis Borges, 1960

foto: gentileza de Fueguia 1833

Fueguia 1833 El Otro Tigre – Dreaming of a wild beast

I was to be on the prowl for the most animalic fragrance  I could find; if it ventured to cross the threshold of Fauvism, all the better.  My aim was to layer it with certain soliflores in order to turn them dirtier, tainted, not so virginal.

Almost sure it would be the right place to find my beast, I headed straight to the Fueguia 1833 boutique. Once there, my curiosity was piqued by El Otro Tigre, a perfume  named after the poem by Jorge Luis Borges which can be read below. 

A charming sales assistant warned me about its strong and masculine character but I generally disregard gender divisions (and, to be honest, most advice) when it comes to scents. I didn’t find the fragrance particularly masculine, or feminine for that matter. No femme, no homme: this juice was animalic and dangerous. 

The opening, aggressive and pungent with ambrette is almost indecent, redolent of the smell of big cats.  Muscone and muscenone -synthetic compounds that substitute natural musk –  play a key role mimicking the sexual attractant power of this secretion (natural musk has practically been banned due ethical motives).  After a few moments, the fragrance gets softer and brighter as a tuberose note emerges. This tuberose isn’t  overtly floral but chooses to exalt its green camphoraceous aspect instead. The addition of oud takes the wild aspect of the blend to the extreme.

Despite its intense animality, El Otro Tigre retains a certain  freshness which wafts now and then, casting lights on the shadowy composition, painting  a  portrait of the tiger and the foliage around him.  Sandalwood and Madagascan vanilla tame the beast and make the drydown surprisingly warm and sweetish. This animal is now docile, only a reflection of the bloodthirsty tiger I first met.

Relatively compact in structure, El Otro Tigre layers wonderfully well with the rose bouquet of Fueguia 1833 Juan Manuel. Combined with the softer and sweeter Ballena de la Pampa, it becomes pure musk heaven. 

I prefer to wear the extrait when I layer it with other fragrances and the absolu –applied with the lightest hand- if I want to enjoy it on its own. This essence,  powerful in all concentrations, works best in very moderate quantities.

Caro

Origin of sample: Bottles purchased at Fueguia 1833, Buenos Aires

The Other Tiger

A tiger comes to mind. The twilight here
Exalts the vast and busy Library
And seems to set the bookshelves back in gloom;
Innocent, ruthless, bloodstained, sleek
It wanders through its forest and its day
Printing a track along the muddy banks
Of sluggish streams whose names it does not know
(In its world there are no names or past
Or time to come, only the vivid now)
And makes its way across wild distances
Sniffing the braided labyrinth of smells
And in the wind picking the smell of dawn
And tantalizing scent of grazing deer;
Among the bamboo’s slanting stripes I glimpse
The tiger’s stripes and sense the bony frame
Under the splendid, quivering cover of skin.
Curving oceans and the planet’s wastes keep us
Apart in vain; from here in a house far off
In South America I dream of you,
Track you, O tiger of the Ganges’ banks.

It strikes me now as evening fills my soul
That the tiger addressed in my poem
Is a shadowy beast, a tiger of symbols
And scraps picked up at random out of books,
A string of labored tropes that have no life,
And not the fated tiger, the deadly jewel
That under sun or stars or changing moon
Goes on in Bengal or Sumatra fulfilling
Its rounds of love and indolence and death.
To the tiger of symbols I hold opposed
The one that’s real, the one whose blood runs hot
As it cuts down a herd of buffaloes,
And that today, this August third, nineteen
Fifty-nine, throws its shadow on the grass;
But by the act of giving it a name,
By trying to fix the limits of its world,
It becomes a fiction not a living beast,
Not a tiger out roaming the wilds of earth.

We’ll hunt for a third tiger now, but like
The others this one too will be a form
Of what I dream, a structure of words, and not
The flesh and one tiger that beyond all myths
Paces the earth. I know these things quite well,
Yet nonetheless some force keeps driving me
In this vague, unreasonable, and ancient quest,
And I go on pursuing through the hours
Another tiger, the beast not found in verse.

Jorge Luis Borges, 1960

Translation taken from www.poemhunter.com

Fueguia 1833 – Una propuesta local

foto: Gentileza Fueguia 1833

Fueguia 1833 es hoy la propuesta local en perfumería de nicho. La casa, recientemente nacida, revaloriza ingredientes autóctonos, ostenta un laboratorio en el que cualquier amante de la perfumería estaría feliz de perderse y bautiza a sus creaciones con nombres enraizados en nuestra historia, literatura y geografía. Notas & Acordes conversó con Julián Bedel, su creador.

-¿Qué cree que diferencia las fragancias de Fueguia de otras?

Hay varios factores que nos hacen diferentes. Nosotros identificamos y desarrollamos destilaciones de plantas nativas exóticas, hay ingredientes que solo nosotros utilizamos en perfumería. Además de viajar por el mundo, buscando materias primas únicas. Otro elemento es que nosotros formulamos y elaboramos los perfumes. El 99,9% de las marcas de perfume contratan laboratorios, sin tener el más remoto conocimiento de los ingredientes utilizados. También el hecho de nuestra diversidad de perfumes: hoy tenemos más de 40 perfumes estructurados en 8 familias olfativas, y la idea es que crezcan…mucho más.

-¿Cómo definiría a las creaciones de Fueguia?

Como el espacio donde confluyen lugares, hechos, plantas de la historia de América del Sud. Paisajes en movimiento, representaciones de nuestra cultura.

-¿Cuál es su punto de vista acerca de las categorías “nicho” y “lujo”? ¿Las considera sinónimos en lo que respecta a perfumería?

La categoría “nicho” al igual que boutique es un segmento comercial donde la producción y distribución de los productos son en menor escala al mainstream.
La categoría “lujo” para mí tiene una connotación de masividad y repetición, de una total falta de originalidad y ya aburrida. Para mí el lujo pasa más por lo escaso, lo limitado, lo customizado y sustentable.

-¿Considera que la perfumería es un arte? ¿Por qué?

Eso depende de la intención del artista acerca de si su creación es una obra de arte o una confección comercial, funcional. Marcel Duchamp convirtió un inodoro en una obra de arte (“Fuente”) solo por indicar que lo era.
Yo soy un artista y utilizo la pintura, la escultura y la música como lenguajes de expresión de mi arte pero a la colección de Fueguia no la creé como obras de arte, sino como productos mágicos, de una calidad absoluta, dedicados a brindar placer a quienes interactúen con ellos. Pero pronto voy a comenzar un proyecto netamente artístico utilizando el perfume como ingrediente.

-¿Cuáles son sus notas y sus acordes favoritos? ¿Cuáles le gusta usar?

Básicamente todas las resinas de los árboles (burseras, boswellias, commiphoras, copaifera, etc.) me fascinan. La química de los sesquiterpenos.La nota del palo santo chaqueño (Bulnesia sarmientoi), el aceite esencial de rosa damascena, el Schinus  molle, la flor de tilo, el absoluto de roble, la Acacia caven, el Abies alba, vetiver, jatamansi, etc.
También hay sintéticos que los considero imprescindibles: Ambrocenide, methylepidihidrojasmonate, muscone, alfa y beta damascone, damascenone, aldron, caryophyllene, oxane, etc. …son muchos. A diferencia de muchos perfumistas, que con la sabiduría de sus años y su gran experiencia, han logrado resumir su paleta creativa en 120 ingredientes, en nuestra colección hay más de 600 ingredientes utilizados (sin contar las trazas presentes en los naturales) y en el laboratorio mantenemos unos 800 in crescendo.

Virginia y Caro

Fueguia 1833 Malena – Un tango diurno

imagen: Barriada.com.ar           artista: Néstor Santamaría        “Conventillo”

Al oír el nombre Malena a los porteños de ley les resulta casi inevitable   tararear la letra de Homero Manzi: “Malena canta el tango como ninguna y en cada verso pone su corazón”. El laboratorio Fueguia 1833, que denomina a sus perfumes con nombres enraizados en la cultura y geografía argentinas, bautizó así una de sus creaciones.

La fragancia está alejada de los clichés del tango nocturno. Fresca y limpia, aquí la canción es cantada a plena luz del día mientras Malena -quizás- lava ropa en el patio del conventillo y la tiende, inmaculada, a secar al sol.

La salida -verde y chispeante- se enriquece con la adición de grosella negra  (cassis). Esta nota elusiva parece bailar, entrando y saliendo de la composición, donde reinan supremas las flores de magnolia exhalando su discreto aliento alimonado. Un  fondo de almizcle blanco –con las usuales connotaciones jabonosas- entra en escena luego de un rato, suavizando la mezcla  y emulando  la sensación  placentera de vestir ropa secada al sol.

Malena logra seducir lentamente con su presencia delicada y tenue, aunque sostenida. “Yo no sé si tu voz es la flor de una pena, sólo se que al rumor de tus tangos, Malena, te siento más buena, más buena que yo”.

Si bien no la contaría dentro de las opciones más complejas de la línea, estoy segura que es una de las más elegidas, ya que plasma a la perfección el gusto de las porteñas, asumidas amantes de los perfumes frescos y los florales blancos. 

Sólo he probado Malena en concentración eau de parfum, pero estoy particularmente entusiasmada con los extraits de Fueguia 1833 (ideales para superponer lúdicamente entre sí) y espero poder olfatear pronto esa versión. 

Origen de la muestra: muestra obtenida en el local de Fueguia 1833, Buenos Aires

Caro

Letra de tango extraída de www.planet-tango.com

foto: Arbolesyarbustos.com

Fueguia 1833 Malena – A daytime tango

Upon hearing the name Malena rightful porteñosfind it hard not to hum the Homero Manzi lyrics: “Malena sings the tango like no one else and in every single verse she pours her heart”. Laboratory Fueguia 1833, which assigns names rooted in Argentinian culture and geography to its creations, named one of its perfumes after that emblematic song.

The fragrance couldn’t be farther from the clichés of nighttime tango. Clean and fresh, this song is sung in broad daylight while Malena  is -perhaps- doing the laundry by hand in the patio of the conventillo and hanging the immaculate clothes to dry under the sun.

The opening -green and sparkly- is enriched by the addition of blackcurrant. This elusive note seems to dance around the composition, where magnolia flower reigns supreme exhaling its discreet lemony breath. A base of white musk –with the usual soapy connotations- enters the scene after a while, softening the blend  and replicating the pleasurable sensation of wearing sun dried clothes.

Malena seduces slowly with its delicate and subtle but sustained  presence. “I don’t know if your voice is the bloom of a sadness; all I know that in the muttering of your tangos, Malena, I sense you are better, much better than me”.

While I wouldn’t count it among the more complex offerings of the house, I am sure it is one of the most popular since it manages to capture perfectly the taste of the porteñas, self confessed lovers of fresh fragrances and white florals. 

So far I have only sampled Malena in its eau de parfum concentration, but I am particularly enthused over the Fueguia 1833  extraits  (which work especially well when layered) and hope I can sniff that version soon. 

Caro

Origin of sample: sample obtained at the Fueguia 1833 store, Buenos Aires

Tango lyrics extracted from www.planet-tango.com