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Guerlain L’Heure Bleue – Requiem en azul

foto: Fineartamerica.com  fotógrafo: Sven Brogren  Blue Hour Trees Silhouette

foto: Fineartamerica.com    fotógrafo: Sven Brogren    Blue Hour Trees Silhouette

L’Heure Bleue solía ser uno de mis perfumes preferidos. “Solía ser” no tanto porque mis gustos hayan cambiado sino porque cuesta reconocerlo en su encarnación actual (específicamente en su versión parfum).

Este clásico de Guerlain fue creado por Jacques Guerlain en 1912, durante la dorada Belle Époque, dos años antes del estallido de la Gran Guerra. Más robusto que su predecesor Après l’Ondée (1906) -con el que está emparentado en términos de composición- el perfume debe su nombre a “la hora azul”, ese momento del día en que el sol ya se ha ido pero la noche aún no se hace presente. Imbuido de una magia melancólica, L’Heure Bleue captura con acierto este instante en el que las cosas se mueven a un ritmo más lento y todo parece suspendido en el tiempo. La belleza de L’Heure Bleue siempre fue del estilo nostálgico, incluso triste. Claveles, violetas, iris, neroli, anís y la célebre base Guerlinade -plena de vainilla y haba tonka– funcionaban juntos con la precisión de un buen reloj suizo.

Sé todo acerca de las regulaciones de IFRA, escasez de ciertas materias primas, cambios en los gustos de los consumidores y muchas otras razones (probablemente buenas) para la reformulación. Es algo que he llegado a aceptar (¿tenía otra opción acaso?) siempre y cuando el perfume involucrado no pierda su identidad en el proceso. Las reformulaciones a veces recuerdan a una mujer que se estira la cara con la esperanza de verse más joven, perdiendo en el proceso cualquier rasgo distintivo que pudiera tener y sin alcanzar nunca por completo su propósito. Las complejidades se perdieron en el camino: los matices medicinales, el contraste entre dulce y amargo, la fría calidez. Ahora se siente algo plano y se ha convertido en meramente bonito. La belleza sublime nunca desaparece, pero suele envejecer mejor cuando no se la toca.

Si alguna vez se topan con un frasco vintage, no pierdan la oportunidad de olfatearlo. Es posible que les parezca desafiante o, incluso, que no les guste, pero es un clásico que debe probarse. Ambas versiones – la vintage y la actual- funcionan especialmente bien en exteriores y con tiempo frío.

Adoradores de la versión original de L’Heure Bleue: pueden encontrar reemplazante en Grossmith Shem-el-Nessim y Amouage Opus III (caros, lo sé). Para una opción más económica, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitaliza el espíritu de L’Heure Bleue pero elige volverlo juguetón, incluso coqueto.

Caro

Origen de las muestras: Botellas de parfum adquiridas en Perfumería Togat’s, Buenos Aires, y Sephora

foto: Guerlain.com

foto: Guerlain.com

Guerlain L’Heure Bleue – Requiem in blue

L’Heure Bleue used to be one of my favorite fragrances. It “used to be” not so much because my tastes have changed but because it is bare recognizable in its current incarnation (more specifically in its parfum version).

This Guerlain classic was created by Jacques Guerlain in 1912, during the golden Belle Époque, two years before the outbreak of the Great War. More robust than its predecesor Après l’Ondée (1906) -with which it is related in terms of composition- the fragrance owes its name to “the blue hour”, that time of the day when the sun is gone but night hasn’t yet arrived. Infused with a melancholy magic, L’Heure Bleue successfully captures this instant  during which things move at a slower pace and everything seems suspended in time. L’Heure Bleue‘s beauty has always been on the nostalgic, even mournful style. Carnations, violets, iris, neroli, anise and the famous Guerlinade base, plethoric with vanilla and tonka bean used to work together with clockwork precision.

I understand everything about IFRA regulations, scarcity of certain raw materials, changes in customers’ tastes and many other (probably good) reasons for reformulation. It is something I have come to accept (did I have a choice anyway?) as long as the fragrance involved doesn’t lose its identity in the process. Some reformulations sometimes remind me of a woman who makes her face tighter in the hopes of appearing younger, losing in the process  whatever distinctive features she might have had while never quite achieving her purpose. The complexities are gone: the medicinal hints, the contrast between bitter and sweet, the cold warmth. It now feels somewhat flat and has become merely pretty. Sublime beauty never disappears completely but it tends to age better when left untouched.

Should you ever come across some vintage juice, do not miss the opportunity of giving it a sniff. You might find it challenging, you might even dislike it but it is a classic that needs to be experienced. Both versions -vintage and current- wear especially well outdoors in cold weather.

If you loved L’Heure Bleue‘s original version, I suggest you give a try to Grossmith Shem-el-Nessim and Amouage Opus III (expensive, I know). For a more affordable option, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitalizes the spirit of L’Heure Bleue but chooses to turn it into a playful, even flirty blend.

Caro

Origin of samples: Parfum bottles purchased from Perfumería Togat’s, Buenos Aires, and Sephora

Rochas Eau Sensuelle – Fresca piel de durazno

foto: Fondosescritorio.net

foto: Fondosescritorio.net

Si el rocío matutino que se posa sobre los pétalos de las flores tuviera una fragancia, sería muy similar a la que tiene este eau de toilette. No puedo dejar de pensarlo en el contexto del verano californiano que estoy experimentando y, sin dudas, se convierte en uno de mis candidatos para refrescar y perfumar elegantemente la piel.

Jean-Michel Duriez cumplió su sueño de trabajar como nariz para una casa de alta costura cuando ingresó en 2009 a la maison RochasEau Sensuelle fue su bautismo de fuego, pues tenía el desafío de seguir con la tradición de las aguas frescas que comenzó en 1970 con Eau de Rochas.

Lo característico de esta nueva creación es el acople de las dosis justas de frutas y flores. Su éxito radica en salir airoso de la tendencia a empalagar con frutos rojos. Lo logra buscando el toque tropical en el mango y en la naranja sanguina. Una vez que la insolencia de la pimienta rosa desaparece, el azahar y el jazmín Sambac realizan una armoniosa coreografía floral.

Todo resulta en un acorde que transmite la sensación de estar oliendo un idílico durazno rosado. El iris va aterciopelando cualquier resto cítrico que haya quedado flotando por ahí. El almizcle blanco aporta su particular sensualidad. Y mientras lo huelo, me resulta imposible eludir la fantasía del frescor de las gotas de rocío sobre mi piel perfumada.

Virginia

Origen de la muestra: regalo de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 07/12/11.

foto: Telva.com

foto: Telva.com

 

Diptyque 34 Blvd Saint Germain – Premiado engamuzado

foto: Archiexpo.com

foto: Archiexpo.com

A fines de abril del 2012, The Fragrance Foundation dió a conocer la lista con los 5 finalistas en la categoría “Interior Scent Of The Year”. Finalmente, el candidato que resultó ganador del Fifi Award (a menudo denominado “el premio Oscar de los perfumes”) fue 34 Boulevard Saint Germain. La categoría mencionada envuelve a productos para perfumar los ambientes, como velas, popurríes o difusores, sector en el cual la renombrada casa Diptyque es especialista.

La fragancia fue lanzada en el 2011 -con motivo del 50° aniversario de la marca- y  línea ya no paró de cosechar éxitos. Diseñado por Olivier Pescheux, este eau de toilette unisex huele a lujo y a confort. Un homenaje inspirado en su primer local en París, que nos transmite la idea de un amplio ambiente, estratégicamente iluminado, piso mullidamente alfombrado con tapices y cortinados por doquier.

De salida apenas licorosa y amarga, mezcla cáscara de pomelo con grosellas negras. El clavo, la canela y el cardamomo son como un impasible pabilo encendido, entre dulce y amaderado. La tuberosa, el iris y el geranio conforman el bouquet central de la composición, texturado con una violeta polvorosa. Este acorde floral remite por momentos al olor de la gamuza nueva.

La base que sostiene a las notas de salida y de cuerpo, está hecha de eucalipto. No sólo de lo medicinal de sus hojas, sino también la impresión amaderada de su tronco descascarado y lo resinoso y alcanforado de sus pequeños frutos. Es una fragancia compleja y discreta a la vez que bien mereció el reconocimiento recibido.

Virginia

Origen de la muestra: regalo por compra.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 17/05/12.

foto: Madame.lefigaro.fr

foto: Madame.lefigaro.fr

Masakï Matsushïma M – Bandera española tropicalmente japonesa

foto: Zorruno.blogspot.com.ar  Lantana Camara o Banderita Española.

foto: Zorruno.blogspot.com.ar Lantana Camara o Banderita Española.

El título-incógnita de la reseña de hoy viene con pistas para entenderlo. Hay que prestar atención a las palabras enfatizadas (cursiva+negritaasí). El diseñador japonés Masakï Matsushïma estudió en el Bunka Fashion College, una de las escuelas de moda más prestigiosas de Japón. Sponsoreado nada menos que por Issey Miyake, lanza su propia marca en 1992. En 2001 se aventura por el mundo de las fragancias de la nariz del perfumista Jean Jacques.

En el 2005, lanza M by Masakï Matsushïma, una fragancia unisex muy particular. Se distingue porque, en general, los unisex suelen ir por el lado de las notas acuáticas o aromáticas. En cambio M incursiona desfachatadamente por el sendero de lo frutal. Los primeros segundos después de aplicado parece inofensivo: apenas asoma una nota a pomelo, muy suave y dulzona.

Luego descubro que lo dulce no viene del pomelo, sino de una fusión impenetrable de durazno y litchi. El resultado es definitivamente tropical, como si estuviéramos percibiendo el aroma de mangos y papayas maduros. La intensidad va in crescendo y se torna un tanto empalagosa. El iris da el toque floral, un tanto salvaje.

Aunque esté presente el almizcle -nuestro “amigo tierno” de las notas base- esta fragancia prácticamente no se suaviza. Queda en la piel un aroma intenso que puede fatigar rápidamente al olfato. Huele muy similar a la Lantana Camara (flor más conocida como “Banderita Española”).

Pienso que el hecho de que M sea unisex, no significa que pueda llevarlo cualquiera.

A propósito, ¿se entendió el por qué del título?

Virginia

Origen de la muestra: gentileza de perfumerías Nadia.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 17/04/12.

 

foto: Parfumlux.ru

foto: Parfumlux.ru

Fragonard Maman Chérie – Bruma cálida y maternal

foto: Etiquettehell.com

foto: Etiquettehell.com

No sería sencillo hallar un nombre más ilustrativo para el perfume Maman Chérie. Concebido para aquellas mujeres que son o están por ser madres, este eau de toilette lleva implícita la idea de la piel rozagante del bebé abrigada por el seno materno. Fragonard invita a despertar sentimientos de ternura y protección.

Muy suave, diáfano y floralmente mullido (nada de sensaciones punzantes ni chispeantes, que últimamente abundan), abre con notas de suave bergamotamandarina y casis (grosella negra). Una rosa de tersos pétalos carnosos conforma el bouquet-corazón de la fragancia, junto con fresias y magnolias. Una nota muguet  (lirio del valle) le da cierta ligereza, como transformándola en una bruma resplandeciente.

La personalidad de Maman Chérie tiene su broche de oro en la secuencia que une las notas de cuerpo con las de base, dada por el iris, el sándalo y la vainilla. Por momentos, recuerda al Miracle de Lancôme, pero es menos afrutado y mucho más almizclado y cálido.

En pocas palabras, este perfume es tan reconfortante, femenino y delicado como un cardigan de cashemere rosado. La piel queda envuelta en un velo que se esfuma en breves minutos pero, la sensación placentera que brinda, bien vale la continua reaplicación.

Virginia

Origen de la muestra: regalo de un familiar

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 15/03/12.

foto: Fragonard.com

foto: Fragonard.com