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Rancé 1795 Laetitia – Madame Mère

imagen: costumes.org

La familia Rancé comenzó a producir guantes perfumados en Grasse, en los años 1600. A finales del siglo siguiente, se especializó en la elaboración de fragancias finas. Se dice que Francois Rancé fue el perfumista favorito de Napoleón y que creó varios perfumes para él. Hoy la casa basa su éxito en la imaginería bonapartiana que inspira sus mezclas y en la gran calidad de sus delicadas fragancias, que agradan especialmente a aquellos de gustos clásicos.

Laetitia fue inspirado por Maria Letizia Ramolino (1750-1836), madre de Napoleón. Nacida en Córcega en el seno de una familia noble, esta mujer fuerte y de belleza severa montaba a caballo durante sus embarazos, insistía en que sus niños se bañaran día por medio en una época en la que una vez al mes era considerada suficiente y se rehusó a aprender Francés incluso luego de que Córcega pasara a formar parte de Francia. Enseñó a sus hijos -a través del ejemplo- moderación en la prosperidad y grandeza de alma ante la adversidad.

Al rociar el perfume, una nube cítrica y especiada de bergamota,  mandarina  y nuez moscada eleva instantáneamente nuestro ánimo. En seguida se manifiesta una fuerte nota de patchouli que envuelve un radiante corazón floral de rosa búlgara, azahar, glicina y magnolia. Las flores prestan sofisticación a esta mezcla donde impera el patchouli y la cálida cualidad solar del azahar y la magnolia se hace especialmente evidente.

En una base maravillosamente dorada el ambar, la vainilla y el bálsamo de Tolu  logran endulzar la mezcla, pero es -¡Sí, adivinaron!- el omnipresente patchouli quien brinda equilibrio y evita que el perfume se torne empalagoso.

Laetitia huele muy natural (un rasgo común a todas las propuestas de Rancé) y tiene una longevidad excelente. Es una fragancia refinada pero desprovista de timidez y enfática sin rozar la vulgaridad. Como la mismísima Madame Mère.

Caro

Origen de la muestra: muestra cortesía de Perfumería Nadia, Madrid

foto: zentraldrogerie.com

Rancé 1795 Laetitia – Madame Mère

The Rancé family started producing perfumed gloves in Grasse in the 1600s. In the late 1700s, they specialized in the making of fine fragrances. It is said  Francois Rancé was Napoleon‘s favorite perfumer and that he created many perfumes for him. Today the house bases its success on the Bonapartian imagery that inspires their blends and in the great quality of their delicate fragrances which appeal mostly to classical tastes.

Laetitia was inspired by Maria Letizia Ramolino (1750-1836), mother of Napoleon. Born in Corsica to a noble family, she was a strong woman of severe beauty who rode horses through her pregnancies, insisted that her children  should bathe every other day in a time when once a month was the norm and refused to learn French even after Corsica became part of France. She taught -through example- moderation during prosperity and greatness of soul during adversity.

Upon spraying the fragrance, a citrusy and spicy cloud of bergamot,  mandarine and nutmeg instantly lifts our moods. Soon a strong patchouli note envelops the radiant floral heart of Bulgarian rose, orange blossom, wisteria and magnolia. The flowers lend sophistication to the patchouli-dominant blend and the warm solar quality of orange blossom and magnolia is especially evident.

In a wonderfully golden base amber, vanilla and Tolu balsam manage to sweeten the fragrance, but it is -you guessed it- the omnipresent patchouli which provides balance and prevents the blend from becoming too sweet.

Laetitia smells very natural (a trait common to all Rancé offerings) and has excellent longevity.  The fragrance is refined but devoid of shyness and emphatic without verging on vulgarity. Just like Madame Mère herself.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid

Lalique Perles de Lalique – Perlas, pimienta y rosas

imagen: Artbrokerage.com     Erté       “Bijoux de Perles”

¡Ah, Perles de Lalique, mi fiel compañero! Prueba fehaciente de que  las fragancias comerciales no necesariamente huelen aburridas, genéricas y baratas.

Despertó mi intriga no bien lo probé en la perfumería, pero -optando por algo más familiar- compré el avainillado Lalique Le Parfum. En el curso de las semanas siguientes, volví unas cuantas veces con la intención de insistir con Perles. Aun indecisa, intuía que la fragancia tenía algo especial. Me tomó unas cuantas visitas, pero desde aquel día decisivo, no he tenido arrepentimientos: lo llevo de igual manera en invierno y en verano (aprecio particularmente su cualidad seca en días calurosos), me resulta suficientemente limpio para el trabajo aunque sensual como para una salida romántica, es transparente Y persistente. No es difícil entender por qué lo he adoptado como caballito de batalla.

Creado por Nathalie Lorson en 2006Perles es descrito como un chipre moderno. Me cuesta un poco entender a los ”chipres modernos” como “chipres verdaderos” así que prefiero clasificarlo como un transparente floral especiado  y amaderado; aerodinámico si no minimalista en carácter.

Notas que tradicionalmente son densas aquí se tornan aireadas, como si una brisa soplara a través de la pimienta, la rosa, el vetiver y patchouli, dispersando su aroma.  Luego del estallido pimentoso inicial, el desarrollo es bastante lineal, con un final amaderado que creo cortesía del iso E super. La rosa búlgara  tiene una marcada presencia, pero este no es un perfume típicamente femenino. En absoluto. Insisto en mi creencia de que los perfumes no tienen género y este es un cabal ejemplo. Perles de Lalique bien podría ser la hija pequeña de Terre d’Hermes y Parfum Sacré; la hermana alegre de Paestum Rose, que cambia la solemnidad por un poquito de insolencia y el misterio por risitas.

Este perfume es fácil de encontrar y puede ser adquirido por un precio razonable. A pesar de su cualidad transparente, la longevidad es sorprendentemente buena.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Perfumería Hapes, Buenos Aires

foto: Lalique.com

Lalique Perles de Lalique – Pearls, pepper and roses

Ah, Perles de Lalique, my faithful companion! Concrete proof that mainstream fragrances need not smell boring, generic or cheap.

It got me intrigued as soon as I tried it at the store but -opting for something more familiar- I bought the vanillic Lalique Le Parfum instead. Over the course of the following weeks, I returned a few times in order to try Perles again. Unsure as I was, there was still something special about it. It took me a few visits but, since the decisive day when I purchased it, I have never looked back: I wear it on Winter and Summer alike (its dry quality is enjoyable in hot weather), I find it clean enough for work yet sensual enough for a romantic evening, it is both transparent AND persistent. It’s not difficult to understand why I have adopted it.

Created by Nathalie Lorson in 2006Perles is described as a modern chypre. I have a hard times thinking of “modern chypres” as “true chypres” so I’d rather classify this as a transparent spicy woody floral; streamlined, if not minimalistic in character.

Traditionally dense notes get airy here, as if a breeze was blowing through the pepper, the rose, the vetiver and patchouli, dispersing their scent.  After the initial peppery burst, the development is fairly linear, with a woody drydown I guess courtesy of iso E super. The Bulgarian rose has a marked presence but this is not your typical feminine scent. Not at all. I sustain the belief that fragrance is genderless and this is one wonderful example. Perles de Lalique could well be youngest daughter of Terre d’Hermes and Parfum Sacré; Paestum Rose‘s cheerful sister, who trades the solemnity for a little bit of insolence and the mystery for giggles.

This fragrance is easily available  and can be purchased at a reasonable price. Despite its transparent quality, I find the lasting power surprisingly good.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Perfumería Hapes, Buenos Aires

Les Parfums de Rosine Une Rose au Bord de la Mer – Gentil brisa marina

imagen: Bertc.com        John George Brown        “Sunshine”, 1879

Perpetúo con convicción la creencia de que la rosa es la indiscutida reina de las flores. Puede presentarse bajo infinidad de aspectos. Sus colores abarcan desde el blanco más puro a casi negro; del lila pálido a  las tonalidades ígneas del atardecer. Su aroma puede ser punzante, licoroso, seco o embriagadoramente dulce y con reminiscencias de miel.

Les Parfums de Rosine, casa fundada por Marie Helene Rogeon, rinde adecuado tributo a la esta flor y sus muchas encarnaciones. Sus perfumes son bonitos, despojados de pretensiones y sólidamente construídos. Hoy me topé con el más ligero de todos ellos.

Une Rose Au Bord de la Mer  -disponible sólo en concentración Eau Fraîche– es un floral marino, una variación sobre Ecume de Rose.  Aquí “marino” no debería entenderse como acuático sino como referente a las inmediaciones del mar. Abre cítrico, con naranja amarga, mandarina y una bergamota aún más pronunciada.

En el corazón, el absoluto de rosa  se combina con jazmín mientras que una nota de siempreviva evoca los pastos silvestres que crecen entre la arena.  Al igual que la brisa marina, este perfume salpica ligeramente con espuma salada y trae un ligero matiz metálico que recuerda al olor del yodo. Lo encuentro tan vigorizante como una caminata junto al mar.

Durante el transcurso del día, inmersa en otros pensamientos, buscaba a mi alrededor tratando de detectar el origen de este mágico aroma. Si el color blanco tuviera un olor, seguramente sería muy parecido a este. Une Rose Au Bord de la Mer logra conservar su cualidad etérea a través del fondo almizclado. 

Caro

Origen de la muestra: Cortesía de Perfumería Nadia, Madrid

foto: Liberty.co.uk

Les Parfums de Rosine Une Rose au Bord de la Mer – Gentle sea breeze

I strongly sustain the belief that rose is the indisputed queen of flowers. She can take many guises: her color can range from the purest white to almost black; from pale lilac to the fiery hues of sunset. Its smell can be piquant, boozy, dry or inebriatingly sweet, redolent of honey.

Les Parfums de Rosine, a house founded by Marie Helene Rogeon, pays fitting tribute to this flower and its many incarnations. Their fragrances are pretty, devoid of pretense and solidly constructed. Today I met the lightest of them all.  

Une Rose Au Bord de la Mer  -available only in Eau Fraîche concentration- is a marine floral, a variation on Ecume de Rose.  Here “marine” shouldn’t be understood as aquatic but more like the environs of the sea. It opens citrusy, with bitter orange, mandarin and an even more pronounced bergamot.

In the heart, rose absolute is paired with jasmine while an immortelle note evokes the wild grass growing in the sands.  Much like the seaside breeze, this fragrance splashes lightly with salty froth and bears a slight metallic tinge that evokes the smell of iodine. I find it as invigorating as a stroll by the sea.

During the course of the day, immersed my thoughts, I kept looking around to find where this magical aroma was coming from. If the color white had a scent, it would surely be akin to this. Une Rose Au Bord de la Mer manages to retain its ethereal quality well through the musky drydown. 

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid

WienerBlut – A orillas del Danubio

foto: Gentileza WienerBlut

Como nostálgica confesa me pregunto si podría encontrar algo más irresistible que una casa bautizada con el nombre de un vals de Strauss y que, además, logra capturar el aura del viejo imperio Austrohúngaro.

La marca vienesa WienerBlut  embotella el espíritu de la Viena del Fin de Siècle, un momento en el que la ciudad -como crisol artístico y cultural- brilló con su máximo esplendor. Klubwasser, la primera fragancia de la línea, fue creada por Alexander Lauber en colaboración con el nariz Pierre-Constantin Gueros y lanzada en 2009.

Disfruté enormemente de la oportunidad de conversar con Herr Lauber,  propietario y Director Creativo de WienerBlut.

¿Son tus fórmulas reconstrucciones históricas o interpretaciones modernas del aura de una era?

Un poco de cada cosa, dependiendo del perfume. Con Volkamaria por ejemplo, realmente quise experimentar el aroma original de la planta, así que encontramos un vivero que tenía brotes y la cultivamos nosotros mismos. La fórmula original era sólo un intento de copiar el olor de los capullos y no contenía cantidad real alguna de Volckameria Fragrans como ingrediente,  lo que es típico de aquella época y también bastante divertido, porque es un gran ejemplo de como -incluso en esos tiempos- la imagen del ingrediente promocionado era aparentemente más importante que su presencia real en la fórmula.

Hoy sucede lo mismo con productos masivos que dicen estar construídos alrededor del iris o del oud o de cualquiera que sea el gusto de la temporada, pero que puede no contener la más mínima cantidad de él. Quise, sin embargo,  entender la idea original antes de desarrollar nuestra propia interpretación que,  tal como la original, está basada en una nota de iris. Y sí: usamos iris entre las materias primas.

Dicho esto, no veo el punto de las recreaciones históricas exactas, a menos que uno haya estado haciéndolo por años, como Santa Maria Novella. Encuentro mucho más interesante el hacer foco en la idea general de una fórmula original y tratar de llevarla a otros lugares, con los medios de la perfumería moderna.

¿Qué te inspira?

La identidad cultural en general, y en particular la identidad cultural de Viena  como sede del imperio Austríaco. Alrededor del Fin de Siècle, Viena era probablemente la ciudad más europea de toda Europa, con medio millón de habitantes más que hoy, y rica en diversidad étnica. La pompa sin rival de la corte real e imperial chocaba con el “Wiener Moderne“, el vibrante escenario de intelectuales y artistas, y por supuesto, con toda clase de movimientos políticos. Desafortunadamente, mucha de esta riqueza cultural ha sido perdida o destruida o desheredada activa o pasivamente, así que rastrear fragmentos e historias de la época es casi como una búsqueda del tesoro. Por ejemplo: me enteré hace poco de que, a fines del siglo XIX, Viena albergaba la segunda industria manufacturera de seda más grande de toda Europa. Apenas  puede encontrarse rastro de ello hoy.

Por suerte, hay algunas excepciones. Recientemente visité uno de los pocos talleres textiles de seda que quedan en Viena. Sus fábricas habían sido arrasadas en la guerra, pero gracias a la innovación constante hoy pueden producir nuevamente ”Wiener Hofdamast“, el elaborado damasco de seda típico de la corte vienesa del siglo XIX.

¿Cómo nació WienerBlut?

A partir de la fascinación por la época y por el término “Wiener Blut” mismo. Significa “Sangre Vienesa” y alude obviamente a la ”sangre azul”, pero en mi opinión transmite una categoría distinta de nobleza, una que va más allá de tener meramente ascendencia aristocrática: la nobleza de una cierta cultura y su savoir vivre, caracterizada -por una parte- por la ociosa grandeza del imperio y -por otra- por la inquietud de sus pueblo amante del placer. Un término muy complejo, me gustaría poder pedirle una definición a Arthur Schnitzler.

¿Cuál es, en tu opinión, la importancia de la belleza en un perfume?

Cualquier fórmula bien construida posee  un cierto grado de belleza inmanente, pero de la forma en que lo veo yo, la verdadera magia ocurre cuando un perfume complementa la belleza de la persona que lo porta. Así que siempre está presente el contexto individual y, en este contexto, incluso una fragancia que puede importarme poco a título personal puede de pronto tornarse bella, o todo lo contrario. 

¿Qué notas u olores te evocan a Viena, la actual y la antigua?

Hablando en términos históricos amplios, una nota dulce y amarga a la vez sería adecuada, pero si me piden que señale un aroma puntual…en algunos de los cafés tradicionales de Viena hay bancos con su tapizado original de terciopelo rojo. Este terciopelo ha absorbido décadas de vida vienesa: el humo y cenizas de cigarros y cigarrillos; algo de vino, café, pastelería y goulash, el polvillo común de la ciudad. Como olor, es un poco ráncio y mórbido, pero también reconfortante de una manera extraña, especialmente en días lluviosos y fríos. No tengo idea de por qué los almohadones de los cafés parisinos no huelen igual, pero simplemente no lo hacen. 

¿Qué tan importante es el perfume en tu vida cotidiana?

Cuando niño, trataba de capturar los olores de los lugares que me gustaban sellando libros dentro de bolsas plásticas o llenando frascos de vidrio con tierra y plantas. Siempre quise poseer ciertos aromas para poder evocar las imágenes y estados de ánimo que me traían a la mente. Esta es una de las cosas que continúan fascinándome sobre los perfumes: lograr recuperar un cierto sentimiento o experiencia en cualquier momento, con sólo abrir una botella. Es realmente un milagro. 

Así que están las fragancias que evocan experiencias pasadas, pero también me entusiasman mucho los aromas nuevos. Cada vez que pruebo un nuevo perfume, tiene la promesa de mostrar un nuevo aspecto de la vida.

¿Cuáles son tus próximos planes?

No puedo contar más sobre el proyecto por ahora, pero estamos trabajando sobre una emocionante fragancia nueva que planeamos lanzar este otoño. Estamos desarrollando también una serie de accesorios.

Caro

foto: Gentileza WienerBlut

WienerBlut – By the Danube

As a self-confessed nostalgic, I wonder if I would be able to find anything more irresistible than a house named after one of Strauss‘ waltzes and which also manages to capture the aura of the old AustroHungarian empire.

Viennese brand WienerBlut  bottles the spirit of Fin de Siècle Vienna, a time when the city -as a cultural and artistic melting pot- shone at its brightest. Klubwasser, the house’s first fragrance, was created by Alexander Lauber in collaboration with nose Pierre-Constantin Gueros and launched in 2009

We greatly enjoyed our opportunity to talk to Herr Lauber, owner and Creative Director of WienerBlut.

Are your formulas historic reconstructions or modern interpretations of the aura of a certain era?

A little bit of both, depending on the fragrance. With Volkamaria for instance, I really wanted to experience the original scent of the plant, so we found a plant nursery that had the seedlings and cultivated them ourselves. The original formula was just an attempt to copy the smell of the blossoms and didn’t contain any actual raw material of Volckameria Fragrans, which is typical of the time and also quite funny, because its a great example of how, even then, the image of the claimed raw material was apparently more important than its actual presence in the formula. 

Today it’s the same story with mass products that claim to be about iris or oud or whatever the taste of the season is, but may not even contain traces of it. Nonetheless I wanted to understand the original idea before we went on to develop our own interpretation, which, like the original, is based on an iris note. And for the record: we did use raw materials of the iris.

That said, I don’t see the point of exact historic recreations, unless you have actually been doing it for hundreds of years, like Santa Maria Novella. I find it much more interesting to focus on on the overall idea of an original formula and try to take it to new lengths, with all the means of modern perfumery.

What inspires you?

Cultural identity in general, and in particular the cultural identity of Vienna as seat of the Austrian empire. Around the Fin de Siècle, Vienna was probably the most European city in Europe, with half a million more residents than today, and rich with ethnic diversity.The unrivaled pomp of the imperial and royal court clashed with the “Wiener Moderne” a vibrant scene of intellectuals and artists, and of course with all kinds of political movements. Unfortunately, a lot of this cultural wealth has been lost or destroyed or actively and passively disowned, so looking for fragments and stories of the time is almost like treasure hunting. For example: I recently learned that in the late 19th century, Vienna was home to the second largest silk manufacturing industry in Europe. You can hardly find a trace of that today. 

Luckily, there are some exceptions. I just visited one of the few remaining Viennese silk weaving mills. Their factories had been destroyed in the war, but thanks to continuous innovation, today they are able to produce “Wiener Hofdamast” once again, the elaborate quality of silk damask typical for the Viennese Court in the 19th century.

How was WienerBlut born?

Out of fascination for the time and for the term “Wiener Blut” itself. It means “Viennese Blood” and obviously alludes to “blue blood”, but in my opinion it conveys a different category of nobility, one that goes further than merely being of aristocratic descent: the nobility of a certain culture and its savoir vivre, characterized by the idle grandness of the empire on the one hand and the restlessness of its pleasure loving people on the other. A very complex term, I wish we could ask Arthur Schnitzler for a definition.

What is, in your opinion, the importance of beauty in a perfume?

Any well crafted formula has a certain degree of immanent beauty, but the way I see it, the real magic happens when a fragrance compliments the beauty of the person wearing it. So there is always the individual context, and in this context, even a fragrance I may not especially care for personally can suddenly become wonderful, or the other way around. 

What notes or scents evoke Vienna -both present day and old- to you?

Speaking in broad historic terms, a bittersweet note would be adequate. But if you ask me to pinpoint a certain scent … in some of the traditional cafés in Vienna you will find benches with original red velvet cushioning. This velvet has absorbed decades of Viennese life: the smoke and ashes of cigars and cigarettes, bits of wine and coffee and pastry and gulasch, the plain dust of the city. As a scent, it’s a bit stale and morbid, but also comforting in a weird way, especially on a cold, rainy day. I have no idea why the cushions of Parisian cafés don’t smell the same, but they just don’t.

How important is fragrance in your everyday life?

As a child, I tried to capture the scents of places I loved by sealing books in plastic bags or filling glass jars with soil and plants. I have always wanted to own certain scents in order to evoke the pictures and moods they bring to mind. This is one of the things that continues to fascinate me with fragrance: being able to retrieve a certain feeling or experience any time,  just by opening a bottle. It really is a miracle. 

So there are the fragrances that evoke past experiences, but I am also very excited about new scents. Each time I test a new perfume, it holds the promise of seeing some new aspect of life.

What plans do you have next?

I can’t tell you more about the project as of now, but we are working on an exciting new fragrance that we are planning to launch this fall. We are also developing a series of accessories.

Caro

imagen: Gentileza WienerBlut

Amouage Epic Woman – Recorriendo la Ruta de la Seda

imagen: Asiasociety.org    artista: Wu Guanzhong     “Camels in the Desert”, 1981

La casa  Amouage fue fundada en 1983 en el sultanato de Omán; su director creativo – Christopher Chong– tiene base en Londres; las fragancias se desarrollan en Grasse -en el sur de Francia- y  se venden en más de 30 países. A pesar de hacer un uso generoso de materias primas de origen omaní (incienso, oud, rosa damascena) Amouage desafía las etiquetas geográficas y se inspira en un crisol multicultural.

“Opulencia” sería una palabra atinada para describir de manera general la línea clásica de Amouage,ya que sus perfumes difícilmente podrían encontrarse más lejos del minimalismo. La profusión de notas suele lograr, sin embargo, un equilibrio magnífico y su exuberancia -como la del arte barroco- no va en detrimento de la armonía.

Epic Woman es un floral oriental especiado -muy especiado-  que se inspira en la antigua y legendaria Ruta de la Seda que iba de China a Arabia. Su carácter es tan seco y cálido como la nube de arena que queda en el desierto tras el paso de una caravana y, al igual que aquella, es denso pero no opaco.
Esta sequedad, sin embargo, entraña un ligero dulzor que remite al aroma del papel de antiguos libros y -a pesar de la tonalidad esmeralda de la botella- al olerlo percibo todo como teñido por una paleta de ocre, azafrán y terracota, con algunas pinceladas de incienso gris plata.

Al rociarlo sobre la piel, comino y canela se fusionan en una polvareda ligeramente picante que da paso al geranio y a la rosa: una rosa especiada y de carácter seco que parece dirigir la caravana. Una nota de incienso resinoso se hace presente y acompaña a la rosa hasta que ésta se aparta a un lado. Luego, el omnipresente incienso se entreteje apretadamente con patchouli, sándalo y almizcle.

La abundancia de maderas preciosas e incienso aleja a  Epic Woman de los estereotipos de los perfumes femeninos. Su longevidad es fabulosa.

Aunque la primera reacción sea encasillarlo como un perfume invernal dada la abundancia de especias,  también sería una maravillosa opción para usar en verano, especialmente en una noche cálida, fuera de la ciudad.

Caro

Procedencia de la fragancia: muestra cortesía de Amouage

foto: Amouage.com

Amouage Epic Woman – Along the Silk Road

The House of Amouage was founded in Oman, in 1983; itsCreative Director –Christopher Chong– is based in London; the fragrances are developed in Grasse, in the South of France, and sold in over 30 countries. Despite a prodigal use of Omani raw materials (silver frankincense, oud, rosa damascena) Amouage defies geographical labels and takes its inspiration from a multicultural melting pot.

“Opulence” would be an accurate word to describe Amouage’s classic line in broad terms since the fragrances couldn’t be situated farther from minimalism. However, the profusion of notes in most cases achieves a magnificent equilibrium and their exuberance -like that of Baroque art- doesn’t deter from harmony.

Epic Woman is a spicy -very spicy-  floral oriental that was inspired by the ancient and legendary Silk Road that went from China to Araby. Its character is as warm and dry as the sand cloud that a caravan leaves in the desert after itself and, much like it, it is dense but not opaque. Its dryness, however, holds a slight sweetness that evokes the smell of old book pages and -despite the emerald  shade of the bottle- when I smell it I perceive everything as tinged by a palette of ochre, saffron and terracotta with a few silvery brushstrokes of frankincense.

Upon spraying on the skin, cumin and cinnamon fuse together in a slightly spicy cloud of dust which makes way for geranium and rose: a dry  rose that seems to command the caravan. A resinous note of  frankincense appears in the scene and joins the rose , which moves aside. The omnipresent frankincense then becomes tightly interwoven with patchouli, sandalwood and musk.

The abundance of precious woods and frankincense takes Epic Woman away from the stereotypes of feminine fragrances. Its longevity is fabulous.

Although the first impulse would be to label it as a cold weather fragrance, due to the abundance of spices, it would be a wonderful option to be worn on a warm Summer evening, away from the city.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Amouage