Tag Archives: nuez moscada – nutmeg

Victorinox Forest – Figura masculina

imagen: Albertina.at   artista: Michelangelo Buonarroti ”Desnudo sentado”

Las hiper-famosas navajas Victorinox son producidas desde 1884 -aunque su nombre actual fue adoptado por la empresa en 1921– y la fábrica aún está ubicada en el mismo pueblo suizo donde nació la compañía. Confieso que mis expectativas sobre Forest no eran demasiado altas. No sólo Victorinox  no es una marca de nicho, sino que ni siquiera es tan famosa por sus perfumes como por sus cuchillos.

Apenas lo rocié, me trajo memorias proustianas. Me hizo recordar vívidamente a mi guapo padre, rociándose con after shave de  pino por las mañanas. Forest  aparece ante mis ojos como una versión más moderna e informal de esas tradicionales colonias de pino.

Irreverentemente verde, Forest huele como los grandes espacios abiertos: agujas de pino aplastadas, maderas, musgo y se siente tan revitalizante como el frío aire de la montaña. El limón infunde la mezcla con frescura desde el comienzo. El enebro y, más notablemente, la nuez moscada brindan un carácter especiado y rústicamente masculino.  La fragancia no se siente suave en ningún punto de su evolución. Esta aspereza, sin embargo, no debe ser temida ya que el eau de toilette es de concentración muy ligera.

Le di la botella a mi marido, quien en seguida la adoptó como su fragancia de uso diario. Aún me gusta tomarla prestada en ocasiones, cuando me canso un poco de los chipres vintage y de los florales atalcados.

 Forest demuestra que lo clásico no tiene por qué ser anticuado y que lo sexy no necesita transgredir. Un eau de toilette sin afectaciones para caballeros sin afectaciones, huele innegablemente sólido y masculino.

 Caro

Origen de la muestra: Kit de prensa

Victorinox Forest – Male figure

Uber-famous Victorinox pocket knives have been in production since 1884 -although their current name was adopted in 1921– and the factory is still located in the same Swiss town where the company  started. I confess my expectations about Forest were not high. Not only Victorinox  is not niche, but it is not even a brand as celebrated for their fragrances as it is for their knives.

As soon as I sprayed it, it elicited Proustian memories. It vividly reminded me of my handsome father, splashing himself with pine-scented after shave  in the mornings. Forest seems like an informal and more modern take on those  traditional  pine colognes.

Unapologetically green, Forest smells like the big outdoors: crushed pine needles, woods, moss and feels as invigorating as cold mountain air. Lemon infuses the blend with freshness from the very beginning. Juniper and, more notably, nutmeg lend spiciness and a rugged masculine character.  The fragrance doesn’t feel smooth at any point of its evolution. This harshness, however, should not to be feared as the eau de toilette is lightly concentrated.

I gave the bottle to my husband ,who instantly adopted it as his everyday fragrance. I still like to borrow it on occasion, when I get a bit tired of vintage chypres and powdery florals.

 Forest proves that classic need not be dated and sexy need not be edgy. An unaffected eau de toilette for unaffected gentlemen, it smells undeniably affirmed and masculine.

 Caro

Origin of sample: Press kit

PK Perfumes Violet Chocolatier – Pétalos de terciopelo

Daria Jabenko, “Cakes and Sweets” – imagen: cortesía de Paul Kiler

Paul Kiler es perfumista y fotógrafo, artista de la vista y del olfato. Se presentó en el LA Artisan Fragrance Salon con toda la línea de su marca PK Perfumes. También presentó una fragancia de edición limitada: Violet Chocolatier. Quién podría resistírsele con ese nombre?

Yo no me resistí y pedí oler el perfume. Ya desde el primer segundo me sentí feliz de no encontrarme con obviedades gourmands. No se trataba de tortas y bizcochos sino de los componentes en sí, del protagonismo de ingredientes con carácter.

En el inicio, el absoluto de cacao acapara por completo nuestra nariz con un simpático juego de matices: primero semiamargo, oscuro y polvoroso pero luego dulzón, blanco y cremoso. Un acorde que evoca a los damascos cubiertos con chocolate -más el toque especiado de la nuez moscada– subraya la dulzura y aporta cierta carnosidad.

La violeta y la rosa parecieran dos caras de la misma moneda: se huelen juntas pero se distinguen una de la otra. La combinación del aspecto empolvado de la violeta y el amielado de la rosa trae a la mente la sensación de pétalos aterciopelados que apenas rozan la piel.

Finalmente, las flores blancas (jazmín, magnolia, gardenia) y el ámbar brindan una base acolchada y confortable que deja sobre la piel un halo limpio y jabonoso en el que las violetas vuelven a florecer por contraste. No hago más que pensar en que si existiera una línea de productos para el cuerpo de Violet Chocolatier sería gloriosa.

Virginia

Origen de la muestra: kit de prensa.

foto: cortesia de Paul Kiler

PK Perfumes Violet Chocolatier – Velvet petals

Paul Kiler is a perfumist and photographer, an artist of sight and smell. He introduced himself and his PK Perfumes brand at LA Artisan Fragrance Salon. He also showed a limited edition fragrance: Violet Chocolatier. Who could resist that name?

I didn’t and had to smell the perfume. From the first second I was happy to meet gourmand that wasn’t literal. It was not about ‘cakes and biscuits’, but about its components, ingredients playing the leading character.

In the beginning, the cocoa absolute completely monopolizes our nose with a funny game of nuances: first a little bitter, dark and dusty but then white, creamy and sweet. A chord reminiscent of chocolate covered apricots -with the spicy touch of nutmeg– emphasizes the sweetness and adds some fleshiness.

Violet and rose seem like two sides of the same coin: they are smelled together but remain separate entities. There is a combination of a dusty aspect of violet with the honeyed hue of rose. This blend brings to mind the feel of velvety petals that barely caressing the skin.

Finally, the white flowers (jasmine, magnolia, gardenia) and amber provide a comfortable softy base and leave a clean soapy halo on the skin, where violets bloom again by contrast. I can’t help but think that if there was a Violet Chocolatier body products line it would be glorious .

Virginia

Origin of sample: Sample of press kit.

Eau d’Italie Magnolia Romana – La fuerza de la fragilidad

imagen: Vam.ac.uk     Georg Dionysius Ehret, 1743

Si tuviera que enumerar los árboles más bellos que adornan nuestra Buenos Aires; junto con el jacarandá y el palo borracho, la magnolia seguramente tendría un lugar de preferencia. Sus raíces serpentinas, tronco corpulento y hojas oscuras se ven hermoseados por flores grandes y robustas que esconden un aroma delicado y elusivo.

Hace mucho mucho tiempo emprendí la búsqueda de un verdadero perfume de magnolia, uno que capturara la fragancia real de la flor: quería que mi magnolia fuera alimonada, crujiente, ligeramente amarga; soleada y sombría a la vez, pero -¡Ay!- sólo logré toparme con  impostores jazmines, gardenias y tuberosas. Desilusionada, abandoné mi esfuerzo vano y busqué consuelo en los brazos de ámbares especiados y rosas oscuras.

Los años siguientes me encontraron evitando los florales ligeros como si fueran la peste misma. Hasta el día en que tropecé con Magnolia Romana.

Creada por Bertrand Duchaufour para Eau d’Italie, esta agua de toilette resulta una sutil obra maestra que susurra en vez de gritar. La fortaleza mayor de Magnolia Romana reside en su aparente fragilidad. De la misma manera en que el sutil aroma de la magnolia viene en la naturaleza acompañado por un árbol robusto, esta eau de toilette es respaldada por una sólida composición donde nada es demasiado literal: el limón no se presenta bajo la forma de jugo y lo limpio retiene una pizca de suciedad.

La salida atrapa la atención: fresca y picante, con reminiscencias de hojas de limón y albahaca morada. Casi inmediatamente, una magnolia a la que llamaría acuosa más que acuática se torna corpórea gracias a la adición de nuez moscada y una insinuación de tuberosa.  Luego trueca algo de su transparencia por la tibieza de las notas de heno y un suave almizcle blanco; un almizcle que encuentro consistentemente en casi toda la línea Eau d’Italie.

Magnolia Romana mantiene un sutil verdor a lo largo de toda su evolución y nunca se vuelve demasiado dulce. No proyecta muy lejos, eligiendo ser un íntimo parfum de peau con una longevidad sorprendente.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Eau d’Italie

foto: Eauditalie.com

Eau d’Italie Magnolia Romana – The strength of fragility

If I were to name the most beautiful trees that grace our Buenos Aires;  alongside jacarandá and palo borracho,  magnolia would definitely have a preferential place. Its serpentine roots, robust trunk and dark leaves are beautified by big sturdy flowers that hide a delicate and elusive scent.

Long long ago, I searched for a true magnolia fragrance, one that managed to capture the true scent of the flower: I wanted my magnolia to be lemony, crisp, sligthly bitter; sunny and shady at a time but, alas, I only suceeded in meeting jasmine, gardenia and  tuberose imposters. Disappointed, I abandoned my futile effort and threw myself in the consoling arms of spicy ambers and dark roses.

The following years found me avoiding soft florals like the plague. That is until the day I stumbled upon Magnolia Romana.

Created by Bertrand Duchaufour for Eau d’Italie, this eau de toilette happens to be an understated masterpiece, one that whispers instead of shouting. Magnolia Romana’s strongest asset is its apparent fragility. In the same way the subtle scent of magnolia is -in nature- accompanied by such a robust tree, this seemingly shy and inoffensive eau de toilette is backed up by a balanced composition where nothing is too literal: lemony doesn’t translate as lemon juice and cleanliness retains a bit of dirt.

The opening is attention-grabbing: fresh and spicy, redolent of lemon leaves and purple basil.  Almost immediately, a magnolia note I would call watery rather than aquatic becomes more corporeal thanks to the addition of nutmeg and the slightest hint of tuberose.  It later trades some  transparency for the warmer notes of hay and soft white musk; a musk I consistenly find in most of the Eau d’Italie line.

Magnolia Romana never becomes too sweet and  retains a subtle verdancy throughout its evolution. It never projects too far, choosing instead to be an intimate parfum de peau with  surprisingly good longevity.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Eau d’Italie

Rancé 1795 Laetitia – Madame Mère

imagen: costumes.org

La familia Rancé comenzó a producir guantes perfumados en Grasse, en los años 1600. A finales del siglo siguiente, se especializó en la elaboración de fragancias finas. Se dice que Francois Rancé fue el perfumista favorito de Napoleón y que creó varios perfumes para él. Hoy la casa basa su éxito en la imaginería bonapartiana que inspira sus mezclas y en la gran calidad de sus delicadas fragancias, que agradan especialmente a aquellos de gustos clásicos.

Laetitia fue inspirado por Maria Letizia Ramolino (1750-1836), madre de Napoleón. Nacida en Córcega en el seno de una familia noble, esta mujer fuerte y de belleza severa montaba a caballo durante sus embarazos, insistía en que sus niños se bañaran día por medio en una época en la que una vez al mes era considerada suficiente y se rehusó a aprender Francés incluso luego de que Córcega pasara a formar parte de Francia. Enseñó a sus hijos -a través del ejemplo- moderación en la prosperidad y grandeza de alma ante la adversidad.

Al rociar el perfume, una nube cítrica y especiada de bergamota,  mandarina  y nuez moscada eleva instantáneamente nuestro ánimo. En seguida se manifiesta una fuerte nota de patchouli que envuelve un radiante corazón floral de rosa búlgara, azahar, glicina y magnolia. Las flores prestan sofisticación a esta mezcla donde impera el patchouli y la cálida cualidad solar del azahar y la magnolia se hace especialmente evidente.

En una base maravillosamente dorada el ambar, la vainilla y el bálsamo de Tolu  logran endulzar la mezcla, pero es -¡Sí, adivinaron!- el omnipresente patchouli quien brinda equilibrio y evita que el perfume se torne empalagoso.

Laetitia huele muy natural (un rasgo común a todas las propuestas de Rancé) y tiene una longevidad excelente. Es una fragancia refinada pero desprovista de timidez y enfática sin rozar la vulgaridad. Como la mismísima Madame Mère.

Caro

Origen de la muestra: muestra cortesía de Perfumería Nadia, Madrid

foto: zentraldrogerie.com

Rancé 1795 Laetitia – Madame Mère

The Rancé family started producing perfumed gloves in Grasse in the 1600s. In the late 1700s, they specialized in the making of fine fragrances. It is said  Francois Rancé was Napoleon‘s favorite perfumer and that he created many perfumes for him. Today the house bases its success on the Bonapartian imagery that inspires their blends and in the great quality of their delicate fragrances which appeal mostly to classical tastes.

Laetitia was inspired by Maria Letizia Ramolino (1750-1836), mother of Napoleon. Born in Corsica to a noble family, she was a strong woman of severe beauty who rode horses through her pregnancies, insisted that her children  should bathe every other day in a time when once a month was the norm and refused to learn French even after Corsica became part of France. She taught -through example- moderation during prosperity and greatness of soul during adversity.

Upon spraying the fragrance, a citrusy and spicy cloud of bergamot,  mandarine and nutmeg instantly lifts our moods. Soon a strong patchouli note envelops the radiant floral heart of Bulgarian rose, orange blossom, wisteria and magnolia. The flowers lend sophistication to the patchouli-dominant blend and the warm solar quality of orange blossom and magnolia is especially evident.

In a wonderfully golden base amber, vanilla and Tolu balsam manage to sweeten the fragrance, but it is -you guessed it- the omnipresent patchouli which provides balance and prevents the blend from becoming too sweet.

Laetitia smells very natural (a trait common to all Rancé offerings) and has excellent longevity.  The fragrance is refined but devoid of shyness and emphatic without verging on vulgarity. Just like Madame Mère herself.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid