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Nomad Two Worlds Raw Spirit Desert Blush – Fruta del desierto

Imagen: Pierreyvesrusso.com

Imagen: Pierreyvesrusso.com   Les abricots   artista: Pierre Yves Russo

Una fruta madura se encuentra en nuestras manos -podría ser una manzana, una pera o un damasco. Podemos sentir su peso mientras apreciamos sus bellos colores y delicioso aroma. Ahora es el momento para darle un mordisco. Lo hacemos. Su pulpa fresca es tan tierna que no podemos evitar que se derrame su dulce jugo. Éste lentamente fluye desde la fruta y corre entre nuestros dedos, sigue por nuestra muñeca, luego por el codo…

Esa imagen fue la que apareció en mi cabeza cuando olfateé Desert Blush de la colección de fragancias Raw Spirit de la marca Nomad Two Worlds, en Seattle. Hay un contraste fabuloso entre ese jugoso aspecto frutado y la sequedad de la piel. Este eau de parfum evoca la misma sensación que nos produce el oler el rastro que deja el jugo de frutas ya evaporado de sobre la piel.

El perfumista Harry Fremont hizo este perfume “inspirado por desierto australiano occidental al atardecer” combinando la nativa boronia -cuyo olor es dulce y balsámico- con un cremoso osmanto y la impronta floral especiada del ylang ylang. Una suave nube de violetas y jazmines penetran en la base almizclada de cedro y sándalo australiano.

En sus inicios Nomad Two Worlds era un proyecto artístico collaborative entre el fotógrafo australiano Russell James y artistas australianos de comunidades indígenas. Hoy se ha convertido en una “empresa global socialmente responsable” cuya principal misión es crear más oportunidades económicas sustentables para los indígenas y artistas marginalizados y promover el arte contemporáneo y el “lujo significativo.”

Virginia

Origen de la muestra: kit de prensa.

Nomad Two Worlds Raw Spirit Desert Blush – Fruit of the desert

A ripe fruit is between our hands -it could be an apple, a pear or  an apricot.We can feel its weight while we appreciate its beautiful color and delicious aroma. Now it is time to take a bite. As we do it, we feel its fresh pulp, so tender that we can’t help its sweet juice drizzle down. It flows slowly from the fruit and goes down between our fingers, down to our wrist, then to the elbow…

That image was what I had in my head when smelled Desert Blush from the Raw Spirit fragrance collection of Nomad Two Worlds, in Seattle. There is a fabulous contrast between its juicy fruitiness and the dryness of the skin. This eau de parfum evokes the same feel of smelling evaporated fruit juice on the skin.

Perfumer Harry Fremont made this fragrance “inspired by the Western Australian desert at sunset” combining native boronia -which is sweet and balsamic- with a creamy osmanthus and the spicy floral imprint of ylang ylang. A soft cloud of violets and jasmines penetrates into the musky base of Australian sandalwood and cedarwood.

Nomad Two Worlds was born as an artistic collaboration project between Australian photographer Russell James and Australian indigenous artists.It has now grown into a “socially responsible global business” whose main mission is to create more sustainable economic opportunities for indigenous and marginalized artists and also promoting contemporary art and  “meaningful luxury.”

Virginia

Origin of sample: Vial from the press kit.

Letras Perfumadas – “Ramo de violetas” de Pablo Neruda

imagen: Oilpaintings-sales.com "Bouquet Of Violets"  artista: Edouard Manet  (1872)

imagen: Oilpaintings-sales.com “Bouquet de violetas” artista: Edouard Manet (1872)

Crespo ramo en la sombra sumergido:
gotas de agua violeta
y luz salvaje
subieron con tu aroma:
una fresca hermosura
subterránea*
trepó con tus capullos
y estremeció mis ojos y mi vida.

Una por una, flores
que alargaron
metálicos pedúnculos,
acercando en la sombra
rayo tras rayo de una luz oscura
hasta que coronaron
el misterio
con su masa profunda de perfume,
y unidas
fueron una sola estrella
de olor remoto y corazón morado.

Ramo profundo,
íntimo
olor
de la naturaleza,
pareces
la onda, la cabellera,
la mirada
de una náyade rota
y submarina,
pero de cerca,
en plena
temeridad azul de tu fragancia,
tierra, flor de la tierra,
olor terrestre
desprendes, y tu rayo
ultravioleta
es combustión lejana de volcanes.

Sumerjo en tu hermosura
mi viejo rostro tantas
veces hostilizado por el polvo
y algo desde la tierra
me transmites,
y no es sólo un perfume,
no es sólo el grito puro
de tu color total, es más bien
una palabra con rocío,
una humedad florida con raíces.

Frágil haz de violetas
estrelladas,
pequeño, misterioso
planetario
de fósforo marino,
nocturno ramo entre las hojas verdes,
la verdad es
que no hay palabra azul para expresarte:

más que toda palabra
te describe un latido de tu aroma.

Pablo Neruda (1956)

“Tercer libro de las odas“ Buenos Aires, Losada, 1957.

Desde siempre, las violetas han sido mis flores favoritas. En mi primera infancia viví en una casa sin jardín, en el centro de la ciudad. Sin embargo, teníamos un patio trasero con un cantero mullido de violetas (Viola odorata). Durante el invierno me gustaba buscar las flores, olerlas y cortarlas para hacer ramitos y adornar la mesa.

Unos años después nos mudamos a las afueras. Si bien la nueva casa contaba con un gran jardín, nunca plantamos violetas. Pero no tardé en descubrir que a unas cuadras de distancia había un extenso terreno baldío tapizado de violetas silvestres, bordeado por frondosos árboles y un estrecho arroyito. Las caminatas de fin de semana por allí, al resplandor del sol invernal, eran casi de ensueño.

Hace muchos años que no huelo una violeta. Ya no se ven en los jardines, ni siquiera vendedores ofreciendo ramitos por la calle como cuando yo era niña. Aquellos recuerdos sólo pueden cobrar vida mediante los perfumes que evocan su fragancia. Y también mediante las figuras retóricas empleadas en un poema como el de Neruda: las violetas son una “humedad florida con raíces”.

Virginia

(*)Nota bene: en la primera estrofa el autor estaría aludiendo al mito de Perséfone o Proserpina, quien fue raptada y llevada al Inframundo por Hades o Dis, mientras recogía flores (entre ellas, violetas).

foto: Riochico.wordpress.com "El Rapto de Perséfone" artista: Gian Lorenzo Bernini (1622)

foto: Riochico.wordpress.com “El Rapto de Perséfone” artista: Gian Lorenzo Bernini (1622)

Scented Letters – “Ode to a Cluster of Violets” by Pablo Neruda

Crisp cluster
plunged in shadow.
Drops of violet water
and raw sunlight
floated up with your scent.
A fresh
subterranean beauty*
climbed up from your buds
thrilling my eyes and my life.

One at a time, flowers
that stretched forward
silvery stalks,
creeping closer to an obscure light
shoot by shoot in the shadows,
till they crowned
the mysterious mass
with an intense weight of perfume
and together
formed a single star
with a far-off scent and a purple center.

Poignant cluster
intimate
scent
of nature,
you resemble
a wave, or a head of hair,
or the gaze
of a ruined water nymph
sunk in the depths.
But up close,
in your fragrance’s
blue brazenness,
you exhale the earth,
an earthly flower, an earthen
smell and your ultraviolet
gleam
in volcanoes’ faraway fires.

Into your loveliness I sink
a weathered face,
a face that dust has often abused.
You deliver
something out of the soil.
It isn’t simply perfume,
nor simply the perfect cry
of your entire color, no: it’s
a word sprinkled with dew,
a flowering wetness with roots.

Fragile cluster of starry
violets,
tiny, mysterious
planet
of marine phosphorescence,
nocturnal bouquet nestled in green leaves:
the truth is
there is no blue word to express you.

Better than any word
is the pulse of your scent.

Pablo Neruda (1956)

From “Odes to Common Things”. Translated by Ken Krabbenhoft, Bullfinch Press, 1994. Source: http://memoryanddesire.typepad.com

Violets have always been my favorite flowers. In my early childhood I lived in a house without a garden, in the center of the town. However, we had a little backyard with a kind of fluffy bed of violets (Viola odorata). During Winter I enjoyed looking for the flowers, enjoying their smell, making bouquets and decorating the table with them.

A few years later we moved to the suburbs. Although the new house had a large garden, we never planted violets. But I discovered very soon that there was a vast pasture land carpeted with wild violets, just a few blocks away; it was bordered by lush trees and a narrow stream. Weekend walks around there, under the glow of the Winter sun, were almost dreamlike.

For many years afterwards I did not smell fresh violets again. The tiny flower is no longer seen in the gardens; clusters of violets are seldom offered by street vendors nowadays (it was very common when I was a child). Those memories can now only come to life through evocative perfumes and also by rhetorical figures employed in certain poems. As Neruda wrote: Violets are “a flowering wetness with roots.”

Virginia

(* ) NB : in the first stanza the author is probably referring to the myth of Persephone or Proserpine, who was picking flowers (among them, violets) when Hades or Dis kidnapped her and took her to the Underworld.

foto: Flickr.com "Violets in the dark" ph: Mikkashar

foto: Flickr.com “Violets in the dark” ph: Mikkashar

Von Eusersdorff Classic Mimosa – Conmovedora inocencia

foto: Tasertail.deviantart.com/

foto: Tasertail.deviantart.com/

“¡Colonia de bebito! ¡Qué lindo! Es un floral transparente, suave y acuoso”… Sí, es cierto si quizás lo olemos desde la botella (au debouché) o durante los primeros 5 minutos después de haberlo aplicado sobre la piel. Pero después se percibe algo más, un bello y misterioso toque. ¿De qué se trata? No lo sé pero de lo que ahora sí estoy segura es que Classic Mimosa (2011) no es para bebitos.

El azahar –un almizclado balance perfecto entre floral blanco, hojas verdes y matices cítricos– ha sido siempre asociado con la colonia para bebés. El camino tomado por la casa Von Eusersdorff  para ensamblar este ingrediente con un inocente bouquet de rosavioleta y mimosa (Acacia Decurrens) es muy interesante porque, sin embargo, hay un aire de seriedad.

Aquella sensación inicial tan limpia se vuelve almendrada -a veces mullida, a veces mantecosa- debido a la mimosa. Ese es el suelo donde los pétalos de una rosa aterciopelada es espolvoreada por talco de violetas. Luego comienza una sinergia con la vainilla y el almizcle: la dulzura se hace más y más etérea e hipnótica.

Una hora después hay una ligera nota salada impregnando la composición de una forma maravillosa. No se trata de una salinidad marina: es el aroma de una lágrima brillante. Ahora puedo entender la razón por la que este eau de parfum femenino es delicado pero emocionalmente intenso.

Sin embargo, Classic Mimosa no es triste, sino conmovedor. Hace latir más fuerte al corazón y da alas para soñar o para mirar hacia atrás y recordar los buenos viejos tiempos.

Virginia

Origin de la muestra: Cortesía de Von Eusersdorff.

foto: Tribaspace.com

foto: Tribaspace.com

Von Eusersdorff Classic Mimosa – Soulful innocence

“Baby cologne! So cute! It’s a clear, soft, watery floral”… Yes, it’s true perhaps  when sniffing it directly from the bottle (au debouché) or during the first 5 minutes after it was applied onto the skin. But then one perceives something else, a mysterious and beautiful touch. What is it? I don’t know for sure but now I’m positive Classic Mimosa (2011) is not a babish fragrance.

Orange blossom has always been associated with baby cologne, a perfect musky balance between white floral, green leaves and citric hues. The path taken by  Von Eusersdorff house to assamble this ingredient with an innocent bouquet of rose, violet and mimosa (Acacia Decurrens) is very interesting because evertheless there is an air of seriousness.

That initial clean sensation becomes almondy -sometimes fluffy sometimes buttery- because of the mimosa. It’s the ground where velvety rose petals are dusted by violet powder. Then a synergy with vanilla and musk begins; the sweetness is more and more ethereal and hypnotic.

One hour later, there is a light salty note pervading the composition in a marvelous way. It is not an oceanic/beachy saltiness: this is the scent of a bright tear. Now I can understand the reason why this feminine eau de parfum is delicate but emotionally intense.

However Classic Mimosa is not sad, but soulful. It makes the heart beat faster and gives wings to dream on or look back on good old times.

Virginia

Origin of sample: sample courtesy of Von Eusersdorff.

foto: Torange.us

foto: Torange.us

Oriza L. Legrand Jardins d’Armide – Entre tules y flores

imagen: Wga.hu artista: Louis-Jean-François Lagrenée  Rinaldo y Armida, 1766

imagen: Wga.hu     artista: Louis-Jean-François Lagrenée       Rinaldo y Armida, 1766

Armida, la hechicera sarracena, era un motivo recurrente en las artes de los siglos XVII y XVIII. Ópera, ballet y pintura rindieron tributo a su belleza.  Cuenta la historia que Armida llevó a Rinaldo -su querido cruzado- a un jardín encantado para mantenerlo prisionero.  Existen distintos finales dependiendo de la versión:  La Jerusalén Libertada, el poema épico de Torquato Tasso, concluye con Armida y Rinaldo juntos, reinando felices por siempre.

Aunque ya había intercambiado unas palabras con Monsieur Lambert (pueden leer nuestra entrevista con él aquí) y conocía sobre el patrimonio histórico de la casa, no había probado ninguno de sus perfumes. Cuando nuestra colega bloguera Kafka celebró un generoso sorteo de Oriza L. Legrand el mes pasado, me zambullí con ansias y resulté una de las ganadoras. Unas semanas después, chillaba de emoción (y no exagero) mientras abría la caja recién llegada de París.

Jardins d’Armide es un floral seriamente atalcado. Originalmente compuesto en 1909, ha sido reorquestado recientemente con materias primas modernas. La atmósfera de la Belle Époque está definitivamente presente y sin embargo no resulta anticuado. Au debouché, percibo las violetas atalcadas que estaban tan en boga a principios del 900, pero al rociarlo, oigo cantar a los ángeles, veo flores cayendo del cielo y siento tules de tonos pastel envolviéndome. Y no, no estoy alucinando.

Los aspectos rosados-verdes-cítricos del  geranio se funden en una nítida nota de rosa que se torna, progresivamente, meliflua y cremosa. Armide ahora adquiere el dulzor de los bombones; para ser precisa, me recuerda vívidamente al loukoum  (rosa, almendras, miel, azúcar impalpable) pero nunca cruza la línea gourmand. Sigue siendo un magnífico floral atalcado en el que rosas, azahares y glicinas descansan sobre una base de almizcle blanco.  Se manifiesta una leve sensación cosmética debido a la cremosidad, al polvo y a la jabonosidad transmitida por la combinación de  flor de naranjo y almizcles blancos. Lo encuentro reconfortante pero no relajado en exceso y en modo alguno casual. Si los jardines de Armida olían de esta forma, puede entenderse el deseo de quedar prisionero allí.

Un solo spritz basta para quedar envuelta en una nube fragante por buena parte del día. Escala posiciones hacia mi top 5.

Caro

Origen de la muestra:  sorteo de Oriza L. Legrand realizado en Kafkaesque

foto: Orizaparfums.com

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Jardins d’Armide –  Amidst tulle and flowers

Armida, the Saracen sorceress, was a recurring motif in the arts of the XVII and XVIII centuries. Painting, opera and ballet paid tribute to her beauty. The story goes that Armida took Rinaldo -her beloved crusader- to an enchanted garden in order to keep him captive. There are different endings depending on the version:  Jerusalem Delivered, the epic poem by Torquato Tasso, concludes with both Armida and Rinaldo together, reigning happily ever after.

Although I had already exchanged a few words with Monsieur Lambert (you may read our interview with him here) and knew about the historical heritage of the house, I had not tried any of their fragrances. When fellow blogger Kafka hosted a generous Oriza L. Legrand last month, I eagerly  jumped in and became one of the lucky winners. A few weeks later, I was shrieking with excitement (no exaggeration) as I tore open the box which had just arrived from Paris.

Jardins d’Armide is a seriously powdery floral.Originally composed in 1909, it has been recently reorchestrated employing modern raw materials. The Belle Époque atmosphere is clearly present, nonetheless it doesn’t feel dated. Au debouché, I perceive the powdery violets that were so in vogue at the turn of the century but when I spritz it on, I hear angels sing, see flowers falling from the skies and feel pastel colored tulle wrapping around me. And no, I am not hallucinating.

The rosy-green-citrusy aspects of geranium fade into a clear rose note which becomes progressively honeyed and creamy. Armide now acquires the sweetness of bonbons; to be precise, it strongly reminds me of Turkish delight (rose, almond, honey, icing sugar) but never crosses the gourmand line. It remains a magnificent powdery floral in which roses, orange blossom and wisteria rest on a white musk base. A slight cosmetic feel manifests itself due to the creaminess, the powder and the soapiness conveyed by the orange blossom and white musks pairing. I find it comforting but not excessively relaxed and definitely not casual. If Armida‘s gardens smelled like this, one could understand the wish to remain captive there.

Just one spritz suffices to become wrapped in a fragrant cloud for the best part of the day. Straight to my top 5 it goes.

Caro

Origin of sample: Oriza L. Legrand draw hosted at Kafkaesque

imagen: Environnement.ecole.free.fr

imagen: Environnement.ecole.free.fr

Nicolas de Barry Sissi Impératrice- Violetas y golosinas vienesas

imagen: Commons.wikimedia.org

imagen: Commons.wikimedia.org

Nicolas de Barry ha publicado varios libros sobre la historia y cultura del perfume (entre ellos, L’ ABCdaire du Parfum, Des Parfums à faire soi-même, L’Inde des parfums). Formado como sociólogo y politólogo, es Secretario General del prestigioso Prix François Coty y, a su vez, fue elevado a Chevalier dans l’Ordre des Arts et des Lettres por el Ministerio de Cultura de Francia en 2011.

Aunque había oido hablar del elogiado George Sand que Monsieur de Barry compuso para Mâitre Parfumeur et Gantier, no conocía mucho acerca de él hasta que encontré su colección Les Parfums Historiques en la adorable Die Kleine Theatiner Parfümerie, en Munich. Mi aproximación a Les Parfums Historiques fue cauta (en un mercado saturado de marcas de perfume una tiende a recelar de lo desconocido). “Oooh, este me gusta ¡es muy bueno!” exclamé mientras el  amable Daniel rociaba La Marquise de Pompadour -un hermoso bouquet multifloral- sobre un blotter. “¡No, no, no! DE VERDAD es muy bueno”continué entusiasmada.

Como Munich es la ciudad de nacimiento de la emperatriz Elisabeth de Austrianée Elisabeth de Wittelsbach –sobre cuya belleza y gustos escribí en mi reseña de Fantasia de Fleurs– consideré apropiado probar también Sissi Impératrice. Si bien no suelo comprar souvenirs, un recuerdo olfativo de esta encantadora ciudad me parecía buena idea.

Menos operático que Fantasia de Fleurs, Sissi Impératrice resulta más verosímil y recrea con éxito una atmósfera de fin de siècle. Logra evocar  acertadamente el aura de una mujer que nunca o rara vez se perfumaba, pero adoraba la pastelería vienesa y el aroma de las violetas.

La fragancia es muy dulce, profunda y casi de textura aterciopelada, si bien no terriblemente compleja. Podría resumirse en atalcadísimas violetas y una nota de vainilla que  cobra matices de azúcar quemada antes de evolucionar hacia una base de almizcle. Su sillage es amplio y la longevidad, sobresaliente.

Resume de manera maravillosa los gustos simples, pero exquisitos de la emperatriz. El reconfortante Sissi Impératrice pronto se convertiría en mi dulce compañía por el resto del viaje.

Caro

Origen de la muestra: botella comprada en Die Kleine Theatiner Parfümerie, Munich

foto: Maisonnicolasdebarry.com

foto: Maisonnicolasdebarry.com

Nicolas de Barry Sissi Impératrice – Violets and Viennese delicacies

Nicolas de Barry has authored several books on the history and culture of perfume (among them, L’ ABCdaire du Parfum, Des Parfums à faire soi-même, L’Inde des parfums). Trained as sociologist and politologist, he is General Secretary of the prestigious Prix François Coty and, in turn, he was elevated to Chevalier dans l’Ordre des Arts et des Lettres by the French Ministry of Culture in 2011.

Although I had heard of the much praised George Sand that Monsieur de Barry created for Mâitre Parfumeur et Gantier, I knew practically nothing about him  until I stumbled upon his Les Parfums Historiques collection at the adorable Die Kleine Theatiner Parfümerie, in Munich. My approach to Les Parfums Historiques was cautious (in a market saturated with perfume brands, one tends to be wary of the unknown). “Oooh, I like this. This is very good!” I exclaimed as the charming Daniel sprayed La Marquise de Pompadour -a beautiful multifloral bouquet- on a blotter. “No, no, no! This is REALLY good”I enthused.

Since Munich is the birthplace of Empress Elisabeth of Austria, née Elisabeth von Wittelsbach -about whose  beauty and tastes I’ve written on my review of Fantasia de Fleurs– I deemed it approppriate to try Sissi Impératrice too. While I am not one to buy souvenirs, an olfactory memory of this enchanting city seemed like a good idea.

Less operatic than Fantasia de Fleurs, Sissi Impératrice is also more credible and successfully manages to recreate a fin de siècle atmosphere. It is likelier to evoke the aura of a woman who rarely or never wore fragrance but adored fine Viennese pastries and the scent of violets.

The fragrance is very sweet, deep and almost velvety in texture although not terribly complex. It could be summed up as the powderiest of violets and a vanilla note which acquires undertones of burnt sugar before evolving into a musky base. Its sillage is ample and its longevity, outstanding. It wonderfully epitomizes the empress’ simple yet exquisite tastes.The soothing Sissi Impératrice would soon become my sweet companion for the rest of the journey.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Die Kleine Theatiner Parfümerie, Munich

foto: Dw.de

foto: Dw.de