Category Archives: Archivo – Archives

Carner Barcelona Cuirs – Maderas, humo de pipa y cuero

foto: Massif-central.fr

La casa Carner Barcelona  fue fundada en 2009 por Sara Carner. No resulta sorprendente que Carner -quien desciende de una larga línea de artesanos del cuero- quisiera crear una fragancia que evocara los ateliers donde trabajaban estos artesanos. 

La fragancia, convenientemente bautizada Cuirs, fue compuesta por la nariz Sonia Constant, quien también creó Guerlain Aqua Allegoria Tiaré Mimosa (2009), Tocca Brigitte (2009) y Van Cleef & Arpels First Premier Bouquet (2008)

No soy gran fanática del cuero a menos que de perfumes se trate; en tal caso, me convierto en ansiosa sommelier.  

Cuirs abre amargo y especiado con comino y azafrán. A no temer: el comino se comporta bien y no remite al sudor.  Apenas unos instantes más tarde la mezcla rebosa de maderas. Las distintas notas amaderadas son fácilmente identificables en esta etapa. La madera es una presencia constante en las creaciones de Carner  (cedro en D600; cedropalo de rosa en Tardes) pero en Cuirs aparece en una asombrosa sucesión de cedro, amyris, guayacosándalo australiano y oud, el equivalente olfativo a un estallido de fuegos de artificio (de madera).

Cuirs se torna ligeramente ahumado y dulzón, con matices de heno y tabaco que buscan evocar el humo de las pipas que llena el aire del atelier.  Encuentro especialmente interesante este pasaje de heno/tabaco a humo, como ilustración perfecta del gesto de encender una pipa. El acorde de cuero llega mucho, mucho más tarde y está redondeado por una suave nota de oud y la apacibilidad del haba tonka. Este es cuero que ya ha sido curtido y acariciado por las manos de los artesanos, quedando suave y flexible como una segunda piel.

Pese a la profusión de  maderascuero y tabaco, Cuirs logra retener la cualidad aireada e inmaterial del humo y nunca se torna pesado u opresivo. Su longevidad es excelente.

Caro

foto: Minnewyork.com

Origen de la muestra: Muestra cortesía de Perfumería Nadia, Madrid

Carner Barcelona Cuirs – Woods, pipesmoke and leather

Perfume houseCarner Barcelona  was founded in 2009 by Sara Carner. It only seemed fitting that Carner -who comes from a long line of leather artisans- wanted to create a fragrance that evokes the ateliers where these artisans worked.

The fragrance was aptly named Cuirs and was composed by nose Sonia Constant, who also created Guerlain Aqua Allegoria Tiaré Mimosa (2009), Tocca Brigitte (2009) and Van Cleef & Arpels First Premier Bouquet (2008)

I am not the biggest fan of leather except when it comes to fragrance; in that case, I turn into an eager sommelier.  

Cuirs opens bitter and spicy with cumin and saffron. Fear not: the cumin is well behaved, not redolent of sweat.  Just a few instants later the blend is brimming over with woods. The different woody notes are easily identifiable at this stage. Wood is a constant presence in every Carner creation (cedarwood in D600; cedar and rosewood in Tardes) but in Cuirs it appears in an amazing succession of  cedar, amyris, guaiacAustralian sandalwood and oud, the olfactory equivalent of (wood) fireworks.

Cuirs becomes slightly smoky and sweeter with nuances of hay and tobacco, which are meant to evoke the pipesmoke filling the air of the atelier. I find the passage from hay/tobacco to smoke especially interesting, as a perfect illustration of the gesture of lighting a pipe. The leather accord arrives much, much later and is rounded by a soft oud note and the gentleness of tonka. This is leather that has already been tanned and caressed by the hands of the artisans, rendered soft and pliable like a second skin.

Despite the profusion of woods, leather and tobacco, Cuirs manages to retain the airy, immaterial quality of smoke and never becomes oppressive or heavy. Its longevity is excellent.

Caro

Origin of sample: Sample obtained at Perfumería Nadia, Madrid

Eau d’Italie Magnolia Romana – La fuerza de la fragilidad

imagen: Vam.ac.uk     Georg Dionysius Ehret, 1743

Si tuviera que enumerar los árboles más bellos que adornan nuestra Buenos Aires; junto con el jacarandá y el palo borracho, la magnolia seguramente tendría un lugar de preferencia. Sus raíces serpentinas, tronco corpulento y hojas oscuras se ven hermoseados por flores grandes y robustas que esconden un aroma delicado y elusivo.

Hace mucho mucho tiempo emprendí la búsqueda de un verdadero perfume de magnolia, uno que capturara la fragancia real de la flor: quería que mi magnolia fuera alimonada, crujiente, ligeramente amarga; soleada y sombría a la vez, pero -¡Ay!- sólo logré toparme con  impostores jazmines, gardenias y tuberosas. Desilusionada, abandoné mi esfuerzo vano y busqué consuelo en los brazos de ámbares especiados y rosas oscuras.

Los años siguientes me encontraron evitando los florales ligeros como si fueran la peste misma. Hasta el día en que tropecé con Magnolia Romana.

Creada por Bertrand Duchaufour para Eau d’Italie, esta agua de toilette resulta una sutil obra maestra que susurra en vez de gritar. La fortaleza mayor de Magnolia Romana reside en su aparente fragilidad. De la misma manera en que el sutil aroma de la magnolia viene en la naturaleza acompañado por un árbol robusto, esta eau de toilette es respaldada por una sólida composición donde nada es demasiado literal: el limón no se presenta bajo la forma de jugo y lo limpio retiene una pizca de suciedad.

La salida atrapa la atención: fresca y picante, con reminiscencias de hojas de limón y albahaca morada. Casi inmediatamente, una magnolia a la que llamaría acuosa más que acuática se torna corpórea gracias a la adición de nuez moscada y una insinuación de tuberosa.  Luego trueca algo de su transparencia por la tibieza de las notas de heno y un suave almizcle blanco; un almizcle que encuentro consistentemente en casi toda la línea Eau d’Italie.

Magnolia Romana mantiene un sutil verdor a lo largo de toda su evolución y nunca se vuelve demasiado dulce. No proyecta muy lejos, eligiendo ser un íntimo parfum de peau con una longevidad sorprendente.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Eau d’Italie

foto: Eauditalie.com

Eau d’Italie Magnolia Romana – The strength of fragility

If I were to name the most beautiful trees that grace our Buenos Aires;  alongside jacarandá and palo borracho,  magnolia would definitely have a preferential place. Its serpentine roots, robust trunk and dark leaves are beautified by big sturdy flowers that hide a delicate and elusive scent.

Long long ago, I searched for a true magnolia fragrance, one that managed to capture the true scent of the flower: I wanted my magnolia to be lemony, crisp, sligthly bitter; sunny and shady at a time but, alas, I only suceeded in meeting jasmine, gardenia and  tuberose imposters. Disappointed, I abandoned my futile effort and threw myself in the consoling arms of spicy ambers and dark roses.

The following years found me avoiding soft florals like the plague. That is until the day I stumbled upon Magnolia Romana.

Created by Bertrand Duchaufour for Eau d’Italie, this eau de toilette happens to be an understated masterpiece, one that whispers instead of shouting. Magnolia Romana’s strongest asset is its apparent fragility. In the same way the subtle scent of magnolia is -in nature- accompanied by such a robust tree, this seemingly shy and inoffensive eau de toilette is backed up by a balanced composition where nothing is too literal: lemony doesn’t translate as lemon juice and cleanliness retains a bit of dirt.

The opening is attention-grabbing: fresh and spicy, redolent of lemon leaves and purple basil.  Almost immediately, a magnolia note I would call watery rather than aquatic becomes more corporeal thanks to the addition of nutmeg and the slightest hint of tuberose.  It later trades some  transparency for the warmer notes of hay and soft white musk; a musk I consistenly find in most of the Eau d’Italie line.

Magnolia Romana never becomes too sweet and  retains a subtle verdancy throughout its evolution. It never projects too far, choosing instead to be an intimate parfum de peau with  surprisingly good longevity.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Eau d’Italie

L’Artisan Parfumeur Timbuktu – Duchaufour golpea otra vez

foto: Nationalgeographic.com              fotógrafo: Rémi Bénali

El maestro Bertrand Duchaufour, Señor del Deconstructivismo, Rey del Incienso, golpea otra vez. A no temer: no nos lleva a una iglesia donde pesadas nubes de incienso asfixian nuestros pecados, sino a Mali, en el oeste de África, donde las mujeres perfuman su piel a través de un rito antiguo y sensual llamado wusulan.

El incienso en Timbuktu es translúcido y ligero, como un velo. Ni austero y conceptual como en su Avignon (Comme des Garçons) ni suculento como en el maravillosamente barroco Jubilation XXV (Amouage). 

En la salida, un cosquilleo de pimienta rosa y cardamomo, se fusiona armoniosamente con la nota afrutada del mango verde. El Karo Karoundé, una flor de África Occidental que posee un aroma cremoso a menudo comparado con el del jazmín, añade una hermosa nota floral. La composición, sin embargo, mantiene siempre un ligero amargor. El cipriol (aceite esencial de nagarmotha, una hierba emparentada con el papiro y que se usa tradicionalmente en la India para perfumar la ropa de las mujeres) y el patchouli, prestan sus notas amaderadas y terrosas.

La evolución es bastante lineal. La longevidad es standard para un eau de toilette, dándonos así una buena excusa para aplicarlo con más frecuencia.

Timbuktu es elegante, muy fácil de llevar y absolutamente libre de etiquetas de género. Merece su justo lugar entre las mejores obras de Duchaufour.

Caro

Origen de la muestra: Muestra obtenida en Olfattorio Roma

foto: Artisanparfumeur.com

L’Artisan Parfumeur Timbuktu – Duchaufour strikes again

Master Bertrand Duchaufour, Lord of Deconstructivism, King of Incense, strikes again. Fear not: you are not being taken to  a church where heavy clouds of incense will suffocate  your sins, but to Mali, in West Africa, where women scent their  skin through a sensual and ancient rite called wusulan.

The incense in Timbuktu is sheer and light, like a veil, and never becomes opaque or dense. Neither as austere and conceptual as in his Avignon (Comme des Garçons) nor as luscious as in the wonderfully baroque Jubilation XXV (Amouage) 

Its opening, somewhat tingly with pink pepper and cardamom, is harmoniously blended with a fruity note of green mango. Karo Karoundé, a West African flower with a creamy smell often compared to jasmine, adds a beautiful floral note. The composition, however always retains a slight bitterness. Cypriol (the essential oil of nagarmotha a grass closely related to papyrus that has been traditionally used in India to perfume women’s clothing) and patchouli lend their woody, earthy notes.

The evolution is quite linear. Longevity is standard for an eau de toilette, thus giving us a good excuse for reapplying.

Timbuktu is elegant, extremely wearable and absolutely free from gender constrictions.  It rightly deserves a place among Duchaufour’s best.

Caro

Origin of sample: Sample obtained at Olfattorio Roma

Annick Goutal Duel – Dandy victoriano

imagen: Painting-palace.com       artista: Jean Béraud      “L’escrimeuse”

Duel, creado en 2003 por Isabelle Doyen para Annick Goutal, es uno de nuestros pequeños placeres, especialmente en días calurosos. Mucho menos oscuro y dramático de lo que su nombre podría sugerir, tiene una salida alimonada deliciosa y refrescante, no muy alejada de la de Eau d’Hadrien.

La nota de limón está realzada y -al mismo tiempo- vuelta más seca, verde y amarga por medio del petitgrain. El líquido se torna aún más seco y amargo con la adición de yerba mate (olor tan familiar para nosotros los argentinos). Un ligero trazo de ahumado es lo máximo que Duel se acerca a la oscuridad. Luego de este comienzo herbáceo, astringente y algo rudo, el  orrispresta un toque de dandismo con sus característicos y polvorosos matices violeta.  Las notas clásicamente fuertes y viriles de cuero, ajenjo y almizcle presentes en la base están trabajadas como una acuarela y presentadas de manera transparente.

La impresión general es de una aspereza tenue y elegante. Duel posee presencia suave y es bastante efímero. Reaplicarlo a lo largo del día es, de todos modos, una alegría. 

¿Duelo? Seguro que no. ¿Competencia de esgrima? Quizás.

Caro

Origen de la muestra: Regalo de una amiga

foto: Perfumeriasrouge.com

Annick Goutal Duel – Victorian dandy

Duel, created in 2003 by Isabelle Doyen for Annick Goutal, is one of my small pleasures, especially in hot weather. Far less dark and dramatic than its name might suggest, it has a delicious and refreshing  lemony opening, not too dissimilar to that of Eau d’Hadrien.

The lemon note is enhanced and -at the same time- made dry, green and bitter by means of the petitgrain. The juice soon becomes even drier and bitterer with the addition of maté (quite familiar to us Argentinians). A slight sketch of smokiness is the closest  to darkness Duel ever gets. After this herbal, astringent and somewhat harsh start, orris lends a touch of Dandyism with its characteristical powdery violet nuances.  The classically strong and virile notes of leather, absinthe and musk in the base are worked like a watercolor and rendered transparent.

The overall impression is of a quite faint rugged elegance. Duel has a soft presence and is quite ephemeral. Reapplying during the day is nonetheless a joy. 

Duel? Surely not. Fencing competition? Maybe.

Caro

Origin of sample: Gift from a friend

Olfattorio, Roma – Como una Niña en una Dulcería

foto: Gentileza Olfattorio Roma

Olfattorio se describe a sí mismo como un Bar a Parfums más que como una perfumería.

Había oido acerca de su existencia, pero no estaba en mis planes visitarlo, básicamente por falta de tiempo y agotamiento olfativo, ya que Roma era la última escala de mi viaje.

Quiso la suerte que, tratando de recordar el camino de regreso a mi hotel, doblara en la Via di Ripetta y pasara por la vidriera que, con su canto de sirena, fue imposible de resistir. Y, pensándolo bien ¿Por qué debería haberlo hecho?

En vez de caer en  la perdición, me encontré en una sala impecable con cientos -varios cientos- de frascos de perfume y un pequeño mostrador con bancos de bar.

Por un buen rato me sentí como Hansel y Gretel descubriendo la casa de caramelo en el bosque: había tanto para ver y probar que temí desmayarme de la emoción. Y, créanme, no es fácil impresionarme.

El descubrimiento más feliz fue encontrar mis bienamados Les Parfums de Rosine, no sólo en eaux de parfum, sino también en versión crema para manos, velas aromáticas y extracto.

Entre la enorme y tentadora variedad de productos, me atrajeron especialmente la línea orgánica Honoré des Pres y su encantador I Love Les Carottes (una joyita de la sutil perfumista Olivia Giacobetti); Lostmarc’h, la marca bretona que creó la rosa marítima de Iroaz y  el cálido Lann-Ael, con sus curiosas notas de trigo sarraceno, leche y vainilla; L.T. Piver con el delicioso y almendrado Héliotrope Blanc; L’Artisan Parfumeur y mi favorito Safran Troublant; Diptyque, sus maravillosas velas y el  contrapunto sándalo-cedro de Tam Dao; Penhaligon’s y su sensual Amaranthine (prueba de que pueden realizar un perfume de sutil erotismo a la altura de los mejores)…

Las fragancias se prueban lúdicamente rociadas en cálices de cartulina a modo de copas de las que uno gustosamente olfatearía hasta la embriaguez.

Para coronar Antonella, la vendedora que me atendió, habla excelente Castellano y conoce en profundidad las líneas que se venden en la tienda.

Olfattorio tiene también boutiques en Milán y Turín. Esta última alberga un museo permanente donde se exponen frascos antiguos de perfume.

Caro

foto: Tesoridiroma.net

Olfattorio, Rome – Like a Girl in a Candy Store

Olfattorio describes itself as a Bar a Parfums, rather than a fragrance store.

I had heard about its existence but visiting it wasn’t in my schedule, basically because of lack of time and olfactive exhaustion, as Rome was the last stop in my journey.

Chance had it that, trying to remember the way back to my hotel, I turned on Via di Ripetta and walked past its window which, with its siren song, was impossible to resist. And, come to think about it, why should I have?

Instead of walking into perdition, I found myself in an impeccable and comfortable room  with hundreds -several hundreds- of perfume bottles on its shelves and a little counter with bar stools.

For a good while I felt like Hansel and Gretel finding the candy house in the forest: there was so much to see and try I thought I would faint out of emotion. And, believe me, I am not easily impressed.

My beloved Les Parfums de Rosine were present, not only in their eau de parfum incarnation but also under the guise of hand cream, candles and extrait.

Among the huge product selection I was especially attracted by organic line Honoré des Pres and their lovely I Love Les Carottes (a little gem by exquisite nose Olivia Giacobetti); Lostmarc’h, the Breton house that blended the wonderful maritime rose of Iroaz and the warm Lann-Ael, with its strange but comforting notes of buckwheat, milk and vanilla; L.T. Piver and their delicious almondy Heliotrope Blanc; L’Artisan Parfumeur and my favourite, Saffrant Troublant; Dyptique, their wonderful candles and Tam Dao‘s  sandalwood-cedarwood contrepoint; Penhaligon’s and their sensual Amaranthine (proof that they can do erotic like the best of the bunch)…

The fragrances are playfully spritzed on cardboard chalices, imitating champagne glasses, from which one would gladly sniff to the point of inebriation.

To top it all Antonella, the saleslady who helped me, speaks wonderful Spanish and is extremely knowledgeable about the lines they carry.

Olfattorio also has boutiques in Milan and Torino. The latter also houses a museum with antique fragrance flacons on exhibition.

Caro