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The Party The Party in Manhattan – Burbujas de champagne

imagen: Onewed.com  Jean Harlow

imagen: Onewed.com      Jean Harlow

Un día del último septiembre, visité Farmacia Centrale, en Milán. Allí -bajo la guía de la atenta Jelly– pasé cerca de una hora olisqueando cada perfume que tenía a mi alcance.

En la búsqueda de un floral glamoroso, me topé con el delicioso nardo verde de  Mona di Orio Tubereuse, me sorprendí con la belleza clásica de Oha y quedé estupefacta ante el potente Bruno Acampora Blu. Luego de probar (casi por casualidad, ya que no es un floral) The Party in Manhattan, mi elección estaba hecha.

The Party in Manhattan es una creación del empresario Paolo Borgomanero, antiguo propietario de Acqua di Parma. De hecho, algunas personas dicen notar similitudes entre The Party y el Acqua di Parma Profumo original (ahora reformulado). Como solamente conozco la versión actual de Acqua di Parma Profumo, no puedo dar fe de esto. Encuentro, sí, que comparte un aire de familia con los más gloriosos chipres frutados: Mitsouko, Femme  (vintage) y Jubilation 25. Esta elegante belleza no es tan severa como Mitsouko ni tan obviamente erótica como el aduraznado Femme. También se siente menos barroca que  Jubilation 25, que está espolvoreado con una dosis generosa de comino, empapado con matices licorosos de davana y cubierto con pétalos de rosa.

The Party in Manhattan huele a perfume en serio, no como un día en la playa o el rocío de la mañana. Su aroma es adulto y reminiscente de días pasados, mucho antes del advenimiento del spandex y de las botas que parecen pantuflas; de aquellos días en que Hortensia, Cosme o Adelina eran nombres frecuentes en los bebés. Inspirada en el ambiente de las sofisticadas fiestas de la alta sociedad neoyorquina durante la década de 1930The Party presenta una salida especiada y ligeramente amarga con bergamotamandarina y una exuberante nota de clavel. El clavel, si bien enorme, es realista.  Un corazón floral, rico en jazmín, ylang ylang y rosa evoluciona hacia una base más cálida y ambarada mientras mantiene apuntalada la clásica estructura de chipre (bergamota, musgo de roble, patchouli).

Puede no ser revolucionario, pero la calidad y ejecución son irreprochables.  Suma puntos extra por la hermosa caja, hecha a mano en papel veneciano.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Farmacia Centrale, Milán

Si quieren, también pueden leer nuestra reseña de The Ten Party,  la contraparte masculina de The Party in Manhattan

foto: Thepartyfragrancestore.com

foto: Thepartyfragrancestore.com

The Party   The Party in Manhattan – Champagne bubbles

One day last September, I visited Farmacia Centrale, in Milan. There -under the guidance of the helpful Jelly– I spent the best part of an hour sniffing every fragrance that was within my reach.

While looking for a glamorous floral I met the delicious green tuberose of Mona di Orio Tubereuse, I was surprised by the beautiful rose in Oha and was stunned by the powerful Bruno Acampora Blu. After I tried (almost by chance, since it is not a floral) The Party in Manhattan, the choice was made.

The Party in Manhattan is a creation of businessman Paolo Borgomanero, former owner of Acqua di Parma. In fact, a few people say to have noticed a  similarity between The Party and the original Acqua di Parma Profumo (now reformulated). Since I have only sniffed the current version of Acqua di Parma Profumo, I cannot attest to this. I find it shares, though, a family resemblance to the most glorious fruity chypres: Mitsouko, (vintage) Femme and Jubilation 25. This elegant beauty is neither as stern as Mitsouko nor as obviously erotic as the peachy Femme. It also feels less baroque than Jubilation 25, which is generouly sprinkled with cumin, doused with the liqueur-like hints of davana and showered with rose petals.

The Party in Manhattan smells like real perfume, not like a day on the beach or like the dew of the morning. Its scent is grown up, reminiscent of days long before the advent of spandex and boots that look like slippers; of days when  Mildred, Howard and Eleanor were popular baby names. Inspired by the ambience of sophisticated high society parties in New York during the 1930s, The Party opens spicy and slightly bitter with bergamot, tangerine and a lush carnation note. The carnation, though enormous, smells realistic.  A floral heart rich in jasmine, ylang ylang and rose evolves into a  warmer, ambery drydown all while maintaining the classic chypre structure (bergamot, oakmoss, patchouli).

It may not be revolutionary but quality and execution are beyond reproach. It earns Brownie points for the beautiful box, handmade in Venetian paper.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Farmacia Centrale, Milan

If you wish, you can also read our review of The Ten Party, the masculine counterpart to The Party in Manhattan.

Ramón Monegal Perfumes Cherry Musk – Dulce inocencia

imagen: Artrenewal.org  artista: Thomas Couture   "Estudio de niña"

imagen: Artrenewal.org      artista: Thomas Couture    “Estudio de niña”

Así de inocente y sin pretensiones como es Cherry Musk,  le tenía pavor. Temía que su parte cherry oliera sintética y pegajosa, parecida a un jarabe para la tos. Cuando se trata de perfumes, puedo tener éxito enfrentándome a la civeta más sucia, pero me acobardo ante la nota de fruta dulce promedio.

Apenas apliqué unas gotas de mi muestra en la muñeca, supe que no había razones para asustarse: sería difícil concebir una fragancia más inocente.  Este almizcle imposiblemente suave huele a piel tibia, con matices de cerezas, almendras y coco. La última es una nota difícil que puede aplastar a cualquier otra que se cruce en su camino y que a menudo huele tosca y brutal, pero aquí se presenta sutil -como el aroma del coco fresco– sumando calidez, dulzor y cierta corporeidad. La  cereza también es madura, jugosa y realista. Un delicado jazmín sin  trasfondos indólicos se entrelaza con las frutas prestando cremosidad al blend. A pesar de la profusión de notas aparentemente comestibles, Cherry Musk no es un gourmand. Resulta sin embargo una mezcla apetitosa, evocadora de días soleados, y excelente ejemplo de que un perfumes inofensivo no necesita ser insípido.

Lineal y limpio, Cherry Musk es un maravilloso parfum de peau para uso casual. Aunque se mantiene próximo a la piel, su longevidad es muy buena.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Ramón Monegal Perfumes

foto: Ramonmonegal.com

foto: Ramonmonegal.com

Ramón Monegal Perfumes Cherry Musk – Sweet innocence

As innocent and unassuming as Cherry Musk might be, I still was afraid of it. I feared the cherry part would smell synthetic and sticky, like cough syrup. When it comes to fragrance, I can suceed in braving the dirtiest civet but I cower before the average sweet fruit note.

No sooner had I dabbed my sample on, I realized there was nothing to fear: it would be difficult to conceive a more innocent fragrance. This impossibly soft musk smells of warm skin, with hints of cherry, almonds and coconut. The latter is a tricky note that can crush any other note that happens to cross its path and oftentimes smells coarse and brutish, but here it appears subtle -like the scent of fresh coconut–  and adds warmth, sweetness and a certain corporeality. The cherry is also ripe, juicy and realistic. A delicate jasmine with no indolic undercurrents  intertwines itself around the fruits lending creaminess to the blend. Despite the profusion of seemingly edible notes, Cherry Musk is not a gourmand. It results, nonetheless, in a mouthwatering concoction, evocative of sunny Summer days. and an excellent example that inoffensive fragrances need not be insipid

Linear and clean, Cherry Musk is a wonderful parfum de peau for casual wear. Although it doesn’t project far, its longevity is very good.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Ramón Monegal Perfumes

foto: Foret-fouesnant.org

foto: Foret-fouesnant.org

Parfums Lalun Phenomene Verte – No cualquier verde

imagen: Artselector.com Chlorophilia and Green Paintings   artista: Karim Blanc

imagen: Artselector.com Chlorophilia and Green Paintings artista: Karim Blanc

La costa oeste norteamericana parece ser un terreno fértil para el surgimiento de nuevos y talentosos perfumistas, como Maggie Mahboubian. Ella lanzó su marca, Parfums Lalun, el año pasado en el último L.A. Artisan Fragrance Salon. Desafortunadamente, en aquella oportunidad no pude conocer sus creaciones per sí fue posible unos meses después en San Francisco.

En esta colección cada fragancia es una historia con un principio, desarrollo y un final. Creo que eso es lo que siempre me sorprende en una composición, más allá incluso de la belleza. O tal vez allí resida la belleza… no estoy segura. Como sea, en esta reseña me planteo otro dilema de conceptos.

Mientras olía Phenomene Verte encontré que a menudo solemos decir “Oh, es una fragancia verde” o “Este perfume pertenece a la familia verd” como si ésto fuera suficiente para definirlos. Pero ¿ qué significa “verde” en perfumería? En realidad, puede ser fresco o seco y puede aludir a pasto o a hojas o a arvejas o a hierbas aromáticas. Comparten lo “verde” pero son bastante diferentes entre sí.

Así que, en este caso, estamos hablando de una fragancia de un verde profundo, de hojas y hierbas. Es un eau de toilette con un espíritu fresco pero soleado. Abre con notas de tomillo, laurel, romero y artemisa. Aunque la yerba mate no esté listada como ingrediente, confieso que lo relaciono con ella todo el tiempo. Huele como la reconfortante y deliciosa infusión típica en mi país, Argentina.

Diez minutos después de aplicar Phenomene Verte sobre mi piel, se vuelve azucarado: la amielada magia del jazmín del país, el ámbar y el absoluto de lavanda está trabajando. Hay también una pincelada terrosa por el cistus y el vetiver, que le agrega un poco de sequedad -casi “polvorosidad”- pero no llega a ensuciar la composición.

La casa trabaja con ingredientes naturales y esa es la razón por la cual el olor de sus productos no son de larga duración. Pero esa -para varias personas- “desventaja” se compensa con una fusión perfecta con la piel y con una bella historia perfumada de verde.

Virginia

Origen de la muestra: gentileza de Parfums Lalun.

imagen: Botanical.com

imagen: Botanical.com      Jazmín del País (jasmine grandiflorum)

Parfums Lalun Phenomene Verte – Not just any old shade of green

The American West Coast is a fertile ground for new talented perfumers like Maggie Mahboubian. She launched her own brand, Parfums Lalun, in 2012 at the latest L.A. Artisan Fragrance Salon. On that opportunity I was unfortunately unable to try her creations but I managed to to do so a few months later, in San Francisco.

Every fragrance in this collection is a story with a beginning, a middle and end. I think that it is what always surprise me in a composition, even beyond its beauty. Or maybe that is precisely its beauty… I’m not sure. However, in this review I’m wondering about another concepts dilemma.

While smelling Phenomene Verte I realized that we often say “Oh, it’s a green fragrance” or “This perfume belongs to green family” as if that were enough to define them. But, what does “green” mean in perfumery? Actually, it can be fresh or dry and can allude to grass or leaves, green beans or herbs. All of them are sharing this green aspect but they are quite different from each other.

So, in this case, we are talking about a fragrance which is herbaceous and about deep green leaves. It’s an eau de toilette with a fresh but sunny spirit. It opens with thyme, bay leaf, rosemary and artemisia notes. Although yerbamate is not listed as ingredient, I confess that at all times I link the scent with it. It smells like the delicious and heartwarming infusion typical of my country, Argentina.

Ten minutes after applying Phenomene Verte on my skin it becomes sugary: the honeyed magic of jasmine grandiflorum, amber and lavender absolute is working. There is also a hue of soil because of labdanum (cistus) and vetiver, they add a little bit of dryness -almost “dustiness”- but that does not turn the composition dirty.

This house works solely with natural raw materials and that’s the reason why the smell of their products isn’t very long-lasting. But that which could mean a  “disadvantage” for some people is compensated with a perfect fusion on the skin and a beautiful green-scented story.

Virginia

Origin of sample: Sample courtesy of Parfums Lalun.

imagen: Gentileza de Parfums Lalun

imagen: Gentileza de Parfums Lalun

Fragonard Fleur D’Oranger – Tan fresca como sensual

foto: Galeondeutrera.blogspot.com

foto: Galeondeutrera.blogspot.com

“Cachées sous les feuilles vernies de vert lumineux, les fleurs d’oranger nous ont livré une eau de toilette suave, tout aussi fraîche que sensuelle.”

“Tan fresca como sensual”. Con estas palabras, Fragonard Parfumeur presenta a una de sus fragancias más deliciosas: Fleur D’Oranger.
La casa fue fundada en 1926 por Eugène Fuchs en Grasse (Francia), la meca del perfume. El nombre que le puso como marca fue en homenaje al célebre pintor rococó Jean-Honoré Fragonard, nacido en esa ciudad.

La idea original de Fuchs era únicamente vender perfumes a los turistas que visitaban la zona. Este plan se mantiene casi intacto, ya que hoy sus productos sólo se comercializan en Francia (Grasse, Eze y París) y en algunos exclusivos puntos de venta alrededor del mundo. Recientemente se agregó la venta on line para unos pocos países.

Fleur D’Oranger es un homenaje a la flor del naranjo amargo, que fue hasta mediados del S.XX casi como el emblema del lugar. Luego, por cuestiones económicas, las plantaciones pasaron al norte de África. Sin embargo, rayando en lo mitológico, el aroma de esta flor revive aquellos años dorados de la Provenza.

La nota de apertura de este eau de toilette es neroli, muy fresca y apetitosa. En Argentina puede evocar a la miga de un pan dulce navideño o al aroma de las panaderías mientras hornean medialunas almibaradas (piezas similares a los croissants). Luego aparece el cuerpo de jazmín, para aportarle sensualidad. Finalmente, emerge el carácter de la bergamota, redondeada por el aura sutil del almizcle.

Nuestra opinión es que la dupla frescura-sensualidad se logra con creces y es justamente ese eje el que hace de Fleur D’Oranger una fragancia simple y a la vez notable. Por momentos dispara el recuerdo a lo tradicional de una colonia clásica. Pero luego de una hora, en su momento más gourmand, remite a lo infantil, a perfume de bebé.

Virginia

Origen de la fragancia: botella obsequiada por un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 07/09/11.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Ramón Monegal Kiss my Name – Bomba de sol y tuberosa

foto: Botanus.com

foto: Botanus.com

No apta para tímidas, Kiss my Name es una tuberosa enorme que podrá recordar a más de uno el perfume original de Carolina Herrera. Resueltamente más moderno y depurado que cualquier fragancia de los ’80s -aunque igualmente extrovertida- esta creación de Ramón Monegal irradia energía.

Kiss my Name no retrata a la tuberosa de manera hiperrealista ni ubica a la flor en un escenario natural. Monegal nos brinda una visión contemporánea y urbana donde la flor se halla más a gusto en una gran metrópolis -entre cristales y metal- que en el campo. Aunque este perfume me hace pensar en nardos frescos, acomodados con cuidado en un florero de acero lustroso, la condición citadina no va en detrimento de su carácter soleado.

La salida -un poco metálica, un poco frutal-  es vibrante y algo estridente. Luego de unos minutos, el volumen se atenúa y la mezcla se torna mucho más suave, cálida y balsámica. Hipnotizada por el aroma narcótico de la tuberosa, al usarlo me cuesta alejar la nariz de las muñecas.

No puedo identificar aquí las notas con demasiada claridad, excepto por la tuberosa, neroli y el almizcle blanco presente en la base de la mayoría de las creaciones de Ramón Monegal. La marca menciona también absoluto de jazmín egipcio, iris y bálsamo de Tolu.

El luminoso Kiss my Name resulta tanto un perfume de bienestar como una declaración de alegría. Su longevidad es excelente y el aroma persiste en la ropa por varios días. Uno de mis favoritos de esta casa, junto con Ambra di Luna y Cuirelle.

Caro

Origen de la muestra: Gentileza de Ramón Monegal Perfumes

foto: Ramonmonegal.com

foto: Ramonmonegal.com

Ramón Monegal Kiss my Name – Sunny tuberose bomb

Not for the shy, Kiss my Name is a big tuberose that may remind some of the original Carolina Herrera perfume. Resolutely more modern and streamlined than any fragrance from the ’80s -although no less extroverted- this Ramón Monegal creation radiates energy.

Kiss my Name is not an hyperrealistic rendition of tuberose  and does not place the flower in a natural setting. Monegal gives us a contemporary, urban take where the flower seems more at ease in a big metropoli -among glass and metal- than in the countryside. Although this fragrance makes me think of freshly cut tuberoses carefully arranged in a polished steel vase, the big city character doesn’t detract from its sunniness.

The opening -a bit metallic, a bit fruity-  is bright and somewhat strident. After a few minutes, any possible loudness subsides and the blend becomes much softer, warm and balsamic. Entranced by the narcotic scent of tuberose, when I wear it I have a hard time keeping my nose away from my wrists,

I cannot pick apart the notes very clearly here except for tuberose, neroli and the white musks  present in the base of most Ramón Monegal fragrances. The brand also lists Egyptian jasmine absolute, iris and Tolu balsam.

The luminous Kiss my Name is both a feel-good fragrance and a declaration of joy.  Its longevity is excellent and the scent still pervades clothes many days after wearing. One of my favorites from this house alongside Ambra di Luna and Cuirelle.

Caro

Origin of sample: Courtesy of Ramón Monegal Perfumes