Olisqueando en Munich – Die Kleine Theatiner Parfümerie

foto: Caro Fernandez  Theatinerkirche, Munich

foto: Caro Fernandez    Theatinerkirche, Munich

No bien puse pie en Munich, ésta se convirtió en una de mis ciudades favoritas. Vibrante, alegre y con infinidad de propuestas culturales, de ocio y compras, es un lugar donde creo podría vivir feliz por siempre. Pasear a lo largo del Englischer Garten en un día de verano, comprar delikatessen en Dallmayr y coronar con una noche en la Ópera suena definitivamente como un buen programa.

A un lado de la Theatinerstrasse, calle que toma su nombre de la  Theatinerkirche -la iglesia encargada por Adelaida de Saboya en el siglo XVII– encontré Die Kleine Theatiner ParfümerieKleine en efecto, pero con estantes bien abastecidos y una inteligente selección de perfumes,  este negocio resultó una maravillosa sorpresa.

Con ánimo de florales, enfoqué mi olisqueo en esta familia. Dentro de la tienda tuve el placer de descubrir la línea Maria Candida Gentile, algo que había querido hacer desde un largo tiempo. Fue el hecho de saber que trabajaban  esta marca lo que me había llevado a la parfümerie en primer lugar. Ahora puedo dar fe de que Exultat está a la altura de las loas que recibe y que Hanbury huele como un sueño bajo árboles en flor.

Amouage, Perris Montecarlo, Profumi del Forte, Floris y Guerlain (¡oh, la versión parfum de Nahema!) se cuentan entre las líneas que pueden encontrarse en el local. La parfümerie también vende J. F. Schwarzlose Berlin -una vieja marca alemana recientemente revivida- cuyo Trance (rosa combinada con notas de ajenjo y cistus) me hizo entrar…bueno…en trance. Olfactive Studio, uno de los lanzamientos más recientes en un mercado saturado de vacuas creaciones de “nicho”, aceleró mi corazón: sus perfumes inspirados en fotografías son tan modernos y originales como fáciles de llevar. Irredimible amante de la Historia, caí rendida ante La Marquise de Pompadour (un bouquet multifloral de la colección Parfums Historiques de Nicolas de Barry) que me sorprendió con su exquisita polvorosidad.

Daniel, el amable vendedor, fue paciente y sus sugerencias, precisas. Luego de que mi elección estuvo hecha, atentamente decantó en un vaporizador pequeño un poco del perfume que compré y me lo dio “para llevar en el bolso”.

Espero que el destino me lleve otra vez a Munich para poder, entre otros deleites, volver a Die Kleine Theatiner Parfümerie y repetir esta  satisfactoria experiencia.

Caro

foto: Caro Fernandez  Palacio de Nymphenburg

foto: Caro Fernandez    Palacio de Nymphenburg, Munich

Sniffing around in Munich – Die Kleine Theatiner Parfümerie

No sooner had I set foot on Munich that it became one of my favorite cities in the world.  Vibrant, lively and with plenty of cultural, leisure and shopping options, it is a place where I think I could live happily ever after. Strolling along the Englischer Garten on a Summer day, stocking up on delicatessen at Dallmayr and following with an evening at the Opera sounds definitely like my cup of tea (or glass of beer).

On a side of the Theatinerstrasse, a street that takes its name from the Theatinerkirche -the church commissioned by queen Adelaide of Savoy in the 17th century– I found Die Kleine Theatiner Parfümerie.  Kleine indeed but with well stocked shelves and an intelligent selection of fragrances, this shop proved to be a wonderful surprise.

Being  in the mood for florals, I focused my sniffing on this family. Within the store I had the pleasure of discovering the Maria Candida Gentile line,  something I had been wanting to do for a long time. It was the fact that they stock this line what brought me to the parfümerie in the first place. I can now attest that  Exultat is up to the praise it gets and that Hanbury smells like dreaming under trees in full bloom.

Amouage, Perris Montecarlo, Profumi del Forte, Floris and Guerlain (oh, Nahema parfum!) are some of the lines one can find in the store. The parfümerie also carries J. F. Schwarzlose Berlin -an old German house that has been recently revived- whose Trance (rose paired with absinth and labdanum notes) got me…well…entranced. Olfactive Studio, one of the most interesting launches of the past years in a market saturated with vacuous “niche” creations, accelerated my heartbeat: their photography-inspired fragrances are as modern and original as they are wearable. Hopeless History lover that I am, I fell hard for La Marquise de Pompadour (a multifloral bouquet from the Parfums Historiques collection by Nicolas de Barry) which wowed me with its exquisite powderiness.

Daniel, the charming salesassistant, was patient and his suggestions precise.  After my purchase, he kindly made a small decant of the fragrance I chose and gave it for me “to carry in the handbag”.

I hope fate takes me again to Munich so that, among many other delights, I can return to Die Kleine Theatiner Parfümerie and repeat this satisfying  experience.

Caro

foto: Caro Fernandez Feldherrnhalle, Munich

foto: Caro Fernandez      Feldherrnhalle, Munich

Tour olfativo constante – El estudio de Mandy Aftel

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Estoy convencida de que para un verdadero amante de los perfumes pocas cosas hay en el mundo tan paradisíacas como estar en el estudio de un perfumista. La experiencia de encontrarse de pie frente a sus instrumentos de trabajo, el poder ver, tocar y -oh!- oler cada uno de los frasquitos y botellas es un sueño hecho realidad.

Así me sentí cada día en el que asistí a las clases de perfumería natural de la gran Mandy Aftel, en Berkeley, California. Creadora y nariz de la marca Aftelier, es también autora de varios libros (entre ellos “Essence & Alchemy” y “Scents & Sensibilities”) citados frecuentemente por investigadores académicos en cuestiones sociológicas, antropológicas e históricas sobre el olfato y la cultura.

Las clases fueron inolvidables. Lo único que nos apremiaba a mis compañeras y a mí era el tiempo para terminar las fórmulas: nunca es suficiente. Pero, fuera de ello, no teníamos ninguna presión. Mandy logra el equilibrio entre dejarte trabajar libremente y a la vez estar pendiente del proceso individual de cada estudiante.

No me canso de repetir lo agradecida que estoy por la generosidad que muestra para con sus alumnos. Ejerciendo una profesión con tantos secretos, ella -por el contrario- comparte su estudio, su casa, sus materiales, sus fórmulas, sus experiencias, sus conocimientos y sus fuentes. Es una maestra con todas las letras.

Si quieren saber más sobre ella y sus cursos, pasen por su website en Aftelier Perfumes.

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Mandy Aftel’s Studio

I’m sure that for an authentic perfume lover there are not many places as paradisiac as a perfumer’s studio. The experience of standing up in front of their tools and being able to see, touch and -oh!- smell every little jar and bottle is a dream come true.

That was my feeling during every single day while I attended the great Mandy Aftel‘s natural perfumery classes in Berkeley, California.. She is the creator and nose of the brand Aftelier and also the author of several books (such as “Essence & Alchemy” or “Scents & Sensibilities”) frequently quoted by academic researchers in sociological, anthropological and historical issues about smell and culture.

The classes are unforgettable. Only the time were pushing us -my classmates and me-: time never is enough for finishing a formula. But, except that, we did not feel any pressure. Mandy achieves the balance between letting you work freely and at the same time to being aware of each student’s individual process.

I never tire of repeating how grateful I am for the generosity shown to her students. In a profession with many secrets she -instead of keeping them to herself- shares her studio, home, materials, formulas, experiences, knowledge and sources. She is a master in the full meaning of the word.

If you want to read more about Mandy and her natural perfumery courses, follow this link to Aftelier Perfumes.

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Facebook.com/AftelierPerfumes  ph: Foster Curry

foto: Facebook.com/AftelierPerfumes        ph: Foster Curry

Tom Ford Violet Blonde – Elegancia contemporánea

foto: Fabric-online.co.uk

foto: Fabric-online.co.uk

Mis recientes vacaciones no brindaron el mejor escenario para olisquear, ya que sufrí un resfrío espantoso que duró más de un mes. De todas maneras hice  las paradas en boxes necesarias en cada perfumería que encontré. Fue en Oberpollinger, una tienda por departamentos en Munich, donde pasé largo rato oliendo las creaciones de Tom Ford. No estaba demasiado familiarizada con la línea, pero la encantadora Maria Henriquez -quizás la vendedora más despierta que conocí en años- me invitó a adentrarme en la colección explicando la idea detrás de cada una de las eaux de parfum.

Suelo olfatear de manera compulsiva -casi siempre con una buena dosis de escepticismo- cualquier cosa rotulada bajo el nombre de “violeta” aunque más no sea para descartarla instantáneamente como poco interesante o de aroma en exceso sintético. Así que, sin hacerme grandes expectativas, Black Violet y Violet Blonde fueron los dos perfumes que probé primero.

Deliciosamente moderno, Violet Blonde es una de las propuestas más delicadas de la línea. Una salida vibrante con la frescura de la mandarina y hoja de violeta abre paso a una cremosa nota de orris y su característica faceta de violetas. La elegante textura gamuzada y la base almizclada dotan a la mezcla de una suave voluptuosidad. El discreto Violet Blonde se mantiene cerca de la piel sin proyectar demasiado lejos, aunque su longevidad es muy buena.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza del mostrador Tom Ford en Oberpollinger, Munich

foto: Tomford.com

foto: Tomford.com

Tom Ford Violet Blonde – Contemporary elegance

My recent holidays didn’t provide the best sniffing scenario as I was suffering  from a nasty cold  that lasted for more than month. Nevertheless, I made  the necessary “pit stops” at every perfumery I encountered. It was at Oberpollinger, a department store in Munich, where I spent a good while sniffing the Tom Ford creations. I wasn’t too acquainted with the line but the charming Maria Henriquez -perhaps the smartest saleslady I have met in years- helped me venture into the collection explaining the idea behind each of the eaux de parfum.

I tend to sniff compulsively -most of the time with a good dose of scepticism-everything labeled as “violet” if only to instantly dismiss it as not interesting enough or too synthetic smelling. So -without much expectations- Black Violet and Violet Blonde were the two fragrances I sampled first.

Delightfully modern, Violet Blonde is one of the most delicate offerings from this line. An opening vibrant with the freshness of mandarine and violet leaf gives way to a creamy orris note and its characteristic violet-like facet. An elegant  sueded texture and musky base give a soft voluptuousness to the concoction. The discreet Violet Blonde stays close to the skin without projecting too far but its longevity is quite good.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of the Tom Ford counter at Oberpollinger, Munich

Diptyque 34 Blvd Saint Germain – Premiado engamuzado

foto: Archiexpo.com

foto: Archiexpo.com

A fines de abril del 2012, The Fragrance Foundation dió a conocer la lista con los 5 finalistas en la categoría “Interior Scent Of The Year”. Finalmente, el candidato que resultó ganador del Fifi Award (a menudo denominado “el premio Oscar de los perfumes”) fue 34 Boulevard Saint Germain. La categoría mencionada envuelve a productos para perfumar los ambientes, como velas, popurríes o difusores, sector en el cual la renombrada casa Diptyque es especialista.

La fragancia fue lanzada en el 2011 -con motivo del 50° aniversario de la marca- y  línea ya no paró de cosechar éxitos. Diseñado por Olivier Pescheux, este eau de toilette unisex huele a lujo y a confort. Un homenaje inspirado en su primer local en París, que nos transmite la idea de un amplio ambiente, estratégicamente iluminado, piso mullidamente alfombrado con tapices y cortinados por doquier.

De salida apenas licorosa y amarga, mezcla cáscara de pomelo con grosellas negras. El clavo, la canela y el cardamomo son como un impasible pabilo encendido, entre dulce y amaderado. La tuberosa, el iris y el geranio conforman el bouquet central de la composición, texturado con una violeta polvorosa. Este acorde floral remite por momentos al olor de la gamuza nueva.

La base que sostiene a las notas de salida y de cuerpo, está hecha de eucalipto. No sólo de lo medicinal de sus hojas, sino también la impresión amaderada de su tronco descascarado y lo resinoso y alcanforado de sus pequeños frutos. Es una fragancia compleja y discreta a la vez que bien mereció el reconocimiento recibido.

Virginia

Origen de la muestra: regalo por compra.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 17/05/12.

foto: Madame.lefigaro.fr

foto: Madame.lefigaro.fr

Estée Lauder Sensuous – Suave y contundente como el terciopelo

foto: Honeybee.matatelinga.net

foto: Honeybee.matatelinga.net

Si hubiera que definirla en términos visuales, diría que es transparente pero no acuática, con un cuerpo consistente pero no agobiante. Esta fragancia es un eau de parfum lanzado en 2008 por Estée Lauder y creado por Annie Buzantian. Hubo algunas versiones más, la última es Sensuous Nude (2011).

En términos generales, su dulzor es debido a las notas de mielsándalo. Eso es lo que lo hace interesante, pues logra el delicioso efecto del acorde llamado “maderas malteadas”. La sensación es análoga a la de estar oliendo un papel, tal vez una carta de amor, perfumada a la vieja usanza.

También tiene el toque animal del jazmín y la elegancia de la magnolia. Las notas florales son templadas gracias a la participación del ylang ylang, con chispas frutales de mandarina con pimienta negra que aparecen sorpresivamente hacia el final.

El resultado es una piel sensualmente perfumada por horas, con una fragancia que no aburre. Cada una de sus facetas ofrece una variante interesante (floral-frutal-amaderada-balsámica) pero siempre suave y a la vez contundente, como un vestido de terciopelo.

Virginia

Origen de la fragancia: regalo por compra en perfumería.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 18/01/12.

foto: Mimifroufrou.com

foto: Mimifroufrou.com