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L’Artisan Parfumeur Thé Pour Un Été – Un acorde veraniego

imagen: Jacobgallery.com  Summer heat  artista: Vidan

imagen: Jacobgallery.com      Summer heat            artista: Vidan

La maison francesa de perfumes L’Artisan Parfumeur fue una de las primeras casas de nicho. Fundada en 1976 por Jean Laporte, llega hasta hoy con una tradición intachable. La reputación que han logrado no fue a fuerza de campañas publicitarias, sino de la perfecta combinación entre clasicismo, vanguardia, calidad y exclusividad.

Allá por el año 1996,  una talentosa, bella y delicada Olivia Giacobetti trajo a nuestras narices este eau de toilette. De nombre muy sugestivo, Thé Pour Un Été, incursiona en esas aguas con las que anhelamos perfumarnos los días de calor agobiante. Se trata de una fragancia mediterránea de fórmula ligera, que puede tener cierta reminiscencia al Eau Parfumée au Thé Vert de Bvlgari (1992).

Lo que atrapa es su sencillez. Al comienzo es cítrico, pero no de forma energizante sino reconfortante. Es una frescura que relaja porque se percibe maderosa. El cedro aplaca lo chispeante del limón y a la vez le da más cuerpo y permanencia. Lo verde viene después; es astringente, esa sensación seca que parece sentirse en el paladar.

Tersura de almizcle y dulzor de flor blanca coronan esta fragancia cítrica floral, que es casi un acorde veraniego. Suave frescura, dulce y etérea.

Virginia

Origen de la muestra: obsequio de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 19/10/11.

foto: Bcnperfum.com

foto: Bcnperfum.com

Grossmith Shem-el-Nessim – Armonía en tonos pastel

imagen: Jssgallery.org artista: Giovanni Boldini  Retrato de Mrs. Howard Johnston, 1906

imagen: Jssgallery.org     artista: Giovanni Boldini     Retrato de Mrs. Howard Johnston, 1906

Mientras Hasu-no-Hana capitalizó el furor de la moda japonista que influenció el arte y cultura europeos durante los últimos años del siglo XIX, Shem-el-Nessim prefirió un motivo orientalista y debe su nombre a una festividad egipcia que tiene lugar durante la primavera (Shem el Nessim  quiere decir oliendo el céfiro). En la misma manera que Hasu-no-Hana, su perfil se corresponde con una visión occidental idealizada de tierras lejanas. El aroma de este céfiro, sin dudas exquisito, encontraría su lugar apropiado en alcobas o salones de baile eduardianos más que en los alrededores de la Gran Pirámide.

Cuando Simon Brooke decidió revivir Grossmith -la casa de perfumes que alguna vez había pertenecido a su familia- buscó la ayuda de Roja Dove. Juntos reconstruyeron las fragancias, que luego fueron elaboradas por Robertet. Una alianza entre Dove y Robertet podía significar una sola cosa para mí: calidad impoluta. Siendo, además, una nostálgica irredimible de la Belle Époque, hace un par de años decidí correr el riesgo y comprar una botella de Shem el Nessim sin haberlo probado antes.

Shem-el-Nessim, creado originalmente en 1906, le dio alas a mi melancolía. Nostálgico y reconfortante a la vez, me recordó a otro perfume que solía ser bellísimo hasta que la reformulación aniquiló todas sus sutilezas y contradicciones: L’Heure Bleue. Esto no resulta sorprendente, ya que L’Heure Bleue fue creado apenas seis años más tarde que Shem-el-Nessim, así es que ambos encarnan el zeitgeist de la Belle Époque.

Al aplicarlo, Shem-el-Nessim no defrauda.  Me rodea una nube floral y atalcada, que amenaza con permear mis poros.  Una vez que mengua el estallido original, puedo empezar a apreciar sus muchas sutilezas.  La bergamota y el geranio son los responsables del cosquilleo inicial. El perfume cobra luego un carácter decididamente floral, cuando notas melifluas notas de jazmín, rosa e ylang-ylang infunden su sensualidad al blend. Si bien resulta fácil identificar las notas individuales, la transición entre ellas es continua, sin fisuras y la sensación general es de refinamiento. El orris concede su presencia aristocrática, pero se siente inusualmente cálido, casi dorado, al estar en combinación con heliotropo, vainilla, sándalo y almizcle.

Esta delicada belleza empolvada me provoca ganas de llorar y gritar de alegría a la vez (¿gritar?¡cuán impropio!), a diferencia del L’Heure Bleue actual que sólo me causa ganas de llorar. La única desventaja que encuentro es que el eau de parfum de Shem-el-Nessim no tiene demasiada longevidad sobre mi piel.

Soñaré con su magnífica versión parfum hasta tanto pueda comprar una botella.

Caro

Origen de la muestra: Eau de parfum comprada en Perfumería Nadia, Madrid

Cliqueando sobre los links, pueden leer nuestras reseñas de Phul-Nana, Hasu-no-Hana y Betrothal de la misma casa

foto: Grossmithlondon.com

foto: Grossmithlondon.com

Grossmith Shem-el-Nessim – A harmony in pastel hues

While Hasu-no-Hana capitalized the Japonist rage that influenced European art and culture during the last years of the XIXth century, Shem-el-Nessim chose an Orientalist motif instead and owes its name to an Egyptian holiday that takes place during Spring (Shem el Nessim means  smelling of the Zephyr). Much like Hasu-no-Hana, its profile corresponds to an idealized Western  vision of distant lands. The scent of this Zephyr, without a doubt exquisite, would perhaps be more at ease in Edwardian alcoves or ballrooms than around the  Great Pyramid of Giza.

When Simon Brooke decided to resurrect Grossmith -the perfume house that once belonged to his family- he sought Roja Dove‘s help. Together, they reconstructed the fragrances, which were later produced by Robertet. A DoveRobertet alliance could only mean one thing to me: flawless quality. And being a hopeless nostalgic for all things Belle Époque, a couple years ago I took the plunge and decided to purchase Shem el Nessim unsniffed.

Shem-el-Nessim, which was originally created in 1906, gave wings to my melancholy. Nostalgic and comforting at the same time, it reminded me of another fragrance that used to be beautiful until reformulation destroyed all of its subtleties and contradictions: L’Heure Bleue. This is not surprising because L’Heure Bleue was created a mere six years after Shem-el-Nessim, so the zeitgeist of the Belle Époque is embodied in both of them.

Upon application, Shem-el-Nessim doesn’t fail to satisfy.  A powdery floral cloud surrounds me, almost threatening to permeate my every pore.  Once the initial blast subsides, I am able to fully appreciate its many subtleties. Bergamot and geranium are responsible for the initial tingle.  The fragrance later acquires a decidedly floral character, when honeyed notes of jasmine, rose and ylang-ylang infuse the blend with their sensuality. While individual notes are easy to identify, the transition between them is seamless, continuous and the overall feel is one of refinement. Orris graces the composition with its aristocratic presence, but feels unusually warm, almost golden, since it is paired with heliotrope, vanilla, sandalwood and musk.

This delicate, powdered beauty makes me want to weep and cry with joy at the same time (cry with joy? how improper!), unlike current L’Heure Bleue which only makes me want to cry. The only drawback I can think of is that Shem-el-Nessim eau de parfum doesn’t have much  longevity on my skin.

I will dream about the magnificent parfum version until I am able to purchase a bottle.

Caro

Origin of sample: Eau de parfum purchased at Perfumería Nadia, Madrid

You can also read our reviews of Phul-Nana, Hasu-no-Hana and Betrothal from the same house

Balenciaga Quadrille (vintage) – Danza de frutas y especias

imagen: Goninet.philippe.akeonet.com

imagen: Goninet.philippe.akeonet.com

Creado a mediados de los años 1950s, Quadrille – la tercera fragancia del couturier vasco Cristóbal Balenciaga– ha envejecido mejor que muchos de sus contemporáneos. Presenta, también, características de género menos definidas que la mayoría de los perfumes de la misma era.

Bautizado con el mismo nombre que una animada danza de salón, este generoso parfum -denso, aterciopelado- camina una borrosa línea entre chipre frutado y oriental. Aquí la faceta frutada es suntuosa y profunda, expresada al estilo de los viejos tiempos. El limón en la salida no es radiante y jugoso, sino que pone de manifiesto los aspectos hesperidados de la cáscara. La ciruela y, más notablemente, una apetitosa nota de durazno endulzan la mezcla brindándole una cualidad casi almibarada. Este “almíbar” está balanceado con inteligencia  por el picor aromático del clavo de olor y los matices resinosos del cardamomo. La dulce mélange se desvanece luego contra un fondo ligeramente animal que fusiona ámbar y almizcle (y, quizás, civeta).

Quadrille guarda similaridades con el impactante Rochas Femme, pero es mucho menos exigente. No podría sentirme demasiado cómoda usando Femme para haraganear un domingo en casa; sin embargo Quadrille convierte esa misma experiencia en un pequeño lujo.

Caro

Origen de la muestra: Frasco de parfum comprado en Perfumería Togat’s, Buenos Aires

imagen: Hprints.com

imagen: Hprints.com

Balenciaga Quadrille (vintage) – A dance of fruit and spices

Created in the mid 1950s, Quadrille -the third fragrance from Basque couturier Cristóbal Balenciaga– has aged better than many of its contemporaries. It is also less gender-specific than many perfumes from the same era.

Named after a lively European ballroom dance, this rich parfum -velvety, dense- walks the tightrope between fruity chypre and oriental. Here the fruity aspect is deep and sumptuous, expressed in the style of old days. The lemon in the opening is not bright and juicy, but highlights the hesperidic aspects of the rind. Plum and, most notoriously, a mouthwatering peach note sweeten the blend making it seem almost syrupy. This “syrup” is balanced with intelligence by the aromatic piquancy of cloves and the resinous nuances of cardamom. The sweet mélange later fades into a slightly animalic background that fuses amber and musk (and, perhaps, civet).

Quadrille bears similarities to the stunning Rochas Femme, though it is much less demanding. While I wouldn’t feel completely at ease wearing Femme while lazying out at home on a Sunday, Quadrille can turn that very same experience into a small luxury.

Caro

Origin of sample: Parfum bottle puchased at Perfumería Togat’s, Buenos Aires

foto: Maison-hotes-arques.fr

foto: Maison-hotes-arques.fr

Bvlgari Eau Parfumée au Thé Vert – Fresco al olfato, cálido en la piel

Té verde foto: Lipo-xr.info

Té verde                              foto: Lipo-xr.info

Au debouché es verde, dulce y atalcado. Una vez que toca nuestra piel, el Eau Parfumée au Thé Vert de Bvlgari se torna cálido y jabonoso. Esa cualidad tiene la virtud de envolver al olfato con una sensación única de frescura. Aunque en la piel se sienta almizclado, quien lo lleva se transporta al placentero y sublime momento en que sale de la ducha, en una tarde de verano.

Por orden de aparición, las notas de este eau de cologne unisex son: un limón muy dulce y ligeramente ácido, ensamblado con bergamota italiana para darle cuerpo. Las notas verdes y alegres del coriandro o cilantro juguetean con el dulzor especiado del cardamomo y la picantez perfumada de la pimienta.

Los acordes florales están dados por una mélange acuosa de rosasjazmines y notas muguet o lirio del valle. Y el ingrediente que le da el nombre a esta creación de Jean-Claude Ellena, el té verde, es lo que le da esa vitalidad la cual -a la vez- es relajante. Lo encuentro como aquello que necesitamos para mantener los ánimos en equilibrio, y eso no es algo que busquemos sólo en verano. Es una sensación necesaria -a veces más de una vez al día- todo el resto del año.

El almizcle, el sándalo y el cedro son para mí como hadas madrinas. Como notas base son una garantía del éxito, con ese toque extasiante que le dan a los perfumes (juntos o por separado). Casi todos los ingredientes del Eau Parfumée au Thé Vert (1992) se encuentran en uno de sus primos hermanos, Thé Pour Un Été de L’Artisan (1996). Después de haber conocido a ambos, nunca pude decidirme por un único favorito.

La recomendación que puedo dejar es: si viajan fuera de Argentina háganse con un frasco de este perfume de Bvlgari. Y si encuentran a su pariente de L’Artisan… ¡también!

Virginia

Origen de la fragancia: botella obsequiada por un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 10/04/12.

foto: Atouchofblusher.com

foto: Atouchofblusher.com

Vero Profumo Rubj – “Mostraos como la inocente flor, mas sed como la serpiente que se oculta debajo”

ilustración: Commons.wikimedia.org ilustrador: Franz Eugen Köhler, 1897

ilustración: Commons.wikimedia.org ilustrador: Franz Eugen Köhler, 1897

Rubj no fue amor a primer olfato. Cuando me acerqué a la línea Vero Profumo , fue Kiki quien me atrapó y quiso quedarse conmigo. De la misma forma en que a veces sucede con las relaciones, la atracción hacia Rubj (se pronuncia rubi) no fue inmediata sino que nuestro vínculo se volvió más fuerte y profundo con el tiempo. Ahora no creo poder vivir sin él. No querría hacerlo.

Vero Profumo es una línea pequeña, pero sólida.  Las creaciones de Vero Kern son abstractas, pero clásicas. La calidad es inusualmente alta; los frascos, exquisitos y los perfumes tienen tanto estilo como su creadora. Vero afirma que busca originalidad, opulencia y erotismo en sus fragancias; estos tres rasgos se muestran a todas luces en Rubj. Esta creación fue inspirada por “El jardín perfumado”, de Sheikh Nefzaouiun compendio amatorio árabe escrito en el siglo XV– y está orquestado alrededor de la flor de naranjo.

Nunca entendí muy bien cómo una flor tradicionalmente ligada a la pureza y llevada por las novias podía oler tan impúdica. En su libro Aromatherapy, Danièle Ryman escribe que, antaño, las prostitutas madrileñas se perfumaban con neroli (flor de naranjo destilada por vapor) de manera tal que sus clientes las reconocían por el aroma. El experto Robert Tisserand menciona la capacidad del aceite esencial de neroli para tratar el insomnio, la histeria, ansiedad y depresión. El absoluto de flor de naranjo, que se obtiene por medio de extracción con solventes, huele más dulce y pleno, no tan fresco como el neroli, aunque ambos son extraídos de la misma flor.

No hay nada de virginal en Rubj: es un perfume que arde y resplandece. La flor de naranjo de Marruecos casa aquí con Jazmín de Egipto. La mezcla resultante es embriagadora, casi narcótica. Rubj no es una ingenua que pestañea con coquetería, sino una consumada femme fatale.

Eau de Parfum y parfum son, en la línea Vero Profumo, completamente distintos. Las primeras tres fragancias de Vero (Rubj, Kiki y Onda) huelen más aireadas y alegres que los parfums y están matizadas por una nota de maracujá muy realista.  ¡Atención comino-fóbicos! La versión eau de parfum de Rubj puede ser polarizante. Algunos pueden encontrarla descortés debido a la combinación de comino y almizcle que puede remitir a olores corporales; yo la considero deliciosamente pícara. De hecho, creo que es eso precisamente lo que hace que Rubj se eleve por encima de la mera belleza y se vuelva sublime. El parfum es, como podría esperarse, más rico y denso,  tan potente que una o dos gotas bastan. Lo encuentro de una belleza más convencional (aunque no menos impactante) y, por ende, mas accesible olfativamente que el eau de parfum. La longevidad y proyección son sobresalientes en ambas fórmulas.

Vero Kern se encuentra actualmente trabajando en un perfume de rosa que, siguiendo la huella de sus creaciones previas, no será un solifloral.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Vero Profumo

foto: Veroprofumo.com

foto: Veroprofumo.com

Vero Profumo Rubj – “Look like the innocent flower, but be the serpent under it”

Rubj was not love at first sniff. When I approached the Vero Profumo line, it was Kiki the one that grabbed me and chose to stay with me. Much like it sometimes happens with relationships, the attraction to Rubj  (pronounced ruby) wasn’t immediate but our bond grew deeper and stronger over time. Now I don’t think I could ever live without it. I wouldn’t want to.

Vero Profumo is a small but solid line. Vero Kern‘s creations are abstract but still classic. The quality is unusually high; the flacons, exquisite and the juices, as stylish as their creator. Vero states she goes for originality, opulence and eroticism in her fragrances; these three traits shine clearly in Rubj. The fragrance was inspired by Sheikh Nefzaoui‘s “Perfumed Garden” –an Arabic amatory compendium written in the fifteenth century- and is (almost) all about orange blossom.

I never understood quite well how a flower traditionally related to purity and worn by brides could smell so unchaste. In her book Aromatherapy,  Danièle Ryman writes that, in olden times, the prostitutes from Madrid would scent themselves with neroli (steam distilled orange flower) so that their clients would recognize them by the smell. Expert Robert Tisserand mentions the ability of neroli essential oil to treat insomnia, hysteria, anxiety and depression. Orange blossom absolute, which is obtained via solvent extraction, smells fuller and sweeter, less fresh than neroli, although both are extracted from the same flower.

There’s nothing virginal about Rubj: it is a fragrance that smolders and glows. Moroccan orange blossom appears here married to Egyptian jasmine. The blend is heady, almost narcotic. Rubj is not an eyelash-batting ingénue but an accomplished femme fatale.

Eau de Parfum and parfum are, in the Vero Profumo line, two different animals. Vero‘s first three fragrances (Rubj, Kiki and Onda) smell airier, more cheerful than the parfums and are tinged by a very realistic passion fruit note. Cuminphobes beware! The eau de parfum version of Rubj can be polarizing. Some may find it impolite due to the combination of musk and cumin which can evoke body odors; I regard it as deliciously naughty. In fact, I think that’s precisely what makes Rubj rise above mere beauty and become sublime. The parfum is, as one would expect, richer, denser,  and so powerful that just one or two drops suffice. I find it more conventionally beautiful (but no less stunning) and, thus, more easily approachable than the eau de parfum. Longevity and projection are outstanding in both formulas.

Vero Kern is currently working on a rose fragrance which, following in the steps of her former creations, will not be a soliflore.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Vero Profumo

imagen: Tate.org.uk artista: John Singer Sargent      "Ellen Terry como Lady Macbeth", 1889

imagen: Tate.org.uk     artista: John Singer Sargent “Ellen Terry como Lady Macbeth”, 1889