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Neela Vermeire Creations Mohur Extrait – ¡Viva la reina!

foto: Roseraie-de-berty.com

foto: Roseraie-de-berty.com

No dudo que la mayoría de los perfumes que  realmente me conmueven han sido creados sin  preocupaciones de marketing ni focus groups detrás. En última instancia, todo el mundo quiere vender y eso es lícito; lo que no está bien es la dilución de identidad o de calidad en el propósito de vender. Existen, por supuesto, muchos bellos perfumes sin alma que se apoyan sólo en su perfección (o corrección) técnica. Son los que elijo para las reuniones de trabajo.

En el otro extremo del abanico, Mohur se cuenta, sin exageración, entre los perfumes más bellos y emotivos que haya olido jamás. Sutilmente matizado, por momentos me resulta delicado en exceso. Suelo olvidar que lo llevo puesto sólo para que me lo recuerde cada tanto el etéreo aroma a rosas que viene y va.  Llamo a Mohur “mi fantasma amigable”.

La semana pasada en Pitti FragranzeNeela Vermeire presentó Ashoka, su fragancia más reciente. Durante 2014, lanzará Mohur Extrait, una versión más concentrada del Mohur original, que se sumará a esta sólida línea. Todas las tonalidades de Mohur aparecen más vívidas en Mohur Extrait; para empezar, la rosa. Esta rosa es tan majestuosa como podría esperarse de un perfume creado como tributo a una poderosa emperatriz. Pienso a Mohur Extrait  como una especie de sistema solar en el que el sol ha sido reemplazado por una rosa y todas las otras notas toman el lugar de los planetas: cardamomo, ambrette, cuero, leche de almendras, oud gravitan alrededor de esta enorme flor. Comparando lado a lado (muñeca a muñeca), Mohur original resulta más seco, su nota de ambrette más pronunciada, mientras que en Mohur Extrait la rosa se agiganta.  El aspecto gourmand lácteo -reminiscente de postres indios- también se intensifica en el extrait aunque no es abrumador; sólo más dulce. Mohur es modoso, casi tímido; Mohur Extrait, regio y enérgico: la reina ha trocado sus sedas rosa pálido por terciopelo recamado.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Neela Vermeire

Nota Bene: Si quieren leer nuestra reseña de la versión original de Mohur y la emperatriz que lo inspiró, por favor cliqueen sobre el texto iluminado.

foto: Parfumo.de

foto: Parfumo.de

Neela Vermeire Creations Mohur Extrait – Long live the queen!

I am positive most of the fragrances which truly move me have been created without marketing concerns and focus groups behind. Ultimately, everyone wants to sell and that’s alright; what is not ok is the dilution of identity or quality in one’s aim to sell. Of course there are many beautiful soul-less fragrances which rely solely on their technical perfection (or correctness); I wear those to business meetings.

On the other end of the spectrum Mohur is, without exaggeration, one of the most beautiful and moving fragrances I have ever smelled. Subtly nuanced, at times it seems almost a bit too delicate for me. I regularly forget I am wearing it only to be reassured by the few brief, ethereal rosy whiffs I catch every now and then. I call Mohur “my friendly ghost”.

Last week, at Pitti FragranzeNeela Vermeire unveiled Ashoka, her latest fragrance. At some point during 2014 she will launch Mohur Extrait, a more concentrated version of the original Mohur, that will join this solid range. All the hues in Mohur appear to be more vivid in Mohur Extrait. For starters, the rose: this rose is as majestic as one would expect from a fragrance created as a tribute to a powerful empress. I see Mohur Extrait as a sort of solar system where the sun has been replaced by a rose and all the other notes take the place of planets: cardamom, ambrette, leather, almond milk, oud gravitate around this enormous flower. Comparing side by side (wrist to wrist), original Mohur seems drier, its ambrette note more noticeable, while in Mohur Extrait the rose gets magnified. The milky gourmand aspect -reminiscent of Indian  desserts- is also more intense in the extrait; not overwhelming at all, just sweeter. Mohur is well behaved and almost shy; Mohur Extrait, powerful and regal: the queen has traded her pale pink silks for embroidered velvet.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Neela Vermeire

Nota Bene: If you want to read our review of the original Mohur and the empress who inspired it, please click on the highlighted text.

Viktoria Minya Hedonist – Nace una estrella

foto: Pierreherme.com

foto: Pierreherme.com

Luego de mucha anticipación, pudimos finalmente probar la opera prima de la perfumista húngara Viktoria Minya. La joven Viktoria se capacitó en el Grasse Institute of Perfumery y trabajó para otras casas antes de crear su propia marca, Parfums Viktoria Minya, en 2011.

Hedonist es un floral frutado (o, mejor dicho, un imponente floral frutado): un floral frutado para adultos, femenino en extremo y no excesivamente joven. Creado a la manera de las grandes composiciones clásicas, nos recuerda esa edad dorada de la perfumería, antes de que la aparición de naditas ozónicas-acuosas invadiera el mercado.

Elegante sin arrogancia, Hedonist rezuma calidad. La botella guarda cuentas de cristal checo amarillo que anuncian luminosidad y calidez. Dulce y de estilo muy francés, el líquido nos evoca apetitosas golosinas. Virginia percibe reminiscencias de amaretti (¿hay heliotropo allí?), mientras que Caro visualiza jugosos duraznos rociados con miel. Después del postre, las flores se abren en todo su esplendor: la luminosa flor de naranjo y el sensual jazmín sambac imprimen su feminidad lasciva a la mezcla. El fondo -todo maderas preciosas y tabaco– presenta una fina textura empolvada, diáfana como organza de seda.

Hedonist es un nombre apto para un perfume tan alegre y festivo: condensa delicias de confitería, las flores más frescas, buen tabaco, licores y lujosas sedas.  El resultado es una fragancia sustancial con excelente longevidad y sillage notable.  Si las próximas creaciones de la Srta. Minya siguen los pasos de Hedonist, es probable que tengamos una nueva estrella.

Caro y Virginia

Origen de la muestra: Muestras cortesía de Parfums Viktoria Minya

foto: Viktoriaminya.com

foto: Viktoriaminya.com

Viktoria Minya Hedonist – A star is born

After much anticipation we were finally able to try the opera prima of Hungarian perfumer Viktoria Minya. The young Viktoria was trained at the Grasse Institute of Perfumery and she worked for other houses before creating her own brand, Parfums Viktoria Minya, in 2011.

Hedonist is a fruity floral or -better put- a grand fruity floral: a fruity floral for grown ups, feminine to the extreme and not excessively young. Created in the manner of the great classical compositions, it reminds us of the golden age of perfumery, long before ozonic-watery-nothings invaded the market.

Elegant though not conceited, Hedonist oozes quality. The bottle contains yellow Czech crystal beads which seem to announce luminosity and warmth. Sweet and very French in style, the juice evokes mouthwatering treats. Virginia finds it reminiscent of amaretti biscotti (is there heliotrope in here?), while Caro envisions juicy peaches drizzled with honey. After dessert, the flowers bloom in full glory: luminous orange blossom and sensual jasmine sambac imprint their feminine lasciviousness to the blend. The drydown -all about precious woods and tobacco– presents a fine powdery texture, as sheer as silk organza.

Hedonist is a fitting name for a perfume  this  joyful and celebratory: it condenses confectionery delights, the freshest flowers, fine tobacco, liquors and luxurious silks. The result is a substantial fragrance with excellent longevity and notable sillage.  If Ms. Minya‘s next creations follow in the steps of Hedonist, it is likely we will have a new star .

Caro & Virginia

Origin of sample: Samples courtesy of Parfums Viktoria Minya

foto: Justballet.co.uk

foto: Justballet.co.uk

L’Or de Torrente – Dulzor de alta costura

foto: Frommers.com - Comedor de estilo Belle Epoque de Le Train Bleu en la Gare de Lyon, París

foto: Frommers.com – Salón del restaurant Le Train Bleu en la Gare de Lyon, París

Este es uno de esos perfumes envueltos en un halo de misterio y que dejan con ganas de más. Aparentemente sólo se vendió en Europa, luego se discontinuó y ahora la marca lo vende online. Hablo de L’Or de Torrente.

La maison de costura Torrente fue fundada en 1968 por Rose Mett (hermana de Ted Lapidus)L’Or se lanzó en el 2001 y  luego hubo otras versiones. Se rumorea que nació bajo la égida de la firma Elizabeth Arden, aunque el frasco lleva un sticker en la base con el nombre de la empresa Selective Beauty. Creado por el perfumista Jean Jacques, este parfum floral-frutado habla de la alta costura, de una mujer elegante y del lujo.

La botella es inolvidable: un óvalo de cristal coronado con hojas doradas. Evoca la sensualidad de las curvas femeninas y la delicadeza de las incrustaciones de Torrente en sus vestidos. Sin dudas, evoca perfectamente a un talismán o una joya preciosa.

Estrictamente, las notas de salida son magnolia, litchi, mandarina, baya o pimienta rosa y kiwi. Las notas de corazón son cedro, iris y raíz de angélica, todas engarzando un acorde inédito de rosa y café. Las notas de fondo son ámbar, vainilla y “maderas preciosas”.

La experiencia de aplicarlo sobre la piel erradica cualquier prejuicio (si lo hubiere) de que a primera vista parece un perfume de señora mayor. No es un perfume agresivo, pero sí tiene mucha presencia y distinción. Se da el lujo de ser único y de no remitir inmediatamente a algún otro perfume. Pero a pesar de vedarnos esa asociación, es muy reconfortante irlo recorriendo sensorialmente.

La historia comienza con una aparición casi efervescente de kiwi y pimienta rosa, muy frutada. Por momentos, evoca al aroma de una bebida destilada. Luego aparece el cedro encadenado al iris, mientras las notas de café comienzan a despuntar. Las maderas con la vainilla dan tibieza y el ámbar aporta su toque dorado. Es en estos minutos donde recién se aprecia la femineidad de la rosa.

L’Or empieza y termina en dulzor, pero con el talento de pasar fluídamente del dulzor fresco de las frutas al dulzor cálido de la vainilla. Y en el medio hay un momento en el que el café se une a la aspereza de la madera, trasladando la mente al aroma de un bar de la belle époque, donde el olor del mobiliario y los revestimientos de madera se funde con el de la taza de café humeante y espumoso que tenemos enfrente, sobre la mesa. Pero cuando las notas de café se funden con la vainilla, nos llevan de la mano a la infancia y al placer de desenvolver un caramelo duro de chocolate y llevárnoslo a la boca.

Virginia

Origen de la fragancia: obsequio de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 31/08/11.

foto: Fragrantica.com

foto: Fragrantica.com

 

Chloé Love, Chloé – Un corazón balsámico

Jean Seberg - foto: Myfrenchlife.org

Jean Seberg – foto: Myfrenchlife.org

Con la nariz desprevenida, el primer fitzz de Love, Chloé sobre la piel huele a una rosa fresca, de sensación astringente. Pero esa salida floral es, en realidad, flor de azahar y pimienta rosa. La idea de Chloé es homenajear a las flores con este eau de parfum, siguiendo un estilo con guiños vintage.

Entonces comienza a tomar un cuerpo tibio de iris polvoroso, con matices almendrados (¿debido al heliotropo, tal vez?). La vainilla se trenza tiernamente con estos matices y da lugar a una placentera sensación balsámica. Pero todavía no ha aparecido su faceta más atalcada. Hasta que el dulce arroz entra en acción. Justamente es lo que provoca ese efecto femenino, elegante y de recuerdos de años dorados.

La casa de alta costura Chloé delegó la creación de la fragancia en dos perfumistas de Givaudan: Louise Turner y Nathalie Gracia Cetto. Ambas lograron evocar la imagen de esa mujer radiante, que va derrochando francesidad (aunque no necesariamente sea francesa), seguridad y belleza. Se nota claramente la sensibilidad femenina como background en esta creación/dedicatoria.

Hoy, 30 de agosto, se cumplen 34 años del fallecimiento de Jean Seberg. La actriz estadounidense, devenida en ícono cinematográfico de la femineidad francesa, es la encarnación misma del charm que prodiga Love, Chloé.

Virginia

Origen de la muestra: regalo desde Francia.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 17/11/11.

foto: Cuadrosenventa.com

foto: Cuadrosenventa.com

Guerlain L’Heure Bleue – Requiem en azul

foto: Fineartamerica.com  fotógrafo: Sven Brogren  Blue Hour Trees Silhouette

foto: Fineartamerica.com    fotógrafo: Sven Brogren    Blue Hour Trees Silhouette

L’Heure Bleue solía ser uno de mis perfumes preferidos. “Solía ser” no tanto porque mis gustos hayan cambiado sino porque cuesta reconocerlo en su encarnación actual (específicamente en su versión parfum).

Este clásico de Guerlain fue creado por Jacques Guerlain en 1912, durante la dorada Belle Époque, dos años antes del estallido de la Gran Guerra. Más robusto que su predecesor Après l’Ondée (1906) -con el que está emparentado en términos de composición- el perfume debe su nombre a “la hora azul”, ese momento del día en que el sol ya se ha ido pero la noche aún no se hace presente. Imbuido de una magia melancólica, L’Heure Bleue captura con acierto este instante en el que las cosas se mueven a un ritmo más lento y todo parece suspendido en el tiempo. La belleza de L’Heure Bleue siempre fue del estilo nostálgico, incluso triste. Claveles, violetas, iris, neroli, anís y la célebre base Guerlinade -plena de vainilla y haba tonka– funcionaban juntos con la precisión de un buen reloj suizo.

Sé todo acerca de las regulaciones de IFRA, escasez de ciertas materias primas, cambios en los gustos de los consumidores y muchas otras razones (probablemente buenas) para la reformulación. Es algo que he llegado a aceptar (¿tenía otra opción acaso?) siempre y cuando el perfume involucrado no pierda su identidad en el proceso. Las reformulaciones a veces recuerdan a una mujer que se estira la cara con la esperanza de verse más joven, perdiendo en el proceso cualquier rasgo distintivo que pudiera tener y sin alcanzar nunca por completo su propósito. Las complejidades se perdieron en el camino: los matices medicinales, el contraste entre dulce y amargo, la fría calidez. Ahora se siente algo plano y se ha convertido en meramente bonito. La belleza sublime nunca desaparece, pero suele envejecer mejor cuando no se la toca.

Si alguna vez se topan con un frasco vintage, no pierdan la oportunidad de olfatearlo. Es posible que les parezca desafiante o, incluso, que no les guste, pero es un clásico que debe probarse. Ambas versiones – la vintage y la actual- funcionan especialmente bien en exteriores y con tiempo frío.

Adoradores de la versión original de L’Heure Bleue: pueden encontrar reemplazante en Grossmith Shem-el-Nessim y Amouage Opus III (caros, lo sé). Para una opción más económica, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitaliza el espíritu de L’Heure Bleue pero elige volverlo juguetón, incluso coqueto.

Caro

Origen de las muestras: Botellas de parfum adquiridas en Perfumería Togat’s, Buenos Aires, y Sephora

foto: Guerlain.com

foto: Guerlain.com

Guerlain L’Heure Bleue – Requiem in blue

L’Heure Bleue used to be one of my favorite fragrances. It “used to be” not so much because my tastes have changed but because it is bare recognizable in its current incarnation (more specifically in its parfum version).

This Guerlain classic was created by Jacques Guerlain in 1912, during the golden Belle Époque, two years before the outbreak of the Great War. More robust than its predecesor Après l’Ondée (1906) -with which it is related in terms of composition- the fragrance owes its name to “the blue hour”, that time of the day when the sun is gone but night hasn’t yet arrived. Infused with a melancholy magic, L’Heure Bleue successfully captures this instant  during which things move at a slower pace and everything seems suspended in time. L’Heure Bleue‘s beauty has always been on the nostalgic, even mournful style. Carnations, violets, iris, neroli, anise and the famous Guerlinade base, plethoric with vanilla and tonka bean used to work together with clockwork precision.

I understand everything about IFRA regulations, scarcity of certain raw materials, changes in customers’ tastes and many other (probably good) reasons for reformulation. It is something I have come to accept (did I have a choice anyway?) as long as the fragrance involved doesn’t lose its identity in the process. Some reformulations sometimes remind me of a woman who makes her face tighter in the hopes of appearing younger, losing in the process  whatever distinctive features she might have had while never quite achieving her purpose. The complexities are gone: the medicinal hints, the contrast between bitter and sweet, the cold warmth. It now feels somewhat flat and has become merely pretty. Sublime beauty never disappears completely but it tends to age better when left untouched.

Should you ever come across some vintage juice, do not miss the opportunity of giving it a sniff. You might find it challenging, you might even dislike it but it is a classic that needs to be experienced. Both versions -vintage and current- wear especially well outdoors in cold weather.

If you loved L’Heure Bleue‘s original version, I suggest you give a try to Grossmith Shem-el-Nessim and Amouage Opus III (expensive, I know). For a more affordable option, Oscar de la Renta Esprit d’Oscar capitalizes the spirit of L’Heure Bleue but chooses to turn it into a playful, even flirty blend.

Caro

Origin of samples: Parfum bottles purchased from Perfumería Togat’s, Buenos Aires, and Sephora