Tag Archives: ylang ylang

Dépêche Mode Jour et Nuit – Al Perfume Desconocido

imagen: Carto.net  Jour et Nuit  artista: Maurits Cornelis Escher (1938)

imagen: Carto.net   Jour et Nuit    artista: Maurits Cornelis Escher (1938)

No sucede muy seguido, pero pasa. De hecho, me pasa con esta fragancia. Me resolví a escribir sobre este eau de toilette –cuya miniatura conservo desde hace más de una década- y me he encontrado con que no hay información sobre ella (al menos en internet).

Todo comenzó cuando, a fines del 2001, viajé a Europa. Al visitar a mi tía en París me regaló una minitalla de Jour et Nuit. “¡Qué buen perfume y qué linda botella para mi colección de miniaturas!” pensé al recibir el obsequio. Pero no conseguí data sobre la marca –Dépêche Mode– ni sobre la pirámide olfativa.

Preparando este post, investigué vía Google y foros especializados pero encontré solamente la venta on line de otras miniaturas similares. Nada sobre el año de creación (¿tal vez fue 1989?) ni el nombre del perfumista que lo creó. Nada. Así que hoy describiré, casi a modo de blind test, un perfume vintage y prácticamente inédito.

A grandes rasgos, sería una cruza de lo mejor del Chanel N°5 y del Opium de YSL. Le jour comenzaría con la irrupción de las crepusculares notas aldehídicas, seguidas por la apertura del jazmín y la tuberosa, flores blancas que imprimen un sello fuertemente indólico.

Luego hay una brisa de ylang-ylang -que haría las veces de atardecer- la cual da paso a la nuit con notas ambaradas y apenas licorosas. Una acertada combinación de (intuyo) mirravainilla y civeta. El día y la noche olfativamente retratados en este bello y desconocido perfume.

Si alguno de ustedes posee más de información sobre Jour et Nuit, le estaré profundamente agradecida si la comparte con nosotras.

Virginia

Origen de la fragancia: miniatura obsequiada por un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 29/05/12.

foto: Collections.delcampe.fr

foto: Collections.delcampe.fr

Les Parfums de Rosine La Rose de Rosine – Belleza platónica

foto: Commons.wikimedia.org autor: JM Suarez

foto: Commons.wikimedia.org     autor: JM Suarez

¿Qué podría no gustar de una línea de fragancias orquestada exclusivamente alrededor de la reina de las flores? Les Parfums de Rosine es una casa creada (o, mejor dicho,  re-creada) por Marie Helene Rogeon, quien decidió unir sus dos pasiones: el perfume y las rosas. La Srta. Rogeon revivió la casa que había sido originalmente   fundada por el legendario modisto Paul Poiret a comienzos de 1900s.

Hoy la marca explora y exalta todos los aspectos de esta flor: desde la brisa salina de Une Rose au bord de la Mer al frutado Rose d’Eté pasando por las maderas de Poussière de Rose y sus matices de té y frutas secas. La casa ofrece también algunas creaciones dirigidas específicamente al público masculino (Rose d’Homme, Twill Rose, Rosissimo). Los perfumes son bonitos, sin complicaciones y de calidad noble.

La fragancia más emblemática de Les Parfums de Rosine es La Rose de Rosine, una rosa arquetípica y de proporciones clásicas. Fue compuesta por Francois Robert en 1991, quien se basó en un perfume original de 1912. La Rose de Rosine es innegablemente femenina y refinada: no es una flor para exteriores, sino una rosa civilizada que se siente cómoda en los salones más elegantes y luce mejor con perlas y maquillaje. Si bien podría ser descripta como madura por algunos, su belleza es evidente e innegable.

La Rose de Rosine se presenta bajo la apariencia de un enorme e insolente ramo de rosas en flor; un poco jabonoso, un poco atalcado -gracias al haba tonka– y acompañado por la marcada presencia de la violeta. Las rosas son aterciopeladas, de color rosado y casi táctiles. No puede evitarse notar una semejanza con (la versión pre-reformulación de) Paris, pero en términos generales el Rosine se percibe como más cálido y cremoso. La longevidad es muy buena y el sillage, bastante amplio.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Aedes de Venustas, New York

foto: Manufactum.de

foto: Manufactum.de

Les Parfums de Rosine La Rose de Rosine – Platonic beauty

What’s not to love about a fragrance line orchestrated exclusively around the queen of flowers? Les Parfums de Rosine is a house created (or re-created) by Marie Helene Rogeon who decided to unite her two passions: perfume and roses. Ms Rogeon resurrected the house that had been originally founded by legendary couturier Paul Poiret in the early 1900s.

Today the brand explores and exalts all the aspects of the flower: from the salty breeze of Une Rose au bord de la Mer to the fruity Rose d’Eté to the woody Poussière de Rose, with its hints of tea and dried fruits. The house also offers a few creations targeted specifically towards the male audience (Rose d’Homme, Twill Rose, Rosissimo). The fragrances are pretty, uncomplicated and of noble quality.

The most emblematic creation from Les Parfums de Rosine is La Rose de Rosine, an archetypal rose of classic proportions. It was composed by Francois Robert in 1991, based on an original fragrance from 1912. La Rose de Rosine is feminine and refined: this is not a flower for the outdoors but a civilized rose that feels at ease in the most elegant  rooms and should be worn with pearls and makeup. While it might be described as mature by some, its beauty is evident and undeniable.

La Rose de Rosine appears under the guise of a big unabashed bouquet of roses in full bloom; a bit soapy, a bit powdery -thanks to tonka bean– and paired with the marked presence of violet. The roses seem pink, velvety and almost tactile. One cannot ignore its resemblance with (pre-reformulation) Paris but in general terms the Rosine is perceived as creamier and warmer. Its longevity is very good and the sillage, quite ample.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased from Aedes de Venustas, New York City

foto: Vintag.es

foto: Vintag.es

Téo Cabanel Alahine – Flores de oro

foto: Theanglocatholic.com

foto: Theanglocatholic.com

Para fines del siglo XIX, las esencias y extraits de mouchoirs (perfumes para pañuelo) de Théodore Cabanel ya tenían una clientela leal entre los sectores más elegantes de Argel. En 1908 Cabanel se mudó nuevamente a París donde su reputación continuó creciendo. Unos años más tarde, la casa -ahora bajo la guía de la hija de Cabanel– se convirtió en la preferida de Wallis Simpson.

En 2003, una muy joven Carolina Ilacqua -ahijada de la hija de Théodore Cabanel decidió revivir la casa con la colaboración del nariz Jean-Francois Latty (creador entre otros de Eau Dynamisante, Jazz, Tsar y Drakkar Noir). La marca emplea hoy un alto porcentaje de materias primas naturales a la vez que mantiene sus perfumes dentro de un estilo clásico y muy elegante.

Cuando nuestra amiga bloguera Kafka se ofreció a enviarme una muestra de Alahine, no pude rehusarme.  Mi única aproximación a Téo Cabanel hasta el momento había sido un olisqueo veloz de Oha (un hermoso chipre de rosa) en Farmacia Centrale, en Milán.

Alahine me resultó extrañamente familiar al principio hasta que me di cuenta por qué…me recordaba a Bal a Versailles, sólo que sin la incivilizada nota animal que a veces lo vuelve difícil de usar. Kafka me había dicho que tuviera paciencia con Alahine y le diera tiempo, lo que hice obedientemente. Cada vez que lo usaba, Alahine se volvía más y más irresistible. El que me había parecido un ámbar clásico y monolítico más, empezó a desplegar sus misterios.

Ámbar licoroso con chispeante bergamota en la salida, Alahine es cálido y envolvente, un perfume generoso.  Notas luminosas de azahar, rosa búlgara, jazmín  e ylang ylang brillan como las piedras de una corona, la sensación es como si estas flores flotaran en un líquido dorado y dulzón (el azahar, que suma frescura al atalcado ámbar, es especialmente bello). El fondo aterciopelado, por momentos casi ahumado -donde notas amaderadas de sándalo y patchouli se entremezclan con vainilla y benjuí– es verdaderamente de ensueño.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de nuestra colega bloguera Kafka

foto: Teo-cabanel.com

foto: Teo-cabanel.com

Téo Cabanel Alahine – Gold flowers

By the end of the XIXth century, Théodore Cabanel‘s essences and extraits de mouchoirs (handkerchief’s scents) already had a loyal following among the fashionable set in Algiers. In 1908 Cabanel moved back to Paris where his reputation continued to grow. Some years later the house -now under the guidance of Cabanel‘s daughter- became the favorite of Wallis Simpson.

In 2003, a very young Carolina Ilacqua -goddaughter of Théodore Cabanel‘s daughter- decided to resurrect the house with the collaboration of nose Jean-Francois Latty (creator among others of Eau Dynamisante, Jazz, Tsar and Drakkar Noir). The brand today uses a high percentage of natural raw materials while keeping their fragrances classic in style and very elegant.

When fellow blogger Kafka offered to send me a sample of Alahine a few weeks ago, I couldn’t refuse.  My only approach to Téo Cabanel had, so far, been a brief sniffing of Oha (a beautiful rosy chypre) at Farmacia Centrale in Milan.

Alahine seemed strangely familiar at first until it dawned on me…it reminded me of Bal a Versailles, only lacking the impolite animalic notes that sometimes render BaV so difficult to wear. Kafka had told me to be patient with Alahine it and give it time, which I obediently did. With each successive wearing, Alahine became more and more compelling. What had appeared like yet another classic and monolythic amber started to unfold its mysteries before me.

A boozy amber with sparkling bergamot in the opening, Alahine is warm and enveloping, a generous perfume.  Luminous notes of  orange blossom, Bulgarian rose, jasmine and ylang ylang shine like gems in a crown; it feels as if the flowers floated in a golden sweetish liquid (the orange blossom which adds freshness to the powdery amber is especially beautiful). The velvety  drydown, at times almost smoky -where woody notes of sandalwood and patchouli mingle with vanilla and benzoin– is truly dreamy.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of fellow blogger Kafka

The Party The Party in Manhattan – Burbujas de champagne

imagen: Onewed.com  Jean Harlow

imagen: Onewed.com      Jean Harlow

Un día del último septiembre, visité Farmacia Centrale, en Milán. Allí -bajo la guía de la atenta Jelly– pasé cerca de una hora olisqueando cada perfume que tenía a mi alcance.

En la búsqueda de un floral glamoroso, me topé con el delicioso nardo verde de  Mona di Orio Tubereuse, me sorprendí con la belleza clásica de Oha y quedé estupefacta ante el potente Bruno Acampora Blu. Luego de probar (casi por casualidad, ya que no es un floral) The Party in Manhattan, mi elección estaba hecha.

The Party in Manhattan es una creación del empresario Paolo Borgomanero, antiguo propietario de Acqua di Parma. De hecho, algunas personas dicen notar similitudes entre The Party y el Acqua di Parma Profumo original (ahora reformulado). Como solamente conozco la versión actual de Acqua di Parma Profumo, no puedo dar fe de esto. Encuentro, sí, que comparte un aire de familia con los más gloriosos chipres frutados: Mitsouko, Femme  (vintage) y Jubilation 25. Esta elegante belleza no es tan severa como Mitsouko ni tan obviamente erótica como el aduraznado Femme. También se siente menos barroca que  Jubilation 25, que está espolvoreado con una dosis generosa de comino, empapado con matices licorosos de davana y cubierto con pétalos de rosa.

The Party in Manhattan huele a perfume en serio, no como un día en la playa o el rocío de la mañana. Su aroma es adulto y reminiscente de días pasados, mucho antes del advenimiento del spandex y de las botas que parecen pantuflas; de aquellos días en que Hortensia, Cosme o Adelina eran nombres frecuentes en los bebés. Inspirada en el ambiente de las sofisticadas fiestas de la alta sociedad neoyorquina durante la década de 1930The Party presenta una salida especiada y ligeramente amarga con bergamotamandarina y una exuberante nota de clavel. El clavel, si bien enorme, es realista.  Un corazón floral, rico en jazmín, ylang ylang y rosa evoluciona hacia una base más cálida y ambarada mientras mantiene apuntalada la clásica estructura de chipre (bergamota, musgo de roble, patchouli).

Puede no ser revolucionario, pero la calidad y ejecución son irreprochables.  Suma puntos extra por la hermosa caja, hecha a mano en papel veneciano.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Farmacia Centrale, Milán

Si quieren, también pueden leer nuestra reseña de The Ten Party,  la contraparte masculina de The Party in Manhattan

foto: Thepartyfragrancestore.com

foto: Thepartyfragrancestore.com

The Party   The Party in Manhattan – Champagne bubbles

One day last September, I visited Farmacia Centrale, in Milan. There -under the guidance of the helpful Jelly– I spent the best part of an hour sniffing every fragrance that was within my reach.

While looking for a glamorous floral I met the delicious green tuberose of Mona di Orio Tubereuse, I was surprised by the beautiful rose in Oha and was stunned by the powerful Bruno Acampora Blu. After I tried (almost by chance, since it is not a floral) The Party in Manhattan, the choice was made.

The Party in Manhattan is a creation of businessman Paolo Borgomanero, former owner of Acqua di Parma. In fact, a few people say to have noticed a  similarity between The Party and the original Acqua di Parma Profumo (now reformulated). Since I have only sniffed the current version of Acqua di Parma Profumo, I cannot attest to this. I find it shares, though, a family resemblance to the most glorious fruity chypres: Mitsouko, (vintage) Femme and Jubilation 25. This elegant beauty is neither as stern as Mitsouko nor as obviously erotic as the peachy Femme. It also feels less baroque than Jubilation 25, which is generouly sprinkled with cumin, doused with the liqueur-like hints of davana and showered with rose petals.

The Party in Manhattan smells like real perfume, not like a day on the beach or like the dew of the morning. Its scent is grown up, reminiscent of days long before the advent of spandex and boots that look like slippers; of days when  Mildred, Howard and Eleanor were popular baby names. Inspired by the ambience of sophisticated high society parties in New York during the 1930s, The Party opens spicy and slightly bitter with bergamot, tangerine and a lush carnation note. The carnation, though enormous, smells realistic.  A floral heart rich in jasmine, ylang ylang and rose evolves into a  warmer, ambery drydown all while maintaining the classic chypre structure (bergamot, oakmoss, patchouli).

It may not be revolutionary but quality and execution are beyond reproach. It earns Brownie points for the beautiful box, handmade in Venetian paper.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Farmacia Centrale, Milan

If you wish, you can also read our review of The Ten Party, the masculine counterpart to The Party in Manhattan.

Velvet & Sweet Pea’s Purrfumery Black Cat – Ternura gourmand

foto: Catmoji.com

foto: Catmoji.com

Hay mucha gente a la que no le gustan los gatos negros. A mí me encantan. Nunca podría ver a esas bellas criaturas como algo maligno o de mal agüero. Pero, sinceramente, cuando conocí Black Cat estaba esperando oler un cliché: una fragancia agresiva y literal, con fuertes notas gatunas de, por ejemplo, brotes de grosellero negro. Estaba -afortunadamente – equivocada.

Este tierno eau de parfum dibuja en mi mente exactamente lo que pienso sobre los gatos negros y recrea lo que siento cuando los veo o acaricio. Tiene una nota de cuerpo de cacao aterciopelado, tan suave y tibio como un pelaje. El ylang ylang agrega vigor y estructura sin perder la gracia y la elegancia. La vanilla tahitiana mezclada con árbol (o mirto) de anís  logra una dulzura cremosa pero chispeante, como un ronroneo arrullador. ¿Picardía?¡Claro que sí! La naranja sanguina la aporta con su energía juguetona.

La nariz es la amigable y simpática Laurie Stern. Ella hizo Black Cat para la colección Kittylicious Eau de Parfum. Su original estilo personal y su amor por la naturaleza (¡especialmente por los gatos y las flores!) están presentes en sus creaciones. Lujosos ingredientes botánicos son la base de esta casa californiana de fragancias.

Virginia

Origen de la muestra: gentileza de Velvet Sweet Pea’s Purrfumery.

foto: Proco.lt

foto: Proco.lt

Velvet & Sweet Pea’s Purrfumery Black Cat –  Gourmand tenderness

Many people don’t like black cats. I love them. I could never see those beautiful creatures as something evil or ominous. But sincerely, when I met Black Cat I was expecting to smell a cliché: a literal aggressive fragrance with strong catnip blackcurrant-buds notes, for example. Fortunately I was wrong.

This tender eau de parfum draws in my mind an exactly picture of what I think about black cats and recreates what I feel whenever I see or caress one. It has a body note of velvety cocoa as soft and warm as a fur. The ylang ylang adds strength and structure without compromising elegance and grace. Tahitian vanilla blended with aniseed myrtle achieves a creamy but sparkling sweetness as a lulling purr. Craftiness? Of course! The blood orange gives that with its playful energy.

The nose is the nice and friendly Laurie Stern. She made Black Cat for the Kittylicious Eau de Parfum collection. Her original personal style and love for nature (specially towards cats and flowers!) are present in her creations. Luxurious botanicals ingredients are the base of this Californian fragrance house.

Virginia

Origin of sample: Sample courtesy of Velvet Sweet Pea’s Purrfumery.

foto: Chocolatepath.com

foto: Chocolatepath.com