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Creed Fantasia de Fleurs – Tributo a la belleza

foto: Dorotheum.at  artista: Franz Schrotzberg

foto: Dorotheum.at    artista: Franz Schrotzberg

La figura de la emperatriz Elisabeth de Austria (1837-1898) se popularizó a través de la trilogía de filmes de Sissí, con Romy Schneider; edulcoradas películas que no hacen justicia a la memoria de la exquisita emperatriz ni al inmenso talento actoral de  Schneider.

La mayoría de las crónicas de la época afirman que las constantes migrañas que aquejaban a la emperatriz, la llevaban a elegir los perfumes más ligeros o a evitarlos por completo. Ninguna de las biografías de referencia (Corti, HamannHaslip, Christomanos) da detalles acerca de su perfume, aunque un libro de 1904 menciona que usaba jabones de Lubin y, en los últimos años,  de Roger & Gallet en su aroma Vera Violetta (Vera Violetta fue una de las primeras fragancias en usar ionona para imitar el olor de las violetas, las flores preferidas de Elisabeth).

Se dice que Creed Fantasia de Fleurs fue creado para la emperatriz Elisabeth; hasta tanto encuentre más evidencia, prefiero verlo sólo como inspirado por una soberana tan bella como narcisista. Este perfume -uno de mis básicos a lo largo de casi quince años- ostenta los rasgos generales de los florales de la década de 1980.

Un floral cremoso y opulento de belleza clásica, Fantasia de Fleurs es dulce y algo anticuado (en el buen sentido). Iris, violeta y un jazmín indólico son las primeras notas que percibo en este enorme bouquet. Luego emerge la rosa: una rosa que no es fresca sino intensamente aterciopelada. Aunque varios aluden a Fantasia de Fleurs como un perfume compuesto en torno a la rosa, es un multifloral y el jazmín ocupa un lugar igualmente protagónico en la mezcla. Unos veinte minutos más tarde, la presencia animal del ambargris y el almizcle afloran prestando a la composición una profundidad encantadora. La fragancia es persistente y tiene sillage amplio.

Caro

Origen de la muestra: Regalo de una amiga
foto: Creedboutique.com

foto: Creedboutique.com

Creed Fantasia de Fleurs – A tribute to beauty

The figure of empress Elisabeth of Austria (1837-1898) was popularised through the Sissi film trilogy starring Romy Schneider,  saccharine-sweet movies which don’t do justice to the memory of the exquisite empress or to Schneider‘s immense acting talent.

Most chronicles of the time state that  constant migraines made the empress  favor only the lightest perfumes or shun them altogether. None of the authoritative biographies (Corti, Hamann, Haslip, Christomanos) give any details about her perfume, though a book from 1904 mentions she used soaps by Lubin and, in her later years, by Roger & Gallet in their Vera Violetta  scent (Vera Violetta was one of the first fragrances to use ionone to mimic the smell of natural violets, which were Elisabeth‘s favorite flower)

Creed Fantasia de Fleurs is said to have been created for Empress Elisabeth, although, until I find further evidence, I prefer to see it solely as inspired by the beautiful and narcissistic sovereign. This fragrance -which has been a staple in my wardrobe for almost fifteen years- boasts the overall traits of florals from the 1980‘s.

An opulent creamy floral of classic beauty, Fantasia de Fleurs is sweet and somewhat old fashioned (in a good way). Iris, violet and an indolic jasmine are the first notes I perceive in this big bouquet. Then rose emerges: a rose that is not fresh but intensely velvety. Although many allude to Fantasia de Fleurs as a fragrance composed around rose, it is a multifloral and  jasmine has as much of a starring role in the blend.  Some twenty minutes later, the animalic presence of ambergris and musk surface lending the composition an enchanting depth. The fragrance is persistent and has ample sillage.

Caro

Origin of sample: gift from a friend

foto: Wikimedia.org fotógrafo: Emil Rabending, 1867

foto: Wikimedia.org     fotógrafo: Emil Rabending, 1867

Ramón Monegal Perfumes Impossible Iris – Un iris relajado

foto: Planetgilles.dyndns.org fotógrafo: Gilles Gauthier

foto: Planetgilles.dyndns.org       fotógrafo: Gilles Gauthier

Los perfumes de iris suelen ser fríos y distantes, casi altivos. Algunos narices eligen explorar las facetas acuosas de la flor  mientras otros exaltan el austero refinamiento del rizoma. Las notas de iris también realzan muchas fragancias que capitalizan el atractivo de los cosméticos retro.

Impossible Iris es diferente en cierta manera. Mucho más cálido que la representación promedio de la flor, aun así conserva su identidad. Ni hiperrealista ni naturalista, este es un iris acogedor.  Desprovisto de cualquier connotación melancólica, me aventuraría a describirlo como un perfume alegre o, por lo menos, plácido. La aristocrática fleur de lys de los reyes de Francia aparece suave, aterciopelada y sutilmente frutada.

Esta delicada flor nunca es fría o terrosa (gracias al cielo, porque los perfumes fríos y yo no nos llevamos bien). Prefiere en cambio jugar con los aspectos de masa de la Iris Pallida, reforzar sus matices de violeta y añadir una juguetona nota de frambuesa. La mezcla se torna más sustanciosa -y carnal- con la adición de jazmín ylang ylang. En ella brilla la calidad de las materias primas. Cedro y almizcle conforman un fondo suave, casi atalcado, algo apagado.

Impossible Iris -junto con Ambra di Luna y Cuirelle– se destaca como una de las creaciones más refinadas de Ramón Monegal.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Ramón Monegal Perfumes

Nota Bene: Las fotos no hacen justicia a las botellas-tintero de Monegal, que son un placer de mirar y sostener.

foto: Ramonmonegal.com

foto: Ramonmonegal.com

Ramón Monegal Perfumes Impossible Iris – A laid-back iris

Iris fragrances tend to be cold and aloof, almost haughty. Some perfumers choose explore the watery facets of the flower while others exalt the dry austere refinement of the rhyzome. Iris notes also enhance many fragrances which capitalize a retro cosmetic appeal.

Impossible Iris is somehow different. Much warmer than the average depiction of the flower, it still retains its identity. Not hyperrealistic or even naturalistic, this is a welcoming iris. Devoid of any melancholy connotations, I would venture to describe it as a joyful fragrance or -at the very least- placid. The aristocratic fleur de lys of the kings of France appears smooth, velvety and subtly fruity.

This delicate flower is never cold or earthy (thankfully, because cold fragrances and I don’t get along at all). It prefers instead to play with the  doughy aspects of Iris Pallida, reinforce its violet undertones and add a playful raspberry note. The blend is rendered more substantial -and carnal-with the addition  of jasmine and ylang ylang. The quality of the raw materials shines through the composition. Cedarwood and musk form a soft, almost powdery, somewhat muted background.

Impossible Iris -together with Ambra di Luna and Cuirelle– stands out as one of the most refined creations from Ramón Monegal.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Ramón Monegal Perfumes

Nota Bene: Photographs don’t do justice to the Monegal inkwell bottles which are a pleasure to hold and behold.

foto: Plantes-shopping.fr

foto: Plantes-shopping.fr

L’Or de Torrente – Dulzor de alta costura

foto: Frommers.com - Comedor de estilo Belle Epoque de Le Train Bleu en la Gare de Lyon, París

foto: Frommers.com – Salón del restaurant Le Train Bleu en la Gare de Lyon, París

Este es uno de esos perfumes envueltos en un halo de misterio y que dejan con ganas de más. Aparentemente sólo se vendió en Europa, luego se discontinuó y ahora la marca lo vende online. Hablo de L’Or de Torrente.

La maison de costura Torrente fue fundada en 1968 por Rose Mett (hermana de Ted Lapidus)L’Or se lanzó en el 2001 y  luego hubo otras versiones. Se rumorea que nació bajo la égida de la firma Elizabeth Arden, aunque el frasco lleva un sticker en la base con el nombre de la empresa Selective Beauty. Creado por el perfumista Jean Jacques, este parfum floral-frutado habla de la alta costura, de una mujer elegante y del lujo.

La botella es inolvidable: un óvalo de cristal coronado con hojas doradas. Evoca la sensualidad de las curvas femeninas y la delicadeza de las incrustaciones de Torrente en sus vestidos. Sin dudas, evoca perfectamente a un talismán o una joya preciosa.

Estrictamente, las notas de salida son magnolia, litchi, mandarina, baya o pimienta rosa y kiwi. Las notas de corazón son cedro, iris y raíz de angélica, todas engarzando un acorde inédito de rosa y café. Las notas de fondo son ámbar, vainilla y “maderas preciosas”.

La experiencia de aplicarlo sobre la piel erradica cualquier prejuicio (si lo hubiere) de que a primera vista parece un perfume de señora mayor. No es un perfume agresivo, pero sí tiene mucha presencia y distinción. Se da el lujo de ser único y de no remitir inmediatamente a algún otro perfume. Pero a pesar de vedarnos esa asociación, es muy reconfortante irlo recorriendo sensorialmente.

La historia comienza con una aparición casi efervescente de kiwi y pimienta rosa, muy frutada. Por momentos, evoca al aroma de una bebida destilada. Luego aparece el cedro encadenado al iris, mientras las notas de café comienzan a despuntar. Las maderas con la vainilla dan tibieza y el ámbar aporta su toque dorado. Es en estos minutos donde recién se aprecia la femineidad de la rosa.

L’Or empieza y termina en dulzor, pero con el talento de pasar fluídamente del dulzor fresco de las frutas al dulzor cálido de la vainilla. Y en el medio hay un momento en el que el café se une a la aspereza de la madera, trasladando la mente al aroma de un bar de la belle époque, donde el olor del mobiliario y los revestimientos de madera se funde con el de la taza de café humeante y espumoso que tenemos enfrente, sobre la mesa. Pero cuando las notas de café se funden con la vainilla, nos llevan de la mano a la infancia y al placer de desenvolver un caramelo duro de chocolate y llevárnoslo a la boca.

Virginia

Origen de la fragancia: obsequio de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 31/08/11.

foto: Fragrantica.com

foto: Fragrantica.com

 

Chloé Love, Chloé – Un corazón balsámico

Jean Seberg - foto: Myfrenchlife.org

Jean Seberg – foto: Myfrenchlife.org

Con la nariz desprevenida, el primer fitzz de Love, Chloé sobre la piel huele a una rosa fresca, de sensación astringente. Pero esa salida floral es, en realidad, flor de azahar y pimienta rosa. La idea de Chloé es homenajear a las flores con este eau de parfum, siguiendo un estilo con guiños vintage.

Entonces comienza a tomar un cuerpo tibio de iris polvoroso, con matices almendrados (¿debido al heliotropo, tal vez?). La vainilla se trenza tiernamente con estos matices y da lugar a una placentera sensación balsámica. Pero todavía no ha aparecido su faceta más atalcada. Hasta que el dulce arroz entra en acción. Justamente es lo que provoca ese efecto femenino, elegante y de recuerdos de años dorados.

La casa de alta costura Chloé delegó la creación de la fragancia en dos perfumistas de Givaudan: Louise Turner y Nathalie Gracia Cetto. Ambas lograron evocar la imagen de esa mujer radiante, que va derrochando francesidad (aunque no necesariamente sea francesa), seguridad y belleza. Se nota claramente la sensibilidad femenina como background en esta creación/dedicatoria.

Hoy, 30 de agosto, se cumplen 34 años del fallecimiento de Jean Seberg. La actriz estadounidense, devenida en ícono cinematográfico de la femineidad francesa, es la encarnación misma del charm que prodiga Love, Chloé.

Virginia

Origen de la muestra: regalo desde Francia.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 17/11/11.

foto: Cuadrosenventa.com

foto: Cuadrosenventa.com

Chanel Chance Eau Tendre – Notas nacaradas

foto: Nailart-lya.com

foto: Nailart-lya.com

Por supuesto, el nácar no tiene un olor característico. Pero una creación de Jacques Polge puede hacer que sea posible algo como un “perfume con notas nacaradas”. Es el caso de Chance Eau Tendre. Se trata de un eau de toilette floral-frutado aunque -como toda categorización- peca de no dar cuenta de los matices intermedios y la sensaciones que producen.

Inicia transparente. No es una sensación acuática ni aireada sino vidriosa. Recuerda al (o tal vez tenga) cetalox, el sintético de Not A Perfume. Unos segundos después, el jazmín y el iris explotan desde dentro de una burbuja cítrica de pomelo. Luego huele como a peonía y manzanas… o durazno, pero es membrillo y jacinto. Es curioso que sea más difícil identificar el olor de una fruta que el de una flor.

El cierre es con madera de cedro y notas ambaradas, las que refuerzan esa transparencia vidriosa del inicio. Cuando, finalmente el almizcle blanco redondea la composición, se imprime en nuestra mente la idea fría del nácar, con sus colores iridiscentes.

Seguramente, Polge no pensaba en nácar a la hora de componer este perfume rosado y optimista para Chanel. Sin embargo, la cadena semiótica culmina en un éxito redondo: el nácar nos lleva a las perlas, y las perlas a Cocó.

Virginia

Origen de la muestra: regalo de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 22/05/12.

foto: Chanel.com

foto: Chanel.com

Origen de la muestra: regalo de un familiar.