Tag Archives: Les Parfums de Rosine

10 Perfumes que evocan -o reemplazan- un paseo al aire libre

foto: Puntoacapo.info

Hay perfumes que definitivamente encuentran su lugar puertas adentro. Otros, en cambio, son aptos y placenteros para disfrutar de un día de campo o -incluso- para sustituírlo.

Ormonde Jayne Ormonde Woman Un paseo por un bosque mágico al caer la noche. Ligeros matices de violeta y jazmín endulzan el verdor.

Chanel Les Exclusifs Bel Respiro Briznas de hierba y flores. Un idílico fin de semana en una casa de campo.

Eau d’Italie Jardin du Poete El olor de un jardín siciliano capturado en una fragancia hiperrealista. La nota de siempreviva suma un toque agreste.

Serge Lutens Fille en Aiguilles Resinosas agujas de pino y humo de incienso evocan una fogata en un bosque de coníferas.

Heeley Menthe Fraiche Simple y fresco, como el olor que queda entre los dedos luego de estrujar hojitas de menta. Su aroma nos alivia también cuando tenemos dolor de cabeza.

Hermes Un Jardin en Mediterranee Madera y hojas de higuera, azahar y oleandro. Un mediodía en el sur de Francia.

Les Parfums de Rosine une Rose au Bord de la Mer Un paseo por una playa desierta en primavera. El aroma de las rosas flota en la brisa salada.

Amouage Memoir Man La travesía de un bosque oscuro. Nuestros pies, calzados con botas de cuero, se hunden en el suelo húmedo y musgoso.

Sisley Eau de Campagne El equivalente a rodar en el pasto recién cortado  (especialmente en su versión gel de ducha). Jean Claude Ellena en su apogeo.

Annick Goutal Ninfeo Mio La fragancia de un parque húmedo y verde, verde; agua de arroyo e higueras. El jardín del Edén.

Virginia y Caro

Olfattorio, Roma – Como una Niña en una Dulcería

foto: Gentileza Olfattorio Roma

Olfattorio se describe a sí mismo como un Bar a Parfums más que como una perfumería.

Había oido acerca de su existencia, pero no estaba en mis planes visitarlo, básicamente por falta de tiempo y agotamiento olfativo, ya que Roma era la última escala de mi viaje.

Quiso la suerte que, tratando de recordar el camino de regreso a mi hotel, doblara en la Via di Ripetta y pasara por la vidriera que, con su canto de sirena, fue imposible de resistir. Y, pensándolo bien ¿Por qué debería haberlo hecho?

En vez de caer en  la perdición, me encontré en una sala impecable con cientos -varios cientos- de frascos de perfume y un pequeño mostrador con bancos de bar.

Por un buen rato me sentí como Hansel y Gretel descubriendo la casa de caramelo en el bosque: había tanto para ver y probar que temí desmayarme de la emoción. Y, créanme, no es fácil impresionarme.

El descubrimiento más feliz fue encontrar mis bienamados Les Parfums de Rosine, no sólo en eaux de parfum, sino también en versión crema para manos, velas aromáticas y extracto.

Entre la enorme y tentadora variedad de productos, me atrajeron especialmente la línea orgánica Honoré des Pres y su encantador I Love Les Carottes (una joyita de la sutil perfumista Olivia Giacobetti); Lostmarc’h, la marca bretona que creó la rosa marítima de Iroaz y  el cálido Lann-Ael, con sus curiosas notas de trigo sarraceno, leche y vainilla; L.T. Piver con el delicioso y almendrado Héliotrope Blanc; L’Artisan Parfumeur y mi favorito Safran Troublant; Diptyque, sus maravillosas velas y el  contrapunto sándalo-cedro de Tam Dao; Penhaligon’s y su sensual Amaranthine (prueba de que pueden realizar un perfume de sutil erotismo a la altura de los mejores)…

Las fragancias se prueban lúdicamente rociadas en cálices de cartulina a modo de copas de las que uno gustosamente olfatearía hasta la embriaguez.

Para coronar Antonella, la vendedora que me atendió, habla excelente Castellano y conoce en profundidad las líneas que se venden en la tienda.

Olfattorio tiene también boutiques en Milán y Turín. Esta última alberga un museo permanente donde se exponen frascos antiguos de perfume.

Caro

foto: Tesoridiroma.net

Olfattorio, Rome – Like a Girl in a Candy Store

Olfattorio describes itself as a Bar a Parfums, rather than a fragrance store.

I had heard about its existence but visiting it wasn’t in my schedule, basically because of lack of time and olfactive exhaustion, as Rome was the last stop in my journey.

Chance had it that, trying to remember the way back to my hotel, I turned on Via di Ripetta and walked past its window which, with its siren song, was impossible to resist. And, come to think about it, why should I have?

Instead of walking into perdition, I found myself in an impeccable and comfortable room  with hundreds -several hundreds- of perfume bottles on its shelves and a little counter with bar stools.

For a good while I felt like Hansel and Gretel finding the candy house in the forest: there was so much to see and try I thought I would faint out of emotion. And, believe me, I am not easily impressed.

My beloved Les Parfums de Rosine were present, not only in their eau de parfum incarnation but also under the guise of hand cream, candles and extrait.

Among the huge product selection I was especially attracted by organic line Honoré des Pres and their lovely I Love Les Carottes (a little gem by exquisite nose Olivia Giacobetti); Lostmarc’h, the Breton house that blended the wonderful maritime rose of Iroaz and the warm Lann-Ael, with its strange but comforting notes of buckwheat, milk and vanilla; L.T. Piver and their delicious almondy Heliotrope Blanc; L’Artisan Parfumeur and my favourite, Saffrant Troublant; Dyptique, their wonderful candles and Tam Dao‘s  sandalwood-cedarwood contrepoint; Penhaligon’s and their sensual Amaranthine (proof that they can do erotic like the best of the bunch)…

The fragrances are playfully spritzed on cardboard chalices, imitating champagne glasses, from which one would gladly sniff to the point of inebriation.

To top it all Antonella, the saleslady who helped me, speaks wonderful Spanish and is extremely knowledgeable about the lines they carry.

Olfattorio also has boutiques in Milan and Torino. The latter also houses a museum with antique fragrance flacons on exhibition.

Caro

Les Parfums de Rosine Poussière de Rose – Claroscuro nostálgico

foto: Designsponge.com            artista: Graham Lott

La rosa -probablemente la nota más ubicua en perfumería- adopta distintos aspectos y encarnaciones: puede mostrarse inocente y cubierta por el rocío, explosivamente glamorosa o góticamente oscura, dependiendo del tipo de flor empleada y de las otras notas con las que  es combinada.  La casa francesa Les Parfums de Rosine brinda un justo tributo a la Reina de las Flores con sus creaciones, nobles, bonitas y despojadas de pretensión. 

Cuando viajo, me gusta descubrir al menos un perfume que corporice el espíritu del lugar que estoy visitando. Estaba en busca de una rosa romántica y nostálgica cuando probé la línea en la igualmente nostálgica y bella Budapest.  

Aunque más tarde conocí al elegante y aldehídico La Rose de Rosine y el delicado  Ecume de Rose, apto para sirenas,  Poussière de Rose resultó lo que necesitaba en ese momento y cautivó mi corazón.

Poussière de Rose, una rosa amaderada, fue compuesta por el nariz  François Robert en 2001.  Evoca una rosa que ha pasado ligeramente su apogeo, una rosa que está comenzando a marchitarse pero ha conocido el esplendor. Esa sutil decadencia le confiere aún más encanto…como una tía madura pero aún hermosa quien, mientras tomamos té con pasteles, describe tiempos pasados y muestra viejas cartas de un amante. 

La ciruela y el damasco, espesos como confituras y reminiscentes de pastelería Auntrohúngara, no hacen que la fragancia caiga en terreno gourmand sino que, en cambio,  dan una agradable dulzura mientras que el y la canela aportan calidez.  La rosa  conjura las flores secas que se han conservado entre esas antiguas cartas de amor,  guardadas por décadas en un cofrecito de madera de cedro.  Una sutil nota de incienso va y viene, apareciendo y desapareciendo como fantasmas del pasado. El ámbar, benjuí y sándalo vuelcan su resplandor dorado-no tan distinto al de la luz de las velas- sobre la escena. 

Debería haberme quedado solamente un par de horas, pero las historias de Tía son tan atrapantes que no puedo irme, aunque afuera esté cayendo la noche.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Neroli, Budapest

foto: Les-parfums-de-rosine.com

Les Parfums de Rosine Poussière de Rose – Nostalgic chiaroscuro

Rose -probably the most ubiquitous fragrance note- adopts many guises and incarnations: it can show dew-kissed innocence, full-blown glamour or gothic darkness depending on the type of flower used and the other notes it is paired with. French house Les Parfums de Rosine pays due tribute to the Queen of Flowers with its noble, pretty and unpretentious creations.

Whenever I travel, I like to discover at least one fragrance that embodies the spirit of the place I am visiting. I was on the search for a romantic and nostalgic rose when I first tried  the line in the equally nostalgic and beautiful Budapest.  

Although I later met the elegant, aldehydic La Rose de Rosine and the delicate fit-for-a-mermaid Ecume de Rose, Poussière de Rose was exactly what I was looking for at the time and instantly captured my heart.

Poussière de Rose, a woody rose, was composed by nose François Robert in 2001.  It evokes a rose slightly past its prime, a rose that is starting to wilt but has known splendor.  That subtle decadence adds to its charm…like a mature but still beautiful aunt who, over tea with sweet treats, describes times gone by and shows old letters from a lover. 

The plum and apricot, jammy and reminiscent of AustroHungarian pastries, do not make the fragrance fall into gourmand territory but add a pleasant sweetness instead, while tea and cinnamon lend warmth. The rose conjures the dried flowers that have been pressed between those old love letters, kept for decades in a cedarwood casket.  A subtle incense note wafts in and out, appearing and disappearing like ghosts from the past. Amber, benzoin and sandalwood cast their golden glow -not unlike that of candlelight- over the whole scene. 

I should have stayed for only two hours but Auntie’s stories are so engaging I just cannot leave, even if it’s getting dark outside.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Neroli, Budapest

Les Parfums de Rosine Une Rose au Bord de la Mer – Gentil brisa marina

imagen: Bertc.com        John George Brown        “Sunshine”, 1879

Perpetúo con convicción la creencia de que la rosa es la indiscutida reina de las flores. Puede presentarse bajo infinidad de aspectos. Sus colores abarcan desde el blanco más puro a casi negro; del lila pálido a  las tonalidades ígneas del atardecer. Su aroma puede ser punzante, licoroso, seco o embriagadoramente dulce y con reminiscencias de miel.

Les Parfums de Rosine, casa fundada por Marie Helene Rogeon, rinde adecuado tributo a la esta flor y sus muchas encarnaciones. Sus perfumes son bonitos, despojados de pretensiones y sólidamente construídos. Hoy me topé con el más ligero de todos ellos.

Une Rose Au Bord de la Mer  -disponible sólo en concentración Eau Fraîche– es un floral marino, una variación sobre Ecume de Rose.  Aquí “marino” no debería entenderse como acuático sino como referente a las inmediaciones del mar. Abre cítrico, con naranja amarga, mandarina y una bergamota aún más pronunciada.

En el corazón, el absoluto de rosa  se combina con jazmín mientras que una nota de siempreviva evoca los pastos silvestres que crecen entre la arena.  Al igual que la brisa marina, este perfume salpica ligeramente con espuma salada y trae un ligero matiz metálico que recuerda al olor del yodo. Lo encuentro tan vigorizante como una caminata junto al mar.

Durante el transcurso del día, inmersa en otros pensamientos, buscaba a mi alrededor tratando de detectar el origen de este mágico aroma. Si el color blanco tuviera un olor, seguramente sería muy parecido a este. Une Rose Au Bord de la Mer logra conservar su cualidad etérea a través del fondo almizclado. 

Caro

Origen de la muestra: Cortesía de Perfumería Nadia, Madrid

foto: Liberty.co.uk

Les Parfums de Rosine Une Rose au Bord de la Mer – Gentle sea breeze

I strongly sustain the belief that rose is the indisputed queen of flowers. She can take many guises: her color can range from the purest white to almost black; from pale lilac to the fiery hues of sunset. Its smell can be piquant, boozy, dry or inebriatingly sweet, redolent of honey.

Les Parfums de Rosine, a house founded by Marie Helene Rogeon, pays fitting tribute to this flower and its many incarnations. Their fragrances are pretty, devoid of pretense and solidly constructed. Today I met the lightest of them all.  

Une Rose Au Bord de la Mer  -available only in Eau Fraîche concentration- is a marine floral, a variation on Ecume de Rose.  Here “marine” shouldn’t be understood as aquatic but more like the environs of the sea. It opens citrusy, with bitter orange, mandarin and an even more pronounced bergamot.

In the heart, rose absolute is paired with jasmine while an immortelle note evokes the wild grass growing in the sands.  Much like the seaside breeze, this fragrance splashes lightly with salty froth and bears a slight metallic tinge that evokes the smell of iodine. I find it as invigorating as a stroll by the sea.

During the course of the day, immersed my thoughts, I kept looking around to find where this magical aroma was coming from. If the color white had a scent, it would surely be akin to this. Une Rose Au Bord de la Mer manages to retain its ethereal quality well through the musky drydown. 

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid