Tag Archives: patchouli

Viktoria Minya Hedonist – Nace una estrella

foto: Pierreherme.com

foto: Pierreherme.com

Luego de mucha anticipación, pudimos finalmente probar la opera prima de la perfumista húngara Viktoria Minya. La joven Viktoria se capacitó en el Grasse Institute of Perfumery y trabajó para otras casas antes de crear su propia marca, Parfums Viktoria Minya, en 2011.

Hedonist es un floral frutado (o, mejor dicho, un imponente floral frutado): un floral frutado para adultos, femenino en extremo y no excesivamente joven. Creado a la manera de las grandes composiciones clásicas, nos recuerda esa edad dorada de la perfumería, antes de que la aparición de naditas ozónicas-acuosas invadiera el mercado.

Elegante sin arrogancia, Hedonist rezuma calidad. La botella guarda cuentas de cristal checo amarillo que anuncian luminosidad y calidez. Dulce y de estilo muy francés, el líquido nos evoca apetitosas golosinas. Virginia percibe reminiscencias de amaretti (¿hay heliotropo allí?), mientras que Caro visualiza jugosos duraznos rociados con miel. Después del postre, las flores se abren en todo su esplendor: la luminosa flor de naranjo y el sensual jazmín sambac imprimen su feminidad lasciva a la mezcla. El fondo -todo maderas preciosas y tabaco– presenta una fina textura empolvada, diáfana como organza de seda.

Hedonist es un nombre apto para un perfume tan alegre y festivo: condensa delicias de confitería, las flores más frescas, buen tabaco, licores y lujosas sedas.  El resultado es una fragancia sustancial con excelente longevidad y sillage notable.  Si las próximas creaciones de la Srta. Minya siguen los pasos de Hedonist, es probable que tengamos una nueva estrella.

Caro y Virginia

Origen de la muestra: Muestras cortesía de Parfums Viktoria Minya

foto: Viktoriaminya.com

foto: Viktoriaminya.com

Viktoria Minya Hedonist – A star is born

After much anticipation we were finally able to try the opera prima of Hungarian perfumer Viktoria Minya. The young Viktoria was trained at the Grasse Institute of Perfumery and she worked for other houses before creating her own brand, Parfums Viktoria Minya, in 2011.

Hedonist is a fruity floral or -better put- a grand fruity floral: a fruity floral for grown ups, feminine to the extreme and not excessively young. Created in the manner of the great classical compositions, it reminds us of the golden age of perfumery, long before ozonic-watery-nothings invaded the market.

Elegant though not conceited, Hedonist oozes quality. The bottle contains yellow Czech crystal beads which seem to announce luminosity and warmth. Sweet and very French in style, the juice evokes mouthwatering treats. Virginia finds it reminiscent of amaretti biscotti (is there heliotrope in here?), while Caro envisions juicy peaches drizzled with honey. After dessert, the flowers bloom in full glory: luminous orange blossom and sensual jasmine sambac imprint their feminine lasciviousness to the blend. The drydown -all about precious woods and tobacco– presents a fine powdery texture, as sheer as silk organza.

Hedonist is a fitting name for a perfume  this  joyful and celebratory: it condenses confectionery delights, the freshest flowers, fine tobacco, liquors and luxurious silks. The result is a substantial fragrance with excellent longevity and notable sillage.  If Ms. Minya‘s next creations follow in the steps of Hedonist, it is likely we will have a new star .

Caro & Virginia

Origin of sample: Samples courtesy of Parfums Viktoria Minya

foto: Justballet.co.uk

foto: Justballet.co.uk

Ramón Monegal Cuirelle – Felino durmiente

foto: A-z-animals.com

foto: A-z-animals.com

Cuirelle es, junto con Ambra di Luna e Impossible Iris, uno de mis preferidos entre los perfumes del creador español Ramón Monegal. Lo que me atrae con locura hacia esas tres fragancias quizás sea su suavidad casi táctil. Si bien la belleza serena de Cuirelle me impactó desde un primer momento, fue luego de varios usos y con aplicación pródiga, que logré apreciar con mayor precisión sus matices y esfumaturas.

Concebido como una reinterpretación olfativa del cuero, Cuirelle pertenece a la misma familia de gamuzas melifluas que Daim Blond y Cuir Velours. Como alguien que se conmueve con facilidad ante perfumes que remitan -de cualquier modo- a gatos o caballos, en los últimos percibo vibraciones caballunas, pero el Monegal es sin dudas de carácter felino. No tan dulce como los otros dos, se presenta también más luminoso.

Aunque esta belleza tranquila intenta esconder su condición salvaje, la fiera acecha bajo la suavidad de los almizcles y la miel. Fríos trazos de incienso sobre el cálido fondo amielado sugieren una indiferencia altanera. Fragancia declaradamente moderna cuya sutileza no va en detrimento de la intensidad, Cuirelle es como un gato grande que dormita sin dejar de estar alerta a lo que sucede a su alrededor.

Feroz como un felino y dulce como la miel…¿Cómo no adorarlo? Estoy segura de que haré lugar para una botella de Cuirelle en mi colección. Además puedo pedir que, al fundirse con mi piel, también me invista con sus poderes gatunos.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Ramón Monegal

foto: Ramonmonegal.com

foto: Ramonmonegal.com

Ramón Monegal Cuirelle – Sleeping feline

Cuirelle is, alongside Ambra di Luna and Impossible Iris, one of my favorite fragrances from Spanish creator Ramón Monegal. What draws me madly to those three fragrances is, perhaps, their almost tactile smoothness. While I was instantly smitten by Cuirelle‘s serene beauty, it was only with a few wearings and prodigal application, that I came to fully appreciate its nuances and sfumature.

Conceived as an olfactory reinterpretation of leather, Cuirelle belongs in the same honeyed suede family as Daim Blond and Cuir Velours. As someone easily moved by any fragrance reminiscent -no matter how tangentially- of either cats or horses,  I get horsey vibes from the Lutens and the Goodsir, but the Monegal is decidedly feline in character. Not as sweet as the other two, it also appears more luminous.

Although this quiet beauty tries to hide its feral quality, the beast lurks beneath the softness of musks and honey. Cold strokes of incense on the warm honeyed background suggest a certain aloofness. An eminently modern fragrance whose subtlety doesn’t detract from its intensity, Cuirelle is like a big cat napping while still remaining alert to what goes on around him.

Fierce like a feline and sweet like honey…what’s not to love? I am sure I will make room for a bottle of Cuirelle in my collection. I can also wish that, upon melding with my skin, it also vests me with its catlike powers.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Ramón Monegal

foto: Beecity.fr

foto: Beecity.fr

Sisley Eau de Sisley N°3 – Benjuí que resplandece como rubí

Styrax Benzoína.    Imagen: Wikipedia.org

Styrax Benzoína. Imagen: Wikipedia.org

Desde el 2009,  Sisley propone mediante tres eaux de toilette recrear tres actitudes distintas en una misma mujer al vestir tres vestidos diferentes en verano. Cada “vestido” está representado con una Eau de Sisley. A grandes rasgos, la N°1 es la faceta más tierna y romántica, mientras que la N°2 es la más moderna y alegre.

Pero me centraré en mi favorita, la Eau de Sisley 3: la más sensual de la trilogía, “un vestido escotado que hipnotiza con los destellos rojos rubí”. Tiene una salida fresca y atrapante. Energiza con un cítrico cocktail explosivo de  pomelolimón y mandarina. Comienza a tornarse oscuro, casi herbáceo, cuando aparece el jengibre púrpura justo a tiempo para otorgar su efervescencia picante.

Aunque el toque del jengibre se mantiene siempre de fondo, este perfume da un dulce giro hacia lo floral por mérito del cremoso osmanto. Surge luego la aspereza del patchouli, que por contraste hace resaltar a un pulposo blend frutal: damasco y durazno, en un tête-à-tête con el vetiver.

Transcurrido un largo rato, las imágenes olfativas finales: implosionan notas balsámicas de vainilla embebidas en los acordes resinosos del benjuí (ingrediente extraído desde la antigüedad de árboles como el Styrax Benzoína). La fragancia más sensual de la trilogía se envuelve al final en la sutileza del almizcle.

Pero volvamos sobre el trabajo que Sisley hace aquí con el benjuí. Este ingrediente milenario -destacado por su olor característico a caramelo amargo, entre licoroso y medicinal- es para mí el protagonista indiscutido de la fórmula. El acorde que resulta de su fusión con la vainilla y los restos de jengibre, lo enaltece… y no puedo más que adorarlo.

Virginia

Origen de la muestra: regalo por compra en Perfumerías Rouge.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 20/03/12.

imagen: Thehappening.com

imagen: Thehappening.com

Téo Cabanel Alahine – Flores de oro

foto: Theanglocatholic.com

foto: Theanglocatholic.com

Para fines del siglo XIX, las esencias y extraits de mouchoirs (perfumes para pañuelo) de Théodore Cabanel ya tenían una clientela leal entre los sectores más elegantes de Argel. En 1908 Cabanel se mudó nuevamente a París donde su reputación continuó creciendo. Unos años más tarde, la casa -ahora bajo la guía de la hija de Cabanel– se convirtió en la preferida de Wallis Simpson.

En 2003, una muy joven Carolina Ilacqua -ahijada de la hija de Théodore Cabanel decidió revivir la casa con la colaboración del nariz Jean-Francois Latty (creador entre otros de Eau Dynamisante, Jazz, Tsar y Drakkar Noir). La marca emplea hoy un alto porcentaje de materias primas naturales a la vez que mantiene sus perfumes dentro de un estilo clásico y muy elegante.

Cuando nuestra amiga bloguera Kafka se ofreció a enviarme una muestra de Alahine, no pude rehusarme.  Mi única aproximación a Téo Cabanel hasta el momento había sido un olisqueo veloz de Oha (un hermoso chipre de rosa) en Farmacia Centrale, en Milán.

Alahine me resultó extrañamente familiar al principio hasta que me di cuenta por qué…me recordaba a Bal a Versailles, sólo que sin la incivilizada nota animal que a veces lo vuelve difícil de usar. Kafka me había dicho que tuviera paciencia con Alahine y le diera tiempo, lo que hice obedientemente. Cada vez que lo usaba, Alahine se volvía más y más irresistible. El que me había parecido un ámbar clásico y monolítico más, empezó a desplegar sus misterios.

Ámbar licoroso con chispeante bergamota en la salida, Alahine es cálido y envolvente, un perfume generoso.  Notas luminosas de azahar, rosa búlgara, jazmín  e ylang ylang brillan como las piedras de una corona, la sensación es como si estas flores flotaran en un líquido dorado y dulzón (el azahar, que suma frescura al atalcado ámbar, es especialmente bello). El fondo aterciopelado, por momentos casi ahumado -donde notas amaderadas de sándalo y patchouli se entremezclan con vainilla y benjuí– es verdaderamente de ensueño.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de nuestra colega bloguera Kafka

foto: Teo-cabanel.com

foto: Teo-cabanel.com

Téo Cabanel Alahine – Gold flowers

By the end of the XIXth century, Théodore Cabanel‘s essences and extraits de mouchoirs (handkerchief’s scents) already had a loyal following among the fashionable set in Algiers. In 1908 Cabanel moved back to Paris where his reputation continued to grow. Some years later the house -now under the guidance of Cabanel‘s daughter- became the favorite of Wallis Simpson.

In 2003, a very young Carolina Ilacqua -goddaughter of Théodore Cabanel‘s daughter- decided to resurrect the house with the collaboration of nose Jean-Francois Latty (creator among others of Eau Dynamisante, Jazz, Tsar and Drakkar Noir). The brand today uses a high percentage of natural raw materials while keeping their fragrances classic in style and very elegant.

When fellow blogger Kafka offered to send me a sample of Alahine a few weeks ago, I couldn’t refuse.  My only approach to Téo Cabanel had, so far, been a brief sniffing of Oha (a beautiful rosy chypre) at Farmacia Centrale in Milan.

Alahine seemed strangely familiar at first until it dawned on me…it reminded me of Bal a Versailles, only lacking the impolite animalic notes that sometimes render BaV so difficult to wear. Kafka had told me to be patient with Alahine it and give it time, which I obediently did. With each successive wearing, Alahine became more and more compelling. What had appeared like yet another classic and monolythic amber started to unfold its mysteries before me.

A boozy amber with sparkling bergamot in the opening, Alahine is warm and enveloping, a generous perfume.  Luminous notes of  orange blossom, Bulgarian rose, jasmine and ylang ylang shine like gems in a crown; it feels as if the flowers floated in a golden sweetish liquid (the orange blossom which adds freshness to the powdery amber is especially beautiful). The velvety  drydown, at times almost smoky -where woody notes of sandalwood and patchouli mingle with vanilla and benzoin– is truly dreamy.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of fellow blogger Kafka

The Party The Party in Manhattan – Burbujas de champagne

imagen: Onewed.com  Jean Harlow

imagen: Onewed.com      Jean Harlow

Un día del último septiembre, visité Farmacia Centrale, en Milán. Allí -bajo la guía de la atenta Jelly– pasé cerca de una hora olisqueando cada perfume que tenía a mi alcance.

En la búsqueda de un floral glamoroso, me topé con el delicioso nardo verde de  Mona di Orio Tubereuse, me sorprendí con la belleza clásica de Oha y quedé estupefacta ante el potente Bruno Acampora Blu. Luego de probar (casi por casualidad, ya que no es un floral) The Party in Manhattan, mi elección estaba hecha.

The Party in Manhattan es una creación del empresario Paolo Borgomanero, antiguo propietario de Acqua di Parma. De hecho, algunas personas dicen notar similitudes entre The Party y el Acqua di Parma Profumo original (ahora reformulado). Como solamente conozco la versión actual de Acqua di Parma Profumo, no puedo dar fe de esto. Encuentro, sí, que comparte un aire de familia con los más gloriosos chipres frutados: Mitsouko, Femme  (vintage) y Jubilation 25. Esta elegante belleza no es tan severa como Mitsouko ni tan obviamente erótica como el aduraznado Femme. También se siente menos barroca que  Jubilation 25, que está espolvoreado con una dosis generosa de comino, empapado con matices licorosos de davana y cubierto con pétalos de rosa.

The Party in Manhattan huele a perfume en serio, no como un día en la playa o el rocío de la mañana. Su aroma es adulto y reminiscente de días pasados, mucho antes del advenimiento del spandex y de las botas que parecen pantuflas; de aquellos días en que Hortensia, Cosme o Adelina eran nombres frecuentes en los bebés. Inspirada en el ambiente de las sofisticadas fiestas de la alta sociedad neoyorquina durante la década de 1930The Party presenta una salida especiada y ligeramente amarga con bergamotamandarina y una exuberante nota de clavel. El clavel, si bien enorme, es realista.  Un corazón floral, rico en jazmín, ylang ylang y rosa evoluciona hacia una base más cálida y ambarada mientras mantiene apuntalada la clásica estructura de chipre (bergamota, musgo de roble, patchouli).

Puede no ser revolucionario, pero la calidad y ejecución son irreprochables.  Suma puntos extra por la hermosa caja, hecha a mano en papel veneciano.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Farmacia Centrale, Milán

Si quieren, también pueden leer nuestra reseña de The Ten Party,  la contraparte masculina de The Party in Manhattan

foto: Thepartyfragrancestore.com

foto: Thepartyfragrancestore.com

The Party   The Party in Manhattan – Champagne bubbles

One day last September, I visited Farmacia Centrale, in Milan. There -under the guidance of the helpful Jelly– I spent the best part of an hour sniffing every fragrance that was within my reach.

While looking for a glamorous floral I met the delicious green tuberose of Mona di Orio Tubereuse, I was surprised by the beautiful rose in Oha and was stunned by the powerful Bruno Acampora Blu. After I tried (almost by chance, since it is not a floral) The Party in Manhattan, the choice was made.

The Party in Manhattan is a creation of businessman Paolo Borgomanero, former owner of Acqua di Parma. In fact, a few people say to have noticed a  similarity between The Party and the original Acqua di Parma Profumo (now reformulated). Since I have only sniffed the current version of Acqua di Parma Profumo, I cannot attest to this. I find it shares, though, a family resemblance to the most glorious fruity chypres: Mitsouko, (vintage) Femme and Jubilation 25. This elegant beauty is neither as stern as Mitsouko nor as obviously erotic as the peachy Femme. It also feels less baroque than Jubilation 25, which is generouly sprinkled with cumin, doused with the liqueur-like hints of davana and showered with rose petals.

The Party in Manhattan smells like real perfume, not like a day on the beach or like the dew of the morning. Its scent is grown up, reminiscent of days long before the advent of spandex and boots that look like slippers; of days when  Mildred, Howard and Eleanor were popular baby names. Inspired by the ambience of sophisticated high society parties in New York during the 1930s, The Party opens spicy and slightly bitter with bergamot, tangerine and a lush carnation note. The carnation, though enormous, smells realistic.  A floral heart rich in jasmine, ylang ylang and rose evolves into a  warmer, ambery drydown all while maintaining the classic chypre structure (bergamot, oakmoss, patchouli).

It may not be revolutionary but quality and execution are beyond reproach. It earns Brownie points for the beautiful box, handmade in Venetian paper.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Farmacia Centrale, Milan

If you wish, you can also read our review of The Ten Party, the masculine counterpart to The Party in Manhattan.