Category Archives: Literatura – Literature

Letras Perfumadas – “Hamlet” de William Shakespeare

imagen: Gabitogrupos.com   artista: Sir John Everett Millais   "Ofelia", 1852

imagen: Gabitogrupos.com artista: Sir John Everett Millais “Ofelia”, 1852

El peso simbólico de una flor o de una hierba aromática excede lo meramente estético y lo agradable o no de su aroma, su apariencia o sus virtudes aromáticas. En este fragmento de Hamlet, Ofelia pierde la cordura pero quiere comunicarse y decir algo mediante flores y hierbas.

Ella quiere expresar pensamientos y sentimientos, ¿no es eso acaso lo que pretenden hacer los perfumes?

OFELIA: Traigo romero para los recuerdos. ¡Recuerda, mi amor, recuerda! También traigo pensamientos para lo que piensas.

LAERTES: Lección es ésta de locura: pensamientos y recuerdos se entrelazan.

OFELIA: Aquí os traigo hinojos y colombinas. Y para vos ruda tengo, también alguna para mí; podríamos llamarla “hierba de la dominical gracia”… Tenéis que llevarla de modo distinto al mío… ¡Mirad! ¡Una margarita! ¿Queréis violetas? ¡Ay de mí! ¡Se marchitaron todas cuando murió mi Padre… Dicen que tuvo muy buena muerte…

(Canta)
Mi pequeño Robin es toda mi alegría

LAERTES: Pensamientos y aflicciones, la pasión y el mismo infierno;
a todo otorga ella la gracia de su dulzura.

Acto IV Escena V, “Hamlet” de William Shakespeare. Traducción: Dean Zayas en http://humanidades.uprrp.edu

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Scented Letters – “Hamlet” by William Shakespeare

Symbolic weight of a flower or an aromatic herb exceeds the strictly aesthetic dimension or if its aroma is pleasant or not, or its aromatic virtues. In this Hamlet scene, Ophelia loses her sanity but wants to communicate and saying something with flowers and herbs.

She wants to express thoughts and feelings, is it not that what perfumes intend to do?

OPHELIA

There’s rosemary, that’s for remembrance; pray,
love, remember: and there is pansies. That’s for thoughts.

LAERTES
A document in madness, thoughts and remembrance fitted.

OPHELIA
There’s fennel for you, and columbines: there’s rue
for you; and here’s some for me: we may call it
herb-grace o’ Sundays: O you must wear your rue with
a difference. There’s a daisy: I would give you
some violets, but they withered all when my father
died: they say he made a good end…

Sings

For bonny sweet Robin is all my joy.

LAERTES
Thought and affliction, passion, hell itself,
She turns to favour and to prettiness.

Act IV, Scene V  “Hamlet” (modern text), Shakespeare, William.  http://nfs.sparknotes.com

Virginia

foto: Wallpapers5.com

foto: Wallpapers5.com

Letras Perfumadas – “La lluvia” de Jorge Luis Borges

foto: Bricoleaks.com

 Este poema de Jorge Luis Borges nos trajo a la mente perfumes que, de una u otra manera, son evocadores de la lluvia.
Calé Fulgor huele como el aire y la tierra antes del estallido de una tormenta eléctrica. Combina originalmente  narciso con notas minerales. Dos de nuestros favoritos son el delicado Eau de Ciel y Un Matin d’Orage,  de Annick Goutal. El primero -reminiscente de una llovizna de primavera- está sutilmente teñido de tilo, violeta y palo rosa. El último, un floral blanco con notas dominantes de gardenia, evoca un jardín luego de la tormenta. Crabtree & Evelyn Iris también nos hace pensar en flores y tierra húmeda, mientras que Hermès Un Jardin aprés la Mousson mezcla cardamomo melón en un eau de toilette liviano y  jabonoso que obra maravillas en tiempo caluroso.
Les deseamos, como siempre, un fragante fin de semana.
Caro y Virginia
La lluvia 
Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.
Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.
Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto
Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.
Jorge Luis Borges (1899− 1986)

foto: Flickr.com/photos/motoshi

Scented Letters – “Rain” by Jorge Luis Borges 
 This poem by Jorge Luis Borges brought to our minds a few fragrances which, in a way or another, are evocative of rain. 

Calé Fulgor smells like the air and earth before the explosion of  an electrical storm. It originally pairs narcissus with mineral notes. Two of our favorites are the delicate Eau de Ciel and Un Matin d’Orage from Annick Goutal. The former -reminiscent of a Spring shower- is subtly tinged with linden, violet and rosewood. The latter, a white floral with dominant notes of gardenia, evokes a garden after the storm. Crabtree & Evelyn Iris also makes us think of flowers and wet earth while Hermès Un Jardin aprés la Mousson blends cardamom and melon in a light and soapy eau de toilette that works wonders in hot weather.
We wish you, as usual, a fragrant weekend.
Caro & Virginia
Rain
The afternoon has brightened up at last
For rain is falling, sudden and minute.
Falling or fallen. There is no dispute:
Rain is a thing that happens in the past.
Who hears it fall retrieves a time that fled
When an uncanny windfall could disclose
To him a flower by the name of rose
And the perplexing redness of its red.
Falling until it blinds each windowpane
Out in a lost suburbia this rain
Shall liven black grapes on a vine inside
A certain patio that is no more.
A longed-awaited voice through the downpour
Is from my father. He has never died.
Jorge Luis Borges (1899 − 1986)
Poem translated into English by A.Z. Foreman http://poemsintranslation.blogspot.com

Letras Perfumadas – “Soneto XVII” de Pablo Neruda por Olympic Orchids

foto: Greatplantpicks.org

Se habla mucho sobre el abismo que hay entre los olores y las palabras, de lo dificil que es describir un perfume. Pero, que hay de la inversa? Cuán complejo puede ser partir de las palabras y crear un perfume? Esas cuestiones son las que me inquietan mientras huelo el ultimo lanzamiento de Olympic Orchids Artisan Perfumes : Sonnet XVII (presentado en el L.A Artisan Fragance Salon).

Inspirada en el poema de Pablo Neruda, la perfumista y creadora de la casa – Ellen Covey – crea esta intensa composición contando con la iniciativa y estrecha colaboración de Michelyn Camen (editora en jefe de Cafleurebon). Juntas tomaron el desafío de dotar de vida olfativa a una obra escrita.

Al destapar el frasquito, me sacude una nube terrosa, verde y salada. Es fresca gracias a la cidra, pero una vez aplicada en la piel muestra toda su opacidad. Por momentos se torna tan polvoriento que me lleva a pensar en un vestido de tul sucio por el paso del tiempo.

Aun asi, posee una profundidad dulce y conmovedora, atravesada por agudas punzadas indólicas. Las notas de orquídea y una gran cuota de absoluto de osmanto le dan un caracter floral atípico por su tinte sombrío.

Poco a poco percibo que esa superficie sucia y polvorienta de vetiver y lentisco se va asentando y toma cuerpo con las notas del cuero. Junto al ambargris, al almizcle y al musgo de roble provoca la sensación cálida y contenedora de un fuerte abrazo.

Este parfum recrea, sin dudas, muchas de las sensaciones y sentimientos que la pluma de Neruda nos regala en su soneto.

Virginia

Origen de la muestra: kit de prensa.

Soneto XVII (1959)

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.*

*Poema perteneciente a la obra “Cien sonetos de amor”(1959) de Pablo Neruda (1904-1973). Fuente: gentileza de Olympic Orchids.

foto: Orchidscents.com

Scented Letters – ”Sonnet XVII” by Pablo Neruda by Olympic Orchids

Many times, we talk about the abyss between odors and words and how difficult it is to describe a perfume. But, what about the opposite? How complex could it be to create a smell from words? These questions go around in my head as I’m sniffing the latest release (it was presented at L.A. Artisan Fragrance Salon) of Olympics Orchids Artisan Perfumes: Sonnet XVII.

In-house perfumer and owner Ellen Covey, inspired by Pablo Neruda‘s poem, creates an intense composition with the idea and close collaboration of Michelyn Camen (editor in chief of Cafleurebon). Together they took the challenge of giving olfactory life to a written text.

An earthy green salty cloud shakes me when I uncover the little bottle. It also feels fresh because of the citron note. But once applied on the skin it shows its full opacity. From time to time it becomes so dusty that makes me think of an old and dirty tulle dress.

Yet, it has a sweet and soulful depth pierced by sharp indolic twinges. The orchid notes, with an abundant amount of osmanthus absolute, bring an athypical floral character due to their darkness.

I gradually perceive that dirty and dusty surface of vetiver an mastic becomes solid and takes shape with the leather notes. The combination of ambergris, musk and oakmoss wraps me in a warm sensation like a tight embrace.

Without a doubt this parfum recreates many of the sensations and feelings that Neruda’s pen gives us with this sonnet.

Virginia

Origin of sample: Sample of press kit

Sonnet XVII (1960)

I do not love you as if you were salt-rose, or topaz,
or the arrow of carnations the fire shoots off.
I love you as certain dark things are to be loved,
in secret, between the shadow and the soul.

I love you as the plant that never blooms
but carries in itself the light of hidden flowers;
thanks to your love a certain solid fragrance,
risen from the earth, lives darkly in my body.

I love you without knowing how, or when, or from where.
I love you straightforwardly, without complexities or pride;
so I love you because I know no other way than this:

where I does not exist, nor you,
so close that your hand on my chest is my hand,
so close that your eyes close as I fall asleep.*

*Poem from “One Hundred Love Sonnets”(1959) by Pablo Neruda (1904-1973). Translation: Courtesy of Olympic Orchids.

foto: Lasendadebaraka.blogspot.com

Letras Perfumadas – “Memorias de una joven formal” de Simone de Beauvoir II

Foto: Fotonatura.org

A diferencia del fragmento anterior -que relataba una noche de verano- esta vez Simone de Beauvoir nos pasea por los minutos posteriores a un amanecer escarchado. ¿Cómo huele el hielo? Por supuesto, es frío y seco, pero su perfume depende de lo que lo rodea.

En este caso, la autora es testigo del momento justo en el que la escarcha se ablanda sobre los pastos y se funde con la tierra, la humedece, la refresca. Esa sensacion es la que transmite Eau de Gentiane Blanche (Hermès): primero seco, herbal y amargo; luego húmedo y terroso.

Al mencionar los aromas apetitosos del pan tostado y del chocolate, nos vienen a la mente dos perfumes en particular: Angel (Thierry Mugler) con su impronta de chocolate que coquetea entre lo dulce y lo amargo, y Jeux de Peau (Serge Lutens),  un homenaje al olor que tenía la panadería a la que iba el perfumista cuando era niño, en Lille, Francia.

Es así, lo que olemos especialmente durante nuestra infancia y juventud queda en nuestra memoria como una estatua, la cual se vuelve viviente cada vez que percibimos ese perfume o aroma, y aparece el recuerdo.

Virginia y Caro

Foto: Imgfave.com/shinyweather

“La primera de mis felicidades era, de mañanita, sorprender el despertar de las praderas; con un libro en la mano me alejaba de la casa dormida, empujaba la tranquera; imposible sentarse en el pasto cubierto de escarcha; caminaba por la avenida plantada de árboles elegidos que abuelito llamaba “el parque apaisajado”; caminaba a pasitos cortos y leí; sentía contra mi piel la frescura del aire entumecerse; la delgada capa de escarcha que velaba la tierra se derretía dulcemente; el roble púrpura, los cedros azules, los álamos plateados brillaban con un brillo tan nuevo como en la primera mañana del paraíso: y yo estaba sola para llevar la belleza del mundo y la gracia de Dios con un sueño de chocolate y de pan tostado en el hueco del estómago. Cuando las abejas zumbaban, cuando los postigos verdes se abrían en el perfume asoleado de las glicinas yo ya compartía con aquel día que para los demás empezaba apenas, un largo pasado secreto. Después de las efusiones familiares y del desayuno, me sentaba bajo el alero ante una mesa de hierro y hacía mis “deberes de vacaciones”; me gustaban esos momentos en que, falsamente ocupada por una tarea fácil, me abandonaba a los rumores del verano: el zumbido de las avispas, el cacareo de las gallinas, el llamado angustiado de los pavos reales, el murmullo del follaje; el perfume de los flox se mezclaba con los olores de caramelo y de chocolate que me llegaban por bocanadas de la cocina; sobre mi cuaderno bailaban redondeles de sol. Cada cosa y yo misma teníamos nuestro lugar justo, aquí, ahora, para siempre.”*

*Fragmento de la Primera Parte de “Memorias de una joven formal”(1958) de Simone de Beauvoir (1908-1986). Fuente: Rebeliones.4shared.com

Letras Perfumadas – “Aromas” de Baldomero Fernandez Moreno

foto: Filebeta.com      “El Amante”

Este poema de Baldomero Fernández Moreno trajo a nuestra charla  perfumes que -a través de su olor-  nos recuerdan la calidez y suavidad que emanan del cuerpo de la persona amada.

Virginia propuso Huemul -la creación más reciente de Fueguia 1833– que combina distintos tipos de almizcle y logra un equilibrio  entre castidad y lujuria (aunque se inclina más hacia la lujuria). Caro sugirió el  efecto dulzón y casi táctil de Daim Blond, de Serge Lutens, un eau de parfum concentrado que conjuga notas de gamuza, iris, damasco y -por supuesto- almizcle.

¡Disfruten de un grato fin de semana!

Virginia y Caro

Aromas

Cuando regreso a casa no me lavo las manos
si es que he estado contigo un instante no más,
el aroma retengo que tú dejas en ellas
como una joya vaga o una flor ideal.

Por aquí huelo a rosas y por allá a jazmines,
alientos de tus ropas, auras de tu beldad,
aproximo una silla y me siento a la mesa
y sabe a ti y a trigo el bocado de pan.

Y todo el mundo ignora por qué huelo mis manos
o las miro a menudo con tanta suavidad,
o las alzo a la luna bajo las arboledas
como si fueran dignas de hundirse en tu cristal.

Y así hasta media noche cuando vuelvo rendido
pegado a las fachadas y me voy a acostar,
entonces tengo envidia del agua que las lava
y que, con tu perfume, da un suspiro y se va.

Baldomero Fernández Moreno (1886 − 1950)

foto: Sfgate.com        “De Aquí a la Eternidad”

Scented Letters – “Aromas” by Baldomero Fernandez Moreno

This poem by Baldomero Fernández Moreno (translated it below, if a bit roughly) brought up the topic of fragrances that remind us of the softness and warmth that radiate from the body of  he/she whom we love.

Virginia mentioned Huemul -the most recent creation from Fueguia 1833– which blends different types of musk and achieves good balance between chastity and lust (although we find it leans more toward the lusty side). Caro  suggested the sweetish and almost tactile effect of Daim Blond, by Serge Lutens, a concentrated eau de parfum which combines notes of suede, iris, apricot and -of course- musk.

Enjoy a pleasant weekend!

 Virginia & Caro

Aromas

When I get back home I don’t wash my hands

if I have spent even  an instant with you,

I retain the smell you leave on them

like a vague jewel or an ideal flower.

I smell roses here, and jasmine there,

exhalationss of your clothes, auras of your beauty,

I take a chair and sit at the table

and the bite of bread tastes like wheat and like you. 

And everybody wonders why I sniff my hands

or look at them so often with such tenderness,

or I rise them to the moon below the tree groves

as if they were worthy of sinking into your crystal.

And so it goes until midnight when I come back defeated

grazing the walls, and I go to bed,

 then I feel jealous of the water that washes them

and which, with your fragrance, sighs and goes away.

Baldomero Fernández Moreno (1886 − 1950)