Tag Archives: rosa – rose

Hermès Eau de Pamplemousse Rose – Tarde meditabunda de verano

"El almuerzo" de Claude Monet - circa 1874 (Imagen: Wallcoo.net)

imagen: Wallcoo.net   “El almuerzo”  artista: Claude Monet – circa 1874

En todas las familias hay alguien con un carácter especial, que no suele congeniar con cualquiera así como así. Lo mismo sucede en la familia de los cítricos, donde los más “sociables” (limón, naranja, bergamota y mandarina) aparecen en la mayoría de las fragancias. Pero hay alguien que se aleja de lo chispeante y dulce. Sino que es particularmente serio, amargo e imponente: el pomelo.

Aunque este fruto tenga su “club de fans” a la hora de ser ingerido, usar un perfume que lo contenga como ingrediente destacado es una decisión que implica más que el simple “me gusta”. El pomelo transmite una serenidad meditabunda, introspectiva. Se impone en su amargor, tiene presencia firme pero nunca estridente (como la de algunos de sus parientes). El pomelo huele a una oscura sofisticación.

Jean-Claude Ellena -perfumista in house de Hermès le buscó la vuelta en Eau de Pamplemousse Rose. Envolvió al pomelo (y todo lo que implica) con el cuerpo cálido de la rosa y le insufló la dulzura cítrica de “su prima”, la naranja. Una sensación amaderada y de pimienta blanca dan cierta aspereza. La composición no busca disfrazar lo amargo, sino contrastarlo. El resultado es sumamente interesante. Pareciera evocar una arboleda en pleno verano, con chicharras de fondo y un calor que nubla la vista.

Este eau de toilette forma parte de la tríada Les Colognes -lanzada en 2009- junto con Eau de Gentiane Blanche y Eau d’Orange Verte.

Virginia

Origen de la muestra: obsequio de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 07/03/12.

foto: Fragrantica.com

foto: Fragrantica.com

 

The Party The Party in Manhattan – Burbujas de champagne

imagen: Onewed.com  Jean Harlow

imagen: Onewed.com      Jean Harlow

Un día del último septiembre, visité Farmacia Centrale, en Milán. Allí -bajo la guía de la atenta Jelly– pasé cerca de una hora olisqueando cada perfume que tenía a mi alcance.

En la búsqueda de un floral glamoroso, me topé con el delicioso nardo verde de  Mona di Orio Tubereuse, me sorprendí con la belleza clásica de Oha y quedé estupefacta ante el potente Bruno Acampora Blu. Luego de probar (casi por casualidad, ya que no es un floral) The Party in Manhattan, mi elección estaba hecha.

The Party in Manhattan es una creación del empresario Paolo Borgomanero, antiguo propietario de Acqua di Parma. De hecho, algunas personas dicen notar similitudes entre The Party y el Acqua di Parma Profumo original (ahora reformulado). Como solamente conozco la versión actual de Acqua di Parma Profumo, no puedo dar fe de esto. Encuentro, sí, que comparte un aire de familia con los más gloriosos chipres frutados: Mitsouko, Femme  (vintage) y Jubilation 25. Esta elegante belleza no es tan severa como Mitsouko ni tan obviamente erótica como el aduraznado Femme. También se siente menos barroca que  Jubilation 25, que está espolvoreado con una dosis generosa de comino, empapado con matices licorosos de davana y cubierto con pétalos de rosa.

The Party in Manhattan huele a perfume en serio, no como un día en la playa o el rocío de la mañana. Su aroma es adulto y reminiscente de días pasados, mucho antes del advenimiento del spandex y de las botas que parecen pantuflas; de aquellos días en que Hortensia, Cosme o Adelina eran nombres frecuentes en los bebés. Inspirada en el ambiente de las sofisticadas fiestas de la alta sociedad neoyorquina durante la década de 1930The Party presenta una salida especiada y ligeramente amarga con bergamotamandarina y una exuberante nota de clavel. El clavel, si bien enorme, es realista.  Un corazón floral, rico en jazmín, ylang ylang y rosa evoluciona hacia una base más cálida y ambarada mientras mantiene apuntalada la clásica estructura de chipre (bergamota, musgo de roble, patchouli).

Puede no ser revolucionario, pero la calidad y ejecución son irreprochables.  Suma puntos extra por la hermosa caja, hecha a mano en papel veneciano.

Caro

Origen de la muestra: Botella comprada en Farmacia Centrale, Milán

Si quieren, también pueden leer nuestra reseña de The Ten Party,  la contraparte masculina de The Party in Manhattan

foto: Thepartyfragrancestore.com

foto: Thepartyfragrancestore.com

The Party   The Party in Manhattan – Champagne bubbles

One day last September, I visited Farmacia Centrale, in Milan. There -under the guidance of the helpful Jelly– I spent the best part of an hour sniffing every fragrance that was within my reach.

While looking for a glamorous floral I met the delicious green tuberose of Mona di Orio Tubereuse, I was surprised by the beautiful rose in Oha and was stunned by the powerful Bruno Acampora Blu. After I tried (almost by chance, since it is not a floral) The Party in Manhattan, the choice was made.

The Party in Manhattan is a creation of businessman Paolo Borgomanero, former owner of Acqua di Parma. In fact, a few people say to have noticed a  similarity between The Party and the original Acqua di Parma Profumo (now reformulated). Since I have only sniffed the current version of Acqua di Parma Profumo, I cannot attest to this. I find it shares, though, a family resemblance to the most glorious fruity chypres: Mitsouko, (vintage) Femme and Jubilation 25. This elegant beauty is neither as stern as Mitsouko nor as obviously erotic as the peachy Femme. It also feels less baroque than Jubilation 25, which is generouly sprinkled with cumin, doused with the liqueur-like hints of davana and showered with rose petals.

The Party in Manhattan smells like real perfume, not like a day on the beach or like the dew of the morning. Its scent is grown up, reminiscent of days long before the advent of spandex and boots that look like slippers; of days when  Mildred, Howard and Eleanor were popular baby names. Inspired by the ambience of sophisticated high society parties in New York during the 1930s, The Party opens spicy and slightly bitter with bergamot, tangerine and a lush carnation note. The carnation, though enormous, smells realistic.  A floral heart rich in jasmine, ylang ylang and rose evolves into a  warmer, ambery drydown all while maintaining the classic chypre structure (bergamot, oakmoss, patchouli).

It may not be revolutionary but quality and execution are beyond reproach. It earns Brownie points for the beautiful box, handmade in Venetian paper.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Farmacia Centrale, Milan

If you wish, you can also read our review of The Ten Party, the masculine counterpart to The Party in Manhattan.

Mis 10 rosas preferidas

foto: Emma Livingston

foto: Emma Livingston

El año pasado listamos 10 rosas que NO nos recuerdan a nuestra abuela. Eludiendo estereotipos, los perfumes de rosa -mucho más allá de los soliflorales victorianos- pueden ir desde profundos y jugosos a secos y áridos.  Cuando se visten de gourmands resultan juguetones, reminiscentes de merengues rellenos con ganache de rosas…o pueden sugerir delicias de medio Oriente, donde las almendras, canela y miel añaden una innegable sensualidad.

A veces siento que una fragancia sin notas definidas de rosa es de alguna manera incompleta, inacabada. uno de mis maridajes preferidos es el de rosa con durazno o frambuesa. También disfruto de los dúos atalcados de rosa y violeta que recuerdan el aroma de viejos cosméticos y rara vez puedo resistirme a una rosa enorme, profunda y con matices de mermelada..

Estos son -en orden aleatorio- mis 10 perfumes de rosa preferidos:

Creed Fantasia de Fleurs ha sido un básico en mi armario en los últimos 15 años. Generosa, cremosa y opulenta, se dice que esta mezcla de rosa, jazmín y ambargris fue creada en los años 1860s y reorquestada en los 1980s (aunque definitivamente huele como una creación de los ’80s). A diferencia de los reclamos históricos de Creed, la belleza de sus creaciones está más allá de toda disputa.

Neela Vermeire Créations Mohur Una de las fragancias más poéticas que haya olfateado jamás, Mohur aúna rosa con especias, notas gourmand, cuero y jabón. Esta mezcla, caótica en apariencia, funciona de maravillas y logra un perfume reconfortante y refinado. La nueva versión concentrada  (disponible en un futuro cercano) es cosa de otro mundo.

Amouage Lyric Woman  Una rosa roja suntuosa y profunda, espolvoreada con cardamomo, canela y vainilla. Lyric resulta un perfume oscuro y suave a la vez que, a pesar de su opulencia, puede usarse con facilidad en ámbitos informales.

Les Parfums de Rosine La Rose de Rosine El perfume insignia de una casa especializada en fragancias a la rosa. Este refinado bouquet de rosa y violeta es envolvente y ligeramente atalcado.

Tauer Perfumes Une Rose Chypree Dramático e imponente como los pesados cortinados de terciopelo de la ópera, este perfume me tomó por sorpresa.  Canela y laurel añaden picor a una mezcla que me retrotrae a la edad de oro de la Perfumería.

Mona di Orio Rose Etoile de Hollande Una salida aldehídica rebosante de  clavo de olor y durazno guía hacia una rosa frutada; luego, a una base atalcada y amaderada. Es elegante y original, como la mayoría de las creaciones de esta casa.

Eau d’Italie Un Bateau pour Capri Mi rosa para los fines de semana, vacaciones y días de calor. La nota de  rosa centifolia es dominante entre peoníasdurazno y almizcles blancos. Si bien no es la creación más provocadora de Eau d’Italie, resulta bonita, coqueta y desenfadada.

Fueguia 1833 Juan Manuel Es como zambullirse dentro de una rosa enorme, profunda y aterciopelada. Los dulces matices de miel del absoluto de rosas son irresistibles. Prefiero esta fragancia en concentración absolu.

Ormonde Jayne Ta’if Una mezcla chispeante de pimienta rosa, rosa y dátiles sobre una base de ámbar. Logra originalidad sin desafiar los estándares convencionales de belleza. Suelo reservar su uso para ocasiones festivas.

Puredistance Antonia (Ok, estoy haciendo algo de trampa acá porque Antonia no es estrictamente un perfume en el que domina la rosa) Luego de que amaina la explosión inicial de hiedra y gálbano, me quedo con la impresión de una enorme rosa verde que florece con la temperatura corporal.

Caro

Mientras buscaba fotos para ilustrar esta entrada, tropecé con el hermoso catálogo de Roseraie de Berty. Si les gustan las rosas, sugiero que le echen un vistazo.

foto: Enprovence.fr

foto: Enprovence.fr     Rose de Mai

My 10 favorite roses

Last year we listed 10 roses that do NOT remind us of our Grandma. Eluding stereotypes,  rose fragrances go far beyond Victorian soliflores.  They can range from deep and juicy to dry and arid.  Under gourmand guise they may be playful, reminiscent of meringues filled with rose-scented ganache…or they can suggest Mid-Eastern pastries where almonds, cinnamon and honey add an undeniable sensuality.

I sometimes feel that a fragrance with no defined rose notes is somehow incomplete, unfinished. One of my favorite pairings is rose with peach or raspberry I also enjoy powdery rose-violet duets that smell evocative of old cosmetics and I can rarely resist a big, deep, jammy rose.

These are -in no specific order- my 10 favorite rose perfumes:

Creed Fantasia de Fleurs has been a staple in my wardrobe for almost 15 years. Rich, creamy and opulent, this rosejasmineambergris blend is said to have been created in the 1860s and reorchestrated in the 1980s (though it definitely smells like a child of the ’80s). Unlike Creed‘s historical claims, the beauty of their creations is beyond dispute.

Neela Vermeire Créations Mohur One of the most poetic fragrances I have ever smelled, Mohur blends rose with spices, gourmand notes, leather and soap. This seemingly chaotic cocktail works beautifully and makes for a comforting and elegant fragrance. The new concentrated version (to be available later this year) is out of this world.

Amouage Lyric Woman A rich deep red rose sprinkled with cardamom, cinnamon and vanilla, Lyric is dark and soft at the same time. Despite its opulence, this beauty can be easily worn in informal settings.

Les Parfums de Rosine La Rose de Rosine The flagship fragrance from a house that specializes in rose perfumes. This refined rose-violet bouquet is cocooning and slightly powdery.

Tauer Perfumes Une Rose Chypree Dramatic and grand like heavy crimson velvet curtains at the opera, this fragrance took me completely by surprise.  Cinnamon and bay add piquancy to a blend that takes me back to the golden age of perfumery.

Mona di Orio Rose Etoile de Hollande An aldehydic opening brimming with cloves and peaches leads to a fruity rose, then to a powdery-woody base. Elegant and original, like most creations from this house.

Eau d’Italie Un Bateau pour Capri My rose for weekends, holidays and warm weather. The rosa centifolia note is dominant among peony, peach and white musks. While it is not the most challenging creation from Eau d’Italie, I find it pretty, flirty and lightearted.

Fueguia 1833 Juan Manuel This feels like diving into a big deep red velvety rose. The sweet honeyed hues of rose absolute are simply irresistible. I prefer this in absolu concentration.

Ormonde Jayne Ta’if A sparkling mix of pink pepper, rose and dates on an amber base. It manages to be original without defying conventional beauty standards. I tend to save this for festive occasions.

Puredistance Antonia (Ok, I’m cheating a bit here because Antonia is not strictly a rose-dominant fragrance) After the initial green blast of ivy and galbanum subsides, I am left with the impression of a big green rose that blooms in contact with body heat.

Caro

While looking for pictures to illustrate this post, I stumbled into the beautiful catalogue of Roseraie de Berty. If you love roses, I suggest you take a look at it.

foto: Roseraie-de-berty.com rosa Empereur du Maroc

foto: Roseraie-de-berty.com    Rosa Empereur du Maroc

Neela Vermeire Créations Ashoka – Poderoso y magnánimo

foto: Wikipedia.org autor: Rajeev Kumar

foto: Wikipedia.org     autor: Rajeev Kumar

La pequeña pero excelente colección de Neela Vermeire es precisa en concepto e impecable en ejecución. Neela -la fuerza creativa- y Bertrand (Duchaufour, el nariz detrás de estas creaciones) son una asociación celestial. Más allá de la alta calidad de sus ingredientes, los perfumes tienen una capacidad de conmover que no se encuentra muy a menudo. Es casi como si tuvieran alma.

Aunque las tres primeras fragancias de la línea (Trayee, Mohur y Bombay Bling) me habían causado una impresión muy favorable, no tenía demasiadas expectativas sobre Ashoka, su creación más reciente. Sabía que Ashoka presentaba una prominente nota de hoja de higuera y, si bien desde mi niñez siempre disfruté del aroma de los higoshojas y madera de higuera, resulta difícil encontrar una interpretación que no sea demasiado literal. El olor de los higos es dulcemente reconfortante: siempre lo he asociado con juegos de infancia y con dulce de leche, ya que la preparación tradicional de esta confitura requiere revolver la mezcla con una ramita de higuera en lugar de cuchara de madera. La madera de higuera presta así su peculiar aroma al dulce.

Ashoka toma su nombre de un emperador Indio que vivió entre 304 y 232 AC. (Ashoka significa “sin pena” en Sánscrito).  Cuenta la historia que, luego de  que sus hombres mataran a más de cien mil personas en una guerra, el emperador Ashoka gritó “¿Qué es lo que he hecho?”, se arrepintió y se volvió compasivo hacia las demás personas y animales. Dedicó el resto de su vida a extender las enseñanzas del Budismo (por ese entonces, una doctrina relativamente nueva), declaró a todos sus súbditos  como sus hijos y abandonó la guerra y la violencia. El emperador construyó hospitales que proveían tanto a hombres como animales de tratamiento médico; permitió la libertad religiosa y promovió el respeto hacia la vida animal.

La salida se siente casi como un latigazo en la nariz: aguda, verde, punzante.  Esta nota inicial de cuero pronto se ve suavizada por las hojas de higuera; Ashoka se vuelve más profundo y adquiere un carácter amaderado. Ahora se suma la rosa ¡y qué rosa! Oscura y reminiscente de mermelada. La evolución de la fragancia en la piel es increíblemente dinámica: sucede de todo, pero en ningún momento transmite sensación de caos. El áspero cuero del principio se ve convertido ahora en la más suave gamuza, pintada con tonalidades balsámicas. El dulzor lacteado del sándalo me recuerda al dulce de leche casero que mencioné más temprano. Hacía años que no olía notas de sándalo tan naturales como aquellas presentes en Trayee y Ashoka. La base atalcada, donde domina el haba tonka, torna la mezcla aún más reconfortante.

Ashoka estará disponible a partir de principios del otoño (boreal) de 2013.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Neela Vermeire

Si les interesa saber más acerca de los edictos del rey Ashoka, pueden cliquear sobre el texto iluminado.

foto: Lssu.edu

foto: Lssu.edu   El emperador Ashoka

Neela Vermeire Créations Ashoka – Powerful and magnanimous

Neela Vermeire‘s small but excellent collection is precise in concept and flawless in execution. Neela -the creative force- and Bertrand (Duchaufour, the nose behind these creations) are a match made in heaven. Beyond the high quality of their ingredients, the fragrances have an ability to touch that one just doesn’t find too often. They seem to have a soul.

Although the first three fragrances from the line (Trayee, Mohur and Bombay Bling) had caused an indelible impression upon me, I didn’t have high expectations about Ashoka, the latest creation. I knew Ashoka featured a prominent fig leaf note and while I have loved the smell of figs, fig leaves and fig wood since childhood, it is difficult to find a rendition that’s not too literal. The smell of figs is sweetly comforting: I always associated it with childhood games and with dulce de leche (milk caramel), since the traditional precipe for this confiture asks for the mix to be stirred with a fig twig instead of a wooden spoon. The fig Wood thus lends its characteristic aroma to the blend.

Ashoka takes its name from an Indian emperor who lived between 304 and 232 BC. (Ashoka means “without sorrow” in Sanskrit).  The story goes that after a war in which his men had killed a hundred thousand people, Emperor Ashoka cried “What have I done?”, repented and became compassionate towards other men and animals. He devoted the rest of his life to spreading the teachings of Buddhism (then a relatively new doctrine), declared all his subjects to be his children and gave up war and violence. The emperor also built hospitals that provided medical treatment for people and animals, allowed religious freedom and promoted respect towards animal life.

The opening notes are almost like a whipstroke to the nose: green, sharp, piercing. This initial leather note is soon mellowed by fig leaves; Ashoka  becomes deeper and acquires a woodier character. Now rose joins in….and oh, what a rose! Dark and reminiscent of jam. The evolution of the fragrance on skin is incredibly dynamic: there is a lot going on, but it never gives an impression of chaos. The harsh leather of the beginning has now morphed into the softest suede, painted over with balsamic brushstrokes. The sweet milkiness of sandalwood reminds me of the homemade dulce de leche I mentioned earlier. It had been years since I had smelled such natural sandalwood notes as those present in Trayee and Ashoka. The powdery tonka bean-dominant drydown renders the blend even more comforting.

Ashoka will be available from early (Northern hemisphere) autumn 2013.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Neela Vermeire

If you’d like to know more about the edicts of King Ashoka, you can click on the highlighted text.

ilustración: Picturingplants.com ilustrador: Georg Donysius Ehret

ilustración: Picturingplants.com     ilustrador: Georg Donysius Ehret

Grossmith Shem-el-Nessim – Armonía en tonos pastel

imagen: Jssgallery.org artista: Giovanni Boldini  Retrato de Mrs. Howard Johnston, 1906

imagen: Jssgallery.org     artista: Giovanni Boldini     Retrato de Mrs. Howard Johnston, 1906

Mientras Hasu-no-Hana capitalizó el furor de la moda japonista que influenció el arte y cultura europeos durante los últimos años del siglo XIX, Shem-el-Nessim prefirió un motivo orientalista y debe su nombre a una festividad egipcia que tiene lugar durante la primavera (Shem el Nessim  quiere decir oliendo el céfiro). En la misma manera que Hasu-no-Hana, su perfil se corresponde con una visión occidental idealizada de tierras lejanas. El aroma de este céfiro, sin dudas exquisito, encontraría su lugar apropiado en alcobas o salones de baile eduardianos más que en los alrededores de la Gran Pirámide.

Cuando Simon Brooke decidió revivir Grossmith -la casa de perfumes que alguna vez había pertenecido a su familia- buscó la ayuda de Roja Dove. Juntos reconstruyeron las fragancias, que luego fueron elaboradas por Robertet. Una alianza entre Dove y Robertet podía significar una sola cosa para mí: calidad impoluta. Siendo, además, una nostálgica irredimible de la Belle Époque, hace un par de años decidí correr el riesgo y comprar una botella de Shem el Nessim sin haberlo probado antes.

Shem-el-Nessim, creado originalmente en 1906, le dio alas a mi melancolía. Nostálgico y reconfortante a la vez, me recordó a otro perfume que solía ser bellísimo hasta que la reformulación aniquiló todas sus sutilezas y contradicciones: L’Heure Bleue. Esto no resulta sorprendente, ya que L’Heure Bleue fue creado apenas seis años más tarde que Shem-el-Nessim, así es que ambos encarnan el zeitgeist de la Belle Époque.

Al aplicarlo, Shem-el-Nessim no defrauda.  Me rodea una nube floral y atalcada, que amenaza con permear mis poros.  Una vez que mengua el estallido original, puedo empezar a apreciar sus muchas sutilezas.  La bergamota y el geranio son los responsables del cosquilleo inicial. El perfume cobra luego un carácter decididamente floral, cuando notas melifluas notas de jazmín, rosa e ylang-ylang infunden su sensualidad al blend. Si bien resulta fácil identificar las notas individuales, la transición entre ellas es continua, sin fisuras y la sensación general es de refinamiento. El orris concede su presencia aristocrática, pero se siente inusualmente cálido, casi dorado, al estar en combinación con heliotropo, vainilla, sándalo y almizcle.

Esta delicada belleza empolvada me provoca ganas de llorar y gritar de alegría a la vez (¿gritar?¡cuán impropio!), a diferencia del L’Heure Bleue actual que sólo me causa ganas de llorar. La única desventaja que encuentro es que el eau de parfum de Shem-el-Nessim no tiene demasiada longevidad sobre mi piel.

Soñaré con su magnífica versión parfum hasta tanto pueda comprar una botella.

Caro

Origen de la muestra: Eau de parfum comprada en Perfumería Nadia, Madrid

Cliqueando sobre los links, pueden leer nuestras reseñas de Phul-Nana, Hasu-no-Hana y Betrothal de la misma casa

foto: Grossmithlondon.com

foto: Grossmithlondon.com

Grossmith Shem-el-Nessim – A harmony in pastel hues

While Hasu-no-Hana capitalized the Japonist rage that influenced European art and culture during the last years of the XIXth century, Shem-el-Nessim chose an Orientalist motif instead and owes its name to an Egyptian holiday that takes place during Spring (Shem el Nessim means  smelling of the Zephyr). Much like Hasu-no-Hana, its profile corresponds to an idealized Western  vision of distant lands. The scent of this Zephyr, without a doubt exquisite, would perhaps be more at ease in Edwardian alcoves or ballrooms than around the  Great Pyramid of Giza.

When Simon Brooke decided to resurrect Grossmith -the perfume house that once belonged to his family- he sought Roja Dove‘s help. Together, they reconstructed the fragrances, which were later produced by Robertet. A DoveRobertet alliance could only mean one thing to me: flawless quality. And being a hopeless nostalgic for all things Belle Époque, a couple years ago I took the plunge and decided to purchase Shem el Nessim unsniffed.

Shem-el-Nessim, which was originally created in 1906, gave wings to my melancholy. Nostalgic and comforting at the same time, it reminded me of another fragrance that used to be beautiful until reformulation destroyed all of its subtleties and contradictions: L’Heure Bleue. This is not surprising because L’Heure Bleue was created a mere six years after Shem-el-Nessim, so the zeitgeist of the Belle Époque is embodied in both of them.

Upon application, Shem-el-Nessim doesn’t fail to satisfy.  A powdery floral cloud surrounds me, almost threatening to permeate my every pore.  Once the initial blast subsides, I am able to fully appreciate its many subtleties. Bergamot and geranium are responsible for the initial tingle.  The fragrance later acquires a decidedly floral character, when honeyed notes of jasmine, rose and ylang-ylang infuse the blend with their sensuality. While individual notes are easy to identify, the transition between them is seamless, continuous and the overall feel is one of refinement. Orris graces the composition with its aristocratic presence, but feels unusually warm, almost golden, since it is paired with heliotrope, vanilla, sandalwood and musk.

This delicate, powdered beauty makes me want to weep and cry with joy at the same time (cry with joy? how improper!), unlike current L’Heure Bleue which only makes me want to cry. The only drawback I can think of is that Shem-el-Nessim eau de parfum doesn’t have much  longevity on my skin.

I will dream about the magnificent parfum version until I am able to purchase a bottle.

Caro

Origin of sample: Eau de parfum purchased at Perfumería Nadia, Madrid

You can also read our reviews of Phul-Nana, Hasu-no-Hana and Betrothal from the same house