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Eau d’Italie Au Lac – Romance en el paraíso

foto: Foodloversodyssey.typepad.com

Las fragancias de Eau d’Italie nos regalan postales de paisajes característicos de la bella Italia, pero Au Lac (2010) nos cuenta también una historia de amor. Se trata del mismo romance que relata el libro de Marella Caracciolo Chia, “The Light in Between”. Sus protagonistas fueron la princesa Vittoria Colonna y el artista Umberto Boccioni. ¿El lugar? Una de las islas del Lago Maggiore.

Fue un affaire muy breve en el verano de 1916. Aunque su final estuvo sentenciado por la muerte accidental de Boccioni, su desarrollo fue idílico: en los jardines aterrazados en el medio de lago. Allí se funden el agua, el verde, las flores y el clima mediterráneo con las fuentes y las esculturas de estilo clásico.

El perfumista Alberto Morillas comienza Au Lac trazando una superficie de notas cristalinas con lirio de agua y naranja amarga. Un verde casi crocante de hojas de higuera ensambla con el femenino corazón de jazmín Sambac -de translúcidos destellos amielados-, osmanto y rosa. El romance culmina con un acorde cálido e intenso de cedroambar mineral y papiro.

A grandes rasgos, creo que hay una conexión con Cartier Baiser Volé, lanzado un año después que Au Lac. Siento, sin embargo, que este último es más inocente y melancólico.

Virginia

Origen de la muestra: gentileza de la marca.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 14/06/12.

foto: Eauditalie.com

Knize Belle Époque – Viaje a los ’90s (1890s, claro)

imagen: En.wikipedia.org     artista: Wilhelm Gause     “Hofball in Wien”

Una de las cosas que más me gustan del perfume es cómo, a través de su poder de evocación, puede transportarme a otras épocas y lugares.

Cuando viajo, no sólo soy feliz haciendo una exhaustiva exploración de las perfumerías de la zona, sino que también me gusta comprar algún perfume que luego me recuerde al lugar que he visitado: Edimburgo huele a aire fresco y a malta tostada, Siracusa es hierbas con hojas de higuera y  cítricos y  Viena es flores frescas, pasteles dulces y mermelada de damasco, todo esto salpicado con café y chocolate.

Caminando a lo largo del Graben,  la calle comercial más elegante de Viena, encontré Knize. Este Mode-Atelier tradicional -proveedor de la Corte Vienesa -existe desde el año 1858 y aún hoy confecciona impecables trajes a medida.

Había oído acerca del famoso Knize Ten y estaba particularmente ansiosa por probarlo. La versión regular no estaba disponible al momento de mi visita, pero olisquee Golden Edition y su suavidad de cuero ahumado me hizo temblar las rodillas. Lamentablemente no logré retener el nombre de la vendedora que me asistió, pero fue la persona más sonriente y bien predispuesta que encontré en la ciudad. Dentro de las fragancias para damas, fue Belle Epoque la que atrapó mi corazón.

Este delicado eau de toilette abre con notas dulces: damasco y grosellas, pero también ananá y mango. Estos últimos de inmediato evocan los invernaderos del Jugendstil, construídos para cultivar árboles y flores exóticas. Rosas, violetas y orquídeas, componen un encantador bouquet, redondeado, aunque nunca denso. Heliotropo almendrado, vainilla y cacao emergen más tarde y hacen un pequeño guiño a la deliciosa pastelería vienesa. A pesar de estas notas confiteras, el perfume nunca se convierte en gourmand.

El equilibrio entre frutas y flores es maravilloso; la fragancia nunca cae exclusivamente en una u otra categoría. Belle Époque se siente perfectamente calibrado a lo largo de toda su evolución. Es suave, cálido y envolvente y rezuma una elegancia de otra era. No puedo evitar sentirme transportada al rociarlo.

Caro

Origen de la muestra: Botella adquirida en Knize, Viena.

foto. Parfumdreams.de

Knize Belle Epoque –  Back to the ’90s (1890s, that is)

One of the things I like best about fragrance is how, through its power of evocation, it can take me to other places and times. 
When I travel, not only I am happy doing an exhaustive perfume-store scouting of the area but I also like to buy fragrances which will remind me later of the  place I have visited: Edinburgh smells like crisp cold air and toasted malt, Syracuse is all herbs, fig and citrus leaves and Vienna is fresh flowers, sweet pastries and apricot jam, all this tinged with coffee and chocolate.

Walking along the Graben, Vienna‘s most elegant commercial street, I found Knize. This traditional Mode-Atelier -supplier to the Viennese Court – has been in existence since 1858 and still produces beautiful bespoke suits.

I had heard about the famous Knize Ten and was especially eager to try it. The regular version wasn’t available at the time of my visit, but I sniffed Golden Edition and its smoky, leathery smoothness made me weak in the knees. I unfortunately cannot recall the name of the saleslady who helped me, but she was the most patient and smiling person in the whole city. Among the ladies’ fragrances, Belle Époque was the one that captured my heart.

It opens with sweet notes: apricot and currants, but also pineapple and mango which instantly evoke the Jugendstil greenhouses built  for growing exotic trees and flowers. Roses, violets and orchids compose a lovely bouquet which is rounded but never heavy. Almondy heliotrope, vanilla and cacao emerge later in order to give the slightest nod to the delicious Viennese pastries. Despite this confectionery-related notes, the fragrance never morphs into a gourmand.

The balance between the flowers and fruits is wonderful; the fragrance never falls exclusively into one category or the other. Belle Epoque feels perfectly calibrated throughout  its evolution. It is soft, warm and enveloping and reeks of an elegance that belongs to another era. I cannot help but feel transported every time I spray it.

Caro

Origin of sample: Bottle purchased at Knize, Vienna

Amouage Gold Man – Esplendor operático

Tenía la intención de escribir sobre mi amor más reciente, Interlude Man, pero no encuentro los términos para describirlo. Aunque me maravillo una y otra vez al rociarlo, las palabras no aparecen. En el mismo cajón de mi escritorio guardo una muestra de Gold, quizás la fragancia más emblemática de Amouage, y en este caso, las palabras y sensaciones fluyen abundantemente. Gold fue compuesto por el ilustre Guy Robert, creador de Calèche, Dioressence y Madame Rochas entre otras maravillas.

Gold Man es espléndido, sensual y autoindulgente. Sin dudas, la fragancia masculina más ornamentada que olí en mi vida. Si El Rapto en el Serrallo, de Mozart, tuviera forma líquida, probablemente sería similar a Gold.  Cuenta la historia que al oír El Rapto en el Serrallo, el emperador José II -quien la había encargado- se quejó de que  “tenía demasiadas notas”, a lo cual  Mozart  replicó ‘Tiene las notas necesarias”. Bueno, rociarse con Gold es el equivalente olfativo del Final Turco.

Este poderoso elixir es a la vez floral, animálico, amaderado y con dejos de incienso. Por paradójico que suene, Gold es perfectamente equilibrado en su exceso. Su estructura puede ser francesa, pero la opulencia es claramente Medio-Oriental.

La salida se siente casi fresca con lirio del valle, rosa e incienso pero pronto la mezcla se torna más cálida y ánimalica con notas de  jazmín indólico, civeta (bastante presente), sándalo y almizcle. A medida que las horas pasan, la fragancia se vuelve más almizclada y cremosa. La longevidad es  sorprendente (unas 18 horas en mi piel).

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Amouage.com

Amouage Gold Man – Operatic splendor

I had the intention to review my latest love: Interlude Man, but I seem unable to find the right terms to describe it. I practically swoon every time I spritz it on, yet words fail me. I keep a sample of Gold Man -which is probably Amouage‘s most iconic fragrance- in the same drawer and in this case, words and sensations  flow easily. Gold was composed by the illustrious Guy Robert, creator of  Calèche, Dioressence and Madame Rochas among many other wonders.

Gold Man is splendid, sensual and self-indulgent. Without a doubt, the most ornate gentlemen’s fragrance I have ever smelled. If  Mozart‘s Abduction from the Seraglio had liquid form, it would probably be similar to Gold.  The story goes that upon hearing The Abduction from the Seraglio, the emperor Joseph II -who had commissioned it- complained that “it had too many notes”, to which Mozart reportedly replied ‘There are just as many notes as there should be”. Well, spritzing oneself with Gold is the olfactory equivalent of the Turkish Finale.

This powerful elixir is at the same time floral, animalic, incensey and woody. Paradoxical as it may sound, Gold is perfectly balanced in its excess. Its structure may be French but its opulence is clearly Mid-Eastern.

The opening feels almost fresh with lily of the valley, rose and  frankincense but soon the brew turns warmer and more animalic with indolic jasmine, civet (quite present), sandalwood and musk notes. As hours pass, the fragrance turns increasingly musky and creamy. The longevity is amazing (around 18 hours on my skin).

Caro

Origin of sample: Courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid

Fueguia 1833 Caoba – Cóctel de patchouli

imagen: Stuartxchange.org

El patchouli (pogostemon patchouli) se popularizó en Occidente a  comienzos   del siglo XIX, cuando era usado para perfumar los chales  indios tan de moda por ese entonces. Las hojas de patchouli mantenían alejadas a las polillas y daban su aroma a los chales mientras éstos eran transportados de la India a Europa. Según Robert Tisserand en su excelente El Arte de la Aromaterapia la gente se negaba a comprar los chales si no estaban perfumados con patchouli. Incluso cuando los chales comenzaron a tejerse en Gran Bretaña, se mantuvo la costumbre de seguir perfumándolos con este aroma. Eventualmente los chales pasaron de moda, pero el patchouli quedó.

En Caoba, Fueguia 1833 intenta replicar el momento en que un exótico chal es sacado de su preciosa caja de madera y el aroma del  patchouli flota en el aire. Esta mezcla contiene un porcentaje muy alto (más del 35%) de distintos tipos de patchouli; algunos han sido rectificados para quitarles las partes que huelen sucio. Caoba resulta en una mélange elegante y depurada, lejos de las connotaciones “hipponas” que injustamente suele sufrir el patchouli. La rosa búlgara (otto y absoluto) y el cacao orgánico (absoluto) brindan mullidez y dulzor al cóctel. El absoluto de rosa es un ingrediente por el que siento especial debilidad; tuve la oportunidad de olisquear este en particular en el laboratorio de Fueguia 1833 y lo encontré celestial: rico, profundo y con matices de miel. Caoba se torna más suave y dulce en el fondo con la presencia de sándalo, pero es siempre el patchouli quien domina la escena.

Observo en mi libro de Tisserand -y no quiero dejar de mencionarlo- que tanto el patchouli como la rosa y el sándalo tienen sólida reputación de afrodisíacos. Quizás por este motivo Caoba sería, también, fabuloso en forma de vela.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza Fueguia 1833

imagen: Locutus.ucr.edu

Fueguia 1833 Caoba – Patchouli cocktail

Patchouli (pogostemon patchouli) became popular in Europe at the beginning of the XIX century. It was then used to scent the Indian shawls which were in vogue at the time. The patchouli leaves would keep moths at bay and lend their aroma to the shawls  while they were transported from India to Europe. According to Robert Tisserand in his excellent The Art of  Aromatherapy,  people wouldn’t buy the shawls if they were not scented with patchouli. Even when the shawls started being woven in Britain, the custom of scenting them in this manner remained. The shawls eventually went out of fashion but patchouli stayed.

In Caoba, Fueguia 1833 intends to replicate the instant when an exotic shawl is taken from its precious wooden box and the aroma of patchouli wafts into the air. The blend contains a very high percentage (above 35%) of several different types of patchouli; some of them have been rectified to remove the dirty-smelling bits. Caoba results in an elegant and streamlined mélange, far from the usual hippy-ish connotations of patchouli.  Organic Cacao (absolute) and Bulgarian rose (both otto and absolute) give plushness and sweetness to the cocktail.  Rose absolute is a raw material I have a weakness for; I had the chance to smell this particular one at the Fueguia 1833 laboratory and found it heavenly: rich, deep, with honeyed nuances. Caoba gets softer and sweeter in the drydown with the presence of sandalwood, but it is still patchouli who dominates the scene.

I read in my Tisserand book -and I wouldn’t want to leave it out- that patchouli, as well as rose and sandalwood are reputed to have aphrodisiac properties. Maybe because of this Caoba would make, too, a fabulous candle.

Caro

Origin of sample: sample courtesy of Fueguia 1833

Grossmith Phul-Nana – El aroma de la discreción

imagen: gentileza Grossmith

Siendo nostálgica por el gusto de la nostalgia misma, es natural que cuente a  Grossmith entre  mis casas favoritas. Ya hablé un poco sobre su historia  en mis reseñas de Betrothal y Hasu-no-Hana

La fragancia que estoy probando hoy, Phul-Nana (“linda flor” en Hindi) fue compuesta originalmente en 1891 y, durante años, se consideró la creación insignia de la marca. Fue promocionada como “un bouquet de las flores más selectas de la India” y, luego, como “el perfume más romántico del mundo”.  Pero Phul-Nana no es floral -no al menos en un sentido estricto- ni tampoco  especialmente romántico. Es, en cambio, discreto, apropiado y tradicional. Me recuerda a la mezcla (casera y secreta) con que mi impecable abuelo solía perfumar sus pañuelos.

La salida chispea con el amargor hesperidado de la naranja y los matices igualmente hesperidados, aunque más delicados, de la bergamota. La presencia limpia y jabonosa del neroli  preside el bouquet, permeando la mezcla. La tuberosa, prominente en la cultura y mitología de India, presta  su redondez, pero no transmite un carácter particularmente femenino.  Estoy segura de que hay algo de rosa allí también (era, eso seguro, parte de la mezcla  que usaba mi abuelo). Vanilla, opopanax, sándalo y tonka ayudan a lograr un fondo cálido y sensual. Unos años después de la creación de Phul-Nana, esta base se popularizaría junto con la creciente tendencia de los perfumes orientales. 

Phul-Nana es ligero y fresco en un sentido tradicional. Huele familiar y a la vez fascinante con sus facetas florales-orientales-fougères. Imagino un caballero (o dama, claro) elegante y conservador luciéndolo con aplomo. La pulcritud,  buenos modales y discreción no pasan de moda.

Origen de la muestra: Gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Grossmithlondon.com

Grossmith Phul-Nana – The scent of discretion

Being nostalgic for the sake of nostalgia itself, it was expected that Grossmith  would become one of my favorite houses. I have already talked a bit about their history in my reviews of Betrothal and Hasu-no-Hana . 

The fragrance I am sampling today, Phul-Nana (“lovely flower” in Hindi), originally composed in 1891, was for years  Grossmith‘s most celebrated creation. It was touted as “a bouquet of India‘s choicest flowers” and, later, as “the world’s most romantic perfume”. But Phul-Nana is neither floral -not in a strict sense at least- nor especially romantic. It is instead discreet, tasteful and traditional. It reminds me of the (homemade and secret) blend my impeccable  grandfather used to scent his handkerchiefs with.

The opening sparkles with bitter hesperidic notes of orange and  equally hesperidic but more delicate nuances of bergamot. The clean and soapy presence of neroli  presides the bouquet, pervading the blend. Tuberose, prominent in Indian culture and mythology, lends its roundness, but doesn’t convey a particularly feminine character. I am sure there is some rose in there too (it was, for sure, in my grandfather’s blend). Vanilla, opopanax, sandalwood and tonka contribute towards a warm  and sensual drydown. A few years after the creation of Phul-Nana this drydown would become popular with the increasing trend of oriental perfumes. 

Phul-Nana is light and fresh in an old-school sense. It smells familiar yet fascinating with its floral-oriental-fougère aspects. I can picture an elegant and conservative gentleman (or lady, of course) wearing this with aplomb. Cleanliness, good manners and discretion are always in fashion.

Origin of sample: Courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid