Category Archives: Perfumerías – Fragrance shops

Nadia Perfumería – Un sueño en Madrid

foto: Nadiaperfumeria.com

foto: Nadiaperfumeria.com

¿Qué hacer en Madrid con sólo dos horas de tiempo libre? Bueno, en mi caso, lo que cualquier persona sensata: caminé a lo largo del Paseo del Prado, doblé a la derecha en la Calle de Alcalá, la recorrí unas cuadras hasta toparme con la Calle de Velázquez y giré a la izquierda. Entonces mantuve el paso hasta que apareció el ansiado letrero: Nadia Perfumerías. Había llegado a destino.

Nadia abrió sus puertas en 1953 y tiene actualmente dos boutiques manejadas por las hijas de la fundadora: una en Calle de Velázquez y la otra en Diego de León. Supe de la existencia de esta perfumería hace unos pocos años cuando, ante un viaje de mi marido a Madrid, le pedí que me trajera cierto perfume. Tan entusiastas y genuinos  fueron sus elogios acerca de la atención recibida que el lugar se convirtió en casi legendario para mí.

La tienda de la calle Velázquez es pequeña, pero está exquisitamente surtida con fragancias, maquillajes y productos para el cuidado de la piel. Si bien la selección es vasta, lo que destaca en Nadia -mi marido estaba en lo cierto- es la atención cálida y experta. Los clientes confían ciegamente en Alicia como si fuera un oráculo de perfumes y belleza: “Necesito más de tus parches mágicos para las ojeras” saludó desde la puerta una señora impecablemente vestida; “Estoy buscando un floral suave ¿Pueden ayudarme?” preguntó una joven rusa que pocos segundos más tarde suspiraría sobre Ciel, de Amouage.

Limitada por el tiempo, hice foco en aquellas fragancias que no había olido con anterioridad. Hitos perfumados fueron Veilchen,de la casa Frau Tonis, de Berlín, una violeta seca que dicen era la preferida de Marlene Dietrich; Aedes de Venustas Oeillet Bengale, una composición ardiente de rosa-clavel-incienso  obra del nariz mexicano Rodrigo Flores-Roux; los extractos de  Parfums de RosinePhaedon Tabac Rouge y Rouge Avignon y el cremoso  Golden Tuberose, de Daniel Josier. Me sorprendió también la lograda combinación de menta y violeta en Fleurs d’Ombre Violette-Menthe, de Charles Brousseau.

De las fragancias ambientales adoré Phaedon Réglisse y Oliban y, muy especialmente, la fabulosa vela de la Fondation Observatoire Vatican, que huele tal como una biblioteca antigua: viejas hojas de papel, cuero y un poco de incienso.

No pude resistir la tentación de probar además algo de maquillaje y productos de tratamiento: las bases Light Expert de By Terry, imperceptibles, me dejaron boquiabierta; lo mismo sucedió con los polvos minerales de Eve Lom (de un acabado impecable y ligero) y la línea Archangela, cuyas cremas faciales rebosan de aceites esenciales y extractos botánicos.

Pero -¡ay!- el sueño fue corto y una ojeada al reloj pronto me devolvió a la realidad. “¡Oh cielos! ¡Oh cielos! ¡Es tardísimo!” exclamé como una suerte de Conejo Blanco: era hora de abandonar el país de las maravillas de Alicia.

Caro

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foto: Caro Fernandez     El célebre perfume a la violeta de Frau Tonis

 

foto: Caro Fernández   Las velas del Osservatorio Vaticano huelen exactamente como una biblioteca antigua

foto: Caro Fernandez    Las velas del Osservatorio Vaticano huelen exactamente como una biblioteca antigua

Nadia Perfumería- A dream in Madrid

What to do in Madrid with only two spare hours? Well, I did what any sensible person would do: I walked along the Paseo del Prado, turned right at Calle de Alcalá, walked a few blocks until I reached Calle de Velázquez and then turned left. Then I kept my pace until the much awaited sign appeared in sight: Nadia Perfumerías. I had made it to my destination.

Nadia opened its doors in 1953 and currently has two boutiques which are run by the daughters of its founder: one at Calle de Velázquez and the other one at Diego de León. I had first heard of the perfumería a few years ago when I asked my husband, about to leave on a trip to Madrid, to bring me a certain fragrance. So enthusiastic and genuine was his praise about the attention he had received that the place became sort of legendary to me.

The store at Velázquez Street is small but exquisitely stocked with fragrance, makeup and skincare products. Even though the selection is vast, what shines best at Nadia -the husband was absolutely right- is the warm and expert service. Customers seem to trust Alicia blindly as if she were a fragrance and beauty oracle: “I need some more of your magic undereye patches” greeted a sleekly dressed lady; “I am looking for a soft floral. Can you help?” asked a Russian girl who a few seconds later would swoon over Amouage Ciel.

Constrained by time, I focused on those perfumes I had not smelled before. Fragrant highlights were Veilchen from the Berlin based house Frau Tonis, a dry violet said to have been Marlene Dietrich‘s favorite; Aedes de Venustas Oeillet Bengale, a fiery rose-carnation-incense composition by Mexican nose Rodrigo Flores-Roux; the Parfums de Rosine extraits; Phaedon Tabac Rouge and Rouge Avignon and Daniel Josier‘s creamy Golden Tuberose. I was also pleasantly surprised by the successful mint-violet pairing in Charles Brousseau Fleurs d’Ombre Violette-Menthe.

Among the home fragrances I adored Phaedon Réglisse and Oliban and, most especially, the fabulous Fondation Observatoire Vatican candle, which smells like an ancient library: old book pages, leather and a bit of incense.

I could not resist the temptation of trying some makeup and skincare products too: the  imperceptible By Terry Light Expert foundations left me in awe; so did the Eve Lom mineral powders (light and impeccable finish) and the Archangela skincare line, whose facial creams brim with essential oils and botanical extracts.

But -alas- the dream was short-lived and son a quick glance to my watch took me back to reality.  “Oh dear! Oh dear! I shall be too late!” I muttered like a sort of White Rabbit: it was time to leave Alicia‘s Wonderland.

Caro

foto: Caro Fernandez  Los exquisitos maquillajes de By Terry

foto: Caro Fernandez          Maquillajes de By Terry

 

Bloom Perfumery (Londres) – Tesoro escondido

foto: Soledad Caneda

foto: Bee Caneda

foto: Soledad Caneda  Perfumes ambientales Dr. Vranjes

foto: Bee Caneda      Perfumes ambientales Culti y Dr. Vranjes

Apenas me enteré de que mis amigas  Soledad y Bee pasarían sus vacaciones en Londres, les pregunté -por favor, por favor- si podían hacer una compra por mí.

Propuse que hicieran escala en Bloom Perfumery principalmente porque el negocio  vende Vero Profumo (lo que yo estaba buscando), pero también porque me encantaba su website tan monono,que ahora ha sido actualizado en favor de un diseño ligeramente más dinámico. La dueña, Oksana Polyakova, con quien me contacté para averiguar disponibilidad de stock, resultó especialmente atenta.

Bloom Perfumery está ubicado en la vivaz zona de Spitalfields  (más exactamente en la intersección de Hanbury Street y Commercial Street), en el  East End de Londres. La tienda en sí no es enorme aunque ofrece una selección muy inteligente de perfumes (Phaedon, Arquiste, Téo Cabanel, Jardins d’Écrivains, Frapin y Les Parfums de Rosine entre otras marcas).

Soledad y Bee se mostraron contentas de haberse tomado el tiempo para visitar Bloom ya que de otro modo no se habrían aventurado por las adyacencias.  Spitalfields perdió hace tiempo la reputación dudosa que tenía en la época victoriana y florecen los restaurants, tiendas vintage y mercados de pulgas.

Además de mi preciado frasquito, trajeron muestras y, por supuesto, fotos.

Caro

foto: Soledad Caneda  Blotters

foto: Bee Caneda         Blotters

Bloom Perfumery (London) – Hidden treasure

When I heard my friends  Soledad and Bee would be spending their holidays in London, I asked if they could  -pretty please- custom purchase a certain something for me.

I suggested they stop by Bloom Perfumery mainly because the shop stocks  Vero Profumo (what I was looking for) but also because I adored their extra-cute website, which has now been updated in favor of a slightly more dynamic design. Owner Oksana Polyakova -whom I became in contact with in order to check product availability- was beyond helpful.

Bloom Perfumery is located in the lively Spitalfields area (more precisely at the Hanbury Street and Commercial Street junction), in the East End of London. The shop itself is not huge but offers a very clever selection of fragrances (Phaedon, Arquiste, Téo Cabanel, Jardins d’Écrivains, Frapin and Les Parfums de Rosine among others).

In the end, Soledad and Bee were happy they took the time to visit Bloom since they would have otherwise not ventured into the neighbouring zone. Spitalfields has long lost the dubious reputation it had in Victorian times and blooms (no pun intended) with restaurants, vintage stores and flea markets.

Besides my precious flacon, they brought back samples and, of course, pictures.

Caro

foto: Soledad Caneda  perfumes de Frapin, línea inspirada en cognacs finos

foto: Bee Caneda    perfumes de Frapin, línea inspirada en cognacs finos

foto: Soledad Caneda

foto: Bee Caneda     Parfums de Rosine, Jardins des Ecrivains y Blood Concept

foto: Soledad Caneda  Phaedon

foto: Bee Caneda    Phaedon

foto: Soledad Caneda  ¡Misión cumplida!

foto: Bee Caneda   Misión cumplida

Olisqueando en Munich – Die Kleine Theatiner Parfümerie

foto: Caro Fernandez  Theatinerkirche, Munich

foto: Caro Fernandez    Theatinerkirche, Munich

No bien puse pie en Munich, ésta se convirtió en una de mis ciudades favoritas. Vibrante, alegre y con infinidad de propuestas culturales, de ocio y compras, es un lugar donde creo podría vivir feliz por siempre. Pasear a lo largo del Englischer Garten en un día de verano, comprar delikatessen en Dallmayr y coronar con una noche en la Ópera suena definitivamente como un buen programa.

A un lado de la Theatinerstrasse, calle que toma su nombre de la  Theatinerkirche -la iglesia encargada por Adelaida de Saboya en el siglo XVII– encontré Die Kleine Theatiner ParfümerieKleine en efecto, pero con estantes bien abastecidos y una inteligente selección de perfumes,  este negocio resultó una maravillosa sorpresa.

Con ánimo de florales, enfoqué mi olisqueo en esta familia. Dentro de la tienda tuve el placer de descubrir la línea Maria Candida Gentile, algo que había querido hacer desde un largo tiempo. Fue el hecho de saber que trabajaban  esta marca lo que me había llevado a la parfümerie en primer lugar. Ahora puedo dar fe de que Exultat está a la altura de las loas que recibe y que Hanbury huele como un sueño bajo árboles en flor.

Amouage, Perris Montecarlo, Profumi del Forte, Floris y Guerlain (¡oh, la versión parfum de Nahema!) se cuentan entre las líneas que pueden encontrarse en el local. La parfümerie también vende J. F. Schwarzlose Berlin -una vieja marca alemana recientemente revivida- cuyo Trance (rosa combinada con notas de ajenjo y cistus) me hizo entrar…bueno…en trance. Olfactive Studio, uno de los lanzamientos más recientes en un mercado saturado de vacuas creaciones de “nicho”, aceleró mi corazón: sus perfumes inspirados en fotografías son tan modernos y originales como fáciles de llevar. Irredimible amante de la Historia, caí rendida ante La Marquise de Pompadour (un bouquet multifloral de la colección Parfums Historiques de Nicolas de Barry) que me sorprendió con su exquisita polvorosidad.

Daniel, el amable vendedor, fue paciente y sus sugerencias, precisas. Luego de que mi elección estuvo hecha, atentamente decantó en un vaporizador pequeño un poco del perfume que compré y me lo dio “para llevar en el bolso”.

Espero que el destino me lleve otra vez a Munich para poder, entre otros deleites, volver a Die Kleine Theatiner Parfümerie y repetir esta  satisfactoria experiencia.

Caro

foto: Caro Fernandez  Palacio de Nymphenburg

foto: Caro Fernandez    Palacio de Nymphenburg, Munich

Sniffing around in Munich – Die Kleine Theatiner Parfümerie

No sooner had I set foot on Munich that it became one of my favorite cities in the world.  Vibrant, lively and with plenty of cultural, leisure and shopping options, it is a place where I think I could live happily ever after. Strolling along the Englischer Garten on a Summer day, stocking up on delicatessen at Dallmayr and following with an evening at the Opera sounds definitely like my cup of tea (or glass of beer).

On a side of the Theatinerstrasse, a street that takes its name from the Theatinerkirche -the church commissioned by queen Adelaide of Savoy in the 17th century– I found Die Kleine Theatiner Parfümerie.  Kleine indeed but with well stocked shelves and an intelligent selection of fragrances, this shop proved to be a wonderful surprise.

Being  in the mood for florals, I focused my sniffing on this family. Within the store I had the pleasure of discovering the Maria Candida Gentile line,  something I had been wanting to do for a long time. It was the fact that they stock this line what brought me to the parfümerie in the first place. I can now attest that  Exultat is up to the praise it gets and that Hanbury smells like dreaming under trees in full bloom.

Amouage, Perris Montecarlo, Profumi del Forte, Floris and Guerlain (oh, Nahema parfum!) are some of the lines one can find in the store. The parfümerie also carries J. F. Schwarzlose Berlin -an old German house that has been recently revived- whose Trance (rose paired with absinth and labdanum notes) got me…well…entranced. Olfactive Studio, one of the most interesting launches of the past years in a market saturated with vacuous “niche” creations, accelerated my heartbeat: their photography-inspired fragrances are as modern and original as they are wearable. Hopeless History lover that I am, I fell hard for La Marquise de Pompadour (a multifloral bouquet from the Parfums Historiques collection by Nicolas de Barry) which wowed me with its exquisite powderiness.

Daniel, the charming salesassistant, was patient and his suggestions precise.  After my purchase, he kindly made a small decant of the fragrance I chose and gave it for me “to carry in the handbag”.

I hope fate takes me again to Munich so that, among many other delights, I can return to Die Kleine Theatiner Parfümerie and repeat this satisfying  experience.

Caro

foto: Caro Fernandez Feldherrnhalle, Munich

foto: Caro Fernandez      Feldherrnhalle, Munich

Olfateando Milán – 2da parte

foto: Caro Fernandez Profumo, en Via Brera

La primera parte de este artículo puede leerse aquí 

Dentro de Excelsior, una escalera breve conduce a un pequeño Bar à Parfums   de Olfattorio. Mi visita a Olfattorio Roma, tiempo atrás, había resultado una experiencia agradable, reforzada por una excelente atención, así que subí los escalones alegremente y alenté a la amiga que me acompañaba a hacer lo mismo. Mi amiga estaba en busca de un perfume limpio y fresco. Prácticamente no pudo contenerse cuando la dulce Edmonda la instó a probar Limon de Cordoza, de The Different Company y L’Eau de L’Hermine, de Lostmarc’h.  La etiqueta de este último, con la ilustración de un armiño, nos pareció especialmente bonita.  Finalmente mi amiga cambió de idea y optó por algo completamente diferente: Vamp  a NY, una tuberosa jugosa y tropical, de la línea orgánica Honoré des PrésOlfattorio vende también Les Parfums de Rosine, Coudray y L.T. Piver y tiene otros puntos de venta en Milán.

Luego de visitar la maravillosa Pinacoteca di Brera, me detuve en Profumo, sobre Via Brera, donde logré intercambiar unas palabras con Guido, el propietario. Profumo fue pionero en los 1980s vendiendo lo que ahora conocemos como nicho. Guido dice que su trabajo es ayudar a los clientes a encontrar una fragancia que satisfaga sus necesidades.  La boutique intenta ser un lugar dedicado a la cultura del perfume y no solamente a la venta.  Profumo ciertamente logra una atmósfera acogedora:  en la tienda pueden encontrarse dos cómodos asientos y una pequeña biblioteca con libros referentes al tema. Estos libros no están a la venta, sino para que los clientes puedan consultarlos. La selección de marcas es impresionante en número y calidad: Maison Francis Kurkdjian,  Olivier Durbano, Montale, Cire Trudon, Tauer Perfumes, By Kilian, Mancera, Etat Libre d’Orange, Editions de Parfums, Keiko Mecheri, Parfumerie Generale, Pure Distance, Mona di Orio, Bruno Acampora. El lugar me pareció simplemente brillante.

Más tarde hice escala en la tradicional  profumeria Mazzolari, ya que sentía curiosidad acerca de la línea epónima de fragancias.  En el pequeño negocio de Corso Matteotti encontré a los alegres y simpáticos Luisa y Luigi. Este último un maquillador de Dior, pero estaba más que predispuesto a ayudar.  Luego de probar los perfumes Mazzolari entendí por qué Alessandro  es el  best seller de la casa.  Almendrado sin clichés de mazapán, huele cálido y reconfortante, pero conserva una cierta sequedad y nunca se vuelve demasiado dulce. Hoy, de vuelta en casa, me arrepiento de no haber comprado una botella.  Mi segundo preferido resultó Musk y también disfruté del redondeado Patchouli.  Luigi se disculpó por no tener muestras de las fragancias  Mazzolari y me dio algunas de  Dior, un gesto que no era necesario, pero que aprecié de todas maneras. Ellos me sugirieron que visitara su otra tienda, que es más grande y está ubicada en Corso Monforte

Hice mi visita al día siguiente y me encontré en el edén de la belleza. La tienda ofrece una vasta selección de accesorios, desde pinzas de depilar Rubis a una miríada de pestañas postizas. Tuve que hacer un esfuerzo consciente para no mirar esa área y lograr enfocarme en los perfumes. Mientras visitaba la sección de fragancias, me asistió una amable vendedora (cuyo nombre lamentablemente omití preguntar). Se veía muy interesada en ayudarme y en el hecho de que viniera desde un lugar tan lejano. Penhaligon’s, Crabtree & Evelyn, Clive Christian y Annick Goutal se mezclan con Thierry Mugler y otras marcas mainstream.

En mi último día en Milán, visité 10 Corso Como, tienda cuidadosamente curada, propiedad de Carla Sozzani, hermana de Franca.  Además de deleitarse con la increíble -y no estoy exagerando- selección de prendas y accesorios, una puede oler Serge Lutens, By Kilian, Histoires de Parfums (si todavía no probaron Ambre 114, bueno, se impone hacerlo), Comme des Garcons, Les Parfums de Rosine, L’Artisan Parfumeur, Maison Francis Kurkdjian (el animálico Absolue pour le Soir permaneció en mi muñeca por el resto del día) y la fragancia emblemática de la boutique, 10 Corso Como,  que tiene notas dominantes de sándalo e incienso. El staff podría ser un poco más amigable, pero supongo que no se espera que las personas sean amigables en esta clase de lugares. La boutique es una meca para los amantes de la moda y estoy segura de que recibir a tantos peregrinos debe resultar agotador.  10 Corso Como también alberga una galería de arte, donde me di el gusto de ver una exhibición fotográfica de Peter Lindbergh.  Habría pasado la mitad del día en la librería donde, como es de esperarse, los textos sobre moda son las indiscutidas estrellas, pero -¡ay!- ya era hora de apresurarme para no perder mi vuelo.

Arrivederci Milano!

Caro

foto: Caro Fernandez        Mazzolari, en

Sniffing Milan – Part 2

The first part of this article can be read here

Inside Excelsior there is a short stairway that leads to a small Bar à Parfums  by Olfattorio. My visit to Olfattorio Roma, time ago, had proved to be a pleasant experience highlighted by excellent service, so I gladly climbed the  steps and encouraged the friend that was with me to do the same. My friend  happened to be in search of a clean, fresh fragrance and practically swooned when the sweet Edmonda suggested she try The Different Company Limon de Cordoza and Lostmarc’h L’Eau de L’Hermine.  We found the label of the latter, bearing the  illustration of an ermine, especially pretty.  In the end, my friend changed her mind and opted for something completely different: Vamp  a NY, a tropical, juicy tuberose from organic line Honoré des PrésOlfattorio also sells Les Parfums de Rosine, Coudray and L.T. Piver and has a few other salespoints in Milan.

After visiting the wonderful Pinacoteca di Brera, I made a stop at Profumo, on Via Brera where I managed to exchange a few words with Guido, its owner. Profumo was pioneer in the 1980s selling what we now call niche. Guido says  their job is to help the clients find the fragrance that satisfies their  necessities.  The boutique is intended to be a place dedicated to the culture of fragrance and not just for selling.  Profumo certainly has an inviting atmosphere:  in the store one can find two comfortable seats and a small bookcase with perfume-related books. These books are not on sale, but are meant for the customers to consult. The brand selection is impressive in number and quality: Maison Francis Kurkdjian,  Olivier Durbano, Montale, Cire Trudon, Tauer Perfumes, By Kilian, Mancera, Etat Libre d’Orange, Editions de Parfums, Keiko Mecheri, Parfumerie Generale, Pure Distance, Mona di Orio, Bruno Acampora. The place seems simply brilliant.

I later stopped at the traditional  profumeria Mazzolari as I was curious about their eponymous line of fragrances.  At the small shop on Corso Matteotti I met the cheerful and fun Luisa and Luigi. The latter is a makeup artist for Dior but was more than willing to help. After trying Mazzolari fragrances, I understood why Alessandro is the house’s best seller.  Almondy without marzipan clichés, it smells  warm and comforting yet it retains a certain driness and never becomes too sweet. Today, back home, I regret not having bought a bottle.  My second favorite was Musk and I also enjoyed their well rounded Patchouli.  Luigi apologized for not having Mazzolari fragrance samples, and gave me a few Diors, a gesture which was not necessary but I surely appreciated. They told me I should visit their other store, which is bigger and located on Corso Monforte.

I paid my visit the following day and found myself in beauty wonderland. The store has a vast selection of accesories, from Rubis tweezers to a myriad of fake eyelashes. I had to make a conscious effort not to look at  that area and focus on the fragrances instead.  As I visited the fragrance section I was assisted by a kind saleslady (whose name I unfortunately forgot to ask). She seemed very interested in helping out and in the fact that I was visiting from such a faraway place. Penhaligon’s, Crabtree & Evelyn, Clive Christian and Annick Goutal mingle with Thierry Mugler and other mainstream brands.

On my last day in Milan, I visited the carefully curated 10 Corso Como, owned by Carla Sozzani, Franca‘s sister.  Besides an incredible -no hyperbole here- selection of clothes and accesories, one can sniff Serge Lutens, By Kilian, Histoires de Parfums (if you haven’t yet tried Ambre 114, well, you must), Comme des Garcons, Les Parfums de Rosine, L’Artisan Parfumeur, Maison Francis Kurkdjian (the animalic Absolue pour le Soir stayed on my wrist for the rest of the day) and the boutique’s emblematic fragrance, 10 Corso Como,  which has dominant notes of sandalwood and frankincense. It wouldn’t hurt if the staff were friendlier, but I guess no one expects people to be friendly at fashionable places. The boutique is a Mecca for fashion lovers and I am sure receiving so many pilgrims must be exhausting.  10 Corso Como also houses an art gallery where I treated myself to a Peter Lindbergh photo exhibition.  I would have spent half a day  at the bookstore where, expectedly, fashion texts are the undisputed stars but -alas!- I had to rush in order not to miss my flight.

Arrivederci Milano!

Caro

Olfateando Milán – 1ra parte

foto: Caro Fernandez

Si visito un nuevo lugar, sus perfumerías me resultan casi tan importantes como los museos. ¿Por qué no? La Perfumería es otra forma de arte después de todo. También disfruto de oler a las personas en la calle (con discreción, por supuesto) y tratar de adivinar su sillage.

Esta no es en manera alguna una lista extensiva – Milán es  un inagotable paraíso para el comprador- sino un racconto de los lugares en los que paré y olí las rosas…digo…los perfumes.

En mi primer día en la ciudad, decidí hacer una caminata por el Cuadrilátero de Oro, el fashion-district donde la mayoría de las marcas de lujo tienen sus boutiques.  El lujo y la belleza son cosa seria en Milán. Una podría sentarse durante horas solamente a contemplar a las elegantes semidiosas milanesas, bronceadas y esbeltas, cubiertas de joyas, y a sus compañeros, igualmente magníficos e impecablemente vestidos.

A media tarde, después de haber visto suficiente Prada, Trussardi y Alberta Ferretti, me encontré atrapada bajo una lluvia torrencial…. ¿Qué mejor lugar para refugiarme que una profumeria? Cantarelli está en la Via Manzoni, casi esquina Montenapoleone, en pleno Cuadrilátero de Oro. La perfumería trabaja Serge Lutens (fue una buena oportunidad para volver a probar A la Nuit, la perfección hecha jazmín indólico) , Villoresi (incluyendo productos corporales), Bond No 9, Tom Ford (me enamoré de Noir de Noir, una rosa oscura, con textura de mermelada y Champaca Absolute, un floral dulce y atemporal con longevidad impresionante). La vendedora que me atendió destacó que el best seller indiscutido de la marca es Tobacco Vanille. En Cantarelli puede encontrarse también una buena selección de marcas más comerciales.

En la misma Via Manzoni y Via della Spiga, bajo el pórtico, el discreto Preattoni  se especializa en productos para hombres o, más propiamente,  caballeros. La casa fue fundada en 1902 y esta tienda en particular, abierta en 1946. Preattoni vende hermosos cuchillos y utensilios de afeitado, pero también eaux de toilette, aftershaves y lociones para el cabello.  Penhaligon’s, Villoresi, Creed, Castle Forbes y Floris atraen a aquellos de gustos tradicionales, pero educados.

El día siguiente estuvo soleado, como corresponde a los finales del verano. Luego de una breve visita al majestuoso Duomo, me encaminé hacia Farmacia Centrale en la Via Spadari, ya que estaba ansiosa por conocer la escueta pero inteligente línea Vero Profumo. También quería probar un nuevo floral blanco y estaba abierta a escuchar sugerencias. Jelly, la vendedora, resultó paciente y conocedora de su métier.  Rociamos varios perfumes en blotters y, los que más me gustaron, sobre mi piel. Entre sus sugerencias de floral blanco, mis preferidos fueron el insolente Heeley Bubblegum Chic, Bruno Acampora Blu -una tuberosa que no es excesivamente dulce- y Mona di Orio Tubereuse, verde y transparente.  Farmacia Centrale ofrece también otras líneas como Parfums d’Empire, Keiko Mecheri y Tauer Perfumes. La farmacia vende productos de tratamiento para la piel e irresistible bijouterie vintage. Jelly es una apasionada de las fragancias y dueña de un gusto refinado (Le pregunté por sus propios favoritos y me sorprendí  favorablemente ante su respuesta, que incluyó Onda, de Vero ProfumoLa Myrrhe, de Lutens y Cuir, de Mona di Orio). Fue tan generosa con las muestras que tuve que pedirle, por favor, que parara. Aunque la tienda es pequeña, la selección de productos es inteligente y la atención, muy personalizada.

De vuelta en Piazza Duomo, a un lado de la Catedral, La Rinascente -la tienda  por departamentos más popular de Italia– tiene un vasto sector de perfumería en la planta baja, donde amén de marcas masivas, pueden encontrarse líneas como Blood Concept, Miller Harris y Diptyque. Me gustaron especialmente Grand Bal y Rose Ispahan, de Dior La Collection Privée, no especialmente distintivos, pero muy bellos. El staff fue atento y pródigo en muestras, aunque había dejado en claro que no era mi intención hacer ninguna compra.

No muy lejos de La Rinascente hice mi siguiente escala:  Excelsior , en Galleria del Corso, una tienda por departamentos más que chic que alberga una excelente selección de productos. No voy a entrar en detalle acerca de la ropa…Dries van Noten, Marni, Vanessa Bruno (*suspiro!*), pero en la planta baja, una profusión de marcas de perfumes como Carthusia, Eau d’Italie, Bruno Acampora, Etro  (su Messe de Minuit todavía me enloquece después de más de 15 años), Histoires de Parfums y Rancé atraen a las narices ávidas.

Caro

La 2da parte de este artículo puede leerse aquí

foto: Caro Fernandez          Velas Cire Trudon en Profumo, Via Brera

Sniffing Milan – Part 1

Whenever I visit a new place, fragrance stores seem to me  almost as important as museums. Why not? Perfumery is another art form after all. I also enjoy sniffing people on the streets (discreetly, of course), and trying to guess their sillage.

This is by no means an extensive list  –Milan is an infinite paradise for shoppers- but rather an account of the places where I stopped and smelled the roses…I mean…perfumes.

On my first day in the city, I went for a walk in the so called Golden Rectangle, the fashion district where most luxury brands have their boutiques.  Luxury and beauty  are serious in Milan. One could sit for hours and just gaze at the elegant Milanese demi-goddesses, tan and toned, dripping with jewels, and their impeccably dressed and equally gorgeous male companions.

By mid afternoon, after having seen enough Prada, Trussardi and Alberta Ferretti I was caught in a torrential downpour…. What better place to shelter myself than  a profumeria? Cantarelli is on Via Manzoni, almost at the corner with Via Montenapoleone. They stock Serge Lutens (it was a good opportunity to sample A la Nuit again, indolic jasmine perfection), Villoresi (including body products), Bond No 9, Tom Ford (I fell in love with Noir de Noir, a dark and jammy rose and Champaca Absolute, a sweet and timeless floral with impressive longevity). The saleslady told me the undisputed best seller of the brand is Tobacco Vanille. At Cantarelli one can also find a good selection of mainstream brands.

On the same Via Manzoni and Via della Spiga, under the portico, the discreet  Preattoni  specializes in products for men or,  more properly, gentlemen. The house was founded in 1902 and this particular store opened in 1946. Preattoni sells beautiful knives and shaving utensils, but also eaux de toilette, aftershaves and hair lotions.  Penhaligon’s, Villoresi, Creed, Castle Forbes and Floris appeal to those with traditional yet educated tastes. 

The next day was sunny, befitting the end of Summer. After a brief visit to the majestic Duomo, I headed towards Farmacia Centrale on Via Spadari, as I was eager to know the small but smart Vero Profumo line. I also wanted to try a new white floral and was open to suggestions. Jelly, the saleslady, was patient and knowledgeable.  We sprayed several fragrances on blotters and the ones I liked best, on my skin. Among her suggestions for white florals, my favorites were the insolent Heeley Bubblegum Chic, Bruno Acampora Blu -a non sweet tuberose-and Mona di Orio Tubereuse, green and transparent. Farmacia Centrale also offers lines such as  Parfums d’Empire, Keiko Mecheri and Tauer Perfumes. The farmacia sells skincare products and irresistible vintage bijouterie. Jelly is passionate about fragrances and has a refined taste (I asked her about her personal favorites and I was surprised at her answer, which included Vero Profumo Onda, Lutens La Myrrhe and Mona di Orio Cuir) She was so generous with samples, I had to tell her to please stop. Even though the store is small, the selection of products is smart and the attention, very personalised.

Back to Piazza Duomo, on one side of the Cathedral, La RinascenteItaly‘s most popular department store- has a vast perfumery section on its ground floor, where besides mainstream brands, one can find lines such as Blood Concept, Miller Harris and Diptyque. I especially liked Dior La Collection Privée Grand Bal and Rose Ispahan, not especially distinctive but very beautiful. The staff was friendly and I was showered with samples, even though I made clear it was my intention not to make any purchases.

Not far from La Rinascente I made my next stop:  Excelsior , on Galleria del Corso, a chic department store which houses a fine selection of products. I won’t even get into detail about the clothes…Dries van Noten, Marni, Vanessa Bruno (*sigh!*), but on the ground floor a profusion of fragrance brands like Carthusia, Eau d’Italie, Bruno Acampora, Etro  (I’m still mad about their Messe de Minuit after more than 15 years), Histoires de Parfums and Rancé attracts avid nostrils.

Caro

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