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Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande – Imperfección divina

 

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

Rose Etoile de Hollande vio la luz en 2012, el primer perfume en la colección luego de la desaparición prematura de Mona di Orio (la casa se encuentra hoy en manos de su socio, Jeroen Oude Sogtoen). Mona había empezado su carrera como discípula del célebre Edmond Roudnitska y su trabajo despertó fuertes pasiones -tanto positivas como negativas- durante su vida; aún hoy sucede: lo que rara vez provoca es indiferencia.

La creación de Rose Etoile de Hollande fue inspirada -se dice- por una fragante rosa trepadora que crece en Maison Sainte Blanche en Cabris, Provenza. Realmente no estaba en mis planes reseñarlo, ya que lo encuentro menos pulido que otras propuestas de la misma casa. Si bien algunas de ellas parecen tener ciertos característicos “bordes ásperos”, Rose quizás pueda contarse entre las más polarizantes.  A veces incluso me pregunto si la fórmula actual era la definitiva o si aún faltaban algunos ajustes ¿Qué es entonces lo que me hace querer usar este perfume una y otra vez? ¿Será acaso su belleza imperfecta pero conmovedora? Rose Etoile de Hollande es romántico sin sentimentalismos, en el sentido estricto de la palabra. Ajena a corazones rosados  y “te amo” baratos, esta rosa vibrante tiene más que ver con la individualidad, las emociones exaltadas e incluso la  irracionalidad.

La salida casi hace cosquillear la nariz: una explosión aldehídica es seguida por una rosa intensamente roja, con matices de vino y tanino. Es, a la vez, jugosa y astringente, igual que una granada. El aspecto picante de la rosa se realza con geranio y se sazona en abundancia con clavo de olor…esta fase me hace pensar en las espinas verdes que cubren el tallo.  Una nota dulce y realista de durazno redondea la mezcla y a la vez la dota de una suavidad aterciopelada.  Como un guiño a las terrosas raíces del rosal, el patchouli se hace notar con sutileza. Rose Etoile de Hollande deconstruye poéticamente a la más simbólica de las flores.

Si bien su longevidad no es deficiente, Rose no persiste tanto como otras eaux de parfum de la colección Les Nombres d’Or, como Vanille, Ambre, Musc y Cuir.

Caro

Origen de la muestra: Muestra regalo por compra en Marie Antoinette, Paris

foto: Monadiorio.com

foto: Monadiorio.com

Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande- Divine imperfection

Rose Etoile de Hollande was launched in 2012, the first fragrance in the collection after Mona di Orio’s untimely demise (the house is today managed by her business partner, Jeroen Oude Sogtoen). Mona had started her career as a disciple to the famed Edmond Roudnitska and her work ellicited strong passions -both positive and negative- when she was alive; it still does: what it rarely causes is indifference .

The creation of Rose Etoile de Hollande was reportedly inspired by a fragrant climbing rose that grows in Maison Sainte Blanche in Cabris, Provence. I wasn’t actually planning on reviewing this, as I find it somewhat less polished than other offerings from the same house. Although a few of them seem to have characteristic “rough edges”, Rose can probably be counted among the most polarising.  Sometimes I even wonder if  the current formula was the definitive one or it still had some adjustments to undergo.What is it then that makes me want to wear  this fragrance again and again? Could it be its imperfect but stirring beauty? Rose Etoile de Hollande is devoid of sentimentalism, romantic in the strict sense of the word. Far removed from pink hearts and cheap I love yous, this vibrant rose is more about  individuality,  exalted emotions, even irrationality.

The opening almost makes one’s nose tingle: an aldehydic burst is soon  followed by a red red rose, winey and tannic. It is, much like a pomegranate, juicy and astringent at the same time. The piquant aspect of the rose appears enhanced by geranium and an abundant dose of cloves…this phase makes me think of the green thorns that cover the stem. A sweet and realistic peach note rounds the blend and, at the same time, endows it with velvety smoothness. Like a nod to the earth covered roots of the rose plant, patchouli subtly makes itself noticed. Rose Etoile de Hollande poetically deconstructs the most symbolic of flowers.
While its longevity is not poor, Rose is nowhere as long lasting as other eaux de parfum from the Les Nombres d’Or collection, such as Vanille, Ambre, Musc and Cuir.

Caro

Origin of sample: Sample gifted with purchase at Marie Antoinette, Paris

Phaedon Dzhari – Viento del desierto

 

imagen: Plantillustrations.org autor: Pierre Jean Francois Turpin  en Flore Mèdicale, de Francois-Pierre Chaumeton (1830)

imagen: Plantillustrations.org      autor: Pierre Jean Francois Turpin (en Flore Mèdicale, de Francois-Pierre Chaumeton, 1830)

El tiempo caluroso parece traer el mismo desafío una y otra vez: la búsqueda perpetua de perfumes que puedan usarse durante los días más tórridos. Como no soy muy afín a usar notas cítricas o marinas, mis opciones se reducen considerablemente. Eaux de toilette de una cualidad seca, mineral, pueden ser un bienvenido escape a la omnipresencia de los hesperidios.

Dzhari fue lanzado por Phaedon – una de las marcas de Pierre Guillaume– en 2011 y lleva el nombre de un viento que sopla en el desierto del Sahara. Es cálido, seco y muy ligero; el concepto aparece ejecutado con éxito. Tengamos en mente que si bien el talento artístico es apreciado -y está bien que así sea- el perfume siempre debe conservar su propósito original y su funcionalidad; esto es algo en lo que las creaciones firmadas por el Sr. Guillaume destacan.

Dzhari está dominado por un acorde de terracotta que recuerda al que se distingue brillantemente en la fragancia epónima de Eau d’Italie. A medida que  evoluciona, este acorde se siente cada vez más seco, como la tierra cuando empieza a resquebrajarse bajo el calor del sol. Su carácter austero y minimalista se ve apenas matizado por una nectarina nota de dátil, pero el toque magistral es brindado por la adición de una lograda nota de vino de Málaga -dulce, robusto, generoso- que no va en detrimento de la ligereza imperante. Los dátiles y el vino dotan a la sequedad de una delicada cualidad almizclada que impregna el blend y lo vuelve más afín con la piel del usuario.

La longevidad está en concordancia con su concentración (eau de toilette).

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumería Nadia, Madrid 

imagen: Phaedonparis.com

imagen: Phaedonparis.com

Phaedon Dzhari –  Desert wind

Hot weather seems to bring the same challenge again and again: a perpetual  quest for fragrances that can be worn during the dog days of Summer. Since I’m not especially fond of wearing citrusy or marine notes, my options are considerably reduced. Eaux de toilette of a dry, mineral quality can be a welcome escape from the hesperidic omnipresence.

Dzhari was launched by Phaedon -one of Pierre Guillaume‘s brands- in 2011 and bears the name of a wind that blows in the Sahara desert. It is warm, dry and very light; the concept appears  successfully executed. Let’s keep in mind that while artistry is -and should be- appreciated, fragrance  must always stick to its original purpose and maintain its functionality; this is something the creations signed by Mr. Guillaume excel at.

Dzhari is dominated by a terracotta accord, reminiscent of the one that shines so bright in Eau d’Italie’s eponymous fragrance. Throughout the evolution, this accord feels increasingly drier, like earth that begins to crack under the heat of the sun. Its minimalistic austere character is barely nuanced by a nectarous date note, but the master’s touch is given by the addition of an accomplished Malaga wine note -sweet, robust, generous- that doesn’t detract from its overall lightness. The dates and wine endow the dryness with a delicate muskiness that pervades the blend and makes it more compatible with the wearer’s skin.
Longevity is in accordance with the concentration (eau de toilette).

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid 

Frau Tonis 37 Veilchen – Violetas para Marlene

foto: Precodecinema.blogspot.com

foto: Precodecinema.blogspot.com

Hace unos meses -como quizás recuerden- hice una parada en boxes en Perfumería Nadia, en Madrid. Entre las muchas bellezas que olisqueé allí, una fragancia de apariencia simple me dejó una impresión profunda: Frau Tonis 37 Veilchen. Tiempo más tarde, aprovechando el viaje de un amigo a Madrid, le pedí si podía procurarme una muestra, a lo que se prestó muy amablemente.

Fundada por Toni Gronewald y su nieta Stefanie Hanssen, la casa Frau Tonis abrió sus puertas en Berlín en 2009. Su violeta -inspirada en el perfume que Marlene Dietrich usaba en la década de 1920-  se comercializa  bajo el nombre 37 Veilchen. El hecho de que se encuentre entre los best sellers de la casa no sorprende: más allá de la influencia de la mística de Dietrich, la fragancia es seductora y singular a la vez que se mantiene accesible en términos olfativos.

Veilchen es una flor afirmada, casi paradójica si tenemos en cuenta que las violetas se han asociado tradicionalmente a la  modestia y la timidez.  Esta violeta no se presenta verde y fotorrealista à la Violetta di Parma ni envuelta en una nube de polvo reminiscente del tocador de una corista.  Compuesta en estilo clásico, logra mantener un interesante equilibrio entre madurez y juventud.

Por unos momentos después de la salida, Veilchen huele casi a humedad. Una nota muy amaderada y algo áspera (cedro) atraviesa la composición diluyendo cualquier azucaramiento posible. Si alguna vez descubrieron un viejo frasco de perfume de violetas -entre pañuelos de seda y bolitas de naftalina- en la cómoda de la abuela, esta instancia puede transportarlos de nuevo a ese momento. Anticuada? Quizás, pero no por eso menos impactante.

Pronto la astringencia se suaviza considerablemente y Veilchen vira hacia la modernidad, aligerándose un poco. Una nota de  frambuesa, más evocadora de licores que de frutas recién cosechadas, se entrelaza con vainilla logrando infundir una cierta informalidad a la mezcla. El dulzor llegará acompañado por un dejo atalcado; ambos se mantendrán moderados a lo largo de la evolución. El sillage es amplio y la longevidad, decente.

Caro

Origen de la muestra:  muestra gentileza de Perfumería Nadia, Madrid

foto: Frau-tonis-parfum.com

foto: Frau-tonis-parfum.com

Frau Tonis 37 Veilchen – Violets for Marlene

A few months ago -as you might remember- I made a pit stop at Perfumería Nadia, in Madrid. Among the many beauties I sniffed there, a seemingly simple fragrance left a marked impression upon me: Frau Tonis 37 Veilchen. Some time later, when a friend had to travel to Madrid, I asked if he could bring a sample for me, which he kindly did.

Founded by Toni Gronewald and her granddaughter Stefanie Hanssen, Frau Tonis opened its doors in Berlin in 2009. Their violet -inspired by the perfume Marlene Dietrich wore in the 1920s- is sold under the name of 37 Veilchen. The fact that it is among the house’s best sellers does not surprise: beyond the influence of the Dietrich mystique, the fragrance is seductive and distinctive enough while still remaining accesible in olfactory terms.

Veilchen is is an assertive flower, almost paradoxical if we bear in mind violets have traditionally been associated with modesty and shyness. This violet does not appear as a greenish photorrealistic blossom à la Violetta di Parma  nor surrounded by a cloud of powder reminiscent of a chorus girl’s boudoir. Classic in style, it achieves an interesting equlibrium between maturity and youth.

For a few moments after the opening Veilchen smells almost musty to my nose. A very woody (cedarwood) note cuts through the composition diluting any possible sugariness. If you have ever discovered an old bottle of violet perfume -amidst silk scarves and mothballs- in your grandmother’s chest of drawers,  this might transport you back to that moment. Old fashioned? Perhaps, but no less striking for it.

Soon the astringency mellows considerably and Veilchen veers towards modernity, becoming somewhat lighter and fresher. A raspberry note, more evocative of fine liqueurs than freshly harvested fruits, intertwines with vanilla managing to infuse a certain informality into the blend. Finally sweetness arrives, accompanied by a hint of powder; both will remain restrained throughout the evolution. Sillage is ample and longevity, decent.

 Caro

Origin of sample: sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid

 

Lorenzo Villoresi Patchouli – Para caballeros curtidos y muñecas de porcelana

imagen: Payer.de  "Hooker's journal of Botany and Kew Garden Miscellany", 1849

imagen: Payer.de “Hooker’s journal of Botany and Kew Garden Miscellany”, 1849

Una actriz a quien conozco estaba preparándose para una fiesta glamorosa a la que llevaría un delicado vestido de seda blanca. Mientras me ocupaba de su maquillaje, una débil estela de patchouli me tomó por sorpresa. “Qué perfume es?” pregunté; “patchouli” fue su vaga respuesta. La nota -alcanforada y algunas veces acre- olía dulce y singular en ella, un verdadero aroma distintivo.

Una tarde, dos años después, nuestra conversación viró hacia la perfumería y, una vez más, inquirí sobre su patchouli, que resultó ser el de Lorenzo Villoresi. Esta eau de toilette nunca me había impresionado antes como dulzona ni la habría asociado con los rasgos de una belleza de porcelana. De hecho, siempre he pensado que debe adaptarse de maravillas a un caballero.

El patchouli (pogostemon patchouli) –como hemos mencionado en reseñas anteriores– se popularizó en Europa a comienzos del siglo XIX century y se usaba para perfumar los chales indios que estaban de moda en esa época. Las hojas de patchouli mantenían alejadas a las polillas a la vez que prestaban su aroma a los chales mientras eran transportados de India a Europa. Según Robert Tisserand en su excelente El Arte de la Aromaterapia,  las personas se negaban a comprar los chales si éstos no olían a patchouli. Incluso cuando empezaron a producirse en Gran Bretaña, perduró la costumbre de perfumarlos de esta manera. Los chales eventualmente pasaron de moda, pero el patchouli se quedó. Era también un ingrediente clásico en la tinta india ya que ayudaba a fijar el color y aceleraba el tiempo de secado del líquido.

La aproximación de Villoresi al patchouli es honesta y desprovista de adornos; bastante lineal y de estilo clásico. Estoy segura de que no convertirá a aquellos que sienten aversión por el patchouli, pero es una opción excelente y fácil de llevar para quienes apreciamos esta nota. Fresco, ligeramente verde y tan terroso que evoca el suelo húmedo de un bosque, no está endulzado con vainilla o tonka (como Classic Patchouli) ni benjuí (como es el caso de Coromandel). Huele como una versión más aireada y chispeante de un buen aceite esencial de patchouli y resalta las mismas facetas: the el cosquilleo mentolado, la cualidad mohosa, la astringencia, antes de volverse uno con la piel. Casi olvido mencionar que el patchouli ha sido empleado durante siglos como afrodisíaco; quizás debería haber empezado por allí.

Lorenzo Villoresi Patchouli tiene proyección y tenacidad excelentes para un eau de toilette. La casa ofrece esta fragancia también en forma de perfume al aceite.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Lorenzo Villoresi

 

foto: Lorenzovilloresi.it

foto: Lorenzovilloresi.it

Lorenzo Villoresi Patchouli – For rugged gents and porcelain dolls

An actress I know was getting ready for a glamorous party in which she would wear a delicate white silk gown. As I was doing her makeup, a faint trail of patchouli caught me by surprise. “What are you wearing?” I asked; “patchouli“was her vague answer. The camphoraceous and sometimes acrid note smelled sweetly unique on her, a true signature scent.

One afternoon some two years later, our conversation switched towards  fragrance and  I inquired again about her patchouli, which turned out to be Lorenzo Villoresi‘s . This eau de toilette had never struck me as sweet before, nor would I have associated it with the features of a porcelain beauty. In fact, I had always thought it would nicely befit a gentleman.

Patchouli (pogostemon patchouli) –as we have mentioned in previous reviews– became popular in Europe at the beginning of the XIX century and was used to scent the Indian shawls which were in vogue at the time. The patchouli leaves would keep moths at bay and lend their aroma to the shawls  while they were transported from India to Europe. According to Robert Tisserand in his excellent The Art of  Aromatherapy,  people wouldn’t buy the shawls if they were not scented with patchouli. Even when they started being woven in Britain, the custom of scenting them in this manner remained. The shawls eventually went out of fashion but patchouli stayed. It was also a classic ingredient in Indian ink as it helped set the color and speed the liquid’s drying time.

Villoresi‘s approach to patchouli is honest and devoid of frills; classic in style and pretty linear. I am quite sure this will not convert  those who have an aversion to patchouli, but it is an excellent and wearable option for those of us who appreciate the note. Fresh, slightly green and so earthy it evokes the damp soil of a forest, it is not sweetened by vanilla and tonka (like Classic Patchouli) or benzoin (like Coromandel). It smells very much like an airier sparklier version of good patchouli essential oil and highlights the same facets: the minty tingle, the mustiness, the astringency, before becoming one with the skin. I almost forgot to mention that patchouli has been used for centuries as an aphrodisiac; perhaps that’s where I should have started.

Lorenzo Villoresi Patchouli has excellent projection and tenacity for an eau de toilette. The house also offers this fragrance in the form of perfume oil.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Lorenzo Villoresi

DSH Perfumes Metropolis – Urbanidad clásica

Musée du Louvre foto: Virginia Blanco

Museo del Louvre     foto: Virginia Blanco

Había leído muy buenas reseñas sobre DSH Perfumes pero tuve la primera oportunidad de probarlos recién el mes pasado en  FRAGments. La creadora de la marca y perfumista Dawn Spencer Hurwitz me presentó a algunas de sus bellas fragancias. Y aquel momento fue una de las experiencias más conmovedoras del día.

Ella es una narradora artística: cada composición suya que tuve el placer de probar era una escena, un breve relato vaporizado sobre la piel. Una de mis favoritas fue Metropolis, con su elegancia unisex. Si bien ha sido concebida como fragancia masculina -inspirada en un paisaje citadino- ésta tiene un diseño abstracto: urbano, chic y minimalista.

Estructuras hechas de frío acero y vidrio cohabitan junto con la frescura de la naturaleza. The la misma manera, afilados aldehídos son mezclados con petitgrain y bergamota. El calor del concreto bajo el rayo del sol abrasador se encuentra en las notas de cuero adheridas a un crujiente geranio y a las notas amaderadas de sándalo y cedro. La rosa y el patchouli aportan una cuota de femineidad mientras que el ambargris y el almizcle extienden una piel imaginaria cual lienzo en blanco.

Metropolis captura esa belleza resultante que uno puede encontrar en las grandes ciudades donde le historia y el presente son socios de estilo; lugares donde la modernidad es abrazada con un abordaje clásico en las artes, el urbanismo y la arquitectura.

Este eau de parfum va de maravillas con los amantes de piezas maestras en la sintonía de Roger & Gallet Bouquet Imperial, L’Artisan Parfumeur Mûre et Musc y Thierry Mugler Cologne.

Virginia

Origen de la muestra: Kit de prensa de FRAGments 2014.

Metropolis foto: Dshperfumes.com

Metropolis foto: Dshperfumes.com

DSH Perfumes Metropolis – A classic urbanity

While I had read great reviews about DSH Perfumes , my first chance to sniff them was last June in FRAGments. Creator and perfumer, Dawn Spencer Hurwitz, introduced me to some of her beautiful fragrances and that moment was one of the most moving experiences of the day.

Dawn is an artistic storyteller: every composition of hers I had the pleasure to smell was like a whole a scene, a short story sprayed on the skin. One of my favorites was Metropolis, with its unisex elegance. Even though it has been conceived as a masculine fragrance, inspired by a cityscape, it has an abstract design: urban, chic and minimalistic.

Structures made of cold steel and glass cohabit along with the freshness of nature. In the same way, sharp aldehydes are blended with petitgrain and bergamot. The warmth of the concrete under the hot sun is found in leather notes which adhere to a crispy geranium and woody nuances of cedarwood and sandalwood. Rose and patchouli bring a share of femininity whereas ambergris and musk  stretch an imaginary blank canvas that seems made of skin.

Metropolis captures the resulting beauty that one can find in big cities where history and present are partners in style; places where modernity is embraced with a classical approach in arts, urbanism and architecture.

This eau de parfum will suit wonderfully those who admire masterpieces like Roger & Gallet Bouquet Imperial, L’Artisan Parfumeur Mûre et Musc and Thierry Mugler Cologne.

Virginia

Origin of sample: FRAGments 2014 press kit.