Category Archives: Frascos y botellas – Perfume bottles

Tour olfativo constante – Una mañana en el museo

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

El domingo pasado, la perfumista, maestra y escritora Mandy Aftel tomó parte en la muestra The Possible, en el Berkeley Art Museum And Pacific Film Archive. El sitio web del museo explica: “Como una plataforma abierta para creatividad compartida y la exploración de diversas técnicas artísticas, The Possible combina taller,salón de clases, biblioteca, galería y escenario.”

Mandy compartió con los asistentes un adelanto de su próximo libro “Fragrant: The Life Of Scent”(“Fragrante: La vida del aroma”), el cual será lanzado en octubre (tal como ella misma mencionó en una entrevista previa para Té de Violetas). Leyó fragmentos acerca de la historia detrás de 5 aromas icónicos: canela, incienso, menta, ambargris y jazmín.

En cada uno de ellos, ella iba destacando su relación con los apetitos humanos y con cuestiones filosóficas. Y en búsqueda de proveer una experiencia más significativa, la autora ofreció las respectivas esencias empapadas en blotters de papel (e incluso hasta el ingrediente en sí mismo iba de mano en mano). De esta manera, el público podía ir oliendo el relato mientras escuchaban la lectura.

Además del taller ofrecido, estaba (y continúa estando) el “Fragrant Cabinet Of Curiosities”(Gabinete Fragante de Curiosidades), integrado por piezas históricas únicas,así como también raros libros de perfumería y las fuentes de donde se originan algunas esencias.

Virginia

Nota bene: The Possible continuará en exhibición con las participaciones de otros artistas y artesanos hasta el día domingo 25 de mayo. 

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Morning in the Museum

Last Sunday morning, perfumer, teacher and writer Mandy Aftel took part of the The Possible exhibition at the Berkeley Art  Museum And Pacific Film Archive. The museum website explains: As an open platform for shared creativity and the exploration of diverse artistic techniques,The Possible combines studio, classroom, library, gallery, and stage.”

Mandy shared a preview of her next book “Fragrant:The Life Of Scent” with the participants. The book will be released  in October (as she has mentioned in a previous Q&A for Té de Violetas). She read a few fragments on the story behind 5 iconic fragrances: cinnamon, frankincense, mint, ambergris and jasmine.

In each of these, she highlighted its connection with human appetites and philosophical issues. And in search of providing a more meaningful experience, the author offered the respective essences on paper blotters (or the ingredient itself) to the public so they could be able to smell the story along with its explanation.

Besides the workshop, a “Fragrant Cabinet Of Curiosities”was (and still is) available, integrating unique historical pieces as well as rare perfumery books and the sources of some raw materials.

Virginia

Nota bene: The Possible exhibition continues with other workshops until Sunday, May 25.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Blotters y pequeñas piezas de incienso sobre la mesa  foto: Virginia Blanco

Blotters y pequeñas piezas de incienso sobre la mesa      foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco           “The Fragrant Cabinet Of Curiosities”

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco Pequeño alambique de cobre

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

 

Letras Perfumadas – “El Frasco” de Charles Baudelaire

foto: Pinterest.com Lalique Cascade

foto: Pinterest.com   Lalique Cascade Collection

El Frasco

Hay perfumes que en toda materia hallan igual
lo poroso. Diríase que filtran el cristal.
Cuando abrimos un cofre venido del oriente
y cuya cerradura rechina levemente,

o bien, en una casa desierta, algún armario
que exhalando vejez se pudre solitario,
encontramos, a veces, ese frasco olvidado,
alma-aroma a la que hemos resucitado.

Pensamientos dormidos, cual fúnebres crisálidas
latiendo dulcemente en lejanías pálidas,
las alas entreabren en un vuelo sonoro,
tintas de azul, lunadas de rosa, vivas de oro.

Y ya revolotea el recuerdo embriagante
en el aire; los ojos se cierran al instante.
El vértigo posee nuestra alma vencida
y la lanza otra vez a lo hondo de la vida.

La tumba al borde de un abismo milenario,
donde –Lázaro ungido, desgarrado el sudario–
resucita el yacente cadáver espectral
de un viejo amor, a un tiempo hermoso y sepulcral.

Así, cuando de mí ya no quede memoria,
podré gozar aún de una siniestra gloria,
cuando me hallen igual que ese frasco olvidado,
decrépito, podrido, sucio, abyecto, humillado.

Y yo seré tu féretro, amada pestilencia,
testigo de tu fuerza y tu virulencia.
¡Veneno preparado por ángeles! ¡Licor
que me fue consumiendo!… ¡Oh vida, muerte, amor!

Charles Baudelaire

De “Las flores del mal” – Traducción de Ángel Lázaro. Fuente: http://semillasadamantinas.blogspot.com/2010/04/charles-baudelaire-el-frasco.html

Un frasco de perfume es una invitación (o no) a oler su contenido. Es una representación visual de un alma olfativa. Tiene determinados forma, tamaño, peso, textura, color, brillo u opacidad. Uno no puede escapar del correspondiente air du temps de una botella icónica: el diseño y sus connotaciones son únicas.

Baudelaire en “Las Flores Del Mal” recita un melancólico poema sobre un reencuentro con memorias olvidadas, las cuales vuelven a la vida luego de percibir un olor familiar; un viejo perfume guardado en un armario abandonado. Las botellas de fragancias pueden invitarnos a probarlos pero es la composición contenida en su interior la cual adhiere nuestras experiencias, sentimientos y emociones a sus acordes.

También hay poesía en el arte de hacer botellas de perfume. Uno de sus más emblemáticos “poetas” fue René Lalique (1860-1945). Sus distintivos diseños Art Nouveau y Art Déco y su impecable ejecución nos hace pensar que es el mejor partenaire para Baudelaire en este post literario.

Virginia

foto: Artistsandart.org

foto: Artistsandart.org

Scented Letters – “The Perfume Flask” by Charles Baudelaire

There are strong perfumes for which all matter
Is porous. One would say they go through glass.
On opening a coffer that has come from the East,
Whose creaking lock resists and grates,

Or in a deserted house, some cabinet
Full of the Past’s acrid odor, dusty and black,
Sometimes one finds an antique phial which remembers,
Whence gushes forth a living soul returned to life.

Many thoughts were sleeping, death-like chrysalides,
Quivering softly in the heavy shadows,
That free their wings and rise in flight,
Tinged with azure, glazed with rose, spangled with gold.

That is the bewitching souvenir which flutters
In the troubled air; the eyes close; Dizziness
Seizes the vanquished soul, pushes it with both hands
Toward a darkened abyss of human pollution:

He throws it down at the edge of an ancient abyss,
Where, like stinking Lazarus tearing wide his shroud,
There moves as it wakes up, the ghostly cadaver
Of a rancid old love, charming and sepulchral.

Thus, when I’ll be lost to the memory
Of men, when I shall be tossed into the corner
Of a dismal wardrobe, a desolate old phial,
Decrepit, cracked, slimy, dirty, dusty, abject,

Delightful pestilence! I shall be your coffin,
The witness of your strength and of your virulence,
Beloved poison prepared by the angels! Liqueur
That consumes me, O the life and death of my heart!

Charles Baudelaire

Sourcehttp://fleursdumal.org/poem/143 — Translation by William Aggeler, The Flowers of Evil (Fresno, CA: Academy Library Guild, 1954)

A perfume flask is an invitation (or a deterrent) to smell its contents. It’s the visual representation of the olfactive soul. It has a determinate shape, size, weight, texture, color, brightness or opacity. One can not escape from  the correspondent l’air du temps of an iconic bottle: the design and its connotations are unique.

Baudelaire in “The Flowers of Evil” recites a melancholic poem about a reencounter with forgotten memories that return to life after smelling a familiar scent; an old perfume in an abandoned cabinet. Fragrance bottles may invite one to try them but it is the composition inside which ties our experiences, feelings and emotions to its accords.

There is also poetry in the art of perfume bottles. One of the most emblematic ‘poets’ was René Lalique (1860-1945). His distinct Art Nouveau and Art Déco designs and flawless execution make us think that he is the best partenaire for Baudelaire in this literary post.

Virginia

foto: Huubgeurts.com Lalique Deux Coeurs Perfume Flacon Collection 2004

foto: Huubgeurts.com   Lalique Deux Coeurs Perfume Flacon Collection 2004

Le flacon

Il est de forts parfums pour qui toute matière
Est poreuse. On dirait qu’ils pénètrent le verre.
En ouvrant un coffret venu de l’Orient
Dont la serrure grince et rechigne en criant,

Ou dans une maison déserte quelque armoire
Pleine de l’âcre odeur des temps, poudreuse et noire,
Parfois on trouve un vieux flacon qui se souvient,
D’où jaillit toute vive une âme qui revient.

Mille pensers dormaient, chrysalides funèbres,
Frémissant doucement dans les lourdes ténèbres,
Qui dégagent leur aile et prennent leur essor,
Teintés d’azur, glacés de rose, lamés d’or.

Voilà le souvenir enivrant qui voltige
Dans l’air troublé ; les yeux se ferment ; le Vertige
Saisit l’âme vaincue et la pousse à deux mains
Vers un gouffre obscurci de miasmes humains ;

Il la terrasse au bord d’un gouffre séculaire,
Où, Lazare odorant déchirant son suaire,
Se meut dans son réveil le cadavre spectral
D’un vieil amour ranci, charmant et sépulcral.

Ainsi, quand je serai perdu dans la mémoire
Des hommes, dans le coin d’une sinistre armoire
Quand on m’aura jeté, vieux flacon désolé,
Décrépit, poudreux, sale, abject, visqueux, fêlé,

Je serai ton cercueil, aimable pestilence !
Le témoin de ta force et de ta virulence,
Cher poison préparé par les anges ! Liqueur
Qui me ronge, ô la vie et la mort de mon cœur !

Charles Baudelaire (1821-1867), Les fleurs du mal

Un poco de historia – Botellitas de snuff

imagen: Wikipedia.org artista: Angélica Kauffmann, "El monje de Calais", 1780

El Pastor Yorick intercambiando snuffboxes con el Padre Lorenzo                               imagen: Wikipedia.org       artista: Angélica Kauffmann, “El monje de Calais”, 1780

Hace un tiempo les había contado en este post sobre mi visita al Asian Art Museum of San Francisco. En aquella oportunidad comprobé la evidente inspiración que obtuvo Pierre Dinand de los inros japoneses para el diseño del frasco de Opium de YSL. Pero también me encontré con otra ineludible conexión entre el mundo de la perfumería y las antiguas culturas del Lejano Oriente.

En el pabellón chino del museo se exponen delicadas botellitas artesanales, pintadas o talladas en detalle, diseñadas para contener snuff. ¿De qué estamos hablando? De tabaco pulverizado, pero no para fumar sino para aspirar con fines medicinales (Catalina de Médicis lo usaba para tratar la migraña) y más conocido en español como rapé.

Lo curioso es que este hábito (que continúa hasta el día de hoy) es originario de las Américas. Con la conquista fue adoptado por los colonizadores y para mediados del siglo XVII ya era parte de la cultura de China.

Sin duda alguna, sería muy apasionante profundizar en las razones históricas y culturales de por qué se dificulta distinguir a simple vista entre una tabaquera de snuff y un frasco de perfume. Mientras tanto, les dejo las imágenes que me provocan este interrogante.

Virginia

foto: Virginia Blanco

Copia china de una snuffbox oval europea, 1700-1800    foto: Virginia Blanco

A bit of History – Little snuff bottles

Some time ago I wrote about my visit to the Asian Art Museum of San Francisco in this post . At that time I checked the obvious inspiration that Pierre Dinand took from Japanese inros for the design of YSL Opium bottle. But I also found another inevitable connection between the world of perfumery and the ancient cultures of the Far East.

In the Chinese pavilion the museum exhibits delicately crafted bottles, painted or carved in detail, designed to contain snuff. What are we talking about? Snuff is tobacco powder, not for smoking but to inhale for medicinal purposes. For example, Catherine de Medici used it to treat migraine.

The funny thing is that this habit (which continues to this day) is native of the Americas. With the conquest it was adopted by the colonizers and by the middle of the 17th century it was already part of Chinese culture.

No doubt, it would be very exciting to delve deeper into the historical and cultural reasons that explain why it is difficult to visually distinguish between a snuffbox and a perfume bottle. Meanwhile, I would like to share the images that motivated this question.

Virginia

foto: Virginia Blanco

Botella imitando piedra dorada, China, 1800-1900     foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella con superposición de cinco colores, China, 1850-1900   foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella con niños jugando, China, 1880-1911      foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella con urracas en un ciruelo, China, dinastía Qing (1644-1911)  foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella decorada con tinta sobre cristal y tapón de jadeíta     artista: Su Fengyi (2005)   foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella de quarzo con turmalina, China, 1775-1850      foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Botella con granadas pintadas desde el interior   artista: Ye Shuying (1958)    foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Sisley Eau du Soir – Recuerdos de una condesa

foto: Camina-conmigo.com

foto: Camina-conmigo.com

La historia de este chipre clásico nace con un recuerdo de la infancia.

Resulta que la cofundadora de la marca cosmética Sisley es una condesa, Isabelle D’Ornano. Su esposo, el conde Hubert D’Ornano, le regaló este perfume -parece que allá por la década del ’80. ¿Qué tenía de especial? En primer lugar, era único y personal: había sido diseñado para ella por su esposo y por la perfumista Jeannine Mongin. En segundo lugar, la composición giraba en torno a un aroma que a la condesa le recordaba los atardeceres de su infancia en España.

Se trata del aroma de la flor del arbusto de celinda (fr. selinga; ingl. sweet mock-orange, English dogwood) que se abre al caer el sol y desprende una fuerte y peculiar fragancia. Justamente, el nombre de la obra es Eau Du Soir (fr. agua de la tarde/noche) debido a que la celinda florece de noche. En la década siguiente el perfume comenzó a comercializarse a nivel mundial, en un frasco cuya tapa es una escultura de oro 18 K, realizada por Bronislaw Krzysztof.

La fragancia tiene un inicio cítrico agridulce de mandarina, pero la fuerte impronta floral de celinda no se hace esperar (lo que será el sello inconfundible de todas las demás versiones de Eau du Soir). Las florales notas medias se van encadenando, patchouli mediante. Iris e ylang ylangrosa y jazmín: una trama olfativa indiscutidamente elegante y sofisticada.

Los recuerdos de ese jardín español cierran con matices boscosos de cistus, madera de enebro musgo de roble. Una especie de arrobamiento casi imperceptible de ámbar y almizcle envuelve todo como acorde final. El intermitente toque áspero de la pimienta blanca prolonga la huella en la piel de este eau de parfum.

Virginia

Origen de la minitalla: regalo de un familiar.

Nota: la versión original de esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 07/06/12.

foto: Tienda.tusperfumesycolonias.com

foto: Tienda.tusperfumesycolonias.com

Un poco de historia – Inros, opio y Opium

foto: Pierre-dinand.com

foto: Pierre-dinand.com

El último sábado visité el Asian Art Museum of San Francisco. En el pabellón de Japón ví a lo lejos una vitrina con pequeñas cajas finamente decoradas. Se trataba de los inros.

A simple vista tienen forma de cantimplora pero en realidad son compartimentos encastrados. El inro se colgaba del obi -cinto o faja- de las ropas tradicionales japonesas (que no tienen bolsillos). Su función era la de contener, entre otras cosas tabaco, medicinas y opio.

Al ver las piezas más de cerca recordé que su apariencia y función inspiraron al célebre diseñador Pierre Dinand para la creación de la botella de uno de los clásicos de la perfumería actual. Se trata de Opium de Yves Saint Laurent, lanzado en 1977, recientemente reformulado… y muy criticado por sus adeptos.

Pero poniendo el foco en el trabajo de diseño de Dinand, la botella logró ser un sello característico. La emulación de un inro puede apreciarse al observar una pieza original. Abajo pueden ver más imágenes.

Virginia

Inro con medallones dispersos, aprox. 1800-1900    foto: Virginia Blanco

Inro con medallones dispersos, aprox. 1800-1900 foto: Virginia Blanco

A bit of History – Inros, opium and Opium

Last Saturday I visited the Asian Art Museum of San Francisco. At the gallery of Japanese Art I saw in the distance several finely decorated boxes in exhibition. There were inros.

At first glance they have a canteen shape but actually it has compartments. The inro used to be hung from the obi, the belt of traditional Japanese costume (because the garments don’t have pockets). So its function was to carry personal things like snuff, drugs and opium.

Upon seeing the pieces more closely, I remembered that it was its appearance and function which inspired famous designer Pierre Dinand in the creation of the bottle of one of the classics of modern perfumery. That is Opium by Yves Saint Laurent, launched in 1977, recently reformulated … and criticized by its lovers.

But putting the focus on the design work by Dinand, the bottle has succeeded in being a characteristic seal. The emulation of an inro can be appreciated  by looking at an original piece. You can see some pictures here.

Virginia

Inro con forma de tabaquera de cuero decorada con diseños de insectos  foto: Virginia Blanco

Inro con forma de tabaquera de cuero decorada con diseños de insectos foto: Virginia Blanco

Detalle del netsuke

Detalle del netsuke

Inro con cuervos en un cerezo, aprox. 1850-1900    foto: Virginia Blanco

Inro con cuervos en un cerezo, aprox. 1850-1900 foto: Virginia Blanco

Detalle del netsuke   foto: Virginia Blanco

Detalle del netsuke foto: Virginia Blanco

Inro sin descripción  foto: Virginia Blanco

Inro sin descripción foto: Virginia Blanco