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Neela Vermeire Créations Pichola – ¡Hágase la luz!

foto: Lestopnews.com

foto: Lestopnews.com

Nunca es tarde si la dicha es buena. Neela Vermeire Créations Pichola fue presentado a principios de este año y, en ese momento, muy elogiado en la blogósfera perfumística. Hace muy poco logré obtener una muestra y comprender a qué se debía todo el runrún. La línea de Neela ha sido desarrollada en colaboración con el nariz Bertrand Duchaufour y el resultado, hasta ahora, fascinante. Los perfumes son sólidos en composición, calidad e identidad así que no resulta difícil enamorarse de ellos. El arduo trabajo tras la marca  y la concreción del sueño de una amante de las fragancias también son loables.

Esta composición toma su nombre del  Lago  Pichola  en Udaipur,  Rajastán, un lago artificial de agua dulce que fue creado en el siglo XIV. Pichola busca imitar los reflejos de la luz en el agua: los alegres destellos de la luz solar, el resplandor sereno de la luna. El Cielo sabrá por qué yo esperaba un perfume ligero. No lo es: a pesar de su luminosidad, Pichola resulta considerablemente contundente.

La salida es vivaz y soleada, sensación lograda a través de notas cítricas  (bergamota y clementina) y neroli.  El centelleante reflejo de los rayos del sol volcando distintos tonos de dorado en el agua ha sido capturado con exactitud. El corazón presenta un rico bouquet de flores blancas: el neroli anteriormente mencionado da un paso atrás permitiendo que la flor de naranjo, magnolia, jazmín y tuberosa brillen y deslumbren.  La tuberosa parece ir y venir y, de tanto en tanto, su presencia se torna marcada si bien no abrumadora. El aroma natural de la flor se ve logrado con particular éxito y me recuerda a un intento  de enfleurage de tuberosa que hice hace un par de años (bastante decente, si me preguntan). Un apetitoso dúo de cardamomosándalo,  reminiscente del que aparece en Trayee, brinda una sensación reconfortante. Resumiendo: una sinfonía floral encantadora, que se inclina hacia el lado femenino del espectro y ostenta excelente tenacidad.
Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Neela Vermeire Créations.

foto: Neelavermeire.com

photo: Neelavermeire.com

Neela Vermeire Créations Pichola – Let there be light!

One’s never too late to a good party. Neela Vermeire Créations Pichola was launched earlier this year and, at the time, much celebrated among the fragrant blogosphere. It was only now that I managed to obtain a sample and understand what the buzz was all about. Neela‘s line has been developed in collaboration with nose Bertrand Duchaufour and the result, so far, is truly enchanting. The fragrances are solid in composition, quality and identity so it doesn’t become difficult to fall in love with them. The hard work behind the brand and the materialisation of a fragrance lover’s dream should also be lauded.

This latest composition is named after Lake Pichola in Udaipur,  Rajasthan, an artificial freshwater lake which was created in the XIV century.  Pichola aims to mimic the reflections of light on the  water: the joyful sparkle of sunlight, the serene glow of moonlight. Heavens know why, I was expecting a light fragrance. It is not: despite its luminosity, Pichola eau de parfum is still substantial.

Its opening is lively and sunny, a feel conveyed via citrusy notes (bergamot and clementine) and neroli.  The scintillating reflection of sun rays casting different hues of gold over the water has been accurately captured. The heart showcases a rich bouquet of white flowers: the aforementioned neroli steps back and lets orange blossom, magnolia, jasmine and tuberose shine and dazzle. The tuberose seems to come and go and, from time to time, its presence becomes very marked though not overwhelming. The natural scent of the flower has been achieved with special success, reminding me of an attempt at tuberose enfleurage I did a couple years ago (pretty decent if you ask).  A mouthwatering cardamomsandalwood pairing,  reminiscent to the one employed in Trayee, provides a reassuring feel. All in all: a charming floral symphony, leaning towards the feminine side, boasting excellent tenacity.
Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Neela Vermeire Créations.

Parfums DelRae Panache – Néctar de magnolia

foto: Cambridgetreeproject.org

foto: Cambridgetreeproject.org

Si bien no estoy familiarizada por completo con Parfums DelRae,  he  mencionado en una reseña anterior cuánto me sorprendieron la calidad y la estética olfativa de la marca no bien me topé con ella. La semana pasada, mientras tomaba el té en casa de una amiga y curioseaba su colección de perfumes, encontré una botella de Panache. Me vaporicé un poco en la muñeca -“Oh ¡muy lindo!”- y pasé a otro tema. Seguimos con el té y la charla. Un par de horas más tarde, de camino a casa, sentí una especie de halo dorado a mi alrededor. Después de reflexionar unos instantes y plenamente consciente de que nada tendría que ver con la santidad, recordé el eau de parfum que había rociado antes.

Panache fue presentado en 2010. Para su creación, la fundadora DelRae Roth trabajó con el talentoso Yann Vasnier, quien empleó en la  fórmula varios ingredientes del rango Orpur® de Givaudan. Una salida dulce y licorosa (ron) cosquillea con la adición de bergamota y pimienta rosa antes de ceder el paso a una magnolia ambarada y meliflua, entrelazada con jazmines y madreselva. 

Menos dramático de lo que su nombre permitiría suponer, Panache es discreto y confortable, sin embargo no pasa inadvertido. Por el contrario: invita a quienes lo huelen a acercarse aún más y caer bajo el hechizo de su cálido fulgor. Hay en él algo apetitoso, ambrosíaco, que (gracias al Cielo) no llega a rozar lo gastronómico. La sensación general es de una luminosidad difusa y dorada, pero detrás de esta pretendida serenidad acechan los poderes afrodisíacos del cardamomo, el ylang ylang y el almizcle.

Quienes prefieran sus ámbares ligeros y chispeantes -especialmente los amantes de Intuition or Hedonist– deberían darle una oportunidad a Panache.

Caro

Origen de la muestra: Botella perteneciente a la colección de una amiga.

foto: Parfumsdelrae.com

foto: Parfumsdelrae.com

Parfums DelRae Panache – Magnolia nectar

Although I am not thoroughly acquainted with Parfums DelRae, I have  mentioned in a former review how much the brand’s quality and olfactive aesthetics surprised me when I first stumbled upon it. Last week, while having tea with at a friend’s house and browsing through her fragrance collection, I found a bottle of Panache. I sprayed some on my wrist -“Oh, this is nice!”- and forgot about it. On we went with our tea and chat. A couple hours later, as I was heading home, I felt a sort of golden halo surrounding me. After pondering for a few moments and well aware that it had nothing to do with sainthood, I remembered the eau de parfum I had spritzed earlier.

Panache was introduced in 2010. For its creation, founder DelRae Roth worked with the talented Yann Vasnier, who employed in the formula several ingredients from Givaudan‘s Orpur® range. A sweet boozy (rum) opening tingles with the addition of bergamot and pink pepper before giving way to an ambery honeyed magnolia intertwined with jasmine and honeysuckle.

Less dramatic than its name might make one believe, Panache is understated and comfortable, but doesn’t go unnoticed. On the contrary: it invites those who sniff it to come closer and fall under the spell of its warm radiance. There is something mouthwatering, ambrosiac about it, though it never (thank Heavens) borders on foody. The overall feel is of a fuzzy, golden a luminosity , but behind this apparent serenity lurk the aphrodisiac powers of cardamom, ylang ylang and musk.

Those who like their ambers light and sparkling -especially lovers of Intuition or Hedonist– might want to give Panache a try.

Caro
Origin of sample: Bottle borrowed from a friend’s collection

Tauer Perfumes PHI (Une Rose de Kandahar) – Sol, rosas y tabaco

foto: Art-of-stained-glass.com/

foto: Art-of-stained-glass.com/

El lujo ha cambiado su foco históricamente según -entre otros factores- lo que  escasea en determinado período. El hecho de que actualmente esté menos determinado por un packaging lustroso que por la calidad y atención al detalle no debe sorprender. La trinidad conformada por excelentes materias primas, destreza y el tiempo -una de las pocas cosas que el dinero todavía no puede comprar- y atención adecuados dedicados al proceso creativo hace que ciertos productos brillen por sobre otros.

Entre las obras del perfumista suizo Andy Tauer se destaca el motivo de la rosa. Ha explorado el tema en Incense Rosé, Une Rose Vermeille, Une Rose Chyprée, Phi (Une Rose de Kandahar) y Rose Flash.

Si bien todas las rosas de Tauer que olí me gustaron encantaron, Une Rose Vermeille me resulta quizás demasiado coqueto y Une Rose Chyprée,  teatral en exceso. Pero -un poco como Ricitos de Oro probando la avena de los tres osos- PHI (Une Rose de Kandahar) se siente perfecto, con un equilibrio adecuado entre simpatía y drama.

PHI está compuesto en torno de un aceite de rosa procedente de Narganhar,  Afghanistán; este aceite es de calidad excepcional y muy poco común, por esto la fragancia no siempre se encuentra disponible.  La salida de PHI arrastra  un remolino de sensaciones y notas. Deslumbra como los rayos de sol al atravesar  un vitral, cuando proyectan diferentes colores sobre la superficie que tocan. El geranio y el damasco (Tauer empleó un natural de Robertet) abren el camino ¡Y qué damasco! Jugoso, maduro, casi licoroso…su dulzor compensado por el característico olor cítrico-floral del geranio. El corazón -donde la rosa afgana se combina con los matices de miel del absoluto de rosa búlgara– es glorioso. Una nota almendrada, como un trompe l’oeil olfativo (¿sería un trompe le nez?), convierte las rosas en flores de mazapán.  PHI pronto se serena, deja de lado el dramatismo y cambia por completo de carácter, convirtiéndose casi en un comfort-scent. El lugar de la rosa es tomado por un rico tabaco ambarado con matices de cuero (¿es cistus?), que se torna aún más aterciopelado con la adición de tonka y vainilla.

Caro

Origen de la muestra: muestra regalo de una amiga

foto: Twistedlily.com

foto: Twistedlily.com

Tauer Perfumes PHI (Une Rose de Kandahar) – Sun, roses and tobacco

Luxury has historically shifted its focus according to -among other factors- what is scarce at any given period. The fact that it is currently less specified by shiny packaging than by quality and attention to detail shouldn’t come as a surprise. The trinity conformed by excellent raw materials, fine craftsmanship and proper time -one of the few things money can’t buy yet- and attention devoted to the creative process makes certain products shine above others.

Among the works of Swiss perfumer Andy Tauer, the rose motif stands out. He has explored the theme in Incense Rosé, Une Rose Vermeille, Une Rose Chyprée, Phi (Une Rose de Kandahar) and Rose Flash.

While I like love every single Tauer rose I have sniffed, I find Une Rose Vermeille perhaps a tad too flirty and Une Rose Chyprée overly theatrical. But -not unlike Goldilocks tasting the three bears’ porridge- PHI (Une Rose de Kandahar) feels just right, with a perfect balance between friendliness and drama.

PHI is composed around a natural rose oil  sourced from  Narganhar,  Afghanistan; this oil of exceptional quality is very rare thus the fragrance  is not available at all times. Its opening brings a whirlwind of sensations and notes. PHI dazzles like rays of light going through stained glass, when they project different colors on the surface they touch. Geranium and apricot (Tauer used a natural by Robertet) lead the way. And what an apricot! Ripe, juicy, almost boozy…its sweetness counterbalanced by the characteristic floral citrusy smell of geranium. The heart -where the Afghani rose is paired with honeyed Bulgarian rose absolute– is glorious. An almondy note, like an olfactory trompe l’oeil (trompe le nez?) turns the roses into marzipan flowers. PHI soon calms down, leaves the drama aside and changes its character completely, becoming almost a comfort scent. The place of the rose is taken by a rich ambery tobacco with leathery nuances (is it cistus?), made even more velvety by the addition of vanilla and tonka.

Caro

Origin of sample: sample gifted by a friend

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Fiesta en el jardín

foto: Cohabitaire.com fotógrafo: Tom Palumbo

foto: Cohabitaire.com      fotógrafo: Tom Palumbo

Carmen de Tommaso, conocida también como Marie-Louise Carven-Grog, estableció Carven en 1945 y trabajó allí durante casi 50 años, hasta 1993. Mme. de Tommaso (hoy de 105 años de edad), nombre legendario en la industria de la moda, ha sido distinguida también como Comandante de la Legión de Honor y Justa entre las Naciones.

Robe d’un Soir (1947), uno de los varios perfumes de Carven, ha sido discontinuado hace tiempo: lamentémonos. Quizás su belleza demasiado clásica ya no resultara atractiva en los mercados modernos; tal vez la fórmula original se hubiera vuelto demasiado difícil o costosa de reproducir…sólo podemos conjeturar. Robe d’un Soir es un floral aldehídico que da una sensación cremosa, sedosa. Su evolución es suave y fluida, casi ondulante. Las franjas blancas y verdes -emblemáticas de la casa- que adornan la caja, encuentran eco en cierto verdor del bouquet floral. A algunos podrá recordarles otras creaciones, la mayoría de las cuales vieron la luz años o décadas después. La primera definición que me viene a la mente al olerlo es “un extracto First vintage más verde”; pero Robe d’un Soir se adelanta a First por casi tres décadas.

La salida rebosa de aldehídos, que se manifiestan más punzantes y evidentes cuando el perfume se vaporiza en vez de aplicarse mediante toquecitos. Esta explosión aldehídica pronto es sucedida por notas florales frescas y verdosas. A medida que el bouquet se vuelve más cálido y seductor, el ylang ylang  y el jazmín -narcóticos y embriagadores como sólo ellos pueden serlo- toman el rol protagónico; las virtudes afrodisíacas atribuidas tradicionalmente a ambas flores se ponen de manifiesto. La sensualidad que domina la mezcla jamás va en detrimento de su elegancia y compostura. Las notas florales están firmemente ancladas en una base amaderada-atalcada donde cedro y sándalo se funden con resinas y vainilla. La longevidad y proyección  (especialmente cuando se rocía) son excelentes. Tengan en cuenta que los perfumes aldehídicos tienden a envejecer mal debido a la acetalización; sin embargo, si logran encontrar un frasco en buenas condiciones, serán ampliamente recompensados con su gracia y belleza.

Caro

Origen de la muestra: colección de la autora

foto: Caro Fernandez

foto: Caro Fernandez

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Garden party

Carmen de Tommaso, also known as Marie-Louise Carven-Grog, established Carven in 1945 and worked there for almost 50 years, until she left in 1993. The 105 year old Mme. de Tommaso, a legendary name in the fashion industry, has also been decorated as Comandeur de la Légion d’honneur and Righteous Among the Nations.

Robe d’un Soir  (1947), one of Carven‘s  many fragrances, has long been discontinued: let us mourn. Maybe its too classic beauty didn’t appeal to current markets any more; perhaps the original formula had become too difficult or expensive to reproduce…One can only guess. Robe d’un Soir is an aldehydic floral with a silky, creamy feel. Its evolution is smooth and seamless, almost undulating.  The white and green stripes that adorn the box -emblematic of the house- echo a certain greenness of the floral bouquet. It might remind some of several other creations, most of which saw the light years or decades after it. The first definition that comes to mind upon sniffing it is “a greener vintage First extrait”; but Robe d’un Soir predates First by almost three decades.

The opening is heavily laden with aldehydes, which appear sharper and more evident when the fragrance is sprayed rather than dabbed. This aldehydic burst is soon followed by a crisp greenish floralcy. As the bouquet becomes warmer and sultrier, ylang ylang and jasmine -narcotic and heady as only they can be- take the starring role; the aphrodisiac virtues traditionally attributed to both flowers become apparent. The sensuality that pervades the blend never detracts from its elegance and composure. The floral notes are firmly anchored on a powdery-woody base where cedarwood and sandalwood meld with resins and vanilla. Its longevity and projection (especially when sprayed) are excellent. Bear in consideration that aldehydic fragrances tend to age poorly due to acetalization; however if you happen to find a bottle in good condition, you will be richly rewarded with its graceful beauty.

Caro

Origin of sample: author’s own collection

Les Parfums de Rosine Roseberry – Primavera bucólica

foto: All-creatures.org

foto: All-creatures.org

Aunque una sea parcial a los perfumes operáticos y barrocos, gran parte del tiempo la agenda exige algo menos demandante.  De la misma manera en que la mayoría de las ocasiones no requieren de tacos altos, vestido de noche y las joyas de la abuela, los perfumes grandilocuentes a veces quedan fuera de la ecuación. Es el momento exacto en que “agradable” y “bonito” son bienvenidos.

“Bonito” resume con bastante exactitud a Roseberry, un eau de parfum  compuesto por Pierre Bourdon en 1997 para Les Parfums de Rosine. La casa parisina está dedicada a traducir todas las (aparentemente infinitas) facetas de la rosa al perfume. Claramente apasionada por  esta flor, la fundadora –Marie Hélène Rogeon- es la bisnieta de Louis Panafieu, quien solía crear eaux de cologne para el emperador Napoleón III.

Verde, floral y frutado, Roseberry resulta ideal para usar en primavera…o para conjurarla cuando el tiempo aún está frío. Aquí las rosas no conforman un bouquet arreglado primorosamente sino que parecen crecer al azar en un prado, matizadas por el dulzor herbáceo de la manzanilla. Una jugosa nota de  zarzamora endulza la rosa un poco más aún, pero lo frutal no resulta  abrumador. Finalmente prevalece el carácter floral de la composición a la par que una ligera jabonosidad refuerza su sensación de limpieza.

Fresca y aireada, esta fragancia transmite una alegría serena a lo largo de su evolución, que es bastante lineal.  Roseberry se mantiene cerca de la piel y su longevidad es mediana. Aunque menos distintivo que otras propuestas de la casa, resulta tan adorable que no puedo resistirme a su encanto.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de perfumerías Nadia, Madrid

 

foto: Les-parfums-de-rosine.com

foto: Les-parfums-de-rosine.com

Les Parfums de Rosine Roseberry – Bucolic springtime

While one may be partial to operatic, baroque and statement-making fragrances, most of the time schedule calls for something a bit less demanding.  In the same way  most occasions don’t require high heels, an evening gown and one’s best jewels, big fragrances are some times out of the  equation. It is the exact moment when “nice” and “pretty” are most welcome.
“Pretty” very much sums up what Roseberry is about.  An eau de parfum  composed by Pierre Bourdon for Les Parfums de Rosine in 1997. The Parisian house is devoted to translating all of the (seemingly infinite) facets of  rose into fragrance. Clearly passionate about this flower, founder Marie Hélène Rogeon is the great granddaughter of Louis Panafieu, who used to create eaux de cologne for emperor Napoleon III.

Green, floral and fruity, Roseberry makes an ideal choice for springtime…or to summon up the season when the weather is still cold. The roses here do not form an artfully arranged bouquet; they seem, instead, to grow randomly in the wild, nuanced by the herbaceous sweetness of chamomile. A juicy  blackberry  note sweetens the rose even more but the fruitiness is not overpowering. In the end the floral character of the blend prevails while a faint soapiness reinforces its clean feel.

Fresh and airy, this fragrance conveys a serene joy throughout its (quite linear) evolution. Roseberry wears quite close to the skin and has average longevity. Although less distinctive than other offerings from the house, I find it so adorable I cannot resist its charm.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid