Category Archives: Historia – History

Molinard Habanita – Femineidad con actitud masculina

foto: Gildedgypsiesvintage.blogspot.com

foto: Gildedgypsiesvintage.blogspot.com

Una de las casas perfumísticas más tradicionales nacidas en Grasse es Molinard. Fue fundada en 1849 y en 1920 se instalo también en París. Un año después lanzó Habanita, el eau de toilette más importante de su historia. El frasco -de color negro y con ninfas en relieve- se llamo Beauty y fue creado por René Lalique.

En 1988, de “la nariz” de perfumistas de la Escuela de Roure, relanzaron Habanita. Y no es casualidad que haya sucedido en esa epoca. Creo que esta fragancia de la familia oriental representa algo muy puntual que sucedió durante aquellas dos décadas en las que salió a la palestra. Más adelante veremos qué.

Percibido au débouché (desde el frasco) es cálido, licoroso y dulce gracias a las notas de melocotón. Pero aplicado sobre la piel, Habanita “muestra las garras”. La combinación de rosa e ylang-ylang lanza destellos de olor a hule. A los minutos, puede parecerse un poco más al caucho quemado, tal vez por el cuero que ostenta como nota de base. Sin embargo, casi media hora después, puedo afirmar que sí parece un típico eau de toilette, ‘domesticado’ con apolvadas notas de vainilla. Recién aquí aparece la suavidad.

En los años 20’s -producto del horror vivido en la 1° Guerra Mundial– el recato y la sobriedad fueron dejados de lado para vivir la vida a fondo. La mujer, que hasta el momento había estado relegada a la casa (preferentemente secundando como esposa de un señor acaudalado), ahora se mostraba en un rol social y sexual activo. No sólo coqueteaba, usaba el cabello a la garçon y mostraba las piernas; sino que también jugaba deportes al aire libre, comenzaba a votar y a ir a las universidades. Años en que fulguraban figuras como Virginia Woolf, Colette y Gertrude Stein.

En los 80’s se completa este proceso de avance femenino a la par de los hombres, ya con las mujeres en altos cargos empresariales y políticos. Y ni hablar de la moda masculina llevada por mujeres: hombreras, blazers, pantalones, maquillaje que endurece los rasgos y tacos para ver el mundo desde arriba.

Habanita simboliza a esa mujer: atrapante, ambiciosa, embriagante y de carácter fuerte, pero siempre femenina.

Virginia

Origen de la muestra: regalo de un familiar.

Nota: esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 21/09/11.

foto: Fragrantica.com

Molinard Habanita – Femininity with a masculine attitude

One of the more traditional perfume houses from Grasse is Molinard: founded in 1849, it was set in Paris in 1920. Habanita, the most important fragrance in this brand’s history, was launched one year later. Its bottle -black in color and with embossed nymphs- was called Beauty and had been created by René Lalique.

In 1988, “from the nose” of School Roure perfumers, Molinard relaunched Habanita. And it is not a coincidence that it happened at that exact time. I think this oriental fragrance is representative of something very specific that befell during those two decades in which it jumped onto the arena. We will later see why.

Perceived au debouché (from the bottle) this eau de toilette is warm, liquorous and sweet thanks to its notes of peach. But once applied to the skin, Habanita“shows its claws”. The combination of rose and ylang -ylang flashes touches of rubber. Within minutes, it may smell more akin to burnt rubber, perhaps due to the leathery base note. However – almost half an hour later- I can say that it smells more like a typical eau de toilette; it is now ‘ tamed ‘ with powdery vanilla notes. Only softness appears here.

In the ’20s -as a result of horror lived during the 1st World War– modesty and sobriety were pushed aside and life was enjoyed to the fullest. Women, who had until then been relegated to the house (ideally as wives to wealthy gentlemen), were now showing themselves in a more active social and sexual role. Not only flirting, wearing their hair a la garçon and exposing her legs; but also playing outdoor sports, voting and going to university. Figures such as Virginia WoolfColette and Gertrude Stein gleamed in those years.

In the 80’s this process of female leading alongside men became complete; it is no longer unusual to see women in senior business and political positions. Not to mention traditional menswear worn by women: shoulder pads, blazers, pants, makeup that made the traits look harder and high heels in order to see the world from above.

Habanita symbolizes that type of woman: engaging, ambitious, heady and strong willed, but always feminine.

Virginia

Origin of sample: Gift from a relative.

Note: This review was posted in Spanish on 09/21/11 on Notas & Acordes fragrance blog.

foto: Brunssen.com.mx

Tour olfativo constante – Una jornada en L’Osmothèque

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

¿Cómo habrán olido las originales L’Eau de Hongrie (1370) o L’Eau de Cologne Imperiale de Jean Marie Farina (1709)? Bueno, salvo que tengan una vieja botella llena de semejantes tesoros, deberían agendar una cita con L’Osmothèque para averiguarlo.(*)

Era un sábado gris y lloviznoso. Como debía dejar Francia el domingo siguiente al mediodía, hice planes para pasar el día entero en Versailles. ¿Para qué? Ciertamente no para concurrir al bello château (el cual fue un hito inolvidable en un viaje previo) sino para visitar L’Osmothèque. Durante años había leído sobre ella y ahora el momento había llegado: sería la grand finale para mi tour perfumístico francés.

Ubicada en el edificio contiguo a ISIPCA -una de las escuelas de perfumería más prestigiosas del mundo-,L’Osmothèque no es un museo, es un conservatorio”fue la  definición que el perfumista y fundador Jean Kérleo nos dio en la apertura de su clase aquel sábado. Él explicó que la misión que tienen es la de rescatar del olvido a las antiguas composiciones, recrearlas y hacerlas disponibles como referencia para profesionales de la industria de la perfumería, así como también para gente interesada en la materia.

La clase que tomé fue (en francés) “La historia de los perfumes desde la Antigüedad hasta nuestros días”. Consiste en un recorrido a través de diferentes períodos de la perfumería (el religioso, el medicinal, el moderno/por placer) junto con un abordaje sensorial a los ingredientes y a la evolución en la composición del perfume.Tuve el gran placer de oler las reconstrucciones de Le Parfum Royal (un antiquísimo perfume romano del s.I), L’Eau de Cologne de Napoleon (1815), Fougère Royale (1884) y muchos otros.

Semanas antes -en el WPC 2014 en Deauville- había sido yo muy afortunada de también poder conocer y tener una agradable charla con Mme Patricia de Nicolaï (perfumista y actual presidente de L’Osmothèque). Si bien ella era una de las disertantes, también estuvo mano a mano con el público en el stand de L’Osmothèque, dando a probar algunos perfumes antiguos y ofreciendo exclusivas publicaciones y libros. En aquella ocasión, olí por vez primera Iris Gris (1947), Diorama (1949), Je Reviens (1932), Liu (1929), Le Chypre (Coty1917), Jicky (1889) y Crêpe de Chine (1925).

Sé que es imposible lograr una recreación 100% exacta de una fragancia antigua por muchas razones (la infranqueable barrera temporal que impide compararla con la original, la diferencia de calidades y fuentes de ingredientes y la falta de un entendimiento cabal de la percepción de los olores son sólo algunos de los aspectos a tener en cuenta). Pero aún así, admiro el gran trabajo que hace el staff de este conservatorio de perfumes porque los resultados obtenidos son una invaluable referencia; permiten una reconstrucción de sentidos y una aproximación a lo que fue la cosmovisión de gentes de otros tiempos.

(*) Nota: Para poder tomar una clase en L’Osmothèque classes -especialmente si la prefieren en inglés-, les sugiero reservarlo con mucho tiempo de antelación( ¡un mes antes puede no ser suficiente!)

Virginia

foto: Virginia Blanco

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Continuous olfactory tour – A day at L’Osmothèque

How must have the original L’Eau de Hongrie (1370) or L’Eau de Cologne Imperiale by Jean Marie Farina (1709) smelled? Well, if you do not have an ancient full bottle of them, you should make an appointment with L’Osmothèque in order to figure it out.(*)

It was a cloudy and drizzly Saturday. Since I had to leave France on Sunday at noon I had made plans in advance to spend the entire day in Versailles. Why? Not in order to visit the beautiful château (which was an unforgettable stop in a previous trip) but because I wanted to visit L’Osmothèque. I had been reading about it over the years and now the time had come: I wanted a grand finale for my French perfume tour.

Located next to ISIPCA -one of the most prestigious perfumery schools in the world-, L’Osmothèque is not a museum, it is a conservatory” was the definition that perfumer and founder Jean Kérleo gave us in the opening of his class that Saturday. He explained that their mission is to rescue old fragrance formulas from oblivion, then recreating and making them available as a reference to professionals in the perfumery industry and also to people interested in the matter.

The class I took (in French) was “The history of Perfumes from Antiquity to this day”. It is a journey through different periods of perfumery (religious, medicinal, modern/leisure) along with a sensory approach to ingredients and the evolution of fragrance composition. I had the great pleasure of smelling reconstructions of Le Parfum Royal (an ancient Roman perfume from the 1st century), L’Eau de Cologne de Napoleon, Fougère Royale (1884) and many others.

A couple of weeks before that I was also fortunate enough to meet and have a nice conversation with Mme Patricia de Nicolaï (perfumer and president of L’Osmothèque) in WPC 2014, in Deauville. Although she was a speaker there, she was at the L’Osmothèque stand, available to the public, sampling antique perfumes and offering exclusive books and publications. It was there that I smelled Iris Gris (1947), Diorama (1949), Je Reviens (1932), Liu (1929), Le Chypre (Coty, 1917), Jicky (1889) and Crêpe de Chine (1925).

I am aware that is impossible to get a 100% exact recreation of a fragrance for many reasons (the insurmountable barrier of time to compare them, the different qualities of raw materials and the lack of complete understanding of the historic perception of scents are only a few aspects). Even so, I admire all that great work that the staff of this perfume conservatory is doing because its results constitute an invaluable reference; it allows for a reconstruction of meanings and perspectives of people from another time.

(*) Note: In order to get a place at the L’Osmothèque classes -especially if you prefer them in English-, I suggest you make your appointment with plenty of time in advance (a month might not be enough!)

Virginia

foto: Virginia Blanco

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Jean Kérleo -perfumista y fundador de L’Osmothèque- en plena clase.                            foto: Virginia Blanco

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foto: cortesía de Lidia Pouget Pidoux

foto: cortesía de Lidia Pouget Pidoux

foto: Virginia Blanco

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Tour olfativo constante – La meca de la perfumería moderna

foto: Virginia Blanco

“Traje de perfumista” (a partir de un grabado del S. XVII)                                       artista: Tomek Kawiak, 1997     foto: Virginia Blanco

“La ciudad era una Roma de los perfumes, la tierra prometida de los perfumistas y quien no había ganado aquí sus espuelas, no tenía derecho a llevar este nombre.”

Patrick Süskind  “El Perfume: Historia de un asesino “

Los perfumes son frecuentemente asociados con París pero en realidad la historia de la perfumería moderna comenzó en Grasse, una ciudad ubicada al sudeste de Francia. Muy cerca de Niza y Cannes, este pequeño centro urbano medieval fue el lugar donde -a mediados del S.XVIII- la curtiduría cedió su auge a la perfumería tal como hoy la conocemos.

Grasse obtuvo su relevancia perfumística debido a factores político-económicos muy puntuales. Los altos impuestos al cuero y la creciente competencia de las curtiembres de Niza contribuyeron a realizar el cambio hacia la industria de las fragancias, tomando ventaja su ubicación geográfica entre los Alpes y el mar Mediterráneo (punto estratégico para el comercio y con un clima privilegiado para el cultivo y procesamiento de  jazminesrosasvioletasmirtolavandamimosa y flor de naranjo).

Había estado antes en Francia, pero en esta oportunidad planeé un recorrido olfativo específico: Deauville (World Perfumery Congress), Grasse,Versailles (L’Osmothèque) y París (por supuesto). Así que no bien terminó el WPC, ya me encontraba lista para dirigirme a la “Capital de la Perfumería Moderna”; sí, ¡incluso con una importante huelga de transportes en curso!

Mis compañeros de viaje fueron “La alquimia de las esencias: Pequeña historia del perfume” de Mandy Aftel, y “El Perfume: Historia de un asesino” la célebre novela escrita por Patrick Süskind. Esos amados libros me brindaron el ambiente perfecto. Luego de tantos años de haberlo soñado, ahora me encontraba en Grasse por primera vez, ansiosa por ver cada rincón de la ciudad y oler cada cosa fragante que se cruzara por mi camino… en el lapso de dos días.

Como pueden imaginar, ese tiempo no fue suficiente (nunca lo es) pero eso siempre es una buena excusa para el retorno. Entonces, mi primera parada fue en el  Musée International de la Parfumerie. Si son grandes fanáticos de la historia del perfume podrían fácilmente pasarse allí un día entero. Hay exhibiciones de los distintos métodos de extracción de materias primas así como también de recipientes de ungüentos, pomadas y aceites perfumados de la Antigüedad hasta llegar a las botellas de perfume de nuestros días.

Luego proseguí visitando a -como algunos lugareños les llaman- les trois parfumeries soeurs de Grasse (las tres perfumerías hermanas de Grasse): FragonardMolinard Galimard. Las dos primeras ofrecen un breve recorrido gratuito por sus respectivas usines (fábricas) y museos. La tercera de ellas es la más antigua e irónica ya que su fundador  –Jean Galimard– fue el que le ofreció por primera vez guantes de cuero perfumados a Catalina de Médicis.

Otro hito del viaje fue el placer de haber podido conocer -¡finalmente!- a dos perfumistas inspiradores. Disfruté un delicioso té floral junto a Pierre Bénard (Osmoart); tuvimos una conversación fascinante sobre proyectos personales, el sentido del olfato, cultura, historia y educación. También tuve la oportunidad de conversar con  Jessica September Buchanan (1000Flowers), café mediante en la Place aux Aires; tuve además la suerte de conocer su estudio. Saber más detalles de su historia y profunda pasión por la perfumería fue una inolvidable experiencia.

Desafortunadamente, no llegué a tiempo para la cosecha de rosas. ¿Será posible el año que viene, tal vez?

Virginia

Nota: Para saber más acerca de esta hermosa ciudad histórica, los invito a visitar nuestra página en Facebook; muy pronto más fotos serán publicadas allí.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Mecca for modern perfumery 

“The town was the Rome of scents, the promised land of perfumes, and the man who had not earned his spurs here did not rightfully bear the title of perfumer.”

Patrick Süskind  “Perfume: The Story Of a Murderer “

Perfume is frequently linked with Paris but the history of modern perfumery began in Grasse, a Southeastern French city. Pretty close to Nice and Cannes, this small medieval town was the place where -in the mid 18th century- tannery yielded way to perfumery as we know it today.

Grasse obtained its perfume relevance because of specific economical and political factors. High taxes on leather and the competition from Nice in tannery contributed to switching to fragrance industry that took advantage of its location between the Alps and the Mediterranean Sea (strategical for commerce and with a privileged weather to harvest and process jasmine, roses, violets, myrtle, lavender, mimosa and orange blossom).

I had been in France before, but in this opportunity I planned a specific olfactory tour: Deauville (World Perfumery Congress), Grasse,Versailles (L’Osmothèque) and Paris (of course). So by the time WPC finished, I was ready to visit the “Capital of Modern Perfumery”; yes, even with a transportation strike going on!

My traveling companions were “Essence and Alchemy: A Book Of Perfume” by Mandy Aftel, and “Perfume: The Story Of a Murderer” the famous novel written by Patrick Süskind. Those loved books gave me the perfect mood. After so many years dreaming of it, I was in Grasse for the first time, eager to see every corner of the town and smell every fragrant thing that would cross my path…in the lapse of two days.

As you may imagine, time was not enough (it never is) but that always makes a good excuse to return. So, my first stop was at the Musée International de la Parfumerie. If you are a huge fan of the history of fragrance, you will easily spend a whole day there. There are exhibitions of different extraction techniques as well as antique containers of scented unguents, pomades and oils from ancient times to modern bottles of present days.

Then I went on to visit -as some locals call them- les trois parfumeries soeurs de Grasse: Fragonard, Molinard and Galimard. The first one and second one provide a free brief tour into their respective usines (factories) and museums.The third perfumery is the most antique and iconic because its creator –Jean Galimard– was the tanner that offered scented leather gloves to Catherine de Medici for the first time.

Other milestone of this trip was having the pleasure of -finally!- meeting two inspiring perfumers. I enjoyed some delicious floral tea with Pierre Bénard (Osmoart); we had a fascinating conversation about personal projects, the sense of smell, culture, history and education. I also had the chance to chat over coffee with Jessica September Buchanan (1000Flowers) at la Place aux Aires; I was also fortunate enough to visit her studio. Learning details from her story and deep passion for perfumery was an unforgettable experience.

Unfortunately, this time I was unable to witness the rose harvest. Maybe next year?

Virginia

Note: In order to learn more about this historical city, please visit our Facebook page Té de Violetas; more photos will be posted there very soon.

Museo y Fábrica Fragonard foto: Virginia Blanco

Museo y Fábrica Fragonard       foto: Virginia Blanco

Museo Fragonard foto: Virginia Blanco

Museo Fragonard      foto: Virginia Blanco

Fábrica Fragonard foto: Virginia Blanco

Fábrica Fragonard      foto: Virginia Blanco

Marcos y paneles utilizados en la técnica de enfleurage (Museo Fragonard) foto: Virginia Blanco

Marcos y paneles utilizados en la técnica de enfleurage (Museo Fragonard)      foto: Virginia Blanco

Maison Molinard  foto: Virginia Blanco

Maison Molinard         foto: Virginia Blanco

Perfumería de la Maison Molinard foto: Virginia Blanco

Perfumería de la Maison Molinard      foto: Virginia Blanco

Perfumería de la Maison Molinard foto: Virginia Blanco

Perfumería de la Maison Molinard        foto: Virginia Blanco

Maison Molinard foto: Virginia Blanco

Maison Molinard foto: Virginia Blanco

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Entrada de la fábrica de Galimard foto: Virginia Blanco

Clase de perfumería (Galimard)  foto: Virginia Blanco

Clase de perfumería (Galimard)     foto: Virginia Blanco

Laboratorio Galimard  foto: Virginia Blanco

Laboratorio de Galimard         foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

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foto: Virginia Blanco

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Grabado que inspiró a la escultura característica de Grasse (Museo Internacional de la Perfumería) foto: Virginia Blanco

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Dispositivo para oler ingredientes emblemáticos en la historia de la perfumería (Museo Internacional de la Perfumería) foto: Virginia Blanco

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foto: Virginia Blanco

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foto: Virginia Blanco

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Ejemplar de “Los elementos de química de M. Jean Beguin” foto: Virginia Blanco

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Antiguos nécessaires y botellas de perfumes en miniatura foto: Virginia Blanco

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Pote de ungüento de alabastro (Egipto, 1580 – 1085 A.C.) y Alabastrón (Egipto, siglos IX – IV A.C.) foto: Virginia Blanco

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Place Aux Aires   foto: Virginia Blanco

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Place Aux Aires    foto: Virginia Blanco

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foto: Virginia Blanco

Letras Perfumadas – “Ramo de violetas” de Pablo Neruda

imagen: Oilpaintings-sales.com "Bouquet Of Violets"  artista: Edouard Manet  (1872)

imagen: Oilpaintings-sales.com “Bouquet de violetas” artista: Edouard Manet (1872)

Crespo ramo en la sombra sumergido:
gotas de agua violeta
y luz salvaje
subieron con tu aroma:
una fresca hermosura
subterránea*
trepó con tus capullos
y estremeció mis ojos y mi vida.

Una por una, flores
que alargaron
metálicos pedúnculos,
acercando en la sombra
rayo tras rayo de una luz oscura
hasta que coronaron
el misterio
con su masa profunda de perfume,
y unidas
fueron una sola estrella
de olor remoto y corazón morado.

Ramo profundo,
íntimo
olor
de la naturaleza,
pareces
la onda, la cabellera,
la mirada
de una náyade rota
y submarina,
pero de cerca,
en plena
temeridad azul de tu fragancia,
tierra, flor de la tierra,
olor terrestre
desprendes, y tu rayo
ultravioleta
es combustión lejana de volcanes.

Sumerjo en tu hermosura
mi viejo rostro tantas
veces hostilizado por el polvo
y algo desde la tierra
me transmites,
y no es sólo un perfume,
no es sólo el grito puro
de tu color total, es más bien
una palabra con rocío,
una humedad florida con raíces.

Frágil haz de violetas
estrelladas,
pequeño, misterioso
planetario
de fósforo marino,
nocturno ramo entre las hojas verdes,
la verdad es
que no hay palabra azul para expresarte:

más que toda palabra
te describe un latido de tu aroma.

Pablo Neruda (1956)

“Tercer libro de las odas“ Buenos Aires, Losada, 1957.

Desde siempre, las violetas han sido mis flores favoritas. En mi primera infancia viví en una casa sin jardín, en el centro de la ciudad. Sin embargo, teníamos un patio trasero con un cantero mullido de violetas (Viola odorata). Durante el invierno me gustaba buscar las flores, olerlas y cortarlas para hacer ramitos y adornar la mesa.

Unos años después nos mudamos a las afueras. Si bien la nueva casa contaba con un gran jardín, nunca plantamos violetas. Pero no tardé en descubrir que a unas cuadras de distancia había un extenso terreno baldío tapizado de violetas silvestres, bordeado por frondosos árboles y un estrecho arroyito. Las caminatas de fin de semana por allí, al resplandor del sol invernal, eran casi de ensueño.

Hace muchos años que no huelo una violeta. Ya no se ven en los jardines, ni siquiera vendedores ofreciendo ramitos por la calle como cuando yo era niña. Aquellos recuerdos sólo pueden cobrar vida mediante los perfumes que evocan su fragancia. Y también mediante las figuras retóricas empleadas en un poema como el de Neruda: las violetas son una “humedad florida con raíces”.

Virginia

(*)Nota bene: en la primera estrofa el autor estaría aludiendo al mito de Perséfone o Proserpina, quien fue raptada y llevada al Inframundo por Hades o Dis, mientras recogía flores (entre ellas, violetas).

foto: Riochico.wordpress.com "El Rapto de Perséfone" artista: Gian Lorenzo Bernini (1622)

foto: Riochico.wordpress.com “El Rapto de Perséfone” artista: Gian Lorenzo Bernini (1622)

Scented Letters – “Ode to a Cluster of Violets” by Pablo Neruda

Crisp cluster
plunged in shadow.
Drops of violet water
and raw sunlight
floated up with your scent.
A fresh
subterranean beauty*
climbed up from your buds
thrilling my eyes and my life.

One at a time, flowers
that stretched forward
silvery stalks,
creeping closer to an obscure light
shoot by shoot in the shadows,
till they crowned
the mysterious mass
with an intense weight of perfume
and together
formed a single star
with a far-off scent and a purple center.

Poignant cluster
intimate
scent
of nature,
you resemble
a wave, or a head of hair,
or the gaze
of a ruined water nymph
sunk in the depths.
But up close,
in your fragrance’s
blue brazenness,
you exhale the earth,
an earthly flower, an earthen
smell and your ultraviolet
gleam
in volcanoes’ faraway fires.

Into your loveliness I sink
a weathered face,
a face that dust has often abused.
You deliver
something out of the soil.
It isn’t simply perfume,
nor simply the perfect cry
of your entire color, no: it’s
a word sprinkled with dew,
a flowering wetness with roots.

Fragile cluster of starry
violets,
tiny, mysterious
planet
of marine phosphorescence,
nocturnal bouquet nestled in green leaves:
the truth is
there is no blue word to express you.

Better than any word
is the pulse of your scent.

Pablo Neruda (1956)

From “Odes to Common Things”. Translated by Ken Krabbenhoft, Bullfinch Press, 1994. Source: http://memoryanddesire.typepad.com

Violets have always been my favorite flowers. In my early childhood I lived in a house without a garden, in the center of the town. However, we had a little backyard with a kind of fluffy bed of violets (Viola odorata). During Winter I enjoyed looking for the flowers, enjoying their smell, making bouquets and decorating the table with them.

A few years later we moved to the suburbs. Although the new house had a large garden, we never planted violets. But I discovered very soon that there was a vast pasture land carpeted with wild violets, just a few blocks away; it was bordered by lush trees and a narrow stream. Weekend walks around there, under the glow of the Winter sun, were almost dreamlike.

For many years afterwards I did not smell fresh violets again. The tiny flower is no longer seen in the gardens; clusters of violets are seldom offered by street vendors nowadays (it was very common when I was a child). Those memories can now only come to life through evocative perfumes and also by rhetorical figures employed in certain poems. As Neruda wrote: Violets are “a flowering wetness with roots.”

Virginia

(* ) NB : in the first stanza the author is probably referring to the myth of Persephone or Proserpine, who was picking flowers (among them, violets) when Hades or Dis kidnapped her and took her to the Underworld.

foto: Flickr.com "Violets in the dark" ph: Mikkashar

foto: Flickr.com “Violets in the dark” ph: Mikkashar

Antigua receta – Aceite perfumado con flores para el cabello

imagen: Tegedekd.mindmix.ru

imagen: Tegedekd.mindmix.ru

Estamos fascinadas, no con las recetas de productos perfumados en sí, sino más bien con las recetas antiguas de productos perfumados. Y ésto no es  porque necesariamente vayamos a seguir las instrucciones: en realidad es porque nos permiten pensar en una forma diferente, antigua, y experimentar los usos y costumbres de antaño, cual un viaje en el tiempo imaginario.

Recientemente encontré en un viejo libro inglés  (A collection of the most easy and approved methods of preparing baths, essences, pomatums, powders, perfumes, sweet-scented waters and opiates, for preserving the teeth and gums and sweetening the breath, 1787,  de la colección ECCO) una interesante receta para hacer aceite de almendras dulces o nueces y flores. Está pensado para perfumar el cabello:

“Pelar las almendras en agua caliente y, cuando se sequen, reducirlas a polvo, tamizarlo con un tamiz fino, esparciéndolo en una delgada capa de almendras pulverizadas, y una de flores, sobre el fondo de una caja forrada con estaño. Cuando la caja esté llena, dejarla así unas doce horas; luego tirar las flores, y agregar unas frescas en la misma forma que antes, repitiendo la operación cada día por ocho días sucesivos. Cuando el polvo de almendras esté completamente impregnado con el aroma de las flores elegidas, ponerlo dentro de un trapo de lino nuevo y limpio, y con una prensa de hierro extraer el aceite, el cual estará fuertemente perfumado con el fragante perfume de las flores”

Estoy sorprendida con todo el tiempo y dedicación invertidos por la gente en aquellos años para hacer un aceite perfumado. Realmente asombroso ¿no creen?

A propósito, si se están preguntando -al igual que yo- a qué diantres se referirá el libro con “una caja forrada de estaño” (lo cual aparentemente no es ni una lata ni una caja de cartón), aunque no estoy segura de que se trate del mismo objeto, pero por favor denle un vistazo a esta antigua palangana ovalada que encontré googleando (Oh ¡miren esas asas de hierro fundido!).

Virginia

foto: Aloepharmacy.com

foto: Aloepharmacy.com

An Ancient Recipe – An Oil Scented With Flowers For The Hair

We are fascinated not just with recipes but old recipes of scented products. And it is not necessarily because we will follow its instructions: it is because it allows us to think in a different, ancient way, experiment manners and customs of yesteryear like an imaginary time travel.

I’ve recently found in an old English book (A collection of the most easy and approved methods of preparing baths, essences, pomatums, powders, perfumes, sweet-scented waters and opiates, for preserving the teeth and gums and sweetening the breath, 1787,  digital collection ECCO) an interesting recipe for making oil from sweet almonds or nuts and flowers. It’s intended to scent the hair:

“Blanch your Almonds in Hot Water, and, when dry, reduce them to powder, sift them through a fine sieve, strewing a thin layer of Almond-powder, and one of Flowers, over the bottom of the Box lined with Tin. When the box is full, leave them in this situation about twelve hours; then throw away the Flowers, and add fresh ones in the same manner as before, repeating the operation every day for eight successive days. When the Almond powder is thoroughly impregnated with the scent of the Flower made choice of, put it into a new clean Linen Cloth, and with an Iron Press extract the Oil, which will be strongly scented with the fragrant perfume of the Flower”

I’m amazed with all the time and dedication people use to invest in those years in a perfumed oil. Truly awesome, isn’t it?

By the way, if you are wondering -as I am- what on the earth is a “box lined with tin”(apparently is not just a tin nor a cardboard box), although I’m not sure if it is the same thing, but please take a look to this beautiful antique oval basin that I’ve found googling (Oh, look at those scrolling cast iron handles!).

Virginia