Category Archives: Reseñas – Reviews

Roja Parfums Innuendo Pour Femme parfum – Una suave dulzura

 

imagen: Vam.ac.uk (Victoria & Albert Museum)  artista: Sigrid Hunt, 1954

imagen: Vam.ac.uk (Victoria & Albert Museum) artista: Sigrid Hunt, 1954

Innuendo no piensa derribar la puerta a fuerza de golpes sino que, probablemente,  llamará con delicadeza. Estén advertidos, sin embargo, de que una vez adentro, quizás decida no irse nunca. Pensado por su creadorRoja Dovecomo un “homenaje a todo lo femenino”, se siente tan suave como un pañuelo de fina seda.

Innuendo sugiere tonos durazno pálido o gris torcaza: frescos y cálidos a la vez, sin dramatismos. Resulta tan reconfortante como pasar una tarde haraganeando en la cama, acariciando un gato dócil y dejándose sedar por su ronroneo…porque Innuendo ronronea, susurra y juguetea con languidez. Al rociarlo se materializa un enorme bouquet  dominado por jazmín y duraznos, orris y la respiración ronca del patchouli. Por momentos, el jazmín y el patchouli hacen aflorar un aire de familia que emparenta al dulce Innuendo con el más severo Unspoken. Delicado y envolvente, camina la cuerda floja entre lo jugoso (potenciado por notas de naranja, frescas violetas y rosa) y lo atalcado (sándalo, tonka y el ya mencionado orris). Las flores y maderas descansan sobre una base de almizcle blanco, con su inherente jabonosidad (o champuosidad¿?); si son aversos al almizcle blanco es probable que Innuendo no los haga cambiar de opinión. El sillage y la longevidad son fantásticos.

Para llevar con una hilera de perlas…o, mejor, con tres.

Caro

Origen de la muestra: muestra de parfum obsequiada por compra en Osswald, NYC

 

foto: Rojaparfums.com

foto: Rojaparfums.com

Roja Parfums Innuendo Pour Femme parfum – A gentle sweetness

Innuendo won’t kick your door open but knock politely instead. Be warned, though, that once it enters, it will probably never leave. Intended by its creator Roja Dove– as an “homage to everything feminine”,  it feels as soft as the finest silk scarf.

Innuendo suggests dove grey or pale peach hues: fresh and warm at a time, far from dramatic. It is as comforting as spending the afternoon lazying in bed, stroking a docile cat and becoming sedated by his purr…because Innuendo purrs, whispers and plays languidly.  Upon spritzing, a huge bouquet dominated by jasmine and peaches, orris and the raspy breath of patchouli materializes. Every now and then, the jasmine and patchouli bring to the surface a certain air de famille which relates the sweet Innuendo with the more stern  Unspoken. Gentle and enveloping, it walks the tightrope between juiciness (powered by notes of orange, fresh violets and rose) and powderiness (sandalwood, tonka and the aforementioned orris). The flowers and woods rest on a base of white musk, with its inherent soapiness (or shampoo-iness); if you are generally averse to white musk, Innuendo will probably not turn you into a convert. Sillage and longevity are fantastic.
To be worn with a strand of pearls…or, better yet, with three.

Caro

Origin of sample: parfum sample gifted with purchase at Osswald, NYC

Lorenzo Villoresi Acqua di Colonia – Cuando la vida te da limones…

 

foto: It.wikipedia.org

foto: It.wikipedia.org

Las eaux de cologne son el tipo de fragancia alcohólica más antiguo. Su precursora más célebre fue el Agua de Hungría (llamada también Agua de la Reina de Hungría), una receta en base a romero que data del siglo XIV. Este elixir era considerado tan milagroso que la reina Isabel de Hungría, para quien (o, según otras fuentes, por quien) fue creado, mantuvo su belleza hasta edad avanzada gracias a los lavados de su rostro con la preciada fórmula. En años posteriores, otras hierbas tales como lavanda y menta empezaron a agregarse a mezclas similares, pero básicamente el romero y los cítricos son lo que da a estas aguas su carácter distintivo. El uso original de las eaux de cologne era medicinal: se empleaban como enjuague facial, se bebían y también se frotaban sobre la piel para ayudar a aliviar la gota o el reumatismo. Consideradas de utilidad en casos de migraña y desmayos, en épocas victorianas también encontraban uso salpicadas en pañuelos o ingeridas mediante terrones de azúcar previamente embebidos.

Acqua di Colonia es, quizás, la menos ornada y más honesta de las fragancias de Lorenzo Villoresi, una casa de por sí alejada de florituras. Mi muestra había estado languideciendo en el fondo de un cajón por casi dos años sólo porque Acqua de Colonia no sonaba tan atractiva como Musk o Patchouli. Al final de un día particularmente estresante, me rocié con ella: una enorme sonrisa se dibujó en mi cara y el pecho se me ensanchó como si respirara aire puro de campo. A menudo, embarullados en la búsqueda de la sofisticación olvidamos la belleza de la sencillez. Acqua es genuina y simple como la risa de un bebé.

¿Qué es lo que hace tan especial a esta agua clásica? Su claridad, discreción y gran calidad. A pesar de las actuales restricciones de IFRA que pesan sobre determinadas materias primas -tales como la bergamota- Acqua di Colonia contiene un alto porcentaje de esencias naturales y esto se percibe fácilmente.  Chispeantes notas de bergamota y limón; el verdor crujiente y ligeramente amargo  del petitgrain; un límpido neroli y el romero que siempre me recuerda a la reina de Hungría juguetean en una fragancia universal. Limpia y tradicional, olería igualmente adecuada en mi sobrino de diez años, en la más chic de mis amigas o en un vecino nonagenario. Es apta para ser usada en el clima más abrasador y se siente tan vivificante como un vaso de limonada fría. El sillage es moderado y su longevidad, más que decente para una fragancia de este género. La próxima vez que la vida te de limones…inhalá y sonreí.

Caro

 Origen de la muestra: Muestra gentileza de Lorenzo Villoresi

foto: Lorenzovilloresi.it

foto: Lorenzovilloresi.it

Lorenzo Villoresi Acqua di Colonia – When life gives you lemons…

Eaux de cologne are the oldest type of alcohol based fragrance. Their most celebrated precursor was Hungary Water (also called Queen of Hungary Water), a rosemary based recipe dating from the 14th century. This elixir was reputedly so miraculous that queen Elizabeth of Hungary, for whom (or, according to other sources, by whom) it was created kept her beauty until an advanced age by means of washing her face with the precious formula. In subsequent years other herbs such as lavender and mint were added to similar concoctions, but basically rosemary and citrus are what give these eaux their distinct character. The original use of eaux de cologne was medicinal: they were used as facewash, ingested and could be rubbed on the skin to help alleviate gout or rheumatism. Considered useful in cases of migraine and fainting spells, in victorian times they were also sprinkled on handkerchiefs or ingested through previously soaked sugar lumps.

Acqua di Colonia is, perhaps, the less frilly, most honest fragrance from  Lorenzo Villoresi, a house far removed from superfluous adornment. My sample had been languishing in the back of a drawer for over two years only because Acqua de Colonia just didn’t sound as attractive as Musk or Patchouli. At the end of a particularly stressful day, I finally spritzed it on:  a big smile appeared on my face and my chest widened as if I were breathing clean countryside air. Often, tangled in the search for sophistication we forget the beauty of simplicity. Acqua is genuine and easy like the laughter of a baby.

What makes this classic-smelling water so special? Its clarity, discretion and great quality. Despite the current IFRA restrictions weighing on some raw materials -such as bergamot- Acqua di Colonia contains a high percentage of natural essences and this is easily perceived. Sparkling notes of lemon and bergamot; the crisp and somewhat bitter greenness of petitgrain; a limpid neroli and the rosemary that always reminds me of the queen of Hungary play together in this universal fragrance. Clean and traditional, it would smell as appropriate on my 10 year old nephew, my chicest friend or a nonagenarian neighbour. It is apt to be worn in the most sweltering weather and feels as vivifying as a glass of cold lemonade. Its sillage is moderate and longevity, beyond decent for this type of fragrance. Next time life gives you lemons…just inhale and smile.
Caro

Origin of sample: sample courtesy of Lorenzo Villoresi

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Fiesta en el jardín

foto: Cohabitaire.com fotógrafo: Tom Palumbo

foto: Cohabitaire.com      fotógrafo: Tom Palumbo

Carmen de Tommaso, conocida también como Marie-Louise Carven-Grog, estableció Carven en 1945 y trabajó allí durante casi 50 años, hasta 1993. Mme. de Tommaso (hoy de 105 años de edad), nombre legendario en la industria de la moda, ha sido distinguida también como Comandante de la Legión de Honor y Justa entre las Naciones.

Robe d’un Soir (1947), uno de los varios perfumes de Carven, ha sido discontinuado hace tiempo: lamentémonos. Quizás su belleza demasiado clásica ya no resultara atractiva en los mercados modernos; tal vez la fórmula original se hubiera vuelto demasiado difícil o costosa de reproducir…sólo podemos conjeturar. Robe d’un Soir es un floral aldehídico que da una sensación cremosa, sedosa. Su evolución es suave y fluida, casi ondulante. Las franjas blancas y verdes -emblemáticas de la casa- que adornan la caja, encuentran eco en cierto verdor del bouquet floral. A algunos podrá recordarles otras creaciones, la mayoría de las cuales vieron la luz años o décadas después. La primera definición que me viene a la mente al olerlo es “un extracto First vintage más verde”; pero Robe d’un Soir se adelanta a First por casi tres décadas.

La salida rebosa de aldehídos, que se manifiestan más punzantes y evidentes cuando el perfume se vaporiza en vez de aplicarse mediante toquecitos. Esta explosión aldehídica pronto es sucedida por notas florales frescas y verdosas. A medida que el bouquet se vuelve más cálido y seductor, el ylang ylang  y el jazmín -narcóticos y embriagadores como sólo ellos pueden serlo- toman el rol protagónico; las virtudes afrodisíacas atribuidas tradicionalmente a ambas flores se ponen de manifiesto. La sensualidad que domina la mezcla jamás va en detrimento de su elegancia y compostura. Las notas florales están firmemente ancladas en una base amaderada-atalcada donde cedro y sándalo se funden con resinas y vainilla. La longevidad y proyección  (especialmente cuando se rocía) son excelentes. Tengan en cuenta que los perfumes aldehídicos tienden a envejecer mal debido a la acetalización; sin embargo, si logran encontrar un frasco en buenas condiciones, serán ampliamente recompensados con su gracia y belleza.

Caro

Origen de la muestra: colección de la autora

foto: Caro Fernandez

foto: Caro Fernandez

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Garden party

Carmen de Tommaso, also known as Marie-Louise Carven-Grog, established Carven in 1945 and worked there for almost 50 years, until she left in 1993. The 105 year old Mme. de Tommaso, a legendary name in the fashion industry, has also been decorated as Comandeur de la Légion d’honneur and Righteous Among the Nations.

Robe d’un Soir  (1947), one of Carven‘s  many fragrances, has long been discontinued: let us mourn. Maybe its too classic beauty didn’t appeal to current markets any more; perhaps the original formula had become too difficult or expensive to reproduce…One can only guess. Robe d’un Soir is an aldehydic floral with a silky, creamy feel. Its evolution is smooth and seamless, almost undulating.  The white and green stripes that adorn the box -emblematic of the house- echo a certain greenness of the floral bouquet. It might remind some of several other creations, most of which saw the light years or decades after it. The first definition that comes to mind upon sniffing it is “a greener vintage First extrait”; but Robe d’un Soir predates First by almost three decades.

The opening is heavily laden with aldehydes, which appear sharper and more evident when the fragrance is sprayed rather than dabbed. This aldehydic burst is soon followed by a crisp greenish floralcy. As the bouquet becomes warmer and sultrier, ylang ylang and jasmine -narcotic and heady as only they can be- take the starring role; the aphrodisiac virtues traditionally attributed to both flowers become apparent. The sensuality that pervades the blend never detracts from its elegance and composure. The floral notes are firmly anchored on a powdery-woody base where cedarwood and sandalwood meld with resins and vanilla. Its longevity and projection (especially when sprayed) are excellent. Bear in consideration that aldehydic fragrances tend to age poorly due to acetalization; however if you happen to find a bottle in good condition, you will be richly rewarded with its graceful beauty.

Caro

Origin of sample: author’s own collection

Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande – Imperfección divina

 

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

Rose Etoile de Hollande vio la luz en 2012, el primer perfume en la colección luego de la desaparición prematura de Mona di Orio (la casa se encuentra hoy en manos de su socio, Jeroen Oude Sogtoen). Mona había empezado su carrera como discípula del célebre Edmond Roudnitska y su trabajo despertó fuertes pasiones -tanto positivas como negativas- durante su vida; aún hoy sucede: lo que rara vez provoca es indiferencia.

La creación de Rose Etoile de Hollande fue inspirada -se dice- por una fragante rosa trepadora que crece en Maison Sainte Blanche en Cabris, Provenza. Realmente no estaba en mis planes reseñarlo, ya que lo encuentro menos pulido que otras propuestas de la misma casa. Si bien algunas de ellas parecen tener ciertos característicos “bordes ásperos”, Rose quizás pueda contarse entre las más polarizantes.  A veces incluso me pregunto si la fórmula actual era la definitiva o si aún faltaban algunos ajustes ¿Qué es entonces lo que me hace querer usar este perfume una y otra vez? ¿Será acaso su belleza imperfecta pero conmovedora? Rose Etoile de Hollande es romántico sin sentimentalismos, en el sentido estricto de la palabra. Ajena a corazones rosados  y “te amo” baratos, esta rosa vibrante tiene más que ver con la individualidad, las emociones exaltadas e incluso la  irracionalidad.

La salida casi hace cosquillear la nariz: una explosión aldehídica es seguida por una rosa intensamente roja, con matices de vino y tanino. Es, a la vez, jugosa y astringente, igual que una granada. El aspecto picante de la rosa se realza con geranio y se sazona en abundancia con clavo de olor…esta fase me hace pensar en las espinas verdes que cubren el tallo.  Una nota dulce y realista de durazno redondea la mezcla y a la vez la dota de una suavidad aterciopelada.  Como un guiño a las terrosas raíces del rosal, el patchouli se hace notar con sutileza. Rose Etoile de Hollande deconstruye poéticamente a la más simbólica de las flores.

Si bien su longevidad no es deficiente, Rose no persiste tanto como otras eaux de parfum de la colección Les Nombres d’Or, como Vanille, Ambre, Musc y Cuir.

Caro

Origen de la muestra: Muestra regalo por compra en Marie Antoinette, Paris

foto: Monadiorio.com

foto: Monadiorio.com

Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande- Divine imperfection

Rose Etoile de Hollande was launched in 2012, the first fragrance in the collection after Mona di Orio’s untimely demise (the house is today managed by her business partner, Jeroen Oude Sogtoen). Mona had started her career as a disciple to the famed Edmond Roudnitska and her work ellicited strong passions -both positive and negative- when she was alive; it still does: what it rarely causes is indifference .

The creation of Rose Etoile de Hollande was reportedly inspired by a fragrant climbing rose that grows in Maison Sainte Blanche in Cabris, Provence. I wasn’t actually planning on reviewing this, as I find it somewhat less polished than other offerings from the same house. Although a few of them seem to have characteristic “rough edges”, Rose can probably be counted among the most polarising.  Sometimes I even wonder if  the current formula was the definitive one or it still had some adjustments to undergo.What is it then that makes me want to wear  this fragrance again and again? Could it be its imperfect but stirring beauty? Rose Etoile de Hollande is devoid of sentimentalism, romantic in the strict sense of the word. Far removed from pink hearts and cheap I love yous, this vibrant rose is more about  individuality,  exalted emotions, even irrationality.

The opening almost makes one’s nose tingle: an aldehydic burst is soon  followed by a red red rose, winey and tannic. It is, much like a pomegranate, juicy and astringent at the same time. The piquant aspect of the rose appears enhanced by geranium and an abundant dose of cloves…this phase makes me think of the green thorns that cover the stem. A sweet and realistic peach note rounds the blend and, at the same time, endows it with velvety smoothness. Like a nod to the earth covered roots of the rose plant, patchouli subtly makes itself noticed. Rose Etoile de Hollande poetically deconstructs the most symbolic of flowers.
While its longevity is not poor, Rose is nowhere as long lasting as other eaux de parfum from the Les Nombres d’Or collection, such as Vanille, Ambre, Musc and Cuir.

Caro

Origin of sample: Sample gifted with purchase at Marie Antoinette, Paris

Oriza L. Legrand Horizon – Rugidos y ronroneos

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com  ilustrador: Zig (1930)

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com       ilustrador: Zig (1930)

Mi primer encuentro con Horizon tuvo lugar hace unas semanas cuando, de manera inesperada, una botella encontró el camino hasta mis manos y mi nariz. Si bien no es el primer patchouli con miel del mercado y probablemente tampoco sea el último, se da en su mezcla una especie de afinación, una fluidez tal que lo hace especial. Horizon parece fusionarse con la piel hasta que el usuario también se convierte en una hoja de patchouli enorme y dulce. Oriza L. Legrand capitaliza oportunamente las tradicionales propiedades antidepresivas y afrodisíacas del patchouli.

Hemos hablado antes de cómo el patchouli se abrió camino a Occidente: a comienzos del siglo XIX, las hojas secas de patchouli se usaban para alejar a las polillas de los preciosos chales indios que eran embarcados rumbo a Europa. El aroma fortuito tuvo una aceptación tan amplia que las personas se rehusaban a comprar los chales si no olían a patchouli. Los chales pasaron de moda, pero el patchouli se quedó.  De característicos matices húmedos y mohosos, el aceite esencial mejora con el tiempo, tornándose más dulce y adquiriendo una textura casi viscosa.

Horizon fue creado en el cenit de los años locos: las mujeres acortaban los ruedos de sus faldas, empezaban a llevar el pelo à la garçonne y a juguetear con la androginia; Josephine Baker hipnotizaba a París con sus danzas “salvajes”;  después de la Gran Guerra un nuevo mundo se dibujaba con las líneas estilizadas del Art Déco. Se dice de esta creación de Oriza L. Legrand que es la que recrea con mayor fidelidad su versión original (1925).

La salida ruge con una dosis considerable de patchouli y cacao amargo, regada generosamente con cognac. Esta terrosidad alcohólica se atenúa luego de unos instantes y da paso a las notas dulces de miel y tabaco. Naranja amarga  (¡deliciosa!) y rosa se adivinan, tímidas, debajo de este torbellino. Horizon esquiva clichés de género; pese a la abundancia de notas golosas no es gourmand y ostenta un definido carácter  vintage. El fondo es delicadamente atalcado y ahumado: vainilla, benjuí, tonka y turba tejen un velo ligero y envolvente. Luego de unas horas, el rugido inicial termina por convertirse en un suave ronroneo que persiste con tenacidad sobre la piel y la ropa.

Caro

Origen de la muestra: gentileza de Oriza L. Legrand

foto: Orizaparfums.com

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Horizon – Roars and purrs

My first encounter with Horizon took place a few weeks ago when, unexpectedly, a bottle found its way to my hands and nose. While it is not the first honeyed patchouli in the market and it will probably not be the last one either, there is some sort of fine-tuning to it, such a smooth blending that makes it special. Horizon seems to meld with one’s skin until one turns into a big sweet patchouli leaf. Oriza L. Legrand opportunely capitalizes on the traditional antidepressant and aphrodisiac properties of patchouli.

We have mentioned before how patchouli made its way to the West: at the beginning of the XIX century dried patchouli leaves were used to keep moths away from the precious Indian shawls that were shipped to Europe. The (unintentional) scent had such a wide acceptance that people refused to buy the shawls if they didn’t smell of patchouli. The shawls went out to fashion but patchouli remained. With characteristic damp and musty nuances, the essential oil improves with time, becoming sweeter and acquiring an almost syrupy thickness.

Horizon was created at the zenith of the roaring twenties:  women shortened their hemlines, wore their hair à la garçonne and toyed with androgyny; Josephine Baker mesmerized Paris with her “savage” dances; after the Great War a new world was being drawn with the stylized lines of Art Déco. This is, reportedly, the Oriza L. Legrand creation that most faithfully recreates its original version (1925).

The opening roars, with a hefty dose of patchouli and bitter cacao, generously doused with cognac. This earthy booziness soon mellows a bit as sweet notes of honey and tobacco become more apparent.  Bitter orange (delicious!) and rose can be guessed, shy, under this whirlwind. Horizon avoids gender clichés; despite the abundance of mouthwatering notes it is no gourmand and boasts a definite vintage character. The drydown is delicately smoky and powdery: vanilla, benzoin, tonka and peat weave a light enveloping veil. After a few hours, the initial roar gives way to a soft purr that persists tenaciously on skin and clothes.

Caro
Origin of sample: courtesy of Oriza L. Legrand.