Tour olfativo constante – Una jornada en L’Osmothèque

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

¿Cómo habrán olido las originales L’Eau de Hongrie (1370) o L’Eau de Cologne Imperiale de Jean Marie Farina (1709)? Bueno, salvo que tengan una vieja botella llena de semejantes tesoros, deberían agendar una cita con L’Osmothèque para averiguarlo.(*)

Era un sábado gris y lloviznoso. Como debía dejar Francia el domingo siguiente al mediodía, hice planes para pasar el día entero en Versailles. ¿Para qué? Ciertamente no para concurrir al bello château (el cual fue un hito inolvidable en un viaje previo) sino para visitar L’Osmothèque. Durante años había leído sobre ella y ahora el momento había llegado: sería la grand finale para mi tour perfumístico francés.

Ubicada en el edificio contiguo a ISIPCA -una de las escuelas de perfumería más prestigiosas del mundo-,L’Osmothèque no es un museo, es un conservatorio”fue la  definición que el perfumista y fundador Jean Kérleo nos dio en la apertura de su clase aquel sábado. Él explicó que la misión que tienen es la de rescatar del olvido a las antiguas composiciones, recrearlas y hacerlas disponibles como referencia para profesionales de la industria de la perfumería, así como también para gente interesada en la materia.

La clase que tomé fue (en francés) “La historia de los perfumes desde la Antigüedad hasta nuestros días”. Consiste en un recorrido a través de diferentes períodos de la perfumería (el religioso, el medicinal, el moderno/por placer) junto con un abordaje sensorial a los ingredientes y a la evolución en la composición del perfume.Tuve el gran placer de oler las reconstrucciones de Le Parfum Royal (un antiquísimo perfume romano del s.I), L’Eau de Cologne de Napoleon (1815), Fougère Royale (1884) y muchos otros.

Semanas antes -en el WPC 2014 en Deauville- había sido yo muy afortunada de también poder conocer y tener una agradable charla con Mme Patricia de Nicolaï (perfumista y actual presidente de L’Osmothèque). Si bien ella era una de las disertantes, también estuvo mano a mano con el público en el stand de L’Osmothèque, dando a probar algunos perfumes antiguos y ofreciendo exclusivas publicaciones y libros. En aquella ocasión, olí por vez primera Iris Gris (1947), Diorama (1949), Je Reviens (1932), Liu (1929), Le Chypre (Coty1917), Jicky (1889) y Crêpe de Chine (1925).

Sé que es imposible lograr una recreación 100% exacta de una fragancia antigua por muchas razones (la infranqueable barrera temporal que impide compararla con la original, la diferencia de calidades y fuentes de ingredientes y la falta de un entendimiento cabal de la percepción de los olores son sólo algunos de los aspectos a tener en cuenta). Pero aún así, admiro el gran trabajo que hace el staff de este conservatorio de perfumes porque los resultados obtenidos son una invaluable referencia; permiten una reconstrucción de sentidos y una aproximación a lo que fue la cosmovisión de gentes de otros tiempos.

(*) Nota: Para poder tomar una clase en L’Osmothèque classes -especialmente si la prefieren en inglés-, les sugiero reservarlo con mucho tiempo de antelación( ¡un mes antes puede no ser suficiente!)

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – A day at L’Osmothèque

How must have the original L’Eau de Hongrie (1370) or L’Eau de Cologne Imperiale by Jean Marie Farina (1709) smelled? Well, if you do not have an ancient full bottle of them, you should make an appointment with L’Osmothèque in order to figure it out.(*)

It was a cloudy and drizzly Saturday. Since I had to leave France on Sunday at noon I had made plans in advance to spend the entire day in Versailles. Why? Not in order to visit the beautiful château (which was an unforgettable stop in a previous trip) but because I wanted to visit L’Osmothèque. I had been reading about it over the years and now the time had come: I wanted a grand finale for my French perfume tour.

Located next to ISIPCA -one of the most prestigious perfumery schools in the world-, L’Osmothèque is not a museum, it is a conservatory” was the definition that perfumer and founder Jean Kérleo gave us in the opening of his class that Saturday. He explained that their mission is to rescue old fragrance formulas from oblivion, then recreating and making them available as a reference to professionals in the perfumery industry and also to people interested in the matter.

The class I took (in French) was “The history of Perfumes from Antiquity to this day”. It is a journey through different periods of perfumery (religious, medicinal, modern/leisure) along with a sensory approach to ingredients and the evolution of fragrance composition. I had the great pleasure of smelling reconstructions of Le Parfum Royal (an ancient Roman perfume from the 1st century), L’Eau de Cologne de Napoleon, Fougère Royale (1884) and many others.

A couple of weeks before that I was also fortunate enough to meet and have a nice conversation with Mme Patricia de Nicolaï (perfumer and president of L’Osmothèque) in WPC 2014, in Deauville. Although she was a speaker there, she was at the L’Osmothèque stand, available to the public, sampling antique perfumes and offering exclusive books and publications. It was there that I smelled Iris Gris (1947), Diorama (1949), Je Reviens (1932), Liu (1929), Le Chypre (Coty, 1917), Jicky (1889) and Crêpe de Chine (1925).

I am aware that is impossible to get a 100% exact recreation of a fragrance for many reasons (the insurmountable barrier of time to compare them, the different qualities of raw materials and the lack of complete understanding of the historic perception of scents are only a few aspects). Even so, I admire all that great work that the staff of this perfume conservatory is doing because its results constitute an invaluable reference; it allows for a reconstruction of meanings and perspectives of people from another time.

(*) Note: In order to get a place at the L’Osmothèque classes -especially if you prefer them in English-, I suggest you make your appointment with plenty of time in advance (a month might not be enough!)

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Jean Kérleo -perfumista y fundador de L’Osmothèque- en plena clase.                            foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: cortesía de Lidia Pouget Pidoux

foto: cortesía de Lidia Pouget Pidoux

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Perfumando la casa con Papier d’Armenie

 

foto: Virginia Blanco   granos de resina de benjuí

foto: Virginia Blanco granos de resina de benjuí

Existe algo atávico y casi inductor de trance, en perfumar las habitaciones mediante humo, una satisfacción que no se compara a la de usar  velas aromáticas y, mucho menos, sprays. Palo santo, resinas de Perú y de México, sahumerios indios de masala y  Papier d’Armenie  son algunos de nuestros elementos preferidos para este fin.

El Papier d’Armenie se presenta en forma de pequeñas libretas y es, básicamente, papel embebido en un nitrato alcalino que lo vuelve -una vez encendido- capaz de arder lentamente sin llama. Inspirado por un viaje a Armenia, fue creado en 1885 y premiado en la Exposición Universal de 1889. En su fragancia original avainillada, balsámica y ligeramente amarga- predomina el benjuí (Styrax benzoin), si bien en los últimos años la casa ha presentado otras variedades (el de rosa, compuesto por Francis Kurkdjian, es la gloria).

Antiguamente el benjuí se usaba como antiséptico y expectorante; su resina se quemaba junto a los enfermos que sufrían de afecciones pulmonares. La planta se consideraba regida por el Sol y, por ende, capaz de dar calor y combatir afecciones de naturaleza fría.

En un viejo libro (“Les Recettes de la Maison”, de A. Chaplet, Masson et Cie. Editeurs, 1922) encontramos una receta casera de Papier d’Armenie, que reproducimos sólo a título de curiosidad:

Primero es necesario sumergir papel blanco en una solución saturada, en frío, de nitrato de potasa y dejarlo secar, tendido en una cuerda.

Luego se aromatiza sumergiéndolo en una tintura aromática preparada con antelación y macerada durante un mes, compuesta por los siguientes ingredientes

Almizcle, 10g

Esencia de rosas, 4g

Benjuí, 100g

Mirra, 12g

Iris de Florencia, 250g

Alcohol etílico de 80°, 300g

El papel se deja secar de nuevo y se corta en tiritas de un centímetro de ancho.

 

Caro y Virginia

Nota bene: No hemos intentado reproducir la receta que compartimos. En caso de que nuestros lectores quieran hacerlo, queda bajo su exclusiva responsabilidad.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Scenting the house with Papier d’Armenie

There is something atavistic and almost trance-inducing in scenting our rooms through smoke, a satisfaction that can’t be compared to the use of aromatic candles, much less fragrant sprays. Palo santo, Peruvian and Mexican resins, Indian masala incense sticks and  Papier d’Armenie  are some of our favorite elements for this purpose.

Papier d’Armenie comes in the shape of small booklets and it is, basically,  paper dipped in an alcaline nitrate that allows it to -once lit- burn slowly, without a flame. Inspired by a trip to Armenia, it was created in1885 and granted an award at the Exposition Universelle in 1889Benzoin (Styrax benzoin)-vanillic, balsamic, oh so slightly bitter-  predominates in the original scent, but through the last years the house has introduced other varieties (the “La Rose” booklet, composed by Francis Kurkdjian, is nothing short of sublime).

In the olden days benzoin was used as an antiseptic and expectorant; its resin was commonly burnt in the rooms of people suffering from lung ailments. The plant was thought to be ruled by the Sun and, thus, capable of giving heat and fighting illnesses which are cold in nature.

In an old book (“Les Recettes de la Maison”, by A. Chaplet, Masson et Cie. Editeurs, 1922) we found a home recipe for Papier d’Armenie, whch we reproduce just for the sake of curiosity:

It is first necessary to dip a piece of white paper in a  saturated cold solution of nitrate of potash and then leave it to dry, hanging from a rope.

It is then perfumed by dipping it in an aromatic tincture that has been macerated for a month in advance and consists of the following ingredients

Musk, 10g

Rose essence, 4g

Benzoin, 100g

Myrrh, 12g

Iris of Florence, 250g

80° alcohol (ethanol), 300g

The paper is allowed to dry again and then is cut in 1cm wide strips.

 

Caro & Virginia

Nota bene: We have not attempted to replicate the recipe we shared. In case our readers want to do so, they should do it at their own risk.

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Llamarada pasional

foto: Blogs.lanacion.com.ar fotógrafo: Aldo Sessa

foto: Blogs.lanacion.com.ar    fotógrafo: Aldo Sessa

Cada vez que rocío el último eau de parfum de Aedes de Venustas, me encuentro tarareando sin querer esta canción de Tita Merello:

Llamarada
es oír desde las sombras
esa voz que a mí me nombra,
que la busco y que no está.
Llamarada
es sentir sobre mi boca
todo el fuego de tu boca
que me quema y que se va.

Oeillet Bengale es un perfume de fuego y humo que envuelve con la sensualidad de un tango lento. A pesar de las apariencias, debe su nombre no al clavel, sino a una ambigua rosa que fue registrada por el pintor y botánico francés Pierre Joseph Redouté en 1835.  Si los aburren las rosas mansas y domesticadas, les aseguro que esta no tiene un pétalo de modosita.

Oeillet Bengale  (2014) fue compuesto por el nariz mexicano Rodrigo Flores Roux (Givaudan) para Aedes de Venustasboutique neoyorquina pionera en perfumería de nicho. Es la quinta creación de la casa luego de Une Histoire de Chypre (un chipre realizado en colaboración con Molinard), Aedes de Venustas (un incienso amaderado, por L’Artisan Parfumeur ), Aedes de Venustas (chipre, del nariz Bertrand Duchaufour) e Iris Nazarena (iris y cuero, por Ralf Schwieger).

Esta es una fragancia perfectamente unisex (¿no lo son todas?), dulce y feroz a la vez. En Oeillet Bengale la rosa se disfraza de clavel mediante un cargamento de especias picantes y dulces (distintas pimientas, clavo de olor, canela, cardamomo) logrando así confundir por unos momentos. Oeillet Bengale emana calor: es chispeante y ligeramente dulzón, con una cualidad frutada casi cerosa. Su luminosidad ondula, retrocediendo y avanzando, velada a intervalos por volutas de humo de incienso. Un fondo ambaradoresinoso (cistus, bálsamo de tolu, benjuí) redondea la composición que, a pesar de su contundencia, resulta sorprendentemente aireada. Buena longevidad y proyección terminan por convertirlo en una de las creaciones más satisfactorias y sólidas del último año. Estoy segura de que Oeillet Bengale está aquí para quedarse.

Caro

Pueden ver el grabado original del Oeillet Bengale, haciendo click aquí

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid.

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Blaze of passion 

 

Whenever I spritz on Aedes de Venustaslatest eau de parfum I find myself unintentionally humming this Tita Merello song:

Blaze
is to hear from the shadows
that voice which is naming me,
which I look for and can’t find.
Blaze
is to feel upon my mouth
all the fire of  yours
which burns me and then leaves.

Oeillet Bengale is a fragrance of fire and smoke that envelops  the wearer with the sensuality of a slow tango. Despite appearances, it owes its name not to carnation but to an ambiguous rose that was first recorded by French painter and botanist Pierre Joseph Redouté in 1835. If tame, domesticated roses bore you, I can vouch you won’t find any demureness here. 

Oeillet Bengale  (2014) was composed by Mexican nose Rodrigo Flores Roux (Givaudan) for Aedes de Venustas, the New York boutique that pioneered niche fragrances. It is the house’s fifth creation after Une Histoire de Chypre (a chypre, in collaboration with Molinard), Aedes de Venustas (a woody incense by L’Artisan Parfumeur), Aedes de Venustas (chypre, by nose Bertrand Duchaufour) and Iris Nazarena (leathery iris, by Ralf Schwieger).

This is a perfectly unisex fragrance (aren’t they all?), sweet and ferocious at a time. The rose in Oeillet Bengale is disguised as a carnation via loads of hot and sweet spices (several types of pepper, cloves, cinnamon, cardamom) and manages to confuse us for a few moments. Oeillet Bengale radiates heat: it is sparkling and slightly sweet, with an almost waxy fruitiness. Its luminosity  undulates, moving back and forth, veiled  every now and then by volutes of incense smoke. An ambery resinous base (cistus, tolu, benzoin) rounds off the composition which, despite its forcefulness, is surprisingly airy. Good longevity and projection turn it into one of the most solid and satisfying creations of the year. I’m sure Oeillet Bengale is here to stay.

Caro

You can see the original engraving of the Oeillet Bengale, by clicking here

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar
Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

Tour olfativo constante – Perfumerías de París (Parte II)

Cúpula de Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Cúpula de Galeries Lafayette París Haussmann, París foto: Virginia Blanco

Ni bien pisé París, mi primer parada fue el Musée du Parfum,ubicado a dos cuadras de l’Opéra Garnier. El museo está organizado por la marca Fragonard; allí se pueden encontrar exposiciones de cosas antiguas tales como accesorios para la higiene personal, frascos y alambiques, además de piezas relacionadas con la historia particular de esa casa de fragancias.

Este hermoso edificio parisino -el que también alberga una boutique Fragonard en la planta baja- data de 1860. Las fotografías allí no están permitidas lamentablemente, así sólo pude tomar fotos en la tienda. El museo es muy similar a su pariente en Grasse: ambos ofrecen visitas guiadas gratuitas y clases de perfumería. La principal diferencia entre ambos es que el de París está más concurrido por contingentes de turistas y que no tiene una fábrica para conocer.

Entre los lugares más fabulosos para visitar si uno es un apasionado de los perfumes son las Galeries Lafayette Paris Haussmann. Su increíble y enorme cúpula surcada por vitraux es una de las marcas registradas de esta maravillosa ciudad. En contraste con visitas previas, esta vez, sin embargo había tantísima gente que apenas se podía caminar y no fue una experiencia tan disfrutable precisamente.

De todas maneras, yo estaba allí para oler perfumes aún si tenía que abrirme paso épicamente a través de la multitud.Como tenía una agenda apretada, me centré mayormente en las  novedades y las colecciones exclusivas. Felizmente me encontré con unas cuantas creaciones interesantes. Por ejemplo, en Dior, la mayor parte de La Collection Privée es simplemente estupenda (New Look 1947Leather Oud fueron mis favoritos).

Luego en el barrio del l’Arc de Triomphe, concurrí a la boutique de Creed. Llegué en un momento en el que no había otros clientes, así que fue como un oasis de paz para mí. La señorita que atendía fue amable y atenta, respondiéndome las preguntas e invitándome a probar las fragancias. Yo tenía curiosidad por saber más sobre la línea más reciente, Acqua Originale. Ella me presentó los perfumes, uno por uno, y me relataba la inspiración detrás de ellos: viajes y sus memorias y vívidos paisajes.

Y hablando de clientes y vendedores, la próxima – y última- entrega de esta serie de perfumerías parisinas contendrá algunas apreciaciones sobre el servicio que se brinda en las boutiques de las marcas de fragancias más exclusivas.

La primera parte de la saga puede leerse aquí.

Virginia

 

Boutique Creed, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Perfumeries of Paris (2nd part)

When arrived in Paris, my first stop was the Musée du Parfum, located 2 blocks away from l’Opéra Garnier. The museum is run by Fragonard; there one can find displays of antique stuff such as accessories for personal care, bottles and alembics besides pieces of their own history as a fragrance house.

This beautiful Parisian building -which also houses a Fragonard boutique- dates from 1860. Photographs are unfortunately not allowed, so I was only able to get pics of the store. It is very similar to its relative museum in Grasse: they both offer free guided tours and perfumery classes. The main difference is that the Musée in Paris is more crowded and there is no factory to visit.

Among the most fabulous places to visit if one is interested in perfumery matters is Galeries Lafayette Paris Haussmann. Its astonishing enormous dome structured by vitraux is one of the trademarks of this marvelous city. In contrast with previous visits, this time, however, there were so many people that one could barely walk and it was not precisely an enjoyable experience.

Anyways, I was there in order to smell perfumes even if I had to make my epic way through the multitude. Since I was on a tight schedule, I mostly focused on “what is new” and exclusive lines. Happily I found a few interesting creations. For example, at Dior, the main part of La Collection Privée is just amazing (New Look 1947 and Leather Oud were my favorites).

Later in the neighborhood of l’Arc de Triomphe, I visited the Creed Boutique. There were no other customers there, so it was like a peaceful oasis to me. The saleslady was nice and helpful, answering my questions and allowing me to sample their fragrances. I was curious about the latest line, Acqua Originale. She introduce me to the perfumes, one by one, and telling me the inspiration behind them: trips and their memories and vivid landscapes.

Speaking about customers and salespeople, the next -and last- part of this series on Parisian perfumeries will contain some appreciations about the service in the boutiques of exclusive fragrance brands.

First part of this series is here.

Virginia

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París       foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París     foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París       foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París      foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París    foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

 foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París       foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París foto: Virginia Blanco

Boutique Creed, París       foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum, París     foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum y boutique Fragonard, París foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum y boutique Fragonard, París        foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum y boutique Fragonard, París foto: Virginia Blanco

Musée du Parfum y boutique Fragonard, París      foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París     foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París                foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París     foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París     foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París foto: Virginia Blanco

Boutique Fragonard del Musée du Parfum, París    foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París    foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París      foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París     foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París             foto: Virginia Blanco

Galeries Lafayette, París       foto: Virginia Blanco

Tour olfativo constante – Perfumerías de París (Parte I)

Jardín de la Galerie de Valois, París   foto: Virginia Blanco

Jardín del Palais Royal, París       foto: Virginia Blanco

Una vez terminada mi estancia en Grasse, me subí al avión que me llevaría desde Niza a París. Un caluroso verano estaba comenzando en  La Ville Lumiére, y yo estaba más que lista para visitar todas las perfumerías que había apuntado previamente en mi lista. Eran muchísimas pero tenía decidido tomarme mi tiempo para poder oler todas las fragancias que quisiera, no importaba qué. Oh, y tomar un montón de fotos, por supuesto.

A través de esta especializada tournée parisienne no sólo conocí marcas interesantes y perfumes impresionantes, sino también lugares y personas extraordinarias. Una de esas paradas fue Marie Antoniette, en el distrito Le Marais. Fui cálidamente bienvenida por Antonio De Figueiredo, su dueño. Durante la charla me contó cómo vino a existir ese hermoso lugar y también los detalles de su proceso de curaduría de fragancias. Antonio es un narrador nato que ve un universo completo detrás de cada perfume y lo comparte con sus clientes, brindando una aproximación única a la composición.

En La Galerie de Valois, la oscura y misteriosa boutique Serge Lutens brilla gracias a las incandescencias violetas de la iluminación, de lunas y estrellas. Yo estaba particularmente interesada en conocer más a fondo la The Palais Royal Collection. Una señora amable y de pocas palabras me presentó la colección y, a pesar de que la tienda estaba por cerrar en unos minutos, me sugirió que me tomara unos 20 minutos hasta que el perfume se mostrara en toda su gloria. En el mientras tanto, fui tomando fotos y -alternativamente- olfateando mis muñecas compulsivamente.

Visitar la boutique Oriza L. Legrand  -ubicada en las vecindades de l’Opéra Garnier – fue una oportunidad para oler a los más recientes miembros de esta marca renaciente del S.XVIII. Se trata de Muguet FleuriVetiver Royal Bourbon y Foin Fraîchement CoupéFranck Belaiche (quien es el dueño junto Hugo Lambert) me presentó también Oriza Aciduliné y me introdujo a la antigua usanza de la vinaigre de toilette: luego del shampoo, aplicar y enjuagar. El resultado es una cabellera brillante y sutilmente perfumada.

Desde ya que hubieron otras perfumerías de mi lista que pude visitar y serán motivo de subsecuentes crónica. Pero hubo otras – como Les Parfums de RosineMaison Francis Kurkdjian y Penhaligon’s– a las que no pude ver desde adentro. De todas maneras, me las ingenié para tomar algunas fotos para poder compartirlas con ustedes.

Pueden ver también: Perfumerías de París (Parte II) y Perfumerías de París (Parte III).

Virginia

Nota: Para poder ampliar este tour, visiten nuestra  Facebook page; más fotos serán publicadas en breve.

La Galerie de Valois del Palais Royal, París foto: Virginia Blanco

La Galerie de Valois del Palais Royal, París              foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Perfumeries of Paris (1st part)

Once my stay in Grasse finished I took an airplane from Nice to Paris. Although a very hot Summer was starting in La Ville Lumiére, I was ready to visit all the perfumeries I had previously written down on my list. They were too many but I had decided to take my time to sniff every fragrance I could, no matter what. Oh, and take a lot of photos, of course.

During this specialized tournée parisienne not only I got to know interesting brands and stunning perfumes but also extraordinary places and people. One of those special stops was Marie Antoniette, at Le Marais district. I was warmly welcomed by Antonio De Figueiredo, its owner. He told me how that beautiful place came into existence, and also details of the process of curating fragrances. Antonio is a natural storyteller who sees a whole universe behind each perfume and shares it with his customers bringing a unique approach to the composition.

At La Galerie de Valois, the dark and mysterious boutique Serge Lutens glows thanks to incandescent violet lighting, moons and stars. I was particularly interested in to learn more in depth The Palais Royal Collection. A kind woman of few words introduced me to the collection and although the store was about to close, she suggested I waited 20 minutes until the perfume showed itself in all its glory. In the meantime, I alternatively took photographs and sniffed my wrists compulsively.

Visiting the Oriza L. Legrand boutique -located in the vicinity of l’Opéra Garnier – meant an opportunity to smell the most recent members of this resurgent 18th century brand. They are Muguet Fleuri, Vetiver Royal Bourbon and Foin Fraîchement Coupé. Franck Belaiche (owner along with Hugo Lambert) also introduced me to Oriza Aciduliné and the antique use of vinaigre de toilette: after shampooing, apply and rinse. The result is a shiny and subtly scented hair.

Certainly, there were other perfumeries on my list that I could visit and they will appear in subsequent posts. But there were another ones – such as Les Parfums de Rosine, Maison Francis Kurkdjian and Penhaligon’s– that I was unable to see from the inside. I still managed to take some pictures of their windows in order to share them with you.

This series continues in Perfumeries of Paris (2nd part) and Perfumeries of Paris (3rd part).

Virginia

Note: In order to broaden this tour, please visit our Facebook page; more photos will be posted there very soon.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París  foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París  foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París  foto: Virginia Blanco

Perfumería Marie Antoinette, París foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Serge Lutens foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París  foto: Virginia Blanco

Boutique Oriza L. Legrand, París foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París  foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París  foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París  foto: Virginia Blanco

Maison Francis Kurkdjian, París foto: Virginia Blanco

 foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon's, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon’s, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon's, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon’s, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon's, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon’s, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon's, París foto: Virginia Blanco

Boutique Penhaligon’s, París foto: Virginia Blanco

Les Parfums de Rosine, París  foto: Virginia Blanco

Les Parfums de Rosine, París foto: Virginia Blanco