Tag Archives: almizcle – musk

Fragonard Fleur de Vanille – Un juego gourmand

foto: Aujardin.org

En el amplio menú de las eaux de toilette de la casa Fragonard, nos detenemos esta vez en una fragancia digna de ser ubicada en la sección de los ‘postres’: Fleur de Vanille.

De una sencillez magistral, entrelaza sus notas para ser degustadas y apreciadas lentamente, sin distinción de género. Al sólo olfato y, se percibe en el aire un acorde perfecto de vainilla, entre polvorosa y ligeramente licorosa. En ese instante, las glándulas salivales comienzan a trabajar y ya no hay vuelta atrás.

El impulso de aplicarlo sobre la piel es irresistible. Luego de sucumbir ante tal poderosa tentación, nos despista un guiño de almendra amarga. Entonces parece que surge la vainilla, pero es una falsa alarma: en realidad era un agrio caramelo de benjuí. Evidentemente, la vainilla está jugando a las escondidas con nosotros.

Otra falsa pista: el cálido y dulce chocolate con leche, que trae de vuelta al caramelo pero esta vez recubierto con ylang-ylang. Por fin, dejamos de hurgar minuciosamente en el ‘plato de postre’ y, antes de rendirnos, ¡voilá!… todo cierra olfativamente. ¡Piedra libre para la vainilla que está detrás de este delicioso manjar!

Virginia

Origen de la muestra: obsequio de un familiar.

Nota: esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 30/11/11.

foto: Fragonard.com

Vero Profumo Kiki – Lavanda cristalizada

foto: Herbcompanion.com

La mayoría de las veces son los perfumes los que nos eligen a nosotros y no a la inversa. Estaba ansiosa por conocer a Vero Kern e igualmente ansiosa por probar su exuberante floral blanco Rubj. Quizás mi ansiedad estaba algo fuera de control ese día y  necesitaba seriamente de los poderes calmantes de la  lavanda (la planta tiene propiedades  sedantes, relajantes y antidepresivas)  porque fue Kiki -un homenaje “lavanda-céntrico” a París– el que me cautivó.

Antes de crear su línea, Vero Profumo, la inspiradora Vero era aromatóloga. En sus tres fragancias –Rubj, Onda Kiki–  interpreta magistralmente los acordes dominantes (flores blancascuero y lavanda respectivamente) y los ejecuta de manera sublime.

En Kiki (extracto) la salida huele como…bueno… lavanda, brillante y con el amargor herbáceo característico de la planta. La lavanda aparenta ser algo cruda y falta de refinamiento; como la flor, el tallo y las hojas, todo junto, pero esta impresión dura sólo unos instantes. La mejor parte está por venir.

Si bien la  lavanda brinda una identidad fuerte al perfume y está presente a lo largo de la evolución, recibe un elegante tratamiento: se siente suave y aterciopelada. La mezcla se torna más dulce y atalcada a medida que la fragancia evoluciona. Esta etapa es reconfortante y ligeramente gourmand: la lavanda parece recubierta de azúcar y aun así percibo en ella una cualidad lactónica. Si bien la salida se vislumbraba aromaterapéutica, el fondo es íntimo, sutil y  almizcladoKiki logra conservar todas las virtudes de la lavanda tras una apariencia refinada.

Aunque admiro el alegre encanto de Rubj y el innegable sex-appeal de Onda,  probablemente mi primera botella sea el dulce y reconfortante Kiki, que sugiere y sorprende, como lencería de seda bajo jeans y una camiseta.

Caro

Origen de la muestra: muestra gentileza de Vero Profumo

foto: Luckyscent.com

Vero Profumo Kiki – Crystallised Lavender

Most of the time it is fragrances that choose us and not the other way round. I was anxious to meet Vero Kern and equally anxious to sniff her exuberant white floral Rubj. Perhaps my anxiety went out of control  that day and I was in serious need of the soothing powers of lavender (the plant has  sedative, relaxing and antidepressant  properties) because it was Kiki -a lavender-centric homage to Paris– the one that captivated me.

Before creating her line, Vero Profumo, the inspiring Vero was an aromatologist. In her three fragrances –Rubj, Onda and Kiki–  she masterfully interprets the dominant accords (respectively white flowers, leather and lavender) and executes them in a sublime way.

In Kiki (extrait) the opening smells like…well… lavender, bright and with the herbaceous bitterness characteristic of the plant. The lavender seems a bit raw and unrefined; like flower, stem and leaves all together, but this impression lasts only for a few seconds. The best part is about to come.

Although lavender gives a strong identity to the perfume and is present throughout the evolution, it undergoes an elegant treatment: it feels soft and velvety. The blend gets sweeter and more powdery as the fragrance evolves. This stage is comforting and slightly gourmandish: the lavender seems dipped in sugar, yet I  perceive there’s also something lactonic about it. If the opening seemed a bit aromatherapeutical, the drydown is subtle, intimate and  musky. Kiki manages to mantain all the virtues of lavender under a refined guise.

While I admire Rubj‘s joyful charm and Onda‘s undeniable sex appeal, my first bottle will probably be the sweet and comforting Kiki, which suggests and surprises like silk lingerie under jeans and a tee.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Vero Profumo

Letras Perfumadas – “Soneto XVII” de Pablo Neruda por Olympic Orchids

foto: Greatplantpicks.org

Se habla mucho sobre el abismo que hay entre los olores y las palabras, de lo dificil que es describir un perfume. Pero, que hay de la inversa? Cuán complejo puede ser partir de las palabras y crear un perfume? Esas cuestiones son las que me inquietan mientras huelo el ultimo lanzamiento de Olympic Orchids Artisan Perfumes : Sonnet XVII (presentado en el L.A Artisan Fragance Salon).

Inspirada en el poema de Pablo Neruda, la perfumista y creadora de la casa – Ellen Covey – crea esta intensa composición contando con la iniciativa y estrecha colaboración de Michelyn Camen (editora en jefe de Cafleurebon). Juntas tomaron el desafío de dotar de vida olfativa a una obra escrita.

Al destapar el frasquito, me sacude una nube terrosa, verde y salada. Es fresca gracias a la cidra, pero una vez aplicada en la piel muestra toda su opacidad. Por momentos se torna tan polvoriento que me lleva a pensar en un vestido de tul sucio por el paso del tiempo.

Aun asi, posee una profundidad dulce y conmovedora, atravesada por agudas punzadas indólicas. Las notas de orquídea y una gran cuota de absoluto de osmanto le dan un caracter floral atípico por su tinte sombrío.

Poco a poco percibo que esa superficie sucia y polvorienta de vetiver y lentisco se va asentando y toma cuerpo con las notas del cuero. Junto al ambargris, al almizcle y al musgo de roble provoca la sensación cálida y contenedora de un fuerte abrazo.

Este parfum recrea, sin dudas, muchas de las sensaciones y sentimientos que la pluma de Neruda nos regala en su soneto.

Virginia

Origen de la muestra: kit de prensa.

Soneto XVII (1959)

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.*

*Poema perteneciente a la obra “Cien sonetos de amor”(1959) de Pablo Neruda (1904-1973). Fuente: gentileza de Olympic Orchids.

foto: Orchidscents.com

Scented Letters – ”Sonnet XVII” by Pablo Neruda by Olympic Orchids

Many times, we talk about the abyss between odors and words and how difficult it is to describe a perfume. But, what about the opposite? How complex could it be to create a smell from words? These questions go around in my head as I’m sniffing the latest release (it was presented at L.A. Artisan Fragrance Salon) of Olympics Orchids Artisan Perfumes: Sonnet XVII.

In-house perfumer and owner Ellen Covey, inspired by Pablo Neruda‘s poem, creates an intense composition with the idea and close collaboration of Michelyn Camen (editor in chief of Cafleurebon). Together they took the challenge of giving olfactory life to a written text.

An earthy green salty cloud shakes me when I uncover the little bottle. It also feels fresh because of the citron note. But once applied on the skin it shows its full opacity. From time to time it becomes so dusty that makes me think of an old and dirty tulle dress.

Yet, it has a sweet and soulful depth pierced by sharp indolic twinges. The orchid notes, with an abundant amount of osmanthus absolute, bring an athypical floral character due to their darkness.

I gradually perceive that dirty and dusty surface of vetiver an mastic becomes solid and takes shape with the leather notes. The combination of ambergris, musk and oakmoss wraps me in a warm sensation like a tight embrace.

Without a doubt this parfum recreates many of the sensations and feelings that Neruda’s pen gives us with this sonnet.

Virginia

Origin of sample: Sample of press kit

Sonnet XVII (1960)

I do not love you as if you were salt-rose, or topaz,
or the arrow of carnations the fire shoots off.
I love you as certain dark things are to be loved,
in secret, between the shadow and the soul.

I love you as the plant that never blooms
but carries in itself the light of hidden flowers;
thanks to your love a certain solid fragrance,
risen from the earth, lives darkly in my body.

I love you without knowing how, or when, or from where.
I love you straightforwardly, without complexities or pride;
so I love you because I know no other way than this:

where I does not exist, nor you,
so close that your hand on my chest is my hand,
so close that your eyes close as I fall asleep.*

*Poem from “One Hundred Love Sonnets”(1959) by Pablo Neruda (1904-1973). Translation: Courtesy of Olympic Orchids.

foto: Lasendadebaraka.blogspot.com

Arquiste Parfumeur Infanta en Flor – Inocencia perdida

imagen: Museupicasso.bcn.cat     artista: Diego de Velázquez,   “La Infanta María Teresa de España”

Había realmente tanto para ver y oler en Pitti Fragranze, que no llegué -lamentablemente-  a olisquear siquiera la mitad.

Arquiste,  la marca fundada por Carlos Huberes una de las que más me impresionaron. Sabía que la línea había sido recibida favorablemente al ser lanzada y que pronto había encontrado un lugar en la Roja Dove Haute Parfumerie, así que esperaba que fuera buena…pero llamarla “buena” sería subestimarla! Los perfumes de Arquiste me sorprendieron con su originalidad y cuidadosa edición. Cuentan historias y hacen que uno viaje en el tiempo, pero no huelen anticuados. Los encontré complejos y sin embargo ligerísimos. Inhalé: la feria  había desaparecido y me vi inmersa en un mundo a la vez desconocido y familiar.

No le presté mucha atención al comienzo, ya que estaba paralizada ante la belleza barroca de Anima Dulcis y la elegante luminosidad de Fleur de Louis. Infanta en Flor prometía ser sólo otro tierno floral blanco.  Todo lo que percibí era una nota de flor de naranjo que evocaba colonia para bebés. Por un segundo me pregunté si esto olería, quizás, como el Agua de Colonia Sanborns que Carlos Huber había mencionado en nuestra entrevista previa.

Infanta en Flor fue inspirado por el encuentro, en 1660, de la Infanta Maria Teresa de España, a la sazón de 14 años, y su prometido, Luis XIV. El matrimonio, por supuesto, había sido arreglado y la muchacha, ofrecida a cambio de la paz entre España y Francia. La fragancia fue desarrollada por el nariz Yann Vasnier y, al igual que una niña-novia, no mostró todos sus encantos al mismo tiempo.

Infanta en Flor es inocente y sin embargo retiene un carácter íntimo. No encarna una  “inocencia inocente” sino una inocencia que está a punto de ser perdida. Esta niña pronto conocerá las cuestiones del mundo y las intrigas palaciegas. El perfume captura la expectación y los aromas que pintan la escena…la flor de naranjo que perfuma sus guantes (también simbólica de su condición de novia), el olor almizclado de la piel humana, el cuero de España  del abanico que lleva en su mano y con el que tímida (o quizás juguetonamente) se cubre la cara. Muchos años más tarde, cuando -madura y desencantada- ya no quede en ella nada de inocencia, probablemente huela a Bal a Versailles .

Infanta en Flor tiene longevidad y presencia sorprendentes para una fragancia tan suave.

Caro

Origen de la muestra: Muestra cortesía de Arquiste Parfumeur

foto: Gentileza de Arquiste         fotógrafo: Ilan Rabchinskey

Arquiste Infanta en Flor – Lost innocence

There was truly so much to be smelled and seen at Pitti Fragranze, I couldn’t  -unfortunately- sniff even half of it.

Arquiste,  the brand founded by Carlos Huber, was among those that impressed me the most. I knew the line had met a favorable reception when it was launched and that it had soon found a place at Roja Dove Haute Parfumerie, so I was expecting it to be good…but calling it “good” would be an understatement! The Arquiste fragrances surprised me with their originality and careful edition. They tell stories and make one travel in time, but they do not smell dated. I found them complex yet still lightweight. I inhaled: the fair had disappeared and I was immersed in a world that seemed both unknown and familiar.

I did not pay too much attention to it at first as I was in awe with the  baroque beauty of Anima Dulcis and the elegant luminosity of Fleur de Louis. Infanta en Flor promised to be just another tender white floral.  All I got was an orange blossom note that evoked baby cologne. For a second I wondered if this smelled somehow alike to the Agua de Colonia Sanborns, which Carlos Huber had mentioned in our former interview.

Infanta en Flor was inspired by the meeting, in 1660, of Infanta Maria Teresa of Spain, then 14, and her fiancé, Louis XIV. The marriage had, of course, been arranged and the young girl offered in exchange for peace between Spain and France. The fragrance was developed by nose Yann Vasnier and, much like a child bride, didn’t show all its charms at once.

Infanta en Flor is innocent, yet there’s an intimate character to it. It doesn’t embody “innocent-innocence” but innocence that is about to be lost. This girl will soon know the ways of the world and palace intrigues. The fragrance captures expectation and the aromas that paint the scene…the orange blossom that scents her gloves (also symbolic of her bridal status), the musky odor of human skin, the Spanish leather of the fan she carries in her hand and with which she timidly (or perhaps playfully) covers her face. Many years later, when -mature and disenchanted- no innocence remains on her at all, she will probably reek of Bal a Versailles .

Infanta en Flor has surprising longevity and presence for such a soft scent.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Arquiste Parfumeur

Juliette Has a Gun Calamity J.- Sutil androginia

imagen: Movieart.net

Calamity J. de Juliette Has a Gun  toma su nombre de Calamity Jane  (1852-1903), legendaria exploradora y aventurera del Oeste. La conducta de Calamity Jane  era claramente diferente a la de la mayoría de las mujeres de su tiempo: maldecía, bebía y vestía ropas de hombre. Era famosa también por su cabalgar temerario y sus proezas de tiro. 

Presentada como ”una fragancia masculina dedicada exclusivamente a las mujeres”,  Calamity J. desafía las distinciones de género de la misma manera en que Calamity Jane las desafió en su época. A la distancia no sabríamos distinguir si estamos olisqueando a Calamity Jane o a Calamity John.

El eau de parfum abre de forma clásicamente masculina con una nota de patchouli  maravillosamente natural, como aceite esencial añejado, ligeramente sucio mas no estridente.  El patchouli pronto se ve acompañado por una bella nota de iris, que presta elegancia a la mezcla. Existe una delicada tensión entre ellos, pero ninguno opaca al otro.

La mezcla se torna luego más cálida y se endulza ligeramente con ámbar y vainilla. El fondo es almizclado, no demasiado distinto al de Citizen Queen y Miss Charming.

Calamity J. conserva su suavidad -el lado femenino- durante toda la evolución, convirtiéndose así en una buena elección para quienes prefieren sus fragancias discretas pero no genéricas. Posee una cualidad andrógina que no es insulsa sino provocativa (piensen en David Bowie o Annie Lennox).

Los adoradores de  Dior Homme probablemente disfruten de Calamity J., que ostenta una nota similar de iris pero ve su carácter masculino reforzado por la adición de patchouli y por la ausencia del acorde de lápiz labial presente en el Dior. Calamity J. es también menos complejo y, de alguna manera, más fácil de llevar.

Caro

Origen de la muestra: Kit de prensa

foto: Perfumeriasrouge.com

Juliette has a Gun Calamity J. – Subtle androgyny

Juliette Has a Gun Calamity J.  borrows its name from the legendary western scout and adventuress Calamity Jane (1852-1903). Her behavior was clearly different from that of most women in her time: she swore, drank and wore men’s clothing. She was also famous for her fearless riding and shooting prowess.

Introduced as “a masculine fragrance exclusively dedicated to women” Calamity J. bends gender distinctions in the same way Calamity Jane bent them in her time. From a distance, we wouldn’t know for sure if it is Calamity Jane or Calamity John we are sniffing.

The eau de parfum opens in a classically masculine way with a patchouli note that smells wonderfully natural, like aged essential oil, dirty but not loud. The patchouli is soon paired with a beautiful iris, which lends elegance to the mix. There is a delicate tension between them and none overshadows the other.

The blend then gets warmer and is slightly sweetened by amber and vanilla. The drydown is musky, not unlike that of Citizen Queen and Miss Charming.

Calamity J. retains its softness -its feminine side- all through its evolution, making it a good option for those who prefer their fragrances discreet but far from cookie-cutter type. It has an androgynous quality that is not bland but provocative (think David Bowie or Annie Lennox).

Lovers of Dior Homme might enjoy Calamity J., which boasts a similar iris note but has its masculine character reinforced by the addition of patchouli and by the absence of the waxy lipstick accord. Calamity J. is also less complex and, somehow, easier to wear.

Caro

Origin of sample: Press kit