Tag Archives: vainilla – vanilla

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Fiesta en el jardín

foto: Cohabitaire.com fotógrafo: Tom Palumbo

foto: Cohabitaire.com      fotógrafo: Tom Palumbo

Carmen de Tommaso, conocida también como Marie-Louise Carven-Grog, estableció Carven en 1945 y trabajó allí durante casi 50 años, hasta 1993. Mme. de Tommaso (hoy de 105 años de edad), nombre legendario en la industria de la moda, ha sido distinguida también como Comandante de la Legión de Honor y Justa entre las Naciones.

Robe d’un Soir (1947), uno de los varios perfumes de Carven, ha sido discontinuado hace tiempo: lamentémonos. Quizás su belleza demasiado clásica ya no resultara atractiva en los mercados modernos; tal vez la fórmula original se hubiera vuelto demasiado difícil o costosa de reproducir…sólo podemos conjeturar. Robe d’un Soir es un floral aldehídico que da una sensación cremosa, sedosa. Su evolución es suave y fluida, casi ondulante. Las franjas blancas y verdes -emblemáticas de la casa- que adornan la caja, encuentran eco en cierto verdor del bouquet floral. A algunos podrá recordarles otras creaciones, la mayoría de las cuales vieron la luz años o décadas después. La primera definición que me viene a la mente al olerlo es “un extracto First vintage más verde”; pero Robe d’un Soir se adelanta a First por casi tres décadas.

La salida rebosa de aldehídos, que se manifiestan más punzantes y evidentes cuando el perfume se vaporiza en vez de aplicarse mediante toquecitos. Esta explosión aldehídica pronto es sucedida por notas florales frescas y verdosas. A medida que el bouquet se vuelve más cálido y seductor, el ylang ylang  y el jazmín -narcóticos y embriagadores como sólo ellos pueden serlo- toman el rol protagónico; las virtudes afrodisíacas atribuidas tradicionalmente a ambas flores se ponen de manifiesto. La sensualidad que domina la mezcla jamás va en detrimento de su elegancia y compostura. Las notas florales están firmemente ancladas en una base amaderada-atalcada donde cedro y sándalo se funden con resinas y vainilla. La longevidad y proyección  (especialmente cuando se rocía) son excelentes. Tengan en cuenta que los perfumes aldehídicos tienden a envejecer mal debido a la acetalización; sin embargo, si logran encontrar un frasco en buenas condiciones, serán ampliamente recompensados con su gracia y belleza.

Caro

Origen de la muestra: colección de la autora

foto: Caro Fernandez

foto: Caro Fernandez

Carven Robe d’un Soir (vintage) – Garden party

Carmen de Tommaso, also known as Marie-Louise Carven-Grog, established Carven in 1945 and worked there for almost 50 years, until she left in 1993. The 105 year old Mme. de Tommaso, a legendary name in the fashion industry, has also been decorated as Comandeur de la Légion d’honneur and Righteous Among the Nations.

Robe d’un Soir  (1947), one of Carven‘s  many fragrances, has long been discontinued: let us mourn. Maybe its too classic beauty didn’t appeal to current markets any more; perhaps the original formula had become too difficult or expensive to reproduce…One can only guess. Robe d’un Soir is an aldehydic floral with a silky, creamy feel. Its evolution is smooth and seamless, almost undulating.  The white and green stripes that adorn the box -emblematic of the house- echo a certain greenness of the floral bouquet. It might remind some of several other creations, most of which saw the light years or decades after it. The first definition that comes to mind upon sniffing it is “a greener vintage First extrait”; but Robe d’un Soir predates First by almost three decades.

The opening is heavily laden with aldehydes, which appear sharper and more evident when the fragrance is sprayed rather than dabbed. This aldehydic burst is soon followed by a crisp greenish floralcy. As the bouquet becomes warmer and sultrier, ylang ylang and jasmine -narcotic and heady as only they can be- take the starring role; the aphrodisiac virtues traditionally attributed to both flowers become apparent. The sensuality that pervades the blend never detracts from its elegance and composure. The floral notes are firmly anchored on a powdery-woody base where cedarwood and sandalwood meld with resins and vanilla. Its longevity and projection (especially when sprayed) are excellent. Bear in consideration that aldehydic fragrances tend to age poorly due to acetalization; however if you happen to find a bottle in good condition, you will be richly rewarded with its graceful beauty.

Caro

Origin of sample: author’s own collection

Xerjoff para Biophilia Cruz del Sur- Cielo y tierra

 

foto: Biophilia-foundation.org  fotógrafo: Marco Vernaschi  Camino a Nazareno, provincia de Salta

foto: Biophilia-foundation.org     fotógrafo: Marco Vernaschi      Camino a Nazareno, provincia de Salta, Argentina

Los antiguos habitantes andinos consideraban a la constelación de la Cruz del Sur  como centro del universo. La Crux, fácilmente distinguible en noches despejadas, ha servido durante siglos como brújula natural en las pampas y los Andes, convirtiéndose también en un símbolo del Hemisferio Sur.

Cruz del Sur es el nombre que la marca italiana de lujo  Xerjoff  eligió para una nueva fragancia, creada exclusivamente para la Fundación Biophilia. Las ganancias de las ventas de  Cruz del Sur financiarán la construcción de tres laboratorios que buscan crear nuevas oportunidades  laborales y prevenir la despoblación en comunidades rurales dentro de  Argentina. La extracción de aceites esenciales de plantas autóctonas dará trabajo a los pobladores y reactivará las economías locales; la cosecha será sustentable y la comercialización se llevará a cabo siguiendo los principios del comercio justo. Cruz del Sur se alinea estéticamente con la colección Shooting Stars y se presenta en botella de 30ml, coloreada en un suntuoso tono de naranja.

Haciendo click en el siguiente enlace, podrán  conocer las palabras de Sergio Momo– fundador de Xerjoff- acerca de este perfume que refleja la biodiversidad de nuestro país   http://www.biophilia-foundation.org/ES/page/xerjoff-para-biophilia/

Caro

foto: Biophilia-foundation.org

foto: Biophilia-foundation.org

Xerjoff for Biophilia Cruz del Sur – Skies and land

The ancient Andean dwellers believed the Southern Cross constellation (la Cruz del Sur) was the center of the universe. The Crux, easily discernable on clear nights, has served for centuries as a natural compass in the pampas and the Andes, becoming a symbol of the Southern Hemisphere.

Cruz del Sur is the name given by Italian luxury brand Xerjoff  to a new fragrance, created exclusively for the Biophilia Foundation. Proceeds from  Cruz del Sur sales will go into funding the construction of three laboratories which aim to create new labor opportunities and prevent depopulation in rural communities within Argentina. The extraction of essential oils from native plants will give jobs to the villagers and reactivate local economies; the harvest will be sustainable and the commercialization, according to the principles of fair trade. Cruz del Sur falls in line aesthetically with the Shooting Stars collection and is available in a 30ml bottle, colored in a rich orange hue.

By clicking on the following link, you will know the thoughts of Sergio Momo -founder of Xerjoff- about this fragrance, which reflects the biodiversity of our country   http://www.biophilia-foundation.org/EN/page/xerjoff-for-biophilia/

Caro

foto: Biophiliaexperience.tumblr.com/  fotógrafo: Marco Vernaschi  Atardecer en la Patagonia

foto: Biophiliaexperience.tumblr.com     fotógrafo: Marco Vernaschi     Atardecer en la Patagonia

 

Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande – Imperfección divina

 

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

foto: Gardenshop.telegraph.co.uk

Rose Etoile de Hollande vio la luz en 2012, el primer perfume en la colección luego de la desaparición prematura de Mona di Orio (la casa se encuentra hoy en manos de su socio, Jeroen Oude Sogtoen). Mona había empezado su carrera como discípula del célebre Edmond Roudnitska y su trabajo despertó fuertes pasiones -tanto positivas como negativas- durante su vida; aún hoy sucede: lo que rara vez provoca es indiferencia.

La creación de Rose Etoile de Hollande fue inspirada -se dice- por una fragante rosa trepadora que crece en Maison Sainte Blanche en Cabris, Provenza. Realmente no estaba en mis planes reseñarlo, ya que lo encuentro menos pulido que otras propuestas de la misma casa. Si bien algunas de ellas parecen tener ciertos característicos “bordes ásperos”, Rose quizás pueda contarse entre las más polarizantes.  A veces incluso me pregunto si la fórmula actual era la definitiva o si aún faltaban algunos ajustes ¿Qué es entonces lo que me hace querer usar este perfume una y otra vez? ¿Será acaso su belleza imperfecta pero conmovedora? Rose Etoile de Hollande es romántico sin sentimentalismos, en el sentido estricto de la palabra. Ajena a corazones rosados  y “te amo” baratos, esta rosa vibrante tiene más que ver con la individualidad, las emociones exaltadas e incluso la  irracionalidad.

La salida casi hace cosquillear la nariz: una explosión aldehídica es seguida por una rosa intensamente roja, con matices de vino y tanino. Es, a la vez, jugosa y astringente, igual que una granada. El aspecto picante de la rosa se realza con geranio y se sazona en abundancia con clavo de olor…esta fase me hace pensar en las espinas verdes que cubren el tallo.  Una nota dulce y realista de durazno redondea la mezcla y a la vez la dota de una suavidad aterciopelada.  Como un guiño a las terrosas raíces del rosal, el patchouli se hace notar con sutileza. Rose Etoile de Hollande deconstruye poéticamente a la más simbólica de las flores.

Si bien su longevidad no es deficiente, Rose no persiste tanto como otras eaux de parfum de la colección Les Nombres d’Or, como Vanille, Ambre, Musc y Cuir.

Caro

Origen de la muestra: Muestra regalo por compra en Marie Antoinette, Paris

foto: Monadiorio.com

foto: Monadiorio.com

Mona di Orio Parfums Rose Etoile de Hollande- Divine imperfection

Rose Etoile de Hollande was launched in 2012, the first fragrance in the collection after Mona di Orio’s untimely demise (the house is today managed by her business partner, Jeroen Oude Sogtoen). Mona had started her career as a disciple to the famed Edmond Roudnitska and her work ellicited strong passions -both positive and negative- when she was alive; it still does: what it rarely causes is indifference .

The creation of Rose Etoile de Hollande was reportedly inspired by a fragrant climbing rose that grows in Maison Sainte Blanche in Cabris, Provence. I wasn’t actually planning on reviewing this, as I find it somewhat less polished than other offerings from the same house. Although a few of them seem to have characteristic “rough edges”, Rose can probably be counted among the most polarising.  Sometimes I even wonder if  the current formula was the definitive one or it still had some adjustments to undergo.What is it then that makes me want to wear  this fragrance again and again? Could it be its imperfect but stirring beauty? Rose Etoile de Hollande is devoid of sentimentalism, romantic in the strict sense of the word. Far removed from pink hearts and cheap I love yous, this vibrant rose is more about  individuality,  exalted emotions, even irrationality.

The opening almost makes one’s nose tingle: an aldehydic burst is soon  followed by a red red rose, winey and tannic. It is, much like a pomegranate, juicy and astringent at the same time. The piquant aspect of the rose appears enhanced by geranium and an abundant dose of cloves…this phase makes me think of the green thorns that cover the stem. A sweet and realistic peach note rounds the blend and, at the same time, endows it with velvety smoothness. Like a nod to the earth covered roots of the rose plant, patchouli subtly makes itself noticed. Rose Etoile de Hollande poetically deconstructs the most symbolic of flowers.
While its longevity is not poor, Rose is nowhere as long lasting as other eaux de parfum from the Les Nombres d’Or collection, such as Vanille, Ambre, Musc and Cuir.

Caro

Origin of sample: Sample gifted with purchase at Marie Antoinette, Paris

Oriza L. Legrand Horizon – Rugidos y ronroneos

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com  ilustrador: Zig (1930)

imagen: Fantomas-en-cavale.tumblr.com       ilustrador: Zig (1930)

Mi primer encuentro con Horizon tuvo lugar hace unas semanas cuando, de manera inesperada, una botella encontró el camino hasta mis manos y mi nariz. Si bien no es el primer patchouli con miel del mercado y probablemente tampoco sea el último, se da en su mezcla una especie de afinación, una fluidez tal que lo hace especial. Horizon parece fusionarse con la piel hasta que el usuario también se convierte en una hoja de patchouli enorme y dulce. Oriza L. Legrand capitaliza oportunamente las tradicionales propiedades antidepresivas y afrodisíacas del patchouli.

Hemos hablado antes de cómo el patchouli se abrió camino a Occidente: a comienzos del siglo XIX, las hojas secas de patchouli se usaban para alejar a las polillas de los preciosos chales indios que eran embarcados rumbo a Europa. El aroma fortuito tuvo una aceptación tan amplia que las personas se rehusaban a comprar los chales si no olían a patchouli. Los chales pasaron de moda, pero el patchouli se quedó.  De característicos matices húmedos y mohosos, el aceite esencial mejora con el tiempo, tornándose más dulce y adquiriendo una textura casi viscosa.

Horizon fue creado en el cenit de los años locos: las mujeres acortaban los ruedos de sus faldas, empezaban a llevar el pelo à la garçonne y a juguetear con la androginia; Josephine Baker hipnotizaba a París con sus danzas “salvajes”;  después de la Gran Guerra un nuevo mundo se dibujaba con las líneas estilizadas del Art Déco. Se dice de esta creación de Oriza L. Legrand que es la que recrea con mayor fidelidad su versión original (1925).

La salida ruge con una dosis considerable de patchouli y cacao amargo, regada generosamente con cognac. Esta terrosidad alcohólica se atenúa luego de unos instantes y da paso a las notas dulces de miel y tabaco. Naranja amarga  (¡deliciosa!) y rosa se adivinan, tímidas, debajo de este torbellino. Horizon esquiva clichés de género; pese a la abundancia de notas golosas no es gourmand y ostenta un definido carácter  vintage. El fondo es delicadamente atalcado y ahumado: vainilla, benjuí, tonka y turba tejen un velo ligero y envolvente. Luego de unas horas, el rugido inicial termina por convertirse en un suave ronroneo que persiste con tenacidad sobre la piel y la ropa.

Caro

Origen de la muestra: gentileza de Oriza L. Legrand

foto: Orizaparfums.com

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Horizon – Roars and purrs

My first encounter with Horizon took place a few weeks ago when, unexpectedly, a bottle found its way to my hands and nose. While it is not the first honeyed patchouli in the market and it will probably not be the last one either, there is some sort of fine-tuning to it, such a smooth blending that makes it special. Horizon seems to meld with one’s skin until one turns into a big sweet patchouli leaf. Oriza L. Legrand opportunely capitalizes on the traditional antidepressant and aphrodisiac properties of patchouli.

We have mentioned before how patchouli made its way to the West: at the beginning of the XIX century dried patchouli leaves were used to keep moths away from the precious Indian shawls that were shipped to Europe. The (unintentional) scent had such a wide acceptance that people refused to buy the shawls if they didn’t smell of patchouli. The shawls went out to fashion but patchouli remained. With characteristic damp and musty nuances, the essential oil improves with time, becoming sweeter and acquiring an almost syrupy thickness.

Horizon was created at the zenith of the roaring twenties:  women shortened their hemlines, wore their hair à la garçonne and toyed with androgyny; Josephine Baker mesmerized Paris with her “savage” dances; after the Great War a new world was being drawn with the stylized lines of Art Déco. This is, reportedly, the Oriza L. Legrand creation that most faithfully recreates its original version (1925).

The opening roars, with a hefty dose of patchouli and bitter cacao, generously doused with cognac. This earthy booziness soon mellows a bit as sweet notes of honey and tobacco become more apparent.  Bitter orange (delicious!) and rose can be guessed, shy, under this whirlwind. Horizon avoids gender clichés; despite the abundance of mouthwatering notes it is no gourmand and boasts a definite vintage character. The drydown is delicately smoky and powdery: vanilla, benzoin, tonka and peat weave a light enveloping veil. After a few hours, the initial roar gives way to a soft purr that persists tenaciously on skin and clothes.

Caro
Origin of sample: courtesy of Oriza L. Legrand.

 

Frau Tonis 37 Veilchen – Violetas para Marlene

foto: Precodecinema.blogspot.com

foto: Precodecinema.blogspot.com

Hace unos meses -como quizás recuerden- hice una parada en boxes en Perfumería Nadia, en Madrid. Entre las muchas bellezas que olisqueé allí, una fragancia de apariencia simple me dejó una impresión profunda: Frau Tonis 37 Veilchen. Tiempo más tarde, aprovechando el viaje de un amigo a Madrid, le pedí si podía procurarme una muestra, a lo que se prestó muy amablemente.

Fundada por Toni Gronewald y su nieta Stefanie Hanssen, la casa Frau Tonis abrió sus puertas en Berlín en 2009. Su violeta -inspirada en el perfume que Marlene Dietrich usaba en la década de 1920-  se comercializa  bajo el nombre 37 Veilchen. El hecho de que se encuentre entre los best sellers de la casa no sorprende: más allá de la influencia de la mística de Dietrich, la fragancia es seductora y singular a la vez que se mantiene accesible en términos olfativos.

Veilchen es una flor afirmada, casi paradójica si tenemos en cuenta que las violetas se han asociado tradicionalmente a la  modestia y la timidez.  Esta violeta no se presenta verde y fotorrealista à la Violetta di Parma ni envuelta en una nube de polvo reminiscente del tocador de una corista.  Compuesta en estilo clásico, logra mantener un interesante equilibrio entre madurez y juventud.

Por unos momentos después de la salida, Veilchen huele casi a humedad. Una nota muy amaderada y algo áspera (cedro) atraviesa la composición diluyendo cualquier azucaramiento posible. Si alguna vez descubrieron un viejo frasco de perfume de violetas -entre pañuelos de seda y bolitas de naftalina- en la cómoda de la abuela, esta instancia puede transportarlos de nuevo a ese momento. Anticuada? Quizás, pero no por eso menos impactante.

Pronto la astringencia se suaviza considerablemente y Veilchen vira hacia la modernidad, aligerándose un poco. Una nota de  frambuesa, más evocadora de licores que de frutas recién cosechadas, se entrelaza con vainilla logrando infundir una cierta informalidad a la mezcla. El dulzor llegará acompañado por un dejo atalcado; ambos se mantendrán moderados a lo largo de la evolución. El sillage es amplio y la longevidad, decente.

Caro

Origen de la muestra:  muestra gentileza de Perfumería Nadia, Madrid

foto: Frau-tonis-parfum.com

foto: Frau-tonis-parfum.com

Frau Tonis 37 Veilchen – Violets for Marlene

A few months ago -as you might remember- I made a pit stop at Perfumería Nadia, in Madrid. Among the many beauties I sniffed there, a seemingly simple fragrance left a marked impression upon me: Frau Tonis 37 Veilchen. Some time later, when a friend had to travel to Madrid, I asked if he could bring a sample for me, which he kindly did.

Founded by Toni Gronewald and her granddaughter Stefanie Hanssen, Frau Tonis opened its doors in Berlin in 2009. Their violet -inspired by the perfume Marlene Dietrich wore in the 1920s- is sold under the name of 37 Veilchen. The fact that it is among the house’s best sellers does not surprise: beyond the influence of the Dietrich mystique, the fragrance is seductive and distinctive enough while still remaining accesible in olfactory terms.

Veilchen is is an assertive flower, almost paradoxical if we bear in mind violets have traditionally been associated with modesty and shyness. This violet does not appear as a greenish photorrealistic blossom à la Violetta di Parma  nor surrounded by a cloud of powder reminiscent of a chorus girl’s boudoir. Classic in style, it achieves an interesting equlibrium between maturity and youth.

For a few moments after the opening Veilchen smells almost musty to my nose. A very woody (cedarwood) note cuts through the composition diluting any possible sugariness. If you have ever discovered an old bottle of violet perfume -amidst silk scarves and mothballs- in your grandmother’s chest of drawers,  this might transport you back to that moment. Old fashioned? Perhaps, but no less striking for it.

Soon the astringency mellows considerably and Veilchen veers towards modernity, becoming somewhat lighter and fresher. A raspberry note, more evocative of fine liqueurs than freshly harvested fruits, intertwines with vanilla managing to infuse a certain informality into the blend. Finally sweetness arrives, accompanied by a hint of powder; both will remain restrained throughout the evolution. Sillage is ample and longevity, decent.

 Caro

Origin of sample: sample courtesy of Perfumería Nadia, Madrid