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Oriza L. Legrand Hèliotrope Blanc – Dulce compañía

imagen: Weshare.hk  De La Mode Illustrée

imagen: Weshare.hk     de La Mode Illustrée

Luego de los sucesos de las últimas semanas, sentí la necesidad de escribir sobre un perfume que transmitiera una sensación de paz y pureza, el de hoy es especialmente significativo porque proviene de una casa parisina varias veces centenaria. Oriza L. Legrand vio la luz del día por primera vez durante el reinado de Luis XV y brilló con especial intensidad durante la segunda mitad del siglo XIX (los artículos y menciones sobre la casa abundan en las publicaciones de la época). Cerrada durante la década de 1930, fue puesta nuevamente en marcha por los messieurs Hugo Lambert y Franck Belaiche.

Hèliotrope Blanc es la reorquestación de una fragancia que Oriza L. Legrand lanzó por primera vez en 1886. En el mismo tono que otras creaciones de la casa, resulta atractiva al gusto moderno a la vez que permite un vistazo al pasado para nosotros los nostálgicos. En la segunda mitad del siglo XIX los soliflorales delicados eran los perfumes que las mujeres respetables preferían.  Los florales intensos y las notas animales como almizcle y civeta se asociaban con mujeres de baja moral, pero los tímidos pimpollos no dejaban lugar a malentendidos : heliotropo, violeta, muguet, reseda causaban furor. Así y todo, las damas ni soñaban en aplicarse el perfume sobre la piel; lo usaban, sí, para perfumar pañuelos, encaje y cintas para el cabello.

Las diminutas flores del heliotropo -en caso de que no estén muy familiarizados con ellas- están agrupadas en racimos; exhalan un olor ligeramente avainillado  y almendrado, dado en parte por su contenido natural de benzaldehído (el benzaldehído también se da de manera natural en el aceite de almendras amargas y suele emplearse en perfumería para recrear el olor de las almendras).

¿Es posible lograr calidez y frescura a la vez?  Sí, y Hèliotrope Blanc lo consigue. Acuarela floral con alusiones gourmand, es tan limpio y puro que roza lo virginal (creo, en efecto, que sería maravilloso en una novia). Mitad crema a la almendra, mitad tierno abrazo, se siente más como una presencia etérea y tranquilizadora que como un perfume.  Mimosa, violeta, iris (la flor, no la raíz) y, por supuesto, heliotropo se agrupan en armonía; la única nota que por momentos suena en otro registro es la almendra, que parece entretejerse por dentro y fuera de la composición tratando de encontrar su lugar definitivo. Una cualidad láctea que recuerda la madera de sándalo ancla las notas florales. No obstante  su ligereza, Hèliotrope es tenaz: a la mañana siguiente, un tenue aroma de almendras y violetas persiste en la ropa.

Caro

Origen de la muestra: Gentileza de Oriza L. Legrand

foto: Orizaparfums.com

foto: Orizaparfums.com

Oriza L. Legrand Hèliotrope Blanc –  Sweet companion

After the events of the past few weeks, I felt the need to write about a  fragrance that conveyed a feel of peace and purity, the parfum du jour is especially meaningful because it comes from a several times centenary Parisian house. Oriza L. Legrand first saw the light of day during the reign of Louis XV and shone with particular intensity during the second half of the XIXth century (articles and mentions to the house abound in newspapers from the epoch). Closed down  during the 1930s, it was resurrected a few years ago by messieurs Hugo Lambert and Franck Belaiche.

Hèliotrope Blanc is the reorchestration of a fragrance which Oriza L. Legrand launched for the first time in 1886. In the same vein as other creations from the house, it appeals to modern tastes while still providing us nostalgics with a glimpse of the past. In the second half of the XIX century respectable women preferred delicate soliflores. Strong florals and animal notes like musk and civet were associated with women of low morals but demure blossoms  left no place for misunderstandings: heliotrope, violet, muguet, mignonette were all the rage. Still, ladies wouldn’t even dream of applying fragrance to their skin, using it instead to scent handkerchiefs, lace and hair ribbons.

The tiny heliotrope flowers -in case you are not too familiar with them- are grouped in clusters; they exhale a lightly vanillic and almondy odor, given partly by their natural benzaldehyde content (benzaldehyde also occurs naturally in bitter almond oil and is generally used in perfumery to recreate the smell of almonds).

Is it possible to attain warmth and freshness at the same time? Yes, and  Hèliotrope Blanc succeeds at this. A floral watercolour with gourmand allusions, it is so clean and pure it verges on virginal (I think, in fact, it would work wonders on a bride). Part almond flavored cream, part tender embrace, it feels more like a reassuring ethereal presence than like perfume. Mimosa, violet, iris (the flower, not the root) and, of course, heliotrope are harmoniously arranged together; the only note that plays slightly louder is almond, which seems to weave in and out of the composition, trying to find its definive place. A milkiness that reminds of sandalwood anchors the floral notes. Notwithstanding its lightness, Hèliotrope is tenacious: the following morning, the muted scent of almond and violets lingers on clothes.

Caro

Origin of sample: courtesy of Oriza L. Legrand

foto: Commons.wikimedia.org fotógrafo: Cody Hough

foto: Commons.wikimedia.org fotógrafo: Cody Hough

Lorenzo Villoresi Patchouli – Para caballeros curtidos y muñecas de porcelana

imagen: Payer.de  "Hooker's journal of Botany and Kew Garden Miscellany", 1849

imagen: Payer.de “Hooker’s journal of Botany and Kew Garden Miscellany”, 1849

Una actriz a quien conozco estaba preparándose para una fiesta glamorosa a la que llevaría un delicado vestido de seda blanca. Mientras me ocupaba de su maquillaje, una débil estela de patchouli me tomó por sorpresa. “Qué perfume es?” pregunté; “patchouli” fue su vaga respuesta. La nota -alcanforada y algunas veces acre- olía dulce y singular en ella, un verdadero aroma distintivo.

Una tarde, dos años después, nuestra conversación viró hacia la perfumería y, una vez más, inquirí sobre su patchouli, que resultó ser el de Lorenzo Villoresi. Esta eau de toilette nunca me había impresionado antes como dulzona ni la habría asociado con los rasgos de una belleza de porcelana. De hecho, siempre he pensado que debe adaptarse de maravillas a un caballero.

El patchouli (pogostemon patchouli) –como hemos mencionado en reseñas anteriores– se popularizó en Europa a comienzos del siglo XIX century y se usaba para perfumar los chales indios que estaban de moda en esa época. Las hojas de patchouli mantenían alejadas a las polillas a la vez que prestaban su aroma a los chales mientras eran transportados de India a Europa. Según Robert Tisserand en su excelente El Arte de la Aromaterapia,  las personas se negaban a comprar los chales si éstos no olían a patchouli. Incluso cuando empezaron a producirse en Gran Bretaña, perduró la costumbre de perfumarlos de esta manera. Los chales eventualmente pasaron de moda, pero el patchouli se quedó. Era también un ingrediente clásico en la tinta india ya que ayudaba a fijar el color y aceleraba el tiempo de secado del líquido.

La aproximación de Villoresi al patchouli es honesta y desprovista de adornos; bastante lineal y de estilo clásico. Estoy segura de que no convertirá a aquellos que sienten aversión por el patchouli, pero es una opción excelente y fácil de llevar para quienes apreciamos esta nota. Fresco, ligeramente verde y tan terroso que evoca el suelo húmedo de un bosque, no está endulzado con vainilla o tonka (como Classic Patchouli) ni benjuí (como es el caso de Coromandel). Huele como una versión más aireada y chispeante de un buen aceite esencial de patchouli y resalta las mismas facetas: the el cosquilleo mentolado, la cualidad mohosa, la astringencia, antes de volverse uno con la piel. Casi olvido mencionar que el patchouli ha sido empleado durante siglos como afrodisíaco; quizás debería haber empezado por allí.

Lorenzo Villoresi Patchouli tiene proyección y tenacidad excelentes para un eau de toilette. La casa ofrece esta fragancia también en forma de perfume al aceite.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Lorenzo Villoresi

 

foto: Lorenzovilloresi.it

foto: Lorenzovilloresi.it

Lorenzo Villoresi Patchouli – For rugged gents and porcelain dolls

An actress I know was getting ready for a glamorous party in which she would wear a delicate white silk gown. As I was doing her makeup, a faint trail of patchouli caught me by surprise. “What are you wearing?” I asked; “patchouli“was her vague answer. The camphoraceous and sometimes acrid note smelled sweetly unique on her, a true signature scent.

One afternoon some two years later, our conversation switched towards  fragrance and  I inquired again about her patchouli, which turned out to be Lorenzo Villoresi‘s . This eau de toilette had never struck me as sweet before, nor would I have associated it with the features of a porcelain beauty. In fact, I had always thought it would nicely befit a gentleman.

Patchouli (pogostemon patchouli) –as we have mentioned in previous reviews– became popular in Europe at the beginning of the XIX century and was used to scent the Indian shawls which were in vogue at the time. The patchouli leaves would keep moths at bay and lend their aroma to the shawls  while they were transported from India to Europe. According to Robert Tisserand in his excellent The Art of  Aromatherapy,  people wouldn’t buy the shawls if they were not scented with patchouli. Even when they started being woven in Britain, the custom of scenting them in this manner remained. The shawls eventually went out of fashion but patchouli stayed. It was also a classic ingredient in Indian ink as it helped set the color and speed the liquid’s drying time.

Villoresi‘s approach to patchouli is honest and devoid of frills; classic in style and pretty linear. I am quite sure this will not convert  those who have an aversion to patchouli, but it is an excellent and wearable option for those of us who appreciate the note. Fresh, slightly green and so earthy it evokes the damp soil of a forest, it is not sweetened by vanilla and tonka (like Classic Patchouli) or benzoin (like Coromandel). It smells very much like an airier sparklier version of good patchouli essential oil and highlights the same facets: the minty tingle, the mustiness, the astringency, before becoming one with the skin. I almost forgot to mention that patchouli has been used for centuries as an aphrodisiac; perhaps that’s where I should have started.

Lorenzo Villoresi Patchouli has excellent projection and tenacity for an eau de toilette. The house also offers this fragrance in the form of perfume oil.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Lorenzo Villoresi

Perfumando la casa con Papier d’Armenie

 

foto: Virginia Blanco   granos de resina de benjuí

foto: Virginia Blanco granos de resina de benjuí

Existe algo atávico y casi inductor de trance, en perfumar las habitaciones mediante humo, una satisfacción que no se compara a la de usar  velas aromáticas y, mucho menos, sprays. Palo santo, resinas de Perú y de México, sahumerios indios de masala y  Papier d’Armenie  son algunos de nuestros elementos preferidos para este fin.

El Papier d’Armenie se presenta en forma de pequeñas libretas y es, básicamente, papel embebido en un nitrato alcalino que lo vuelve -una vez encendido- capaz de arder lentamente sin llama. Inspirado por un viaje a Armenia, fue creado en 1885 y premiado en la Exposición Universal de 1889. En su fragancia original avainillada, balsámica y ligeramente amarga- predomina el benjuí (Styrax benzoin), si bien en los últimos años la casa ha presentado otras variedades (el de rosa, compuesto por Francis Kurkdjian, es la gloria).

Antiguamente el benjuí se usaba como antiséptico y expectorante; su resina se quemaba junto a los enfermos que sufrían de afecciones pulmonares. La planta se consideraba regida por el Sol y, por ende, capaz de dar calor y combatir afecciones de naturaleza fría.

En un viejo libro (“Les Recettes de la Maison”, de A. Chaplet, Masson et Cie. Editeurs, 1922) encontramos una receta casera de Papier d’Armenie, que reproducimos sólo a título de curiosidad:

Primero es necesario sumergir papel blanco en una solución saturada, en frío, de nitrato de potasa y dejarlo secar, tendido en una cuerda.

Luego se aromatiza sumergiéndolo en una tintura aromática preparada con antelación y macerada durante un mes, compuesta por los siguientes ingredientes

Almizcle, 10g

Esencia de rosas, 4g

Benjuí, 100g

Mirra, 12g

Iris de Florencia, 250g

Alcohol etílico de 80°, 300g

El papel se deja secar de nuevo y se corta en tiritas de un centímetro de ancho.

 

Caro y Virginia

Nota bene: No hemos intentado reproducir la receta que compartimos. En caso de que nuestros lectores quieran hacerlo, queda bajo su exclusiva responsabilidad.

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Scenting the house with Papier d’Armenie

There is something atavistic and almost trance-inducing in scenting our rooms through smoke, a satisfaction that can’t be compared to the use of aromatic candles, much less fragrant sprays. Palo santo, Peruvian and Mexican resins, Indian masala incense sticks and  Papier d’Armenie  are some of our favorite elements for this purpose.

Papier d’Armenie comes in the shape of small booklets and it is, basically,  paper dipped in an alcaline nitrate that allows it to -once lit- burn slowly, without a flame. Inspired by a trip to Armenia, it was created in1885 and granted an award at the Exposition Universelle in 1889Benzoin (Styrax benzoin)-vanillic, balsamic, oh so slightly bitter-  predominates in the original scent, but through the last years the house has introduced other varieties (the “La Rose” booklet, composed by Francis Kurkdjian, is nothing short of sublime).

In the olden days benzoin was used as an antiseptic and expectorant; its resin was commonly burnt in the rooms of people suffering from lung ailments. The plant was thought to be ruled by the Sun and, thus, capable of giving heat and fighting illnesses which are cold in nature.

In an old book (“Les Recettes de la Maison”, by A. Chaplet, Masson et Cie. Editeurs, 1922) we found a home recipe for Papier d’Armenie, whch we reproduce just for the sake of curiosity:

It is first necessary to dip a piece of white paper in a  saturated cold solution of nitrate of potash and then leave it to dry, hanging from a rope.

It is then perfumed by dipping it in an aromatic tincture that has been macerated for a month in advance and consists of the following ingredients

Musk, 10g

Rose essence, 4g

Benzoin, 100g

Myrrh, 12g

Iris of Florence, 250g

80° alcohol (ethanol), 300g

The paper is allowed to dry again and then is cut in 1cm wide strips.

 

Caro & Virginia

Nota bene: We have not attempted to replicate the recipe we shared. In case our readers want to do so, they should do it at their own risk.

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Llamarada pasional

foto: Blogs.lanacion.com.ar fotógrafo: Aldo Sessa

foto: Blogs.lanacion.com.ar    fotógrafo: Aldo Sessa

Cada vez que rocío el último eau de parfum de Aedes de Venustas, me encuentro tarareando sin querer esta canción de Tita Merello:

Llamarada
es oír desde las sombras
esa voz que a mí me nombra,
que la busco y que no está.
Llamarada
es sentir sobre mi boca
todo el fuego de tu boca
que me quema y que se va.

Oeillet Bengale es un perfume de fuego y humo que envuelve con la sensualidad de un tango lento. A pesar de las apariencias, debe su nombre no al clavel, sino a una ambigua rosa que fue registrada por el pintor y botánico francés Pierre Joseph Redouté en 1835.  Si los aburren las rosas mansas y domesticadas, les aseguro que esta no tiene un pétalo de modosita.

Oeillet Bengale  (2014) fue compuesto por el nariz mexicano Rodrigo Flores Roux (Givaudan) para Aedes de Venustasboutique neoyorquina pionera en perfumería de nicho. Es la quinta creación de la casa luego de Une Histoire de Chypre (un chipre realizado en colaboración con Molinard), Aedes de Venustas (un incienso amaderado, por L’Artisan Parfumeur ), Aedes de Venustas (chipre, del nariz Bertrand Duchaufour) e Iris Nazarena (iris y cuero, por Ralf Schwieger).

Esta es una fragancia perfectamente unisex (¿no lo son todas?), dulce y feroz a la vez. En Oeillet Bengale la rosa se disfraza de clavel mediante un cargamento de especias picantes y dulces (distintas pimientas, clavo de olor, canela, cardamomo) logrando así confundir por unos momentos. Oeillet Bengale emana calor: es chispeante y ligeramente dulzón, con una cualidad frutada casi cerosa. Su luminosidad ondula, retrocediendo y avanzando, velada a intervalos por volutas de humo de incienso. Un fondo ambaradoresinoso (cistus, bálsamo de tolu, benjuí) redondea la composición que, a pesar de su contundencia, resulta sorprendentemente aireada. Buena longevidad y proyección terminan por convertirlo en una de las creaciones más satisfactorias y sólidas del último año. Estoy segura de que Oeillet Bengale está aquí para quedarse.

Caro

Pueden ver el grabado original del Oeillet Bengale, haciendo click aquí

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid.

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Blaze of passion 

 

Whenever I spritz on Aedes de Venustaslatest eau de parfum I find myself unintentionally humming this Tita Merello song:

Blaze
is to hear from the shadows
that voice which is naming me,
which I look for and can’t find.
Blaze
is to feel upon my mouth
all the fire of  yours
which burns me and then leaves.

Oeillet Bengale is a fragrance of fire and smoke that envelops  the wearer with the sensuality of a slow tango. Despite appearances, it owes its name not to carnation but to an ambiguous rose that was first recorded by French painter and botanist Pierre Joseph Redouté in 1835. If tame, domesticated roses bore you, I can vouch you won’t find any demureness here. 

Oeillet Bengale  (2014) was composed by Mexican nose Rodrigo Flores Roux (Givaudan) for Aedes de Venustas, the New York boutique that pioneered niche fragrances. It is the house’s fifth creation after Une Histoire de Chypre (a chypre, in collaboration with Molinard), Aedes de Venustas (a woody incense by L’Artisan Parfumeur), Aedes de Venustas (chypre, by nose Bertrand Duchaufour) and Iris Nazarena (leathery iris, by Ralf Schwieger).

This is a perfectly unisex fragrance (aren’t they all?), sweet and ferocious at a time. The rose in Oeillet Bengale is disguised as a carnation via loads of hot and sweet spices (several types of pepper, cloves, cinnamon, cardamom) and manages to confuse us for a few moments. Oeillet Bengale radiates heat: it is sparkling and slightly sweet, with an almost waxy fruitiness. Its luminosity  undulates, moving back and forth, veiled  every now and then by volutes of incense smoke. An ambery resinous base (cistus, tolu, benzoin) rounds off the composition which, despite its forcefulness, is surprisingly airy. Good longevity and projection turn it into one of the most solid and satisfying creations of the year. I’m sure Oeillet Bengale is here to stay.

Caro

You can see the original engraving of the Oeillet Bengale, by clicking here

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar
Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

Phaedon Tabac Rouge – Humo y exotismo

imagen: En.wikipedia.org  Aviso publicitario de cigarrillos turcos "Murad", 1918

imagen: En.wikipedia.org     Aviso publicitario de cigarrillos turcos “Murad”, 1918

Olí Tabac Rouge por primera vez bajo el calor de un verano español.
Si bien la fragancia me resultó entonces muy agradable, fue al volver a casa que nuestro invierno porteño la hizo florecer: su agradabilidad se convirtió en plena gloria.

La marca Phaedon está dirigida por Pierre Guillaume, mejor conocido por su Parfumerie Générale. De manera consciente me había mantenido alejada de la marca suponiendo -erróneamente- que sus perfumes serían demasiado debiluchos para mi gusto. Me complace reportar que no es este el caso, al menos no con Tabac Rouge, que se presenta como un  eau de parfum concentrée.

Utilizados durante siglos por los habitantes originarios de América, el tabaco y los cigarros fueron conocidos por los europeos en el primer viaje de Cristóbal Colón. Los exploradores españoles lo introdujeron en Europa en la primera mitad del siglo XVI. Sin embargo y a pesar de su popularidad, la Nicotiana tabacum, no sería utilizada como nota en perfumería hasta muchos años después. Avivado por el Orientalismo en las artes decorativas, el atractivo exótico de los perfumes al tabaco creció a principios del siglo xx, especialmente durante los “años locos”, cuando eran llevados tanto hombres como mujeres.

De cierta manera en Tabac Rouge resuenan ecos de los perfumes de tabaco de los tiempos del Art Déco. Es un tabaco estilizado y depurado espolvoreado con especias, en la misma línea que Ambre Narguilé (si bien no tan azucarado),Tobacco Vanille (más sobrio, no tan monolítico) y Ambre Tabac aunque más dulce); si les gusta alguno de ellos, las probabilidades de que disfruten de este son altas. Tabac Rouge abre fresco, con una sensación casi cítrica debida a los bríos de una nota de jengibre fresco. Inmediatamente después, el dulce picor de la canela entra en escena y su calidez actúa como contrapeso de la frescura insuflando un ligero cosquilleo a la mezcla. En el corazón, el tabaco casa con una nota de miel bastante realista y desprovista de posibles matices urinosos. Tabac Rouge logra ser envolvente y a la vez retener una cierta cualidad aireada, como volutas de humo. Nunca se torna opresivo o empalagoso (no hay aquí notas de fruta seca o vainilla). El fondo -atalcado y almizclado– vibra con el ronroneo dorado del benjuí. Su proyección y longevidad son más que correctas.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Phaedonparis.com

foto: Phaedonparis.com

Phaedon Tabac Rouge – Smoke and exoticism

I sniffed Tabac Rouge for the first time under the  heat of a Spanish Summer.
While I then found the fragrance very agreeable, it was when I came back home that our porteño Winter made it bloom: its pleasantness turned into full glory.

The Phaedon brand is directed by Pierre Guillaume, of Parfumerie Générale fame. I had consciously stayed away from the line thinking -mistakenly- their fragrances would be too weak for my tastes. I’m happy to report that is not the case, at least not with Tabac Rouge, which presents itself as an eau de parfum concentrée.

Used for centuries by the original dwellers of the Americas, tobacco and cigars became known by the Europeans during Columbus‘ first journey. The Spanish explorers introduced it into Europe in the first half of the 16th century.  Notwithstanding its popularity, Nicotiana tabacum  wouldn’t be featured in perfumery as a note until many years later. Fueled by Orientalism in the decorative arts, the exotic appeal of tobacco  scents grew at the beginning of the 20th century, especially during the  roaring twenties, when they would be worn by men and women alike.

In a certain way Tabac Rouge echoes the tobacco perfumes from the Art Déco period. It is a stylized and streamlined  tobacco sprinkled with spice much in the same vein as Ambre Narguilé (but not as sugary),Tobacco Vanille (more restrained, not as monolythic) and Ambre Tabac (though sweeter); if you like any of those, chances are you will enjoy this one. Tabac Rouge opens fresh with an almost citrusy feel due to the zing of a fresh ginger note. Immediately afterwards, the sweet spiciness of cinnamon appears, its warmth counterbalancing the freshness and breathing tingle into the blend. In the heart, tobacco marries a realistic honey note devoid of any urinous undertones. Tabac Rouge manages to be enveloping while still retaining a certain airiness, much like swirls of smoke.It never becomes oppressive or cloying (no dried fruit or vanilla notes are to be found here). The drydown -powdery and musky– vibrates with the golden purr of benzoin. Projection and longevity are above average.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid