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El tabaco en perfumería y un top 10 + 1

tabaco

foto: Lesmoutonsenrages.fr

Aunque la Nicotiana Tabacum fue llevada a Europa en el siglo XVI, la planta era conocida por los aborígenes americanos desde -al menos- 700AC. Los mayas  valoraban sus hojas, que usaban en medicina y rituales. El Padre Bartolomé de las Casas, en su transcripción del diario de Colón, menciona que en la isla de Guanahaní (San Salvador) los nativos habían ofrecido a Colón y su tripulación “algunas hojas secas, que deben ser muy apreciadas entre ellos”. De las Casas más tarde condenaría el hábito de fumar notando que causaba adicción.

El tabaco es miembro de la familia de las solanáceas (igual que las papas, tomate y berenjena); el aroma de sus hojas curadas es dulce, con matices de miel. El absoluto de tabaco (obtenido a través de extracción con solventes) presenta un perfil olfativo cálido, ambarado, rico, tenaz aunque la nota de tabaco suele replicarse a través de aromaquímicos. El tabaco se luce especialmente cuando forma parte de composiciones gourmand o al estar acompañado por cuero.

Debajo, una selección de 10 favoritos creados con el tabaco como motivo. Pueden clickear el texto resaltado para leer la reseña completa.

Caron Tabac Blond extrait Tabac Blond fue presentado en 1919, un tiempo en el que el fumar era sinónimo de emancipación femenina y el tabaco como tema en perfumería era el último grito. Un cuero floral oscuro como metáfora olfativa del tabaco. Profundo, ahumado, cremoso y con visos de film-noir.

Molinard Habanita Creado en 1921 para perfumar cigarrillos, Habanita devino en fragancia personal. Este (atalcadísimo) floral oriental amaderado conserva intacto su poder de seducción  después de casi un siglo. Una narrativa vintage de vetiver, rosa, ylang-ylang, patchouli y ámbar.

Tom Ford Tobacco Vanille Dulce, especiado y (un poco demasiado) generoso, este oriental opulento es uno de los best sellers en la línea de fragancias de Tom Ford. Un clásico moderno.

Oriza L. Legrand Horizon Si bien el patchouli domina la composición, cacao, miel, tabaco y cuero la suavizan en forma considerable, limando cualquier aspereza posible . La fragancia fue lanzada originalmente en 1925 y reorquestada en 2013. La nueva versión recibió el Prix du Patrimoine Olfactif de Olfactorama.

Serge Lutens Chergui Bautizado con el nombre de un viento cálido y seco que sopla en el Sahara, Chergui es dulce y embriagador. Notas de tabaco, heno, miel y almizcle lo hacen tan sensual como reconfortante. La fragancia ostenta la misma cualidad polvorienta que el viento epónimo y una longevidad fabulosa.

Annick Goutal Duel Herbáceo, con reminiscencias de raíces y -¡oh!- tan elegante. Las notas de tabaco en Duel deberán descubrirse entre petitgrain, yerba mate, iris y cuero. Un verdadero dandy.

Viktoria Minya Hedonist Duraznos rociados con ron y miel, espolvoreados generosamente con tabaco, dan forma a este perfume redondeado y voluptuoso.

Etat Libre d’Orange Jasmin et Cigarette Una mezcla ahumada de jazmín, tabaco, ámbar, y almizcle creada como homenaje a las femmes fatales de la pantalla grande. Tan sucio y poco convencional como podría esperarse de Etat Libre d’Orange.

Tauer Perfumes Phi Une Rose de Kandahar Una rosa despampanante y caleidoscópica con damasco, tabaco y  mazapán. Algo en Phi evoca los antiguos Guerlains, tanto en carácter olfativo como en calidad.

Hermès Hermessence Ambre Narguilé Entre volutas de humo, notas de ámbar, tabaco, miel y frutas se tornan ingrávidas por la magia de Jean-Claude Ellena.

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Vero Profumo Naja La creación más reciente de Vero Kern será lanzada la próxima primavera. El voile d’extrait (mi versión preferida, de carácter más oscuro que el eau de parfum) es un tabaco floral, dulce y amargo a la vez, que vibra en la misma frecuencia que Tabac Blond y Habanita. Tan fascinante como las ondulaciones de una cobra  (Naja), se adecua con igual facilidad a una femme fatale o a un homme fatale.

Caro

hojas-de-tabaco

foto: Mexicampo.com.mx

Tobacco in perfumery and a top 10 + 1

Although Nicotiana Tabacum was brought to Europe in the XVI century, the plant had already been known to American aborigins since -at least- 700BC. The Mayans highly valued its leaves, which they used in medicine and rituals. Father Bartolomé de las Casas, in his transcription of Columbus’ diaries, mentions that in the island of Guanahaní (San Salvador) the natives had offered Columbus and his crew “some dried leaves, which must be very precious to them”. De las Casas would later  condemn the smoking habit noticing it caused addiction.

Tobacco is a member of the Solanaceae family (along with potatoes, tomatoes and eggplant); the aroma of its cured leaves is sweet and honeyed. Tobacco absolute (obtained via solvent extraction) smells warm, ambery, rich and tenacious although the tobacco note is usually obtained via aromachemicals. Tobacco shines especially well as part of gourmand compositions or paired with leather.

Below, a selection of 10 favorites created around a tobacco motif. You may click on the highlighted text to read the full review.

Caron Tabac Blond extrait Tabac Blond was launched in 1919, a time when smoking became synonymous with female emancipation and the tobacco motif in perfumery was all the rage. A dark floral leather as an olfactive metaphor of tobacco. Deep, smoky, creamy and very film-noir in feel.

Molinard Habanita Created in 1921 to scent cigarettes, Habanita evolved into a personal fragrance. This (very powdery) oriental woody floral keeps its seduction powers intact after almost a century. A vintage narrative of vetiver, rose, ylang-ylang, patchouli and amber.

Tom Ford Tobacco Vanille Sweet, spicy and (a tad too) rich, this opulent oriental is one of the best sellers in the Tom Ford fragrance range. A modern classic.

Oriza L. Legrand Horizon Though patchouli dominates the composition, cocoa, honey, cognac, tobacco and leather soften it considerably, polishing any possible rough edges . The fragrance was originally launched in 1925 and reorchestrated in 2013, with the new version being awarded the Olfactorama Prix du Patrimoine Olfactif.

Serge Lutens Chergui Named after the hot dry wind that blows in the Sahara, Chergui is sweet and heady. Notes of tobacco, hay, honey and musk  make it as sensual as it is comforting. The fragrance boasts the dusty quality of the eponymous wind and fabulous longevity.

Annick Goutal Duel Rooty, grassy and ever so elegant. The tobacco notes in Duel are to be discovered among petitgrain, maté, iris and leather. A true dandy.

Viktoria Minya Hedonist Peaches drizzled with rum and honey, generously sprinkled with tobacco, give as a result a rounded, voluptuous fragrance.

Etat Libre d’Orange Jasmin et Cigarette A smoky blend of jasmine, tobacco, amber and musk created as an homage to the femmes fatales of the silver screen. As dirty and as unconventional as one would expect from Etat Libre d’Orange.

Tauer Perfumes Phi Une Rose de Kandahar A stunning, kaleidoscopic rose with apricot tobacco and marzipan. There is something in Phi that recalls the old Guerlains, both in olfactory character and in quality.

Hermès Hermessence Ambre Narguilé Amidst swirls of smoke, amber, tobacco, honey and fruits are rendered weightless by the magic of Jean-Claude Ellena.

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Vero Profumo Naja Vero Kern’s latest creation is expected to be launched next  spring. The voile d’extrait (my favorite version, darker in character than the eau de parfum) is a bittersweet floral tobacco, vibrating in the same frequency as Tabac Blond and Habanita. As mesmerizing as the undulations of the cobra snake (Naja), it equally befits a femme fatale or an homme fatale.

Caro

 

El cuero en Perfumería: salvaje y domesticado

 

cuero marron

foto: Tavecchi.it

En sus Estudios de la Psicología del Sexo (1897-1827) Havelock Ellis afirma que “…el olor del cuero tiene una influencia sexual curiosamente estimulante en muchos hombres y mujeres. Es un olor que parece ocupar un lugar intermedio entre los olores naturales del cuerpo y los perfumes artificiales para los que en ocasiones sirve de base”. Elegante o agreste, lujoso o rebelde, látigo o cómodo sillón, el cuero despierta algo primitivo en nosotros. Desde Tabac Blond, de Caron, presentado en 1919 (una época en que las mujeres también comenzaban a cortarse el pelo y a fumar en público) a Tuscan Leather, de Tom Ford (2007), del que muchos dicen huele a cocaína (pruébenlo y saquen sus propias conclusiones), rara vez pasa inadvertido. En perfumería, su aroma se reconstruye mediante naturales como el estoraque, abedul y  cistus; castóreo natural o sintético y sintéticos como la isobutil quinolina, safraleine  o  suederol.

Las distintas denominaciones tradicionales aluden a los tratamientos que recibían los pellejos. El cuero de España difiere del ruso, el inglés y el marroquí en el procedimiento que se seguía para curtir los cueros. En los viejos tiempos Córdoba se volvió tan famosa por sus cueros polícromos repujados que el cordobán -obtenido a partir de la piel de las cabras- debe su nombre a la ciudad. En el caso del cuero de España, los pellejos se sumergían en una mezcla de aceites fragantes, la mayoría de ellos florales, que prestaban un olor característico. Según Havelock Ellis “consiste en gamuza sumergida en aceites de neroli, rosa, sándalo, lavanda, verbena, bergamota, clavo de olor, y canela, untado a continuación con civet y almizcle” y afirma que los perfumes de Peau d’Espagne son  “a menudo el aroma favorito de las personas sensuales”. En el siglo XIX, el cuero de España se utilizaba también para perfumar papel de escribir.

El cuero de Rusia (que, según The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing de Charles Thomas Davis, 1885, fue en realidad inventado por los antiguos Búlgaros) era originariamente de caballo o cabra difiere de otros cueros en la manera en que ha sido tratado. Su rasgo más saliente es una característica nota penetrante de alquitrán de abedul. Los soldados rusos  usaban aceite o alquitrán de abedul para impermeabilizar sus botas. Las joyas valiosas solían guardarse envueltas en una pieza de cuir de Russie; éste también era un material valioso para la encuadernación de libros debido a su resistencia a la humedad y su efecto repelente de insectos.

El cuero de Marruecos (tradicionalmente de cabra) empleaba sumac en su proceso de curtido. Tenía aspecto brilloso y textura elástica y suave. Era teñido en colores intensos y su uso estaba extendido en encuadernación de lujo.

Debajo, algunos de los favoritos que reseñamos en los últimos años. Pueden leer las reseñas haciendo click en el texto resaltado.

Clásicos:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modernos:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

Caro

Diorling

Leather in Perfumery: wild and tame

In his Studies of the Psychology of Sex (1897-1827) Havelock Ellis  states that “…the smell of leather has a curiously stimulating sexual influence on many men and women. It is an odor which seems to occupy an intermediate place between the natural body odors and the artificial perfumes for which it sometimes serves as a basis”. Elegant or rugged, luxurious or rebellious, whip or comfortable armchair, leather awakens something primal in us. From Caron‘s Tabac Blond, launched in 1919 (a time when women also started cutting their hair short and smoking in public) to Tom Ford‘s Tuscan Leather (2007) said by more than a few to smell like cocaine (try it for yourself and draw your own conclusions), it rarely goes unnoticed. In perfumery, its smell is reconstructed via naturals such as styrax, birch and labdanum; natural or synthetic castoreum and synthetics like isobutyl quinoline, safraleine or suederol.

The different traditional denominations allude to the treatment the leather underwent. Spanish leather differs from Russian, English  and Morocco leathers in the way the animal skins were tanned. In olden times, Córdoba became so famous for its embossed polichrome leathers that the cordován variety -obtained from goat skins- owes its name to the city. In the case of Spanish leather, the animal hides were immersed in a mix of fragrant oils, most of them floral, that would lend a characteristic smell. According to Havelock Ellis “it consists of wash-leather steeped in ottos of neroli, rose, santal, lavender, verbena, bergamot, cloves, and cinnamon, subsequently smeared with civet and musk” and states Peau d’Espagne perfumes are  “often the favorite scent of sensuous persons”. In the XIXth century, Spanish leather was also used for scenting writing paper.

Russian leather (which, according to The manufacture of leather: being a description of all of the processes for the tanning, tawing, currying, finishing by Charles Thomas Davis, 1885, was actually invented by ancient Bulgarians) was originally horse or goat and differs from other leathers in the way it has been treated. Its main trait is a characteristic penetrating birch tar note. Russian soldiers used birch tar or oil to weatherproof their  boots. Valuable jewels were kept wrapped in a piece of cuir de Russie, which was also a preferred material for book binding due to its resistence to humidity  and insect repellent properties.

Moroccan leather (traditionally goat) employed sumac in its tanning process. It had a glossy appearance and a soft and elastic texture. It was dyed in bright colors and used extensively in luxury bookbinding.

Below, some favorites we have reviewed over the years. You can read the reviews by clicking the highlighted text.

Classics:

Chanel Cuir de Russie

Balmain Jolie Madame 

Dior Diorling

Parfums Grès Cabochard

Santa Maria Novella Peau d’Espagne

Modern:

Keiko Mecheri Cuir Cordoba

Ramón Monegal Cuirelle

Vero Profumo Onda

Eau d’Italie Bois d’Ombrie

Heeley Cuir Pleine Fleur

Puredistance M

Aftelier Cuir de Gardenia

Parfums d’Empire Cuir Ottoman

Naomi Goodsir Cuir Velours

Neela Vermeire Ashoka

 

Caro

 

Tour olfativo constante – Perfumerías de París (Parte III)

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Para finalizar con esta serie dedicada a exclusivas perfumerías parisinas (pueden encontrar aquí la primera y segunda parte), hoy propongo hacer -al término de este artículo- una breve reflexión sobre la atención al cliente en marcas de lujo y de nicho. Si bien ambos conceptos no son exactamente intercambiables, tanto el uno como el otro se distinguen (o deberían distinguirse) por brindar un servicio exquisito y personalizado.

Ante todo, permítanme definirme como un tipo particular de cliente. Como la mayoría de ustedes, tomo muy en serio mis compras de perfumes en tienda. Es una ceremonia que usualmente consiste en dos etapas: 1) búsqueda de información; 2) contacto físico con la fragancia de manera independiente (o sea, prefiero tener la libertad de explorar y decidir qué quiero probar y “cualquier duda que tenga se la comunicaré. ¡Muchas gracias!”). Hay veces en que esas dos instancias son simultáneas. Así que les relataré algunos ejemplos de ello. Son cuatro experiencias de compra en diferentes boutiques de París: Jovoy, maison Guerlain, Hermès Caron.

Jovoy: su claim es “Parfums Rares”. Ubicado entre la Place Vendôme y le Jardin des Tuileries, esta emblemática perfumería ofrece varias decenas de marcas exclusivas y de distribución seleccionada (casa pequeñas, perfumistas independientes, marcas de lujo, ediciones limitadas).

Fuí gentilmente bienvenida por integrantes del staff quienes me ofrecieron su asistencia. Expresé mi deseo de explorar por mi propia cuenta y básicamente me dejaron sola a mi antojo (¡lo que yo necesito!). Dos horas después ya estaba lista para realizar la compra y quería hacer un par de preguntas. La joven vendedora me las respondió cordialmente, puso las fragancias en una bolsa junto con dos muestras al azar y me agradeció y despidió con una linda sonrisa.

Maison Guerlain: el icónico edificio del 68 Champs – Elysées tiene dos niveles repletos de fragancias mainstream, así como también de colecciones exclusivas, botellas vintage y un estudio para citar a aquellos clientes que están en busca de un perfume a medida. En el subsuelo se encuentra “Le 68”, un restaurant cuyo  menú fue diseñado por el chef Guy Martin.

El lugar estaba atestado de gente pero no fue un impedimento para ser amablemente bienvenida por Dominique (a quién noté una fugaz sorpresa en la mirada cuando le expliqué sobre mis preferencias exploratorias independientes pero se adecuó a mis necesidades en un segundo, sin problemas). Fuí libre de subir y bajar las escaleras, oliendo y comparando todos los perfumes que quise. Cuando estuve lista para decidir, volví a buscar a Dominique.

Mientras preparaba la bolsa, comenzó una breve y agradable conversación sobre cómo la estaba pasando en Francia y hasta mostró interés en mi trabajo. Luego se tomó el tiempo para explicarme muestras de qué productos me estaba dando, me asignó un número de cliente y me invitó a elegir un premio del catálogo del programa de puntos (ya que había empezado a sumar puntos con mi compra).

Hermès: visité la clásica boutique de  24 rue du Faubourg Saint-Honoré. Allí tienen de todo: fragancias, accesorios, ropa y calzado, decoración, equipamiento para equitación. Era el día previo a las rebajas ( más conocidas como las ventes exceptionnelles) y la gente estaba como loca, así que yo no esperaba recibir el mejor de los servicios. Pero estaba equivocada: como en la Maison Guerlain, me sorprendieron.

En la sección dedicada a las fragancias había sólo una persona de ventas. Ella se presentó y me ofreció su asistencia. Le conté que quería explorar aquellas fragancias de la marca que no había podido oler hasta el momento: quería rociarlas sobre blotters, tomarme mi tiempo para decidir cuáles probaría sobre la piel y luego finalmente pensar si haría una compra o no.

Al contrario de lo que yo hubiera deseado inicialmente, ella me acompañó en todo el proceso. Pero su continua presencia fue amable, sin actitud de impaciencia. Podía percibir que su postura y gestos eran genuinamente amigables. Cuando decidí qué compraría ya estaba lista para un rápido “adiós y gracias por venir” debido a la gran cantidad de gente que había. Y me volví a equivocar: ella se tomó el tiempo de envolver impecablemente con un hermoso papel todo aquello que era para regalo y me dio muestras especiales y personalizadas. Con la bolsa en la mano me acompañó a hacer la fila de cajas -tal como la casa acostumbra hacer con sus clientes-. Luego se despidió y me invitó cordialmente a regresar pronto.

Caron: la boutique de la Avenue Montaigne es su tienda principal en París, ubicada a algunas cuadras de la estación Charles de Gaulle – Étoile. Este lugar tiene un aura especial otorgada por una esquina espejada, bellas fuentes de perfumes en cristal y dorado y una gran araña pendiendo de un cielo raso color oro. Fuí recibida por una vendedora  a la que simplemente llamaremos “N”.

Como siempre, luego de un breve saludo comencé con mi experiencia exploratoria. En ese momento yo era la única cliente en aquella pequeña tienda pero luego entraron algunas personas más. Entonces fuí testigo de una pasmosa situación. “N”, en un tono alto de voz, le dijo a una joven: “¡Tené cuidado con tu cartera!”. Por un momento asumí que lo decía porque el bolso estaría por tocar algún producto exhibido, pero en realidad lo único que había cerca era ¡otra cliente!: una mujer (¿extranjera? Se veía como turista, al menos) quien simplemente estaba probando un perfume, de espaldas a la dueña de la cartera. nadie dijo una palabra, supongo porque estábamos igualmente confundidos y estupefactos.

Todos se fueron y yo ya no me sentía cómoda. Para ese momento ya había probado varias fragancias y para finalizar la exploración le pedí  a“N”probar un par más que estaban siendo exhibidas en un estante. Me contestó con una sonrisa forzada y revoleando los ojos:  “Pero si ya oliste un montón de perfumes ¡tenés la nariz fatigada!”.

OK… Confieso que me sentí muy tentada de irme en ese mismo momento, pero yo había ido a completar un tour. Así que muy educadamente le expliqué que conozco muy bien cuándo mi nariz está fatigada pues llevo algunos años oliendo perfumes e ingredientes de perfumería, tanto como redactora de belleza así como también aprendiz en perfumería. Inmediatamente hizo un giro de180° con su actitud, mostrando entusiasmo por todo (e incluyendo muestras, claro). Sin embargo, ya era muy (demasiado) tarde.

Los dejo adivinando a cuál de estos lugares no pienso volver (a pesar de que me encantan varios de sus perfumes). Y con los otros tres quise ejemplificar diferentes maneras de brindar un buen servicio al cliente en tiendas exclusivas. Ellos se adaptaron – cada cual a su manera- a mi estilo de comprar  y al menos dos de ellos hicieron esfuerzos extra por fidelizarme como cliente, aún sabiendo que resido en los EEUU.

Cuando se trata de marcas de lujo y de nicho, un cliente está pagando un  precio elevado -en comparación con los productos más masivos- para obtener algo especial a cambio: no un logo, sino calidad, diseño, exclusividad y sentirse único debido a un servicio a medida. La mejor atención del mundo debería ser un objetivo diario para esas marcas, pues tiene un sensible e inmediato impacto en su reputación.

Virginia

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Perfumeries of Paris (3rd part)

By way of conclusion of this exclusive Parisian perfumeries series (you can read the 1st and 2nd parts), I intend to make a brief reflection upon luxury and niche customer service at the end of this article. Although luxury and niche are not exactly interchangeable concepts, both share (or should share) an exquisite and personalized attention.

First, let me define myself as a particular type of customer. Like most of you, I take very seriously my in store perfume purchases. The ceremony is usually divided in two stages: 1) researching; 2) independent physical experience (in other words, I prefer exploring on my own and “Should I have any question, I will let you know. Thank you!”). Sometimes those two stages take place simultaneously. So let me share some examples with you, four purchase experiences in different Parisian boutiques: Jovoy, maison Guerlain, Hermès and Caron.

Jovoy: “Parfums Rares” is the claim. Located in between la Place Vendôme and le Jardin des Tuileries, this emblematic store offers several dozens of exclusive and low distribution brands (small houses, indie perfumers, luxury brands, limited editions).

I was gently welcomed by the staff who offered their assistance. I expressed my wish to explore on my own and I was basically left alone (that is what I needed!). Two hours later I was ready to make a purchase and ask a couple of questions. The sales young lady answered them cordially, put the fragrances and two random samples in a bag and said thanks and goodbye with a nice smile.

Maison Guerlain: the iconic building on 68 Champs – Elysées (besides areas devoted to make up, skin care, bougies, tea and accessories) has two levels which offer plenty of mainstream fragrances, exclusive collections, vintage bottles and a studio for meetings with those customers who are looking for a bespoke. “Le 68”, a restaurant with a menu designed by chef Guy Martin, is located below ground level.

The place was very crowded but that was not an impediment for being kindly welcomed by Dominique (who seemed a little bit surprised by my preferences of independent exploration but adapted to my style in a second). I was free to go up and down stairs comparing fragrances. When I was ready, I returned to Dominique.

While she was preparing my bag, she started a pleasant small talk asking me how my trip was going and showed interest in my work. She then took the time to explain what samples she was giving me, assigned me a customer number and invited me to choose a product from the catalogue (because I got some points with my purchase).

Hermès: I visited the 24 rue du Faubourg Saint-Honoré boutique. Hermès seems to have everything there: fragrances, accessories, clothing, shoes, home, horse riding equipment. It was the day before sales (a.k.a  ventes exceptionnelles) and people were crazy so I was not expecting the best service, such as that of Maison Guerlain. I was wrong.

There was only one salesperson at the fragrances and skin care counter . She introduced herself and offered her assistance. I said that I was interested in exploring those fragrances that I didn’t have the chance to smell before: I wanted to spray them on blotters, take my time to decide which one to put on my skin and then decide whether I would make a purchase.

Contrarily to what I would have initially wished, she accompanied me throughout the whole process. But her continued presence was very gentle and reassuring, without an ounce of impatience. Her posture and gestures were genuinely friendly. I decided my purchase and – because of the crowd- I was ready for a quick “goodbye and thanks for coming”. I was wrong again: she took her time to wrap the gifts in some beautiful paper and gave me special and customized samples. She came to me with the bag and queued up for the cashier line alongside me -as it is customary for Hermès-. Then said goodbye and invited me to return very soon.

Caron: the Avenue Montaigne boutique is Caron‘s main store in Paris, located some blocks away from  Charles de Gaulle – Étoile station. The place has a special aura due to a mirrored corner, beautiful perfume fountains in glass and gold, and a big chandelier pending from a golden ceiling. I was received by a sales woman whom I will call just “N”.

As usual, after a brief introduction I started with my exploring experience. At that moment I was the only customer in the small store but moments later some others came in. I would then become witness of a bizarre situation. “N”, using a loud voice, told to a young woman: “Watch your bag!”. I first assumed that said bag was almost touching some exhibited products but it was next to another customer!: the other woman (a foreigner? she looked very much like a tourist) who was trying a perfume with her back to the owner of the bag. Nobody uttered a word, I suppose that all of us felt equally confused and astonished.

Everybody left and I didn’t feel not comfortable any longer. By that time I had already tried several fragrances so I asked “N” to try a couple more that were displayed on a shelf. With a fake smile and rolling her eyes she decreed: “But you have been smelling a lot of perfumes, your nose is fatigued!”.

OK… I confess that I was tempted to leave the store at that moment but I was there in order to complete my tour. So I politely explained to her that I know my nose very well, that I have been sniffing fragrances and perfumery ingredients for years as beauty editor as well as a perfumery apprentice. Immediately, her attitude made a U turn and she started showing enthusiasm about everything (and including samples, of course). It was, however, a bit too late.

I will let you guess which place I will not be returning to (although I still love several of their perfumes). But with the other three I aim to exemplify different manners of customer service in exclusives stores. All of them managed to adapt to the customer’s style and at least two of them made extra efforts to build loyalty and keep me as customer although I live in the U.S.

When it comes to luxury and niche brands a customer, usually pays high prices (in comparison with mainstream products) and expects to get something special in return: not a logo but quality, design, exclusivity and a feeling of uniqueness due to a tailored service. The best attention ever should perhaps be the daily goal for those brands since it has a sensitive and immediate impact in its reputation.

Virginia

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

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  foto: Virginia Blanco

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Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

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Jovoy París  foto: Virginia Blanco

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Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

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"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

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Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

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Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

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Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

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Una receta perfumada: Sirop de lavande

foto: Imagines-plantarum.de fotógrafo: Leo Michels

foto: Imagines-plantarum.de fotógrafo: Leo Michels

El sirop de lavande (jarabe de lavanda) es uno de nuestros placeres favoritos. Resulta delicioso agregando una cucharada a una copa de agua gasificada, limonada o champagne. También lo disfrutamos rociado sobre queso de cabra grillado o helado de vainilla.

Este jarabe es muy simple de preparar:

Hacer hervir 1 taza de agua y 1 taza de azúcar (a veces usamos mascabado).  Mantener el hervor a fuego mínimo por 20 minutos. Agregar 2 Cdas. de flores de lavanda (preferentemente frescas, aunque por lo general usamos secas) y seguir hirviendo 10 minutos más. Dejar que la mezcla se enfríe durante un par de horas, colar y verter en botellas. Se conserva alrededor de un mes en heladera.

Con frecuencia añadimos unas gotas de esencia natural de vainilla a fin de realzar el dulzor natural de la flor y minimizar sus matices herbáceos.

La combinación de lavanda y vainilla inevitablemente recuerda al icónico Caron Pour Un Homme, creado por Ernest Daltroff en 1934. Este perfume aromático con rasgos de fougère  (tiene lavanda y cumarina pero no musgo de roble) ha cambiado un poco a través de los años. La versión actual es más suave y mucho más avainillada; su salida es menos vigorizante, pero por suerte no ha perdido identidad en absoluto. La belleza de Pour Un Homme  -que a pesar de su nombre puede perfectamente ser llevado por una mujer- radica en su aparente simpleza y equilibrio perfecto. En 2008 Caron renovó la imagen clásica de Pour Une Homme con la cara del rugbier Sebastien Chabal en sus publicidades. Aplaudimos esta jugada audaz mientras brindamos con nuestros cócteles de sirop de lavande.

¡Tengan un buen fin de semana!

Caro y Virginia

imagen: Hprints.com

imagen: Hprints.com

A fragrant recipe: Sirop de lavande

Sirop de lavande (lavender syrup) is one of our favorite treats. We enjoy adding one spoonful to a glass of sparkling water, lemonade or champagne. It is also delicious drizzled over grilled goat cheese or vanilla ice cream.

This syrup is very easy to make:

Bring 1 cup water and 1 cup sugar (we use muscovado sometimes) to a boil. Let simmer for 20 minutes. Add 2 Tbsp lavender flowers (preferably fresh, though we generally use dried) and simmer another 10 minutes. Let the mix cool for a couple hours, strain and pour into bottles. It keeps for about a month in the fridge.

We often add a few drops of natural vanilla essence in order to enhance the natural sweetness of the flower and downplay its herbaceousness.

The lavender-vanilla pairing inevitably brings to mind the iconic Caron Pour Un Homme, created by Ernest Daltroff in 1934. This aromatic fragrance with fougère traits (there is lavender and coumarin but no oakmoss), has changed a bit through the years. The current version is softer, much more vanillic; its opening is less bracing but it thankfully hasn’t lost its identity at all. The beauty of Pour Un Homme  -which despite its name can perfectly be worn by a woman- lies in its apparent simplicity and perfect balance. In 2008 Caron revamped the classic image of Pour Une Homme with the face of rugbier Sebastien Chabal in its ads. We applaud this bold move while we toast with our sirop de lavande cocktails.

Have a lovely weekend!

Caro & Virginia

Perfumes para un buen dormir – Nuestro “top 10”

foto: Corenectar.wordpress.com

foto: Corenectar.wordpress.com

Vainilla, opoponax, tilo, sándalo son algunos de los aromas que jamás nos fallan cuando necesitamos una ayudita extra para relajarnos y conciliar el sueño.

Nuestros 10 favoritos son:

Lorenzo Villoresi Teint de Neige porque nos hace dormir tan plácidamente como bebés entalcados.

Bvlgari au Thé Vert, pues es un dulce y fresco arrullo para una noche de verano.

Bond No.9 Eau de Noho  porque nos brinda un aura de limpieza e inocencia con sus delicadas notas de flor de tilo y violetas.

Keiko Mecheri Paradise Lost invita a entregarse al descanso con una sonrisa. Su carácter fluído, dulce, envolvente y empolvado de vainilla y sándalo sugiere relax y alegría.

Carthusia Ligea, porque sus dulces y tibias notas de mandarina y opoponax nos acompañan con tenacidad hasta la mañana siguiente.

Eau d’Italie Baume du Doge porque sus notas de naranja dulce y especias y la calidez balsámica de la mirra nos envuelven como un suave edredón.

Puredistance Opardu Un clásico y cremoso bouquet de flores blancas que reconforta como el regazo materno.

Rochas Tocade Sensualmente femenina, esta delicia de vainilla y rosas con fondo de almizcle nos ayuda a “bajar las revoluciones” y calmar la ansiedad.

Caron Royal Bain porque sus cálidas y empolvadas notas de incienso, reminiscentes de Papier d’Armenie, se mantienen cerca de la piel y nos reconfortan.

Chanel N°5… ¿hace falta explicar por qué?

Caro y Virginia

imagen: Majalis.se

imagen: Majalis.se