Category Archives: Reseñas – Reviews

Molinard Habanita – Femineidad con actitud masculina

foto: Gildedgypsiesvintage.blogspot.com

foto: Gildedgypsiesvintage.blogspot.com

Una de las casas perfumísticas más tradicionales nacidas en Grasse es Molinard. Fue fundada en 1849 y en 1920 se instalo también en París. Un año después lanzó Habanita, el eau de toilette más importante de su historia. El frasco -de color negro y con ninfas en relieve- se llamo Beauty y fue creado por René Lalique.

En 1988, de “la nariz” de perfumistas de la Escuela de Roure, relanzaron Habanita. Y no es casualidad que haya sucedido en esa epoca. Creo que esta fragancia de la familia oriental representa algo muy puntual que sucedió durante aquellas dos décadas en las que salió a la palestra. Más adelante veremos qué.

Percibido au débouché (desde el frasco) es cálido, licoroso y dulce gracias a las notas de melocotón. Pero aplicado sobre la piel, Habanita “muestra las garras”. La combinación de rosa e ylang-ylang lanza destellos de olor a hule. A los minutos, puede parecerse un poco más al caucho quemado, tal vez por el cuero que ostenta como nota de base. Sin embargo, casi media hora después, puedo afirmar que sí parece un típico eau de toilette, ‘domesticado’ con apolvadas notas de vainilla. Recién aquí aparece la suavidad.

En los años 20’s -producto del horror vivido en la 1° Guerra Mundial– el recato y la sobriedad fueron dejados de lado para vivir la vida a fondo. La mujer, que hasta el momento había estado relegada a la casa (preferentemente secundando como esposa de un señor acaudalado), ahora se mostraba en un rol social y sexual activo. No sólo coqueteaba, usaba el cabello a la garçon y mostraba las piernas; sino que también jugaba deportes al aire libre, comenzaba a votar y a ir a las universidades. Años en que fulguraban figuras como Virginia Woolf, Colette y Gertrude Stein.

En los 80’s se completa este proceso de avance femenino a la par de los hombres, ya con las mujeres en altos cargos empresariales y políticos. Y ni hablar de la moda masculina llevada por mujeres: hombreras, blazers, pantalones, maquillaje que endurece los rasgos y tacos para ver el mundo desde arriba.

Habanita simboliza a esa mujer: atrapante, ambiciosa, embriagante y de carácter fuerte, pero siempre femenina.

Virginia

Origen de la muestra: regalo de un familiar.

Nota: esta reseña fue publicada en el blog Notas & Acordes el 21/09/11.

foto: Fragrantica.com

Molinard Habanita – Femininity with a masculine attitude

One of the more traditional perfume houses from Grasse is Molinard: founded in 1849, it was set in Paris in 1920. Habanita, the most important fragrance in this brand’s history, was launched one year later. Its bottle -black in color and with embossed nymphs- was called Beauty and had been created by René Lalique.

In 1988, “from the nose” of School Roure perfumers, Molinard relaunched Habanita. And it is not a coincidence that it happened at that exact time. I think this oriental fragrance is representative of something very specific that befell during those two decades in which it jumped onto the arena. We will later see why.

Perceived au debouché (from the bottle) this eau de toilette is warm, liquorous and sweet thanks to its notes of peach. But once applied to the skin, Habanita“shows its claws”. The combination of rose and ylang -ylang flashes touches of rubber. Within minutes, it may smell more akin to burnt rubber, perhaps due to the leathery base note. However – almost half an hour later- I can say that it smells more like a typical eau de toilette; it is now ‘ tamed ‘ with powdery vanilla notes. Only softness appears here.

In the ’20s -as a result of horror lived during the 1st World War– modesty and sobriety were pushed aside and life was enjoyed to the fullest. Women, who had until then been relegated to the house (ideally as wives to wealthy gentlemen), were now showing themselves in a more active social and sexual role. Not only flirting, wearing their hair a la garçon and exposing her legs; but also playing outdoor sports, voting and going to university. Figures such as Virginia WoolfColette and Gertrude Stein gleamed in those years.

In the 80’s this process of female leading alongside men became complete; it is no longer unusual to see women in senior business and political positions. Not to mention traditional menswear worn by women: shoulder pads, blazers, pants, makeup that made the traits look harder and high heels in order to see the world from above.

Habanita symbolizes that type of woman: engaging, ambitious, heady and strong willed, but always feminine.

Virginia

Origin of sample: Gift from a relative.

Note: This review was posted in Spanish on 09/21/11 on Notas & Acordes fragrance blog.

foto: Brunssen.com.mx

Parfums DelRae Bois de Paradis – Tapiz olfativo

imagen: en.wikipedia.org "La Dama y el Unicornio", tapiz francés del siglo XV

imagen: en.wikipedia.org
“La Dama y el Unicornio”, tapiz francés del siglo XV

El año pasado, cuando Virginia vino de visita,trajo consigo varias muestras de Parfums DelRae. Ambas conocíamos esta línea -una de las pioneras de la perfumería de nicho en Estados Unidos– pero no habíamos tenido oportunidad de probar sus fragancias hasta entonces. Su estética refinada y su chic natural fueron una grata sorpresa.

DelRae Roth, propietaria de la marca, reconoce a Francia como fuente de inspiración constante para sus fragancias. Aunque la casa está radicada en San Francisco, California, las eaux de parfum son, sin duda, galas en su enfoque olfativo. La Srta. Roth no mezquina calidad en las materias primas empleadas y tampoco parece temer a las concentraciones generosas.

Dulcemente cálido, Bois de Paradis destaca entre las primeras creaciones de la casa; fue compuesto por Michel Roudnitska (hijo del legendario Edmond) y presentado en 2002. Hace alarde de una textura rica y aterciopelada que torna casi táctiles las notas que se entretejen apretadamente. Como en un exquisito tapiz, puede virtualmente adivinarse el brillo sereno del hilo de seda.

La escena olfativa representa una rosa roja -suculenta, jugosa- plenamente florecida en medio de un bosque oscuro. Esta rosa incandescente muestra una energía expansiva que contrasta con el carácter contemplativo que luego toma la fragancia. Poco a poco, va tiñéndose con los matices nectáreos de moras e higos en los que resuena la despreocupada sensualidad del jardín del Edén. Luego nuestra flor, espolvoreada generosamente con canela, se funde en un fondo amaderado, cremoso, en el que ondula lentamente el humo de incienso*. La proyección y longevidad de esta belleza trascendente son óptimas.

Caro

Origen de la muestra: muestra obsequiada por compra en Luckyscent

*Este estadio me recuerda mucho en carácter a mi bienamado Lyric Woman (cabe aclarar que este último fue creado seis años después que Bois de Paradis).

foto: Luckyscent.com

foto: Luckyscent.com

Parfums DelRae Bois de Paradis – Olfactory tapestry

Last year, when Virginia came to visit, she brought with her several Parfums DelRae samples. Both of us knew about this line -one of the pioneers of niche perfumery in the US– but had not had the chance to try the fragrances until then. Their refined aesthetics and effortless chic proved a pleasant surprise.

Brand owner DelRae Roth acknowledges France as a constant source of inspiration for her creations. Although the house is based in San Francisco, California, the eaux de parfum are, without a doubt, Gallic from an olfactorily point of view (smell?). Ms. Roth doesn’t economize on the quality of the raw materials employed in her fragrances and doesn’t seem to shy away from generous concentrations either.

Sweetly warm Bois de Paradis shines as one of the earliest creations of the house; it was composed by Michel Roudnitska (son of the legendary  Edmond) and introduced in 2002. It boasts a rich velvety texture which renders its tightly woven notes almost tactile. One can virtually perceive the serene sheen of silk thread, as if this were an exquisite tapestry.

The olfactory scene depicts a red rose -fleshy, juicy- in full bloom in the middle of a dark forest. This incandescent rose shows an expansive energy that contrasts with the otherwise contemplative character of the fragrance. Little by little , it becomes tinged with the nectarous nuences of  blackberry and fig which echo the carefree sensuality of the garden of Eden. Then our flower, generously sprinkled with cinnamon, blends into a creamy woody backdrop where the smoke of incense undulates slowly.*  Projection and longevity of this transcendent beauty are optimal.
Caro

Origin of sample: sample gifted with purchase at Luckyscent

*The character the fragrance acquires in this stage strongly reminds me of my beloved Lyric Woman (it should be noted that the latter was created six years after Bois de Paradis saw the light of day). 

Tour olfativo constante – Perfumerías de París (Parte III)

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Para finalizar con esta serie dedicada a exclusivas perfumerías parisinas (pueden encontrar aquí la primera y segunda parte), hoy propongo hacer -al término de este artículo- una breve reflexión sobre la atención al cliente en marcas de lujo y de nicho. Si bien ambos conceptos no son exactamente intercambiables, tanto el uno como el otro se distinguen (o deberían distinguirse) por brindar un servicio exquisito y personalizado.

Ante todo, permítanme definirme como un tipo particular de cliente. Como la mayoría de ustedes, tomo muy en serio mis compras de perfumes en tienda. Es una ceremonia que usualmente consiste en dos etapas: 1) búsqueda de información; 2) contacto físico con la fragancia de manera independiente (o sea, prefiero tener la libertad de explorar y decidir qué quiero probar y “cualquier duda que tenga se la comunicaré. ¡Muchas gracias!”). Hay veces en que esas dos instancias son simultáneas. Así que les relataré algunos ejemplos de ello. Son cuatro experiencias de compra en diferentes boutiques de París: Jovoy, maison Guerlain, Hermès Caron.

Jovoy: su claim es “Parfums Rares”. Ubicado entre la Place Vendôme y le Jardin des Tuileries, esta emblemática perfumería ofrece varias decenas de marcas exclusivas y de distribución seleccionada (casa pequeñas, perfumistas independientes, marcas de lujo, ediciones limitadas).

Fuí gentilmente bienvenida por integrantes del staff quienes me ofrecieron su asistencia. Expresé mi deseo de explorar por mi propia cuenta y básicamente me dejaron sola a mi antojo (¡lo que yo necesito!). Dos horas después ya estaba lista para realizar la compra y quería hacer un par de preguntas. La joven vendedora me las respondió cordialmente, puso las fragancias en una bolsa junto con dos muestras al azar y me agradeció y despidió con una linda sonrisa.

Maison Guerlain: el icónico edificio del 68 Champs – Elysées tiene dos niveles repletos de fragancias mainstream, así como también de colecciones exclusivas, botellas vintage y un estudio para citar a aquellos clientes que están en busca de un perfume a medida. En el subsuelo se encuentra “Le 68”, un restaurant cuyo  menú fue diseñado por el chef Guy Martin.

El lugar estaba atestado de gente pero no fue un impedimento para ser amablemente bienvenida por Dominique (a quién noté una fugaz sorpresa en la mirada cuando le expliqué sobre mis preferencias exploratorias independientes pero se adecuó a mis necesidades en un segundo, sin problemas). Fuí libre de subir y bajar las escaleras, oliendo y comparando todos los perfumes que quise. Cuando estuve lista para decidir, volví a buscar a Dominique.

Mientras preparaba la bolsa, comenzó una breve y agradable conversación sobre cómo la estaba pasando en Francia y hasta mostró interés en mi trabajo. Luego se tomó el tiempo para explicarme muestras de qué productos me estaba dando, me asignó un número de cliente y me invitó a elegir un premio del catálogo del programa de puntos (ya que había empezado a sumar puntos con mi compra).

Hermès: visité la clásica boutique de  24 rue du Faubourg Saint-Honoré. Allí tienen de todo: fragancias, accesorios, ropa y calzado, decoración, equipamiento para equitación. Era el día previo a las rebajas ( más conocidas como las ventes exceptionnelles) y la gente estaba como loca, así que yo no esperaba recibir el mejor de los servicios. Pero estaba equivocada: como en la Maison Guerlain, me sorprendieron.

En la sección dedicada a las fragancias había sólo una persona de ventas. Ella se presentó y me ofreció su asistencia. Le conté que quería explorar aquellas fragancias de la marca que no había podido oler hasta el momento: quería rociarlas sobre blotters, tomarme mi tiempo para decidir cuáles probaría sobre la piel y luego finalmente pensar si haría una compra o no.

Al contrario de lo que yo hubiera deseado inicialmente, ella me acompañó en todo el proceso. Pero su continua presencia fue amable, sin actitud de impaciencia. Podía percibir que su postura y gestos eran genuinamente amigables. Cuando decidí qué compraría ya estaba lista para un rápido “adiós y gracias por venir” debido a la gran cantidad de gente que había. Y me volví a equivocar: ella se tomó el tiempo de envolver impecablemente con un hermoso papel todo aquello que era para regalo y me dio muestras especiales y personalizadas. Con la bolsa en la mano me acompañó a hacer la fila de cajas -tal como la casa acostumbra hacer con sus clientes-. Luego se despidió y me invitó cordialmente a regresar pronto.

Caron: la boutique de la Avenue Montaigne es su tienda principal en París, ubicada a algunas cuadras de la estación Charles de Gaulle – Étoile. Este lugar tiene un aura especial otorgada por una esquina espejada, bellas fuentes de perfumes en cristal y dorado y una gran araña pendiendo de un cielo raso color oro. Fuí recibida por una vendedora  a la que simplemente llamaremos “N”.

Como siempre, luego de un breve saludo comencé con mi experiencia exploratoria. En ese momento yo era la única cliente en aquella pequeña tienda pero luego entraron algunas personas más. Entonces fuí testigo de una pasmosa situación. “N”, en un tono alto de voz, le dijo a una joven: “¡Tené cuidado con tu cartera!”. Por un momento asumí que lo decía porque el bolso estaría por tocar algún producto exhibido, pero en realidad lo único que había cerca era ¡otra cliente!: una mujer (¿extranjera? Se veía como turista, al menos) quien simplemente estaba probando un perfume, de espaldas a la dueña de la cartera. nadie dijo una palabra, supongo porque estábamos igualmente confundidos y estupefactos.

Todos se fueron y yo ya no me sentía cómoda. Para ese momento ya había probado varias fragancias y para finalizar la exploración le pedí  a“N”probar un par más que estaban siendo exhibidas en un estante. Me contestó con una sonrisa forzada y revoleando los ojos:  “Pero si ya oliste un montón de perfumes ¡tenés la nariz fatigada!”.

OK… Confieso que me sentí muy tentada de irme en ese mismo momento, pero yo había ido a completar un tour. Así que muy educadamente le expliqué que conozco muy bien cuándo mi nariz está fatigada pues llevo algunos años oliendo perfumes e ingredientes de perfumería, tanto como redactora de belleza así como también aprendiz en perfumería. Inmediatamente hizo un giro de180° con su actitud, mostrando entusiasmo por todo (e incluyendo muestras, claro). Sin embargo, ya era muy (demasiado) tarde.

Los dejo adivinando a cuál de estos lugares no pienso volver (a pesar de que me encantan varios de sus perfumes). Y con los otros tres quise ejemplificar diferentes maneras de brindar un buen servicio al cliente en tiendas exclusivas. Ellos se adaptaron – cada cual a su manera- a mi estilo de comprar  y al menos dos de ellos hicieron esfuerzos extra por fidelizarme como cliente, aún sabiendo que resido en los EEUU.

Cuando se trata de marcas de lujo y de nicho, un cliente está pagando un  precio elevado -en comparación con los productos más masivos- para obtener algo especial a cambio: no un logo, sino calidad, diseño, exclusividad y sentirse único debido a un servicio a medida. La mejor atención del mundo debería ser un objetivo diario para esas marcas, pues tiene un sensible e inmediato impacto en su reputación.

Virginia

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Continuous olfactory tour – Perfumeries of Paris (3rd part)

By way of conclusion of this exclusive Parisian perfumeries series (you can read the 1st and 2nd parts), I intend to make a brief reflection upon luxury and niche customer service at the end of this article. Although luxury and niche are not exactly interchangeable concepts, both share (or should share) an exquisite and personalized attention.

First, let me define myself as a particular type of customer. Like most of you, I take very seriously my in store perfume purchases. The ceremony is usually divided in two stages: 1) researching; 2) independent physical experience (in other words, I prefer exploring on my own and “Should I have any question, I will let you know. Thank you!”). Sometimes those two stages take place simultaneously. So let me share some examples with you, four purchase experiences in different Parisian boutiques: Jovoy, maison Guerlain, Hermès and Caron.

Jovoy: “Parfums Rares” is the claim. Located in between la Place Vendôme and le Jardin des Tuileries, this emblematic store offers several dozens of exclusive and low distribution brands (small houses, indie perfumers, luxury brands, limited editions).

I was gently welcomed by the staff who offered their assistance. I expressed my wish to explore on my own and I was basically left alone (that is what I needed!). Two hours later I was ready to make a purchase and ask a couple of questions. The sales young lady answered them cordially, put the fragrances and two random samples in a bag and said thanks and goodbye with a nice smile.

Maison Guerlain: the iconic building on 68 Champs – Elysées (besides areas devoted to make up, skin care, bougies, tea and accessories) has two levels which offer plenty of mainstream fragrances, exclusive collections, vintage bottles and a studio for meetings with those customers who are looking for a bespoke. “Le 68”, a restaurant with a menu designed by chef Guy Martin, is located below ground level.

The place was very crowded but that was not an impediment for being kindly welcomed by Dominique (who seemed a little bit surprised by my preferences of independent exploration but adapted to my style in a second). I was free to go up and down stairs comparing fragrances. When I was ready, I returned to Dominique.

While she was preparing my bag, she started a pleasant small talk asking me how my trip was going and showed interest in my work. She then took the time to explain what samples she was giving me, assigned me a customer number and invited me to choose a product from the catalogue (because I got some points with my purchase).

Hermès: I visited the 24 rue du Faubourg Saint-Honoré boutique. Hermès seems to have everything there: fragrances, accessories, clothing, shoes, home, horse riding equipment. It was the day before sales (a.k.a  ventes exceptionnelles) and people were crazy so I was not expecting the best service, such as that of Maison Guerlain. I was wrong.

There was only one salesperson at the fragrances and skin care counter . She introduced herself and offered her assistance. I said that I was interested in exploring those fragrances that I didn’t have the chance to smell before: I wanted to spray them on blotters, take my time to decide which one to put on my skin and then decide whether I would make a purchase.

Contrarily to what I would have initially wished, she accompanied me throughout the whole process. But her continued presence was very gentle and reassuring, without an ounce of impatience. Her posture and gestures were genuinely friendly. I decided my purchase and – because of the crowd- I was ready for a quick “goodbye and thanks for coming”. I was wrong again: she took her time to wrap the gifts in some beautiful paper and gave me special and customized samples. She came to me with the bag and queued up for the cashier line alongside me -as it is customary for Hermès-. Then said goodbye and invited me to return very soon.

Caron: the Avenue Montaigne boutique is Caron‘s main store in Paris, located some blocks away from  Charles de Gaulle – Étoile station. The place has a special aura due to a mirrored corner, beautiful perfume fountains in glass and gold, and a big chandelier pending from a golden ceiling. I was received by a sales woman whom I will call just “N”.

As usual, after a brief introduction I started with my exploring experience. At that moment I was the only customer in the small store but moments later some others came in. I would then become witness of a bizarre situation. “N”, using a loud voice, told to a young woman: “Watch your bag!”. I first assumed that said bag was almost touching some exhibited products but it was next to another customer!: the other woman (a foreigner? she looked very much like a tourist) who was trying a perfume with her back to the owner of the bag. Nobody uttered a word, I suppose that all of us felt equally confused and astonished.

Everybody left and I didn’t feel not comfortable any longer. By that time I had already tried several fragrances so I asked “N” to try a couple more that were displayed on a shelf. With a fake smile and rolling her eyes she decreed: “But you have been smelling a lot of perfumes, your nose is fatigued!”.

OK… I confess that I was tempted to leave the store at that moment but I was there in order to complete my tour. So I politely explained to her that I know my nose very well, that I have been sniffing fragrances and perfumery ingredients for years as beauty editor as well as a perfumery apprentice. Immediately, her attitude made a U turn and she started showing enthusiasm about everything (and including samples, of course). It was, however, a bit too late.

I will let you guess which place I will not be returning to (although I still love several of their perfumes). But with the other three I aim to exemplify different manners of customer service in exclusives stores. All of them managed to adapt to the customer’s style and at least two of them made extra efforts to build loyalty and keep me as customer although I live in the U.S.

When it comes to luxury and niche brands a customer, usually pays high prices (in comparison with mainstream products) and expects to get something special in return: not a logo but quality, design, exclusivity and a feeling of uniqueness due to a tailored service. The best attention ever should perhaps be the daily goal for those brands since it has a sensitive and immediate impact in its reputation.

Virginia

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

  foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Jovoy París  foto: Virginia Blanco

Jovoy París foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

"Le 68" Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

“Le 68” Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain  foto: Virginia Blanco

Maison Guerlain foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Maison Hermès  foto: Virginia Blanco

Maison Hermès foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Boutique Caron   foto: Virginia Blanco

Boutique Caron foto: Virginia Blanco

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Llamarada pasional

foto: Blogs.lanacion.com.ar fotógrafo: Aldo Sessa

foto: Blogs.lanacion.com.ar    fotógrafo: Aldo Sessa

Cada vez que rocío el último eau de parfum de Aedes de Venustas, me encuentro tarareando sin querer esta canción de Tita Merello:

Llamarada
es oír desde las sombras
esa voz que a mí me nombra,
que la busco y que no está.
Llamarada
es sentir sobre mi boca
todo el fuego de tu boca
que me quema y que se va.

Oeillet Bengale es un perfume de fuego y humo que envuelve con la sensualidad de un tango lento. A pesar de las apariencias, debe su nombre no al clavel, sino a una ambigua rosa que fue registrada por el pintor y botánico francés Pierre Joseph Redouté en 1835.  Si los aburren las rosas mansas y domesticadas, les aseguro que esta no tiene un pétalo de modosita.

Oeillet Bengale  (2014) fue compuesto por el nariz mexicano Rodrigo Flores Roux (Givaudan) para Aedes de Venustasboutique neoyorquina pionera en perfumería de nicho. Es la quinta creación de la casa luego de Une Histoire de Chypre (un chipre realizado en colaboración con Molinard), Aedes de Venustas (un incienso amaderado, por L’Artisan Parfumeur ), Aedes de Venustas (chipre, del nariz Bertrand Duchaufour) e Iris Nazarena (iris y cuero, por Ralf Schwieger).

Esta es una fragancia perfectamente unisex (¿no lo son todas?), dulce y feroz a la vez. En Oeillet Bengale la rosa se disfraza de clavel mediante un cargamento de especias picantes y dulces (distintas pimientas, clavo de olor, canela, cardamomo) logrando así confundir por unos momentos. Oeillet Bengale emana calor: es chispeante y ligeramente dulzón, con una cualidad frutada casi cerosa. Su luminosidad ondula, retrocediendo y avanzando, velada a intervalos por volutas de humo de incienso. Un fondo ambaradoresinoso (cistus, bálsamo de tolu, benjuí) redondea la composición que, a pesar de su contundencia, resulta sorprendentemente aireada. Buena longevidad y proyección terminan por convertirlo en una de las creaciones más satisfactorias y sólidas del último año. Estoy segura de que Oeillet Bengale está aquí para quedarse.

Caro

Pueden ver el grabado original del Oeillet Bengale, haciendo click aquí

Origen de la muestra: Muestra gentileza de Perfumerías Nadia, Madrid.

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

foto: Aedes.com

Aedes de Venustas Oeillet Bengale – Blaze of passion 

 

Whenever I spritz on Aedes de Venustaslatest eau de parfum I find myself unintentionally humming this Tita Merello song:

Blaze
is to hear from the shadows
that voice which is naming me,
which I look for and can’t find.
Blaze
is to feel upon my mouth
all the fire of  yours
which burns me and then leaves.

Oeillet Bengale is a fragrance of fire and smoke that envelops  the wearer with the sensuality of a slow tango. Despite appearances, it owes its name not to carnation but to an ambiguous rose that was first recorded by French painter and botanist Pierre Joseph Redouté in 1835. If tame, domesticated roses bore you, I can vouch you won’t find any demureness here. 

Oeillet Bengale  (2014) was composed by Mexican nose Rodrigo Flores Roux (Givaudan) for Aedes de Venustas, the New York boutique that pioneered niche fragrances. It is the house’s fifth creation after Une Histoire de Chypre (a chypre, in collaboration with Molinard), Aedes de Venustas (a woody incense by L’Artisan Parfumeur), Aedes de Venustas (chypre, by nose Bertrand Duchaufour) and Iris Nazarena (leathery iris, by Ralf Schwieger).

This is a perfectly unisex fragrance (aren’t they all?), sweet and ferocious at a time. The rose in Oeillet Bengale is disguised as a carnation via loads of hot and sweet spices (several types of pepper, cloves, cinnamon, cardamom) and manages to confuse us for a few moments. Oeillet Bengale radiates heat: it is sparkling and slightly sweet, with an almost waxy fruitiness. Its luminosity  undulates, moving back and forth, veiled  every now and then by volutes of incense smoke. An ambery resinous base (cistus, tolu, benzoin) rounds off the composition which, despite its forcefulness, is surprisingly airy. Good longevity and projection turn it into one of the most solid and satisfying creations of the year. I’m sure Oeillet Bengale is here to stay.

Caro

You can see the original engraving of the Oeillet Bengale, by clicking here

Origin of sample: Sample courtesy of Perfumerías Nadia, Madrid

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

foto: Noticiasdetango.blogspot.com.ar
Tita Merello por la fotógrafa Annemarie Heinrich

Tom Ford Private Blend Café Rose – Una rosa gigante

 

foto: Caro Fernandez

foto: Caro Fernandez

María trabaja en el mostrador de Tom Ford en Oberpollinger, una centenaria tienda por departamentos en Munich. Es una vendedora inusual, tan apasionada por su trabajo que, si quisiera, podría convencer a uno de comprar un elefante blanco. Fue María quien me hizo conocer Café Rose, en ese momento la adición más reciente a la línea de fragancias Tom Ford.

Café Rose fue creado en 2012 por Antoine Lie (anteriormente en Givaudan, actualmente en Takasago) y muestra una rosa en línea con el sentido estético del Sr. Ford: moderna, de gran calidad, monolítica (si bien menos que otras propuestas de la misma casa) y no particularmente discreta. Sobre mi piel Café Rose abre como una rosa fotorrealista. La flor se endulza progresivamente y revela una faceta más seductora a medida que va adquiriendo matices de maderas y almizcle: ¡Me encanta!

El aroma melifluo del absoluto de rosa búlgara prevalece en un bouquet donde también figuran la rose de Mai y la rosa turca.  Pero el bouquet, rebelde, no pertenece a las damiselas modestas y mojigatas de antaño: Monsieur Lie espolvoreó generosamente estas flores pulposas con pimienta y azafrán y las salpicó con una (elegante y sutil) nota de café. Las notas se despliegan  con fluidez y ninguna sobresale por sobre las otras; con la excepción, claro, de las rosas. En el fondo, más clásico, confluyen ámbar, patchouli y sándalo.

Café Rose es como una de esas mujeres que seducen con su serenidad, aparentemente ignorantes de su propia e indiscutible belleza. Sillage promedio y buena longevidad para una enorme rosa que parece fundirse  con la piel de quien la lleva.

Caro

Origen de la muestra: Muestra gentileza del mostrador Tom Ford, Oberpollinger, Munich.

foto: Tomford.com

 

Tom Ford  Private Blend Café Rose – A gigantic rose

María works at the Tom Ford counter of Oberpollinger, a centenarian department store in Munich. She is one rare saleslady, so passionate about her job that she could sell one a white elephant if she wished to. It was María who introduced me to Café Rose, then the most recent addition to the Tom Ford ragrance line.

Café Rose was created in 2012 by Antoine Lie (formerly Givaudan,  currently Takasago)  and showcases  a rose in line with Mr. Ford‘s sense of aesthetics: modern, of great quality, monolithic (though less so than other offerings from the same house) and not particularly subdued. On my skin Café Rose opens as a photorrealistic rose. The flower becomes progressively sweeter and reveals a more seductive facet as it acquires  woody and musky nuances: I love it!

The honeyed scent of Bulgarian rose absolute prevails in a bouquet which also features rose de Mai and Turkish rose. But this rebellious bouquet does not belong to  prim and proper ladies of yesteryear: Monsieur Lie has sprinkled these pulpy blooms generously with pepper and saffron and splashed them with a (subtle, elegant) coffee note. Notes seem to unfold fluidly and none of them stands out above the others except, of course, the roses. Amber, patchouli and sandalwood coalesce at the more classic base.

Café Rose is like one of those women who seduce with serenity, seemingly unaware of their own undisputed beauty. Average sillage and good longevity for a big rose that seems to meld with the wearer’s skin.

Caro

Origin of sample: Sample courtesy of the Tom Ford counter, Oberpollinger, Munich.